{"id":4090,"date":"2016-06-02T05:15:02","date_gmt":"2016-06-02T10:15:02","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/noticias\/primera-meditacion-del-papa-en-el-retiro-del-jubileo-sacerdotal-la-misericordia-es-siempre-exagerada\/"},"modified":"2016-06-02T05:15:02","modified_gmt":"2016-06-02T10:15:02","slug":"primera-meditacion-del-papa-en-el-retiro-del-jubileo-sacerdotal-la-misericordia-es-siempre-exagerada","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/primera-meditacion-del-papa-en-el-retiro-del-jubileo-sacerdotal-la-misericordia-es-siempre-exagerada\/","title":{"rendered":"Primera meditaci\u00f3n del Papa en el retiro del Jubileo Sacerdotal \u2013 La misericordia es siempre exagerada"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify\">(ZENIT- Roma);- Con el canto del <em>Veni Creator Spiritus<\/em>, inici\u00f3 este mi\u00e9rcoles en la bas\u00edlica pontificia de San Juan de Letr\u00e1n en Roma, el d\u00eda de retiro del Jubileo de los Sacerdotes, que contempla\u00a0tres meditaciones realizadas por el\u00a0propio papa Francisco.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">El Jubileo de los Sacerdotes inici\u00f3 ayer mi\u00e9rcoles y concluye ma\u00f1ana viernes por la tarde en la plaza de San Pedro con la misa en el 160 aniversario de la instituci\u00f3n por el beato P\u00edo IX, de la fecha del Sagrado Coraz\u00f3n de Jes\u00fas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">El Papa en el texto le\u00eddo, con diversos a\u00f1adidos en el momento, record\u00f3 que esta primera meditaci\u00f3n es sobre la misericordia porque\u00a0siempre tenemos necesidad de una nueva conversi\u00f3n, de m\u00e1s contemplaci\u00f3n y de un amor renovado. Y que nada une m\u00e1s con Dios que un acto de misericordia, as\u00ed como\u00a0a los pastores &#8216;impacientes&#8217; de\u00a0no &#8216;apalear&#8217; a los penitentes. E invit\u00f3 a\u00a0convertirse\u00a0en sacerdotes m\u00e1s misericordiados y m\u00e1s misericordiosos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Invit\u00f3 a una conversi\u00f3n la mentalidad institucional porque &#8216;si nuestras estructuras no se viven ni se utilizan para recibir mejor la misericordia de Dios y para ser m\u00e1s misericordiosos para con los dem\u00e1s, se pueden convertir en algo muy extra\u00f1o y contraproducente&#8217;.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Una meditaci\u00f3n que parte de lo\u00a0nos hace sentir m\u00e1s miserable y por ello pedir la gracia de encontrar esto. Invit\u00f3 tambi\u00e9n a\u00a0no sentir la misericordia como un gesto que Dios tiene de vez en cuando, y saber que el\u00a0Se\u00f1or no solamente nos limpia sino que nos encorona, nos da dignidad. Y lamentar no haber aprovechado antes este don. Concluy\u00f3 recordando algunos pasajes del Evangelio que muestran como la misericordia es siempre exagerada.\u00a0La primera meditaci\u00f3n del retiro concluy\u00f3 con la recitaci\u00f3n del Miserere.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong>A continuaci\u00f3n las palabras del Santo Padre:<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\u201cBuen d\u00eda queridos Sacerdotes, iniciamos esta jornada de retiro espiritual en la que nos har\u00e1 bien rezar los unos por los otros, en comuni\u00f3n, todos. He elegido el tema de la misericordia, como peque\u00f1a introducci\u00f3n, la misericordia en su aspecto m\u00e1s femenino, es el entra\u00f1able amor materno, que se conmueve ante la fragilidad de su criatura reci\u00e9n nacida y la abraza, supliendo todo lo que le falta para que pueda vivir y crecer (rahamim); y en su aspecto m\u00e1s masculino, es la fidelidad fuerte del Padre que sostiene siempre, perdona y vuelve a poner en camino a sus hijos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">La misericordia es tanto el fruto de una alianza por eso se dice que Dios se acuerda de su (pacto de) misericordia (heded) &#8211; como un acto gratuito de benignidad y bondad que brota de nuestra psicolog\u00eda m\u00e1s profunda y se traduce en una obra externa (eleos, que se convierte en limosna). Esta inclusividad hace que est\u00e9 siempre a la mano de todos el \u00abmisericordiar\u00bb, el compadecerse del que sufre, conmoverse ante el necesitado, indignarse, que se revuelvan las tripas ante una injusticia patente y ponerse inmediatamente a hacer algo concreto, con respeto y ternura, para remediar la situaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Y partiendo de este sentimiento visceral, est\u00e1 al alcance de todos mirar a Dios desde la perspectiva de este atributo primero y \u00faltimo con el que Jes\u00fas lo ha querido revelar para nosotros: el nombre de Dios es Misericordia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Cuando meditamos sobre la Misericordia sucede algo especial. La din\u00e1mica de los Ejercicios Espirituales se potencia desde dentro. La misericordia hace ver que las v\u00edas objetivas de la m\u00edstica cl\u00e1sica -purgativa, iluminativa y unitiva- nunca son etapas sucesivas, que se puedan dejar atr\u00e1s.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Siempre tenemos necesidad de una nueva conversi\u00f3n, de m\u00e1s contemplaci\u00f3n y de un amor renovado. Nada une m\u00e1s con Dios que un acto de misericordia, ya sea que se trate de la misericordia con que el Se\u00f1or nos perdona nuestros pecados, ya sea de la gracia que nos da para practicar las obras de misericordia en su nombre. Nada ilumina m\u00e1s la fe que el purgar nuestros pecados y nada m\u00e1s claro que Mateo 25, y aquello de \u00abDichosos los misericordiosos porque alcanzar\u00e1n misericordia\u00bb (Mt 5,7), para comprender cu\u00e1l es la voluntad de Dios, la misi\u00f3n a la que nos env\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">A la misericordia se le puede aplicar aquella ense\u00f1anza de Jes\u00fas: \u00abCon la medida que midan ser\u00e1n medidos\u00bb (Mt 7,2). La misericordia nos permite pasar de sentirnos misericordiados a desear misericordiar. Pueden convivir, en una sana tensi\u00f3n, el sentimiento de verg\u00fcenza por los propios pecados con el sentimiento de la dignidad a la que el Se\u00f1or nos eleva.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Podemos pasar sin pre\u00e1mbulos de la distancia a la fiesta, como en la par\u00e1bola del Hijo Pr\u00f3digo, y utilizar como recept\u00e1culo de la misericordia nuestro propio pecado. La misericordia nos impulsa a pasar de lo personal a lo comunitario. Cuando actuamos con misericordia, como en los milagros de la multiplicaci\u00f3n de los panes, que nacen de la compasi\u00f3n de Jes\u00fas por su pueblo y por los extranjeros, los panes se multiplican a medida que se reparten.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong>Tres sugerencias<br \/>\n<\/strong>La alegre y libre familiaridad que se establece a todos los niveles entre los que se relacionan entre s\u00ed con el v\u00ednculo de la misericordia \u2014familiaridad del Reino de Dios, tal como Jes\u00fas lo describe en sus par\u00e1bolas\u2014 me lleva a sugerirles tres cosas para su oraci\u00f3n personal de este d\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">La primera tiene que ver con dos consejos pr\u00e1cticos que da san Ignacio, me disculpo por la publicidad de familia, y que dice: \u00abNo el mucho saber llena y satisface el alma, sino el sentir y gustar las cosas de Dios interiormente\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">San Ignacio agrega que all\u00ed donde uno encuentra lo que quiere y siente gusto, all\u00ed se quede rezando \u00absin tener ansia de pasar adelante, hasta que me satisfaga\u00bb. As\u00ed que, en estas meditaciones sobre la misericordia, uno puede comenzar por donde m\u00e1s le guste y quedarse all\u00ed, pues seguramente una obra de misericordia le llevar\u00e1 a las dem\u00e1s.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Si comenzamos dando gracias al Se\u00f1or, que maravillosamente nos cre\u00f3 y m\u00e1s maravillosamente a\u00fan nos redimi\u00f3, seguramente esto nos llevar\u00e1 a sentir pena por nuestros pecados. Si comenzamos por compadecernos de los m\u00e1s pobres y alejados, seguramente necesitaremos de recibir misericordia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">La segunda sugerencia para rezar tiene que ver con una forma de utilizar la palabra misericordia. Como se habr\u00e1n dado cuenta, al hablar de la misericordia a m\u00ed me gusta usar la forma verbal: \u00abHay que dar misericordia, misericordiar en espa\u00f1ol, para ser misericordiados\u00bb hay que forzar el idioma. Pero padre esto no es italiano, es verdad, pero es el modo que encuentro para explicarlo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">El hecho de que la misericordia ponga en contacto una miseria humana con el coraz\u00f3n de Dios hace que la acci\u00f3n surja inmediatamente. No se puede meditar sobre la misericordia sin que todo se ponga en acci\u00f3n. Por tanto, en la oraci\u00f3n, no hace bien intelectualizar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Con prontitud, y con la ayuda de la gracia, nuestro di\u00e1logo con el Se\u00f1or tiene que concretarse en alg\u00fan pecado mio qu\u00e9 tiene que tocar su misericordia en m\u00ed, d\u00f3nde siento, Se\u00f1or, m\u00e1s verg\u00fcenza y m\u00e1s deseo reparar; y r\u00e1pidamente tenemos que hablar de aquello que m\u00e1s nos conmueve, de esos rostros que nos llevan a desear intensamente poner manos a la obra para remediar su hambre y sed de Dios, de justicia, de ternura. A la misericordia se la contempla en la acci\u00f3n. Pero un tipo de acci\u00f3n que es omni-inclusiva: la misericordia incluye todo nuestro ser -entra\u00f1as y esp\u00edritu- y a todos los seres.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong>La \u00faltima sugerencia para la jornada de hoy<\/strong> se refiere al fruto de los ejercicios, es decir de la gracia que tenemos que pedir y que es, directamente, la de convertirnos en sacerdotes m\u00e1s misericordiados y m\u00e1s misericordiosos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">De las cosas m\u00e1s linda que m\u00e1s me conmueve es la confes\u00f3n de un sacerdote, es una cosa grande y bella, porque este hombre que se acerca para confesr sus pecados es la misma persona que despu\u00e9s presta su o\u00eddo para confesar a otros.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Nos podemos centrar en la misericordia porque ella es lo esencial, lo definitivo. Por los escalones de la misericordia (cf. Laudato si\u2019, 77) podemos bajar hasta lo m\u00e1s bajo de la condici\u00f3n humana -fragilidad y pecado incluidos- y ascender hasta lo m\u00e1s alto de la perfecci\u00f3n divina: \u00abSean misericordiosos (perfectos) como vuestro Padre es misericordioso\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Pero siempre para \u00abcosechar\u00bb s\u00f3lo m\u00e1s misericordia. De aqu\u00ed deben venir los frutos de conversi\u00f3n de nuestra mentalidad institucional: si nuestras estructuras no se viven ni se utilizan para recibir mejor la misericordia de Dios y para ser m\u00e1s misericordiosos para con los dem\u00e1s, se pueden convertir en algo muy extra\u00f1o y contraproducente. Y de esto algunos documentos de la Iglesia y discursos de los papas hablan, piden la conversi\u00f3n pastoral<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Este retiro espiritual, por tanto, ir\u00e1 por el lado de esa \u00absimplicidad evang\u00e9lica\u00bb que entiende y practica todas las cosas en clave de misericordia. Y de una misericordia din\u00e1mica, no como un sustantivo cosificado y definido, ni como adjetivo que decora un poco la vida, sino como verbo -misericordiar y ser misericordiados- que nos lanza a la acci\u00f3n del coraz\u00f3n en medio del mundo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Y adem\u00e1s, como misericordia \u00absiempre m\u00e1s grande\u00bb, como una misericordia que crece y aumenta, dando pasos de bien en mejor, y yendo de menos a m\u00e1s, ya que la imagen que Jes\u00fas nos pone es la del Padre siempre m\u00e1s grande &#8216;semper maior&#8217; y cuya misericordia infinita \u00abcrece\u00bb, si se puede decir as\u00ed, y no tiene techo ni fondo, porque proviene de su soberana libertad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong>Ahora pasemos a la primera meditaci\u00f3n la que se hace en la fiesta, y le he puesto como t\u00edtulo de la distancia a la fiesta<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Si la misericordia del Evangelio es, como hemos dicho, un exceso de Dios, un desborde inaudito, lo primero es mirar d\u00f3nde el mundo de hoy y cada persona, necesita m\u00e1s un exceso de amor as\u00ed. Lo primero es preguntarnos cu\u00e1l es el recept\u00e1culo para tal misericordia; cu\u00e1l es el terreno desierto y seco para tal desborde de agua viva; cu\u00e1les las heridas para ese aceite bals\u00e1mico; cu\u00e1l es la orfandad que necesita tal desvivirse en cari\u00f1os y atenciones; cu\u00e1l la distancia para tanta sed de abrazo y de encuentro&#8230;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">La par\u00e1bola que les propongo para esta meditaci\u00f3n es la del padre misericordioso (cf. Lc 15,11-31). Nos situamos en el \u00e1mbito del misterio del Padre. Y me viene al coraz\u00f3n comenzar por ese momento en que el hijo pr\u00f3digo est\u00e1 en medio del chiquero, en ese infierno del ego\u00edsmo, que hizo todo lo que quiso y en vez de ser libre, se encuentra esclavo. Mira a los chanchos que comen bellotas&#8230;, siente envidia y le viene la nostalgia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Nostalgia, nostalgia, palabra clave, nostalgia por el pan reci\u00e9n horneado que los empleados de su casa, la casa de su padre, comen en el desayuno. La nostalgia&#8230; La nostalgia es un sentimiento poderoso. Tiene que ver con la misericordia porque nos ensancha el alma. Nos hace recordar el bien primero -la patria de donde salimos- y nos despierta la esperanza de volver. Nuestra salvaci\u00f3n. En este horizonte amplio de la nostalgia, este joven -dice el Evangelio- entr\u00f3 en s\u00ed y se sinti\u00f3 miserable.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Cada uno de nosotros, puede buscar o dejarse llevar a ese punto en el que se siente m\u00e1s miserable, cada uno de nosotros tiene su secreto de miseria dentro, pedir la gracia de encontrarlo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Sin detenernos ahora a describir lo m\u00edsero de su estado, pasemos a ese otro momento en que, despu\u00e9s de que su Padre lo abraz\u00f3 y lo bes\u00f3 efusivamente, \u00e9l se encuentra sucio pero vestido de fiesta. Porque el padre no le dice ve y b\u00e1\u00f1ate. O sea sucio pero vestido de fiesta.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Da vueltas en su dedo al anillo de par con su padre. Tiene sandalias nuevas en los pies. Est\u00e1 en medio de la fiesta, entre la gente. Algo as\u00ed como nosotros, si alguna vez nos pas\u00f3, que nos confesamos antes de la misa y ah\u00ed nom\u00e1s nos encontramos \u00abrevestidos\u00bb y en medio de una ceremonia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong>Es un estado de avergonzada dignidad<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Deteng\u00e1monos en esa \u00abavergonzada dignidad\u00bb de este hijo pr\u00f3digo, de este hijo y predilecto. Si nos animamos a mantener serenamente el coraz\u00f3n entre esos dos extremos -la dignidad y la verg\u00fcenza-, sin soltar ninguno de ellos, quiz\u00e1s podamos sentir c\u00f3mo late el coraz\u00f3n de nuestro Padre.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Un coraz\u00f3n que bat\u00eda con ansia, sub\u00eda todos los d\u00edas a la terraza para ver si el hijo volv\u00eda. Y en este punto, y en este lugar en donde hay verg\u00fcenza, podemos imaginar que la misericordia le brota como sangre. Que \u00e9l sale a buscarnos -pecadores- nos atrae a s\u00ed, nos purifica y nos lanza de nuevo, renovados, a todas las periferias a misericordiar a todos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Su sangre es la sangre de Cristo, sangre de la Nueva y Eterna Alianza de misericordia, derramada por nosotros y por todos los hombres para el perd\u00f3n de los pecados. Esta sangre la contemplamos entrando y saliendo de su coraz\u00f3n, y del coraz\u00f3n del Padre. Esto es nuestro \u00fanico tesoro, lo \u00fanico que tenemos para dar al mundo: la sangre que purifica y pacifica todo y a todos. La sangre del Se\u00f1or que perdona los pecados. La sangre que es verdadera bebida, que resucita y da la vida a lo que est\u00e1 muerto debido al pecado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">En nuestra oraci\u00f3n serena, que va de la verg\u00fcenza a la dignidad, de la dignidad a la verg\u00fcenza, las dos juntos, pedimos la gracia de sentir esa misericordia como constitutiva de nuestra vida entera; la gracia de sentir c\u00f3mo ese latido del coraz\u00f3n del Padre se a\u00fana con el latir del nuestro. No basta sentirla como un gesto que Dios tiene de vez en cuando, perdon\u00e1ndonos alg\u00fan pecado gordo, y luego nos las arreglamos solos, aut\u00f3nomamente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">San Ignacio propone una imagen caballeresca propia de su \u00e9poca, pero, como la lealtad entre amigos es un valor perenne, puede ayudarnos. Dice que, para sentir \u00abconfusi\u00f3n y verg\u00fcenza\u00bb por nuestros pecados (y no perdernos de sentir la misericordia), podemos usar un ejemplo: imaginemos que un caballero se hallase delante de su rey y de toda su corte, avergonzado y confundido en haberle mucho ofendido, siendo que por parte del rey hab\u00eda recibido muchos dones y muchas mercedes. Imaginemos esta imagen.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">No obstante, siguiendo la din\u00e1mica del hijo pr\u00f3digo en la fiesta, imaginemos a este caballero como alguien que, en vez de ser avergonzado delante de todos, el rey lo toma inesperadamente de la mano y le devuelve su dignidad. Y vemos que no s\u00f3lo lo invita a seguirlo en su batalla, sino que lo pone al frente de sus compa\u00f1eros. \u00a1Con qu\u00e9 humildad y lealtad lo servir\u00e1 este caballero de ahora en adelante! Esto me hace pensar al \u00faltimo p\u00e1rrafo del cap\u00edtulo XVI de Ezequiel.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Ya sea sinti\u00e9ndonos como el hijo pr\u00f3digo festejado o como el caballero desleal convertido en superior, lo importante es que cada uno se sit\u00fae en esa tensi\u00f3n fecunda en la que la misericordia del Se\u00f1or nos pone: no solamente de pecadores perdonados, sino de pecadores dignificados. No que el Se\u00f1or solamente nos limpia, sino que nos encorona, nos da dignidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Sim\u00f3n Pedro nos ofrece la imagen ministerial de esta sana tensi\u00f3n. El Se\u00f1or lo educa y lo forma progresivamente y lo ejercita en mantenerse as\u00ed: Sim\u00f3n y Pedro. El hombre com\u00fan, con sus contradicciones y debilidades, y el que es piedra, el que tiene las llaves, el que conduce a los dem\u00e1s.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Cuando Andr\u00e9s lo lleva a Cristo, as\u00ed como est\u00e1, vestido de pescador, el Se\u00f1or le pone el nombre de Piedra. Apenas acaba de alabarle por la profesi\u00f3n de fe que viene del Padre, cuando ya le recrimina duramente por la tentaci\u00f3n de escuchar la voz del mal esp\u00edritu al decirle que se aparte de la cruz.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Lo invitar\u00e1 a caminar sobre las aguas y lo dejar\u00e1 hundirse en su propio miedo, para tenderle enseguida una mano; apenas se confiese pecador lo misionar\u00e1 a ser pescador de hombres; lo interrogar\u00e1 repetidamente sobre su amor, haci\u00e9ndole sentir dolor y verg\u00fcenza por su deslealtad y cobard\u00eda, y tambi\u00e9n por tres veces le confiar\u00e1 el pastoreo de sus ovejas. Siempre estos dos polos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Ah\u00ed tenemos que situarnos, en ese espacio en el que conviven nuestra miseria m\u00e1s vergonzante y nuestra dignidad m\u00e1s alta. \u00bfQu\u00e9 sentimos cuando la gente nos besa la mano? Y miramos nuestra miseria m\u00e1s \u00edntima, mientras somos honrados por el pueblo de Dios, es otro momento para sentir esto.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Tenemos que situarnos, en ese espacio en el que conviven nuestra miseria m\u00e1s vergonzante y nuestra dignidad m\u00e1s alta. Sucios, impuros, mezquinos, vanidosos, ego\u00edstas, el pecado de los curas, y, a la vez, con los pies lavados, llamados y elegidos, repartiendo sus panes multiplicados, bendecidos por nuestra gente, queridos y cuidados. S\u00f3lo la misericordia hace soportable ese lugar. Sin ella, o nos creemos justos como los fariseos o nos alejamos como los que no se sienten dignos. En ambos casos, se nos endurece el coraz\u00f3n.\u00a0Cuando nos sentimos justos como los fariseos o nos alejamos como esos que se sienten indignos, con la verg\u00fcenza y la dignidad, ambas cosas juntas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Profundizamos un poco m\u00e1s. Nos preguntamos: Y, \u00bfpor qu\u00e9 es tan fecunda esta tensi\u00f3n? Entre miseria y dignidad, entre miseria y fiesta.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Dir\u00eda que es fecunda porque mantenerla nace de una decisi\u00f3n libre. Y el Se\u00f1or act\u00faa principalmente sobre nuestra libertad, aunque nos ayude en todo. La misericordia es cuesti\u00f3n de libertad. El sentimiento brota espont\u00e1neo y cuando decimos que es visceral parecer\u00eda que es sin\u00f3nimo de \u00abanimal\u00bb. Pero en realidad los animales desconocen la misericordia \u00abmoral\u00bb, aunque algunos puedan experimentar algo de esa compasi\u00f3n, como un perro fiel que permanece al lado de su due\u00f1o enfermo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">La misericordia es una conmoci\u00f3n que toca las entra\u00f1as, pero puede brotar tambi\u00e9n de una percepci\u00f3n intelectual aguda, directa como un rayo, pero no por simple menos compleja: uno intuye muchas cosas cuando siente misericordia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Uno comprende, por ejemplo, que el otro est\u00e1 en una situaci\u00f3n desesperada, l\u00edmite; le pasa algo que excede sus pecados o sus culpas; tambi\u00e9n uno comprende que el otro es uno como yo, que \u00e9l mismo podr\u00eda estar en su lugar; y que el mal es tan grande y devastador que no se arregla s\u00f3lo con justicia&#8230;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">En el fondo, uno se convence de que hace falta una misericordia infinita, como la del coraz\u00f3n de Cristo, para remediar a tanto mal y tanto sufrimiento como vemos que hay en la vida de los seres humanos&#8230; Si la misericordia est\u00e1 debajo de este nivel, no alcanza. \u00a1Tantas cosas comprende nuestra mente con s\u00f3lo ver a alguien tirado en la calle, descalzo, en una ma\u00f1ana fr\u00eda, o al Se\u00f1or clavado en la cruz por m\u00ed!<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Adem\u00e1s, la misericordia se acepta y se cultiva, o se rechaza libremente. Si uno se deja llevar, un gesto trae el otro. Si uno pasa de largo, el coraz\u00f3n se enfr\u00eda. La misericordia nos hace experimentar nuestra libertad y es all\u00ed donde podemos experimentar la libertad de Dios, que es misericordioso con quien es misericordioso, como le dijo a Mois\u00e9s. En su misericordia el Se\u00f1or expresa su libertad. Y nosotros, la nuestra.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Podemos vivir mucho tiempo sin la misericordia del Se\u00f1or. Es decir: podemos vivir sin hacerla consciente y sin pedirla expl\u00edcitamente hasta que uno cae en la cuenta de que todo es misericordia y llora con amargura no haberla aprovechado antes, siendo as\u00ed que la necesitaba tanto.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">La miseria de la que hablamos es la miseria moral, intransferible, esa donde uno toma conciencia de s\u00ed mismo como persona que, en un punto decisivo de su vida, actu\u00f3 por su propia iniciativa: eligi\u00f3 algo y eligi\u00f3 mal. Este es el fondo que hay que tocar para sentir dolor de los pecados y para arrepentirse verdaderamente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Porque, en otros \u00e1mbitos, uno no se siente tan libre ni siente que el pecado afecta toda su vida y por tanto no experimenta su miseria, con lo cual se pierde la misericordia, que s\u00f3lo act\u00faa con esa condici\u00f3n. Uno no va a la farmacia y dice: \u00abPor misericordia, le pido una aspirina\u00bb. Por misericordia pide que le den morfina para una persona sumida en los dolores atroces de una enfermedad terminal. O todo o nada, o se va hasta el fondo o no se entiende nada.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">El coraz\u00f3n que Dios une a esa miseria moral nuestra es el coraz\u00f3n de Cristo, su Hijo amado, que late como un solo coraz\u00f3n con el del Padre y el del Esp\u00edritu.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Recuerdo cuando Pio XII escribi\u00f3 la enc\u00edclica <a target=\"_blank\" rel=\"nofollow\" href=\"https:\/\/w2.vatican.va\/content\/pius-xii\/it\/encyclicals\/documents\/hf_p-xii_enc_15051956_haurietis-aquas.html\"><em>Haurietis Aquas<\/em><\/a>, sobre el Sagrado Coraz\u00f3n, alguien dijo que eso era para las monjas. El coraz\u00f3n de Cristo es el centro de la misericordia, quiz\u00e1s las monjas lo entienden mejor de nosotros porque son madres e \u00edconos de la Virgen en la Iglesia, <em>Haurietis Aquas<\/em>. -Pero es preconciliar, -s\u00ed pero nos har\u00e1 muy bien.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Es un coraz\u00f3n que elige el camino m\u00e1s cercano y que lo compromete. Esto es propio de la misericordia, que se ensucia las manos, toca, se mete, quiere involucrarse con el otro, va a lo personal con lo m\u00e1s personal, no \u00abse ocupa de un caso\u00bb sino que se compromete con una persona, con su herida.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Y miremos a nuestro lenguaje, tengo un caso, o una persona, hay un poco de clericalismo en reducir el amor de Dios a un caso, as\u00ed no me toca, y hago una pastoral de horarios en la que no arriesgo nada. Ni siquiera -no se escandalicen- no tengo la posibilidad de un pecado vergonzoso.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">La misericordia excede la justicia y lo hace saber y lo hace sentir; queda implicado uno con el otro. Al dignificar, la misericordia eleva a aquel hacia el que uno se abaja y vuelve pares a los dos, es misericordioso el que recibi\u00f3 misericordia. A este se le ha perdonado mucho porque ha amado mucho.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">De aqu\u00ed la necesidad del Padre de hacer fiesta, para que se restaure todo de una sola vez, devolviendo a su hijo la dignidad perdida. Esto posibilita mirar al futuro de manera nueva. No es que la misericordia no tome en cuenta la objetividad del da\u00f1o hecho por el mal. Pero le quita poder sobre el futuro, ese es el poder de la misericordia, le quita poder sobre la vida que corre hacia delante.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">La misericordia es la verdadera actitud de vida que se opone a la muerte, que es el fruto amargo del pecado. En eso es l\u00facida, no es para nada ingenua la misericordia. No es que no vea el mal, sino que mira lo corta que es la vida y todo el bien que queda por hacer.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Por eso hay que perdonar totalmente, para que el otro mire hacia adelante y no pierda tiempo en culparse y compadecerse de s\u00ed mismo y los motivos de su error. En el camino de ir a curar a otros, uno ir\u00e1 haciendo su examen de conciencia y, en la medida en que ayuda a otros, reparar\u00e1 el mal que hizo. La misericordia es fundamentalmente esperanzada, es madre de esperanza.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Dejarse atraer y enviar por el movimiento del coraz\u00f3n del Padre es mantenerse en esa sana tensi\u00f3n de avergonzada dignidad. Dejarse atraer por el centro de su coraz\u00f3n, como sangre que se ha ensuciado yendo a dar vida a los miembros m\u00e1s lejanos, para que el Se\u00f1or nos purifique y nos lave los pies; dejarse enviar llenos del ox\u00edgeno del Esp\u00edritu para llevar vida a todos los miembros, especialmente a los m\u00e1s alejados, fr\u00e1giles y heridos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Un cura contaba, esto es hist\u00f3rico, de una persona en situaci\u00f3n de calle que termin\u00f3 viviendo en una hospeder\u00eda. Era alguien cerrado en su propia amargura que no interactuaba con los dem\u00e1s. Persona culta, se enteraron despu\u00e9s. Pasado alg\u00fan tiempo, este hombre fue a parar al hospital por una enfermedad terminal y le contaba al cura que, estando all\u00ed, sumido en su nada y en su decepci\u00f3n por la vida, el que estaba en la cama de al lado le pidi\u00f3 que le alcanzara la escupidera y que luego se la vaciara. Cont\u00f3 que ese pedido de alguien que verdaderamente lo necesitaba y estaba peor que \u00e9l, le abri\u00f3 los ojos y el coraz\u00f3n a un sentimiento poderos\u00edsimo de humanidad y a un deseo de ayudar al otro y de dejarse ayudar \u00e9l por Dios y se confes\u00f3. De este modo, un sencillo acto de misericordia lo conect\u00f3 con la misericordia infinita, se anim\u00f3 a ayudar al otro y luego se dej\u00f3 ayudar \u00e9l: muri\u00f3 confesado y en paz. Este es el misterio de la misericordia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">As\u00ed, los dejo con la par\u00e1bola del padre misericordioso, una vez que nos hemos situado en ese momento en que el hijo se siente sucio y revestido, pecador dignificado, avergonzado de s\u00ed y orgulloso de su padre. El signo para saber si uno est\u00e1 bien situado son las ganas de ser de ahora en adelante, misericordioso con todos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Ah\u00ed est\u00e1 el fuego que vino a traer Jes\u00fas a la tierra, ese que enciende otros fuegos. Si no se prende la llama, es que alguno de los polos no permite el contacto. O la excesiva verg\u00fcenza, que no \u00abpela los cables\u00bb y, en vez de confesar abiertamente \u00abhice esto y esto\u00bb, se tapa; o la excesiva dignidad, que toca las cosas con guantes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong>Una palabra para terminar, sobre los excesos de la misericordia<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">El \u00fanico exceso ante la excesiva misericordia de Dios es excederse en recibirla y en desear comunicarla a los dem\u00e1s. El Evangelio nos muestra muchos lindos ejemplos de los que se exceden para recibirla: el paral\u00edtico, cuyos amigos lo hacen entrar por el techo en medio del sitio donde estaba predicando el Se\u00f1or, exagera; el leproso, que deja a sus nueve compa\u00f1eros y regresa glorificando y dando gracias a Dios a grandes voces y va a ponerse de rodillas a los pies del Se\u00f1or; el ciego Bartimeo, que logra detener a Jes\u00fas con sus gritos, y tambi\u00e9n logra vencer la aduana de los curas para ir al Se\u00f1or; la mujer hemorroisa, que en su timidez se las ingenia para lograr una estrecha cercan\u00eda con el Se\u00f1or y que, como dice el Evangelio, cuando toc\u00f3 el manto, el Se\u00f1or sinti\u00f3 que sal\u00eda de \u00e9l una dynamis&#8230;; todos son ejemplos de ese contacto que enciende un fuego y desencadena la din\u00e1mica, desencadenar la din\u00e1mica, la fuerza positiva de la misericordia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Tambi\u00e9n est\u00e1 la pecadora, cuyas excesivas muestras de amor al Se\u00f1or al lavarle los pies con sus l\u00e1grimas y sec\u00e1rselos con sus cabellos, son para el Se\u00f1or signo de que ha recibido mucha misericordia, y por eso lo expresa as\u00ed, exagerado, pero siempre la misericordia es exagerada, excesiva. La gente m\u00e1s simple, los pecadores, los enfermos, los endemoniados&#8230;, son exaltados inmediatamente por el Se\u00f1or, que los hace pasar de la exclusi\u00f3n a la inclusi\u00f3n plena, de la distancia a la fiesta y esto no se entiende sino en clave de esperanza, en clave apost\u00f3lica, en clave del que es misericordiado para misericordiar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Podemos terminar rezando, con el Magnificat de la misericordia, el Salmo 50 del rey David, que recitamos en los laudes todos los viernes. Es el Magnificat de \u00abun coraz\u00f3n contrito y humillado\u00bb que, en su pecado, tiene la grandeza de confesar al Dios fiel que es m\u00e1s grande que el pecado. Dios es m\u00e1s grande que el pecado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Situados en el momento en que el hijo pr\u00f3digo esperaba un trato distante y, en cambio, el padre lo meti\u00f3 de lleno en una fiesta, podemos imaginarlo rezando el Salmo 50. Y rezarlo a dos coros con \u00e9l. Con el hijo pr\u00f3digo. Podemos escucharlo c\u00f3mo dice: \u00abMisericordia, Dios m\u00edo, por tu bondad; por tu inmensa compasi\u00f3n borra mi culpa&#8230;\u00bb. Y nosotros decir: Pues yo tambi\u00e9n reconozco mi culpa, tengo siempre presente mi pecado. Y a una voz, decir: \u00abContra ti, Padre, contra ti solo pequ\u00e9\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Rezamos desde esa tensi\u00f3n \u00edntima que enciende la misericordia, esa tensi\u00f3n entre la verg\u00fcenza que dice: \u00abAparta de mi pecado tu vista, borra en m\u00ed toda culpa\u00bb; y esa confianza que dice: \u00abRoc\u00edame con el hisopo y quedar\u00e9 limpio, l\u00e1vame; quedar\u00e9 m\u00e1s blanco que la nieve\u00bb. Confianza que se vuelve apost\u00f3lica: \u00abDevu\u00e9lveme la alegr\u00eda de la salvaci\u00f3n, afi\u00e1nzame con esp\u00edritu firme y ense\u00f1ar\u00e9 a los malvados tus caminos, los pecadores volver\u00e1n a ti\u00bb\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Al concluir rezaron el salmo Miserere, y el Santo Padre record\u00f3 que se hac\u00eda todos juntos, pero pensando como si fuera a dos coros y en el otro estuviera el hijo pr\u00f3digo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">(Texto de ZENIT con los a\u00f1adidos improvisados por el Papa. Texto no definitivo a\u00fan en elaboraci\u00f3n).<\/p>\n<p><span class=\"et_bloom_bottom_trigger\"><\/span><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/es.zenit.org\/\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow\">Fuente: es.zenit.org<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(ZENIT- Roma);- Con el canto del Veni Creator Spiritus, inici\u00f3 este mi\u00e9rcoles en la bas\u00edlica pontificia de San Juan de Letr\u00e1n en Roma, el d\u00eda de retiro del Jubileo de los Sacerdotes, que contempla\u00a0tres meditaciones realizadas por el\u00a0propio papa Francisco. 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