{"id":435,"date":"2015-11-30T09:07:00","date_gmt":"2015-11-30T14:07:00","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/noticias\/el-futuro\/"},"modified":"2015-11-30T09:07:00","modified_gmt":"2015-11-30T14:07:00","slug":"el-futuro","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/el-futuro\/","title":{"rendered":"El futuro"},"content":{"rendered":"<p class=\"enrique\">He venido a hablarles del futuro. Supongo que del futuro de la novela, aunque quiz\u00e1s s\u00f3lo del futuro de este discurso. Voy a contarles c\u00f3mo durante a\u00f1os imagin\u00e9 que se presentaba el futuro. Sit\u00faense en 1948, el a\u00f1o en que nac\u00ed, en la tarde de agosto en la que un disco extra\u00f1o y casi silencioso comenz\u00f3 a sonar en las emisoras de m\u00fasica de Maryland, y pronto se fue extendiendo por la Costa Este, dejando una estela de perplejidad en sus casuales oyentes. \u00bfQu\u00e9 era aquello? No se hab\u00eda o\u00eddo nunca nada igual y, por tanto, a\u00fan no ten\u00eda nombre, pero era \u2013ahora lo sabemos- la primera canci\u00f3n de <em>rock and roll<\/em> de la historia. Quienes la o\u00edan, entraban de golpe en el futuro. La m\u00fasica de aquel disco parec\u00eda provenir del \u00e9ter y flotar literalmente sobre las ondas del aire de Maryland. Aquello, se\u00f1oras y se\u00f1ores, era el <em>rock and roll<\/em> llegando con la reposada lentitud de lo verdaderamente imprevisto. La canci\u00f3n se titulaba <em>Demasiado pronto para saberlo<\/em>, y era la primera grabaci\u00f3n de The Orioles, cinco m\u00fasicos de Baltimore. Sonaba rara, nada extra\u00f1o si tenemos en cuenta que era el primer signo de que algo estaba cambiando.<\/p>\n<p class=\"enrique\">\u00bfQu\u00e9 pudo pensar la primera persona que, oyendo radio Maryland aquella ma\u00f1ana, comprendi\u00f3 que empezaba una nueva era? \u201cEs demasiado pronto\u201d, dec\u00eda la canci\u00f3n, \u201cmuy pronto para saberlo\u201d, susurraba titubeante Sonny Til, el cantante.<\/p>\n<p class=\"enrique\">He venido a hablarles del futuro, que para m\u00ed durante a\u00f1os ha sido algo que llegaba como lleg\u00f3 el rock el a\u00f1o en que nac\u00ed, con aquella reposada lentitud de lo verdaderamente imprevisto.<\/p>\n<p class=\"enrique\">He venido a hablarles del futuro. Y est\u00e1 claro que, como me autoimpongo el tema yo mismo, busco complicarme la vida. Nada que me sorprenda demasiado. As\u00ed he venido trabajando estos a\u00f1os, llevando libros dif\u00edciles lo m\u00e1s lejos posible, hasta sus l\u00edmites; libros que, al publicarlos, se convert\u00edan en callejones sin salida, porque no se ve\u00eda qu\u00e9 pod\u00eda hacer despu\u00e9s de ellos.<\/p>\n<p class=\"enrique\">Cada libro que escrib\u00eda parec\u00eda llevarme a dejar de escribir. Lo publicaba y me instalaba en un estado de <em>callej\u00f3n sin salida<\/em>, y los amigos volv\u00edan a hacerme la pregunta habitual: \u201cY despu\u00e9s de esto, \u00bfqu\u00e9 vas a hacer?\u201d Y yo pensaba que todo hab\u00eda terminado. Me costaba salir de ese callej\u00f3n. Pero por suerte, siempre a \u00faltima hora, me acordaba de que la inteligencia es el arte de saber encontrar un peque\u00f1o hueco por donde escapar de la situaci\u00f3n que nos tiene atrapados. Por suerte, siempre acababa encontrando el hueco m\u00ednimo y me escapaba, y entraba en un nuevo libro.<\/p>\n<p class=\"enrique\">Los callejones sin salida han sido un motor central de mi obra. Por eso no me extra\u00f1a que ahora quiera complicarme la vida y hablarles del futuro. Pero no pasa nada. De hecho, estoy acostumbrado a relacionarme con \u00e9l. \u00bfO no estoy especializado en narrar previamente los viajes que realizo? Acostumbro a adelantarme a lo que pueda pasar y lo cuento en art\u00edculos de prensa. Despu\u00e9s, viajo al lugar y vivo all\u00ed lo escrito.<\/p>\n<p class=\"enrique\">Como tengo esa costumbre de narrar los viajes antes de hacerlos, he escrito previamente este discurso antes de salir de Barcelona rumbo a M\u00e9xico. Bueno, s\u00e9 que es obvio que lo he escrito antes, pues de lo contrario no estar\u00eda ley\u00e9ndolo ahora ante ustedes. En cualquier caso, como lo he escrito antes, conozco c\u00f3mo acaba, lo que demuestra que, en contra de lo que se cree, el futuro no es a veces tan indescifrable.<\/p>\n<p class=\"enrique\">Si me impuse hablarles del futuro fue sobre todo porque este premio, antiguo premio Rulfo, distingue la obra de autores \u201ccon un aporte significativo a la literatura de nuestros d\u00edas\u201d y yo quer\u00eda que se supiera que quiz\u00e1s me ajusto a esta premisa porque desde siempre he escrito en la necesidad de encontrar escrituras que nos interroguen desde la estricta contemporaneidad, en la necesidad de encontrar estructuras que no se limiten a reproducir modelos que ya estaban obsoletos hace cien a\u00f1os.<\/p>\n<p class=\"enrique\">Es tal mi costumbre de buscar nuevas escrituras que voy a decirles ahora, no c\u00f3mo escribo, sino c\u00f3mo me gustar\u00eda escribir. Y recurro para ello a Robert Walser, aquel al que Christopher Dom\u00ednguez Michael llam\u00f3 en cierta ocasi\u00f3n \u201cmi h\u00e9roe moral\u201d.<\/p>\n<p class=\"enrique\">Parece que Walser se vio realmente liberado de s\u00ed mismo el d\u00eda en que hizo un viaje nocturno en globo, desde Bitterfeld hasta una playa del B\u00e1ltico. Un viaje sobre una Alemania dormida en la oscuridad. \u201cSubieron a la barquilla, a la extra\u00f1a casa, tres personas y soltaron las cuerdas de sujeci\u00f3n, y el globo vol\u00f3 lentamente hacia lo alto\u201d, escribi\u00f3 Walser, el paseante por excelencia, un caminante que en realidad hab\u00eda nacido para ese recorrido silencioso por el aire, pues siempre en todos sus trabajos en prosa, quiso alzarse sobre la pesada vida terrestre, desaparecer suavemente y sin ruido hacia un reino m\u00e1s libre.<\/p>\n<p class=\"enrique\">Me gustar\u00eda escribir alz\u00e1ndome sobre la pesada vida terrestre. Pero en caso de lograrlo, \u00bfcoincidir\u00edan mis itinerarios con los trayectos nocturnos que sospecho que seguir\u00e1 la novela en el futuro? A principios de este siglo, a\u00fan habr\u00eda dicho que s\u00ed, que algunos recorridos coincidir\u00edan. Quiz\u00e1s entonces a\u00fan era optimista, porque me sent\u00eda aliado con estas l\u00edneas de Borges: \u201c\u00bfQu\u00e9 so\u00f1ar\u00e1 el indescifrable futuro? So\u00f1ar\u00e1 que Alonso Quijano puede ser don Quijote sin dejar su aldea y sus libros\u201d.<\/p>\n<p class=\"enrique\">Pensaba que en las novelas por venir no ser\u00eda necesario dejar la aldea y salir al campo abierto porque la acci\u00f3n se difuminar\u00eda en favor del pensamiento. Con una confianza ingenua en la evoluci\u00f3n de la exigencia de los lectores del nuevo siglo, cre\u00eda que aumentar\u00eda el nivel de inteligencia general, y pensaba que en el indescifrable futuro la novela de formato decimon\u00f3nico \u2013que se hab\u00eda cobrado ya sus mejores piezas- ir\u00eda cediendo su lugar a los ensayos narrativos, o a las narraciones ensay\u00edsticas, y quiz\u00e1s incluso ceder\u00eda el paso a una prosa brumosa y compacta, al estilo de W.G. Sebald (muy en el modo en que Nietzsche hac\u00eda de la vida, literatura), o al estilo de Sergio Pitol en <em>El mago de Viena<\/em>, con ese tipo de prosa compacta en la que el autor disolv\u00eda las fronteras entre los g\u00e9neros, haciendo que desaparecieran los \u00edndices y los textos consistieran en fragmentos de talantes muy diversos, unidos por una estructura de unidad perfecta; una prosa a cuerpo descubierto, la prosa del nuevo siglo: una escritura tan movida como heterog\u00e9nea, impura: mezcla de g\u00e9neros y de registros estil\u00edsticos. Porque yo pensaba que en este siglo se ceder\u00eda el paso a un tipo de novela ya felizmente instalada en la frontera; una novela en la que sin problemas se mezclar\u00edan lo autobiogr\u00e1fico con el ensayo, con la ficci\u00f3n pura, con la realidad tra\u00edda al texto como tal. Pensaba que ir\u00edamos hacia una literatura acorde con el esp\u00edritu del tiempo, una literatura mixta, donde los l\u00edmites se confundir\u00edan y la realidad podr\u00eda bailar en la frontera con la ficci\u00f3n, y el ritmo borrar\u00eda esa frontera.<\/p>\n<p class=\"enrique\">Le preguntaron a Roberto Bola\u00f1o en 2001 en una entrevista en Chile qu\u00e9 novelas ser\u00edan las que ver\u00edamos en el futuro. Y Bola\u00f1o respondi\u00f3 literalmente que una novela que s\u00f3lo se sostiene por el argumento \u2013con un formato m\u00e1s o menos archiconocido, pero no archiconocido en este siglo, sino ya en el XIX\u2013 es un tipo de novela que se acab\u00f3.<\/p>\n<p class=\"enrique\">\u201cSe va a seguir haciendo y, adem\u00e1s, va a seguir haci\u00e9ndose durante much\u00edsimo tiempo\u201d, dijo Bola\u00f1o, \u201cpero esa novela ya est\u00e1 acabada, y no est\u00e1 acabada porque yo lo diga, est\u00e1 acabada desde hace much\u00edsimos a\u00f1os. Despu\u00e9s de <em>La invenci\u00f3n de Morel<\/em>, no se puede escribir una novela as\u00ed, en donde lo \u00fanico que aguanta el libro es el argumento. En donde no hay estructura, no hay juego, no hay cruce de voces\u201d.<\/p>\n<p class=\"enrique\">De cara a la narrativa que yo cre\u00eda que estaba por venir, uno de mis puntos de orientaci\u00f3n era el anartista Marcel Duchamp. Artista no, dec\u00eda de s\u00ed mismo: anartista. En diferentes ocasiones, pensando en su legado, insinu\u00e9 que tal vez no s\u00f3lo \u00edbamos a dejar atr\u00e1s por fin la anquilosada narrativa del pasado, sino que ir\u00edamos hacia una novela conceptual: un tipo de novela que sab\u00eda yo muy bien qu\u00e9 era si nadie me lo preguntaba, pero en cambio, si ten\u00eda que explicarla a alguien, no lo sab\u00eda, aunque sab\u00eda, eso s\u00ed, que me fascinaba el intento de Marcel Duchamp de reconciliar arte y vida, obra y espectador. Como tambi\u00e9n sab\u00eda que, a prop\u00f3sito de esa reconciliaci\u00f3n propuesta por Duchamp, hab\u00eda dicho Octavio Paz: \u201cEl arte fundido a la vida es arte socializado, no arte social ni socialista, y a\u00fan menos actividad dedicada a la producci\u00f3n de objetos hermosos o simplemente decorativos. Arte fundido a la vida quiere decir poema de Mallarm\u00e9 o novela de Joyce: el arte m\u00e1s dif\u00edcil. Un arte que <em>obliga<\/em> al espectador y al lector a convertirse en un artista y en un poeta\u201d.<\/p>\n<p class=\"enrique\">Cre\u00eda que se abrir\u00eda paso ese arte dif\u00edcil y que espectadores y lectores devendr\u00edan artistas y poetas. Y pensaba en libros, donde la forma fuera el contenido y el contenido fuera la forma. Libros de los que alguien pudiera, por ejemplo, quejarse de que el material a veces no pareciera escrito en su lengua. Y a quien pudi\u00e9ramos decirle: pero es que no est\u00e1 escrito despu\u00e9s de todo, no est\u00e1 escrito para ser le\u00eddo, o no s\u00f3lo para ser le\u00eddo: se ha creado para ser mirado y escuchado; mira, su escritura no es acerca de algo, es algo en s\u00ed mismo. Cuando el sentido es dormir, las palabras se van a dormir. Cuando el sentido es bailar, las palabras bailan. Los novelistas engendran obras <em>discursivas<\/em> porque se centran en hablar sobre las cosas, sobre un asunto, mientras que el arte aut\u00e9ntico no hace eso: el arte aut\u00e9ntico es la cosa y no algo sobre las cosas: no es arte sobre algo, es el arte en s\u00ed.<\/p>\n<p class=\"enrique\">Por eso me gustaban m\u00e1s <em>Bouvard y Pecuchet<\/em> y <em>Finnegans Wake<\/em>, las obras imperfectas que se abren paso en Flaubert y Joyce despu\u00e9s de sus grandes obras, <em>Madame Bovary<\/em> y <em>Ulises<\/em>, respectivamente. Ve\u00eda en ellas caminos que se proyectaban hacia el futuro. Cre\u00eda que se abrir\u00eda paso ese arte dif\u00edcil y que espectadores y lectores devendr\u00edan artistas y poetas, pero luego las cosas se torcieron y, entre sombras de Grey, ahora triunfa la corriente de aire, siempre tan limitada, de los novelistas con tendencia obtusa al \u201cdesfile cinematogr\u00e1fico de las cosas\u201d, por no hablar de la corriente de los libros que nos jactamos groseramente de haber le\u00eddo de un tir\u00f3n, etc.<\/p>\n<p class=\"enrique\">A la ca\u00edda de la capacidad de atenci\u00f3n ha contribuido una industria editorial que est\u00e1 erradicando de la literatura todo aquello que nos quiere hacer creer que es demasiado pesado, o que va demasiado cargado de sentido, o que puede parecer intelectual. Y el panorama, desde el punto de vista literario \u2013si es que ese punto de vista a\u00fan existe- es desolador.<\/p>\n<p class=\"enrique\">\u201c\u00bfY por qu\u00e9 los escritores son, m\u00e1s que otra gente, presa f\u00e1cil de las depresiones?\u201d, pregunta alguien en un relato de Mario Levrero. Y alguien dice: \u201cSe deprimen porque no pueden tolerar la idea de tener que vivir en un mundo estropeado por los imb\u00e9ciles\u201d.<\/p>\n<p class=\"enrique\">En un mundo en el que quienes leen son una pavorosa minor\u00eda, un escritor ya bastante hace con sobrevivir. Cada d\u00eda son m\u00e1s inencontrables, pero quedan todav\u00eda algunos \u2013podr\u00edamos llamarles \u201clos escritores de antes\u201d\u2013 que se salvan gracias a que aun saben arregl\u00e1rselas para tratar de escribir lo que escribir\u00edan si escribiesen. Pero de estos cada vez hay menos. Son supervivientes de una especie en extinci\u00f3n; tipos complicados, gente de un coraje tan antiguo como el coraje mismo, gente zumbada; trastornada si ustedes quieren; gente esencialmente obsesiva, fascinantemente obsesiva.<\/p>\n<p class=\"enrique\">A un amigo escritor le pregunt\u00f3 una dama en un coloquio cu\u00e1ndo iba a dejar de escribir sobre tipos que parecen moverse por el Far West y aniquilan a escritores falsos.<\/p>\n<p class=\"enrique\">\u2013Cuando me salga bien, dejar\u00e9 de hacerlo \u2013contest\u00f3.<\/p>\n<p class=\"enrique\">En arte cuenta mucho la insistencia desaforada, la presencia del mani\u00e1tico detr\u00e1s de la obra. Los escritores supervivientes saben que el futuro ya no va a llegar a trav\u00e9s de las ondas; no va a llegar, como en el a\u00f1o en que nac\u00ed, con las alegres formas de una m\u00fasica distinta.<\/p>\n<p class=\"enrique\">Hoy esta ma\u00f1ana en Guadalajara creo observar que mi biograf\u00eda va del nacimiento del <em>rock and roll<\/em> a los atentados de este noviembre en Par\u00eds. En un intenso texto de Xavier Person, que le\u00ed ayer en el avi\u00f3n que me trajo hasta aqu\u00ed, he podido seguir los pasos de George Didi-Huberman en el momento de abrir la puerta de una habitaci\u00f3n de hospital en Par\u00eds, y he entrado con \u00e9l en el cuarto de Simon, un joven de 33 a\u00f1os gravemente herido en la columna vertebral por una bala de Kalachnikov en el atentado de <em>Charlie Hebdo<\/em>. En ese cuarto, este superviviente, nos dice Didi-Huberman, \u201ctrabaja para vivir\u201d. Su cuerpo lentamente se pone en movimiento y \u00e9l est\u00e1 intentando levantarse, literalmente elevarse, para volver a ser.<\/p>\n<p class=\"enrique\">Desde ese cuarto de hospital franc\u00e9s he pensado en los emigrantes de la guerra de Siria que, despu\u00e9s de haber arriesgado la vida, ponen pie en tierra en una isla del Mediterr\u00e1neo, y luego lentamente se van alzando, se van elevando, tambi\u00e9n para sentir que vuelven a ser. Y al pensar en ellos he o\u00eddo el eco de las voces de los supervivientes que nos hablan en el documento de Svetlana Alexievitch sobre Chern\u00f3bil. El libro no trata tanto de la cat\u00e1strofe general como del mundo despu\u00e9s de esa cat\u00e1strofe. El libro habla de c\u00f3mo la gente se adapta a la nueva realidad. Esa realidad que ya ha sucedido, pero a\u00fan no se percibe del todo, pero est\u00e1 aqu\u00ed ya, entre todos nosotros, susurra el coro tr\u00e1gico. Lo que dicen las voces de Chern\u00f3bil, el gran coro, es el futuro.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Fuente: <strong>www.elpais.com<\/strong><\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>He venido a hablarles del futuro. Supongo que del futuro de la novela, aunque quiz\u00e1s s\u00f3lo del futuro de este discurso. Voy a contarles c\u00f3mo durante a\u00f1os imagin\u00e9 que se presentaba el futuro. 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