{"id":4059,"date":"2016-06-01T05:05:02","date_gmt":"2016-06-01T10:05:02","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/noticias\/papa-francisco-eres-como-el-fariseo-corrupto-soberbio-e-hipocrita-del-evangelio\/"},"modified":"2016-06-01T05:05:02","modified_gmt":"2016-06-01T10:05:02","slug":"papa-francisco-eres-como-el-fariseo-corrupto-soberbio-e-hipocrita-del-evangelio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/papa-francisco-eres-como-el-fariseo-corrupto-soberbio-e-hipocrita-del-evangelio\/","title":{"rendered":"Papa Francisco: \u00bfEres como el fariseo corrupto, soberbio e hip\u00f3crita del Evangelio?"},"content":{"rendered":"<p> VATICANO, 01 Jun. 16 (ACI).-<br \/>\n\tLa par&aacute;bola del fariseo y el publicano fue el centro de la nueva catequesis del Papa Francisco en la Audiencia Jubilar del mi&eacute;rcoles, en la que exhort&oacute; a no ser un corrupto que juzga y desprecia al resto.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tPara el Pont&iacute;fice, el fariseo es un &ldquo;corrupto&rdquo; porque &ldquo;es imagen de aquel que hace como que reza pero en realidad no lo hace&rdquo;. &ldquo;As&iacute;, en la vida quien se cree justo y juzga a los otros o los desprecia es un corrupto y un hip&oacute;crita&rdquo;.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\t&ldquo;La soberbia compromete toda acci&oacute;n buena, vac&iacute;a la oraci&oacute;n, aleja de Dios y de los otros&rdquo;, asegur&oacute;.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tFrancisco explic&oacute; la par&aacute;bola y cont&oacute; que &ldquo;ambos protagonistas van al templo a orar, pero act&uacute;an de manera diversa, obteniendo resultados opuestos&rdquo;. El fariseo &ldquo;reza estando de pie y usa muchas palabras. Es una oraci&oacute;n de agradecimiento dirigida a Dios, pero en realidad expone sus propios m&eacute;ritos, con sentido de superioridad hacia los otros hombres&rdquo;.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tEl Papa destac&oacute; que precisamente el problema es que &ldquo;ora a Dios, pero en verdad se mira a s&iacute; mismo. Se reza a s&iacute; mismo&rdquo;.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\t&ldquo;Ni siquiera en el templo siente la necesidad de postrarse ante la majestad de Dios, permanece en pie, se siente seguro, como si fuese el due&ntilde;o del templo&rdquo;, dijo el Papa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tEn definitiva, &ldquo;m&aacute;s que rezar, el fariseo se complace de c&oacute;mo cumple con los preceptos&rdquo;, por lo que &ldquo;su actitud y sus palabras est&aacute;n alejadas del modo de actuar y de hablar de Dios, el cual ama a todos los hombres y no desprecia a los pecadores&rdquo;, observ&oacute;.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tDirigi&eacute;ndose a los miles de fieles que le escuchaban en la Plaza de San Pedro, el Santo Padre indic&oacute; que &ldquo;no es suficiente preguntarnos cuanto oramos, sino que debemos preguntarnos c&oacute;mo lo hacemos, o mejor, c&oacute;mo es nuestro coraz&oacute;n: es importante examinarlo para evaluar los pensamientos, los sentimientos y extirpar la arrogancia y la hipocres&iacute;a&rdquo;.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tEl Papa advirti&oacute; entonces que &ldquo;todos somos presa del ritmo fren&eacute;tico de cada d&iacute;a&rdquo; por lo que es &quot;necesario aprender a encontrar el camino hacia nuestro coraz&oacute;n, recuperar el valor de la intimidad y del silencio, porque es ah&iacute; donde Dios nos encuentra y nos habla&rdquo;.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tPor otro lado, el publicano &ldquo;se presenta en el templo con humildad y arrepentimiento. Su oraci&oacute;n es muy breve, no larga como la del fariseo: &lsquo;Oh Dios, ten piedad de mi que soy un pecador&rdquo;, dijo el Papa invitando a repetir estas palabras tres veces a todos los fieles.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tEl Papa record&oacute; que los publicanos, aquellos que cobraban los impuestos, eran considerados en aquella &eacute;poca impuros, pecadores.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\t&ldquo;La par&aacute;bola nos ense&ntilde;a que se es justo o pecador no por la propia pertenencia social, sino por el modo de relacionarse con Dios y los hermanos&rdquo;.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tAs&iacute;, &ldquo;los gestos de penitencia y las pocas y simples palabras del publicano testimonian su conciencia a cerca de su pobre condici&oacute;n. Su oraci&oacute;n es esencial, hecha por alguien humilde, seguro solo de ser un pecador necesitado de piedad&rdquo;.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tFrancisco reconoci&oacute; que &ldquo;el publicano puede solo mendigar la misericordia de Dios&rdquo; present&aacute;ndose &ldquo;con las manos vac&iacute;as, con el coraz&oacute;n desnudo y reconoci&eacute;ndose pecador&rdquo;. &ldquo;El publicano nos muestra a todos la condici&oacute;n necesaria para recibir el perd&oacute;n del Se&ntilde;or&rdquo;, a&ntilde;adi&oacute;.&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>VATICANO, 01 Jun. 16 (ACI).- La par&aacute;bola del fariseo y el publicano fue el centro de la nueva catequesis del Papa Francisco en la Audiencia Jubilar del mi&eacute;rcoles, en la que exhort&oacute; a no ser un corrupto que juzga y desprecia al resto. 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