{"id":438,"date":"2015-11-30T09:07:02","date_gmt":"2015-11-30T14:07:02","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/noticias\/no-nos-cosamos-la-boca\/"},"modified":"2015-11-30T09:26:40","modified_gmt":"2015-11-30T14:26:40","slug":"no-nos-cosamos-la-boca","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/no-nos-cosamos-la-boca\/","title":{"rendered":"No nos cosamos la boca"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">El pasado d\u00eda 17 ocurri\u00f3 algo terrible: los gobiernos de Macedonia, Serbia, Croacia y Eslovenia, pa\u00edses a trav\u00e9s de los cuales se hab\u00eda creado un corredor humanitario para dar paso a las miles de personas que intentan llegar a pie a Alemania y a otros lugares de asilo, decidieron cerrar sus fronteras a aquellos que no pudieran demostrar que proceden de Siria, Irak o Afganist\u00e1n, es decir que no demostraran su derecho a ser considerados refugiados. Miles de personas procedentes de Pakist\u00e1n, Sri Lanka, Argelia, Sud\u00e1n o Marruecos, inmigrantes econ\u00f3micos, que caminaban junto a ellos, quedaron autom\u00e1ticamente paralizados y en el limbo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los atentados de Par\u00eds, la ofensiva contra ISIS, han absorbido tanto nuestra atenci\u00f3n que no somos conscientes de lo que significa esa medida y del angustioso estado en la que han quedado miles de seres humanos. Naciones Unidas, la Unicef, Amnist\u00eda Internacional, han advertido de que la situaci\u00f3n se volver\u00e1 incontrolable porque no es posible creer que esos miles de personas van a volver a sus pa\u00edses (\u00bfc\u00f3mo?) ni que van a aceptar morirse en silencio, bajo el barro, la lluvia y la nieve. \u201cEsto es insostenible desde todo punto de vista, humanitario, legal y tambi\u00e9n de seguridad. La ca\u00edda de la temperatura aumenta los riesgos para los ni\u00f1os y otras personas ya debilitadas por su larga marcha y crece la desesperaci\u00f3n\u201d, informan los expertos de la ONU sobre el terreno.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Todas las organizaciones presentes en esas fronteras aseguran que no hay lugares apropiados para acomodar a esas personas. \u201cHay que aumentar inmediatamente la capacidad de recepci\u00f3n y poner en marcha normas que permitan respetar los derechos humanos m\u00e1s elementales de esos inmigrantes no refugiados, seres humanos como todos los dem\u00e1s, que exigen mecanismos eficaces y dignos de protecci\u00f3n\u201d, asegura un portavoz de la ONU. Los \u00fanicos que controlan la situaci\u00f3n son las redes de contrabando que ofrecen atravesar las fronteras a cambio de dinero, de compromisos de trabajo pr\u00e1cticamente esclavo o de tr\u00e1fico de mujeres.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No somos conscientes de lo que significa esa medida y del angustioso estado en la que han quedado miles de seres humanos<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los pocos periodistas (sobre todo brit\u00e1nicos, alemanes y norteamericanos) que contin\u00faan trabajando sobre el terreno relatan la desesperaci\u00f3n de hombres que intentan colgarse de un \u00e1rbol o personas que se cosen la boca y se niegan a comer ni beber. El cierre de fronteras a los no sirios o iraqu\u00edes ha provocado un formidable efecto domin\u00f3, con miles de personas atrapadas en tierra de nadie, a las que no se dice o explica nada y que en el mejor de los casos son acarreadas hasta campamentos vigilados por polic\u00edas locales en los que no existe ni electricidad, ni agua corriente ni servicios m\u00ednimos de atenci\u00f3n. \u201cVolver atr\u00e1s, no entr\u00e9is\u201d, les gritan desde las alambradas los que est\u00e1n dentro a quienes son empujados para que entren, relata, horrorizada, una periodista alemana en el semanario <em>Die Zeit.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El problema de los refugiados y de los inmigrantes ha desaparecido de nuestra vista, pero los primeros siguen llegando a las costas griegas a raz\u00f3n de m\u00e1s de 3.000 al d\u00eda, seg\u00fan datos de la seg\u00fan datos de la ACNUR, la agencia de refugiados de la ONU. M\u00e1s de trescientas sesenta personas, en buena parte ni\u00f1os, han muerto ahogadas en el Mediterr\u00e1neo en las \u00faltimas cuatro semanas, por el empeoramiento de las condiciones del mar. Los bombardeos hacen huir a un mayor n\u00famero de refugiados, que intentan salir de los primeros lugares de acogida en Turqu\u00eda o en Jordania y llegar a Europa. Y por el camino tropiezan con los inmigrantes pakistan\u00edes, argelinos o eritreos que antes hac\u00edan esas rutas y para los que ahora no hay ni agua ni pan.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Fuente: <strong>www.elpais.com<\/strong><\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El pasado d\u00eda 17 ocurri\u00f3 algo terrible: los gobiernos de Macedonia, Serbia, Croacia y Eslovenia, pa\u00edses a trav\u00e9s de los cuales se hab\u00eda creado un corredor humanitario para dar paso a las miles de personas que intentan llegar a pie a Alemania y a otros lugares de asilo, decidieron cerrar sus fronteras a aquellos que &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/no-nos-cosamos-la-boca\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abNo nos cosamos la boca\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-438","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/438","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=438"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/438\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=438"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=438"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=438"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}