{"id":4786,"date":"2016-06-25T04:05:02","date_gmt":"2016-06-25T09:05:02","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/noticias\/texto-completo-homilia-del-papa-francisco-en-la-misa-en-gyumri-armenia\/"},"modified":"2016-06-25T04:05:02","modified_gmt":"2016-06-25T09:05:02","slug":"texto-completo-homilia-del-papa-francisco-en-la-misa-en-gyumri-armenia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/texto-completo-homilia-del-papa-francisco-en-la-misa-en-gyumri-armenia\/","title":{"rendered":"TEXTO COMPLETO: Homil\u00eda del Papa Francisco en la Misa en Gyumri, Armenia"},"content":{"rendered":"<p> Gyumri, 25 Jun. 16 (ACI).-<br \/>\n\tEl Papa Francisco celebr&oacute; esta ma&ntilde;ana en Armenia una Misa en la Plaza Vartanants en la ciudad de Gyumri, hasta donde lleg&oacute; en avi&oacute;n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\t&ldquo;Nos vendr&aacute; bien dejar que el encuentro con la ternura del Se&ntilde;or ilumine el coraz&oacute;n de alegr&iacute;a: una alegr&iacute;a m&aacute;s fuerte que la tristeza, una alegr&iacute;a que resiste incluso ante el dolor, transform&aacute;ndose en paz&rdquo;, dijo en la homil&iacute;a.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tA continuaci&oacute;n, el texto completo:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\t&laquo;Reconstruir&aacute;n sobre ruinas antiguas [&hellip;] renovar&aacute;n ciudades devastadas&raquo; (Is 61,4). En estos lugares, queridos hermanos y hermanas, podemos decir que se han cumplido las palabras del profeta Isa&iacute;as que hemos escuchado. Despu&eacute;s de la terrible devastaci&oacute;n del terremoto, estamos hoy aqu&iacute; para dar gracias a Dios por todo lo que ha sido reconstruido.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tPero tambi&eacute;n podr&iacute;amos preguntarnos: &iquest;Qu&eacute; es lo que el Se&ntilde;or quiere que construyamos hoy en la vida?, y ante todo: &iquest;Sobre qu&eacute; cimiento quiere que construyamos nuestras vidas? Quisiera responder a estas preguntas proponiendo tres bases estables sobre las que edificar y reconstruir incansablemente la vida cristiana.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tLa primera base es la memoria. Una gracia que tenemos que pedir es la de saber recuperar la memoria, la memoria de lo que el Se&ntilde;or ha hecho en nosotros y por nosotros: recordar que, como dice el Evangelio de hoy, &eacute;l no nos ha olvidado, sino que se &laquo;acuerda&raquo; (cf. Lc 1,72) de nosotros: nos ha elegido, amado, llamado y perdonado; hay momentos importantes de nuestra historia personal de amor con &eacute;l que debemos reavivar con la mente y el coraz&oacute;n. Pero hay tambi&eacute;n otra memoria que se ha de custodiar: la memoria del pueblo. Los pueblos, en efecto, tienen una memoria, como las personas. Y la memoria de vuestro pueblo es muy antigua y valiosa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tEn vuestras voces resuenan la de los santos sabios del pasado; en vuestras palabras se oye el eco del que ha creado vuestro alfabeto con el fin de anunciar la Palabra de Dios; en vuestros cantos se mezclan los llantos y las alegr&iacute;as de vuestra historia. Pensando en todo esto, pod&eacute;is reconocer sin duda la presencia de Dios: &eacute;l no os ha dejado solos. Incluso en medio de tremendas dificultades, podr&iacute;amos decir con el Evangelio de hoy que el Se&ntilde;or ha visitado a su pueblo (cf. Lc 1,68): se ha acordado de vuestra fidelidad al Evangelio, de las primicias de vuestra fe, de todos los que han dado testimonio, aun a costa de la sangre, de que el amor de Dios vale m&aacute;s que la vida (cf. Sal 63,4). Qu&eacute; bueno es recordar con gratitud que la fe cristiana se ha convertido en el aliento de vuestro pueblo y el coraz&oacute;n de su memoria.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tLa fe es tambi&eacute;n la esperanza para vuestro futuro, la luz en el camino de la vida, y es la segunda base de la que quisiera hablaros. Existe siempre un peligro que puede ensombrecer la luz de la fe: es la tentaci&oacute;n de considerarla como algo del pasado, como algo importante, pero perteneciente a otra &eacute;poca, como si la fe fuera un libro miniado para conservar en un museo. Sin embargo, si se la relega a los anales de la historia, la fe pierde su fuerza transformadora, su intensa belleza, su apertura positiva a todos. La fe, en cambio, nace y renace en el encuentro vivificante con Jes&uacute;s, en la experiencia de su misericordia que ilumina todas las situaciones de la vida. Es bueno que revivamos todos los d&iacute;as este encuentro vivo con el Se&ntilde;or.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tNos vendr&aacute; bien leer la Palabra de Dios y abrirnos a su amor en el silencio de la oraci&oacute;n. Nos vendr&aacute; bien dejar que el encuentro con la ternura del Se&ntilde;or ilumine el coraz&oacute;n de alegr&iacute;a: una alegr&iacute;a m&aacute;s fuerte que la tristeza, una alegr&iacute;a que resiste incluso ante el dolor, transform&aacute;ndose en paz. Todo esto renueva la vida, que se vuelva libre y d&oacute;cil a las sorpresas, lista y disponible para el Se&ntilde;or y para los dem&aacute;s. Tambi&eacute;n puede suceder que Jes&uacute;s llame para seguirlo m&aacute;s de cerca, para entregar la vida por &eacute;l y por los hermanos: cuando os invite, especialmente a vosotros j&oacute;venes, no teng&aacute;is miedo, dadle vuestro &laquo;s&iacute;&raquo;. &Eacute;l nos conoce, nos ama de verdad, y desea liberar nuestro coraz&oacute;n del peso del miedo y del orgullo. Dej&aacute;ndole entrar, seremos capaces de irradiar amor. De esta manera, podr&eacute;is dar continuaci&oacute;n a vuestra gran historia de evangelizaci&oacute;n, que la Iglesia y el mundo necesitan en esta &eacute;poca dif&iacute;cil, pero que es tambi&eacute;n tiempo de misericordia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tLa tercera base, despu&eacute;s de la memoria y de la fe, es el amor misericordioso: la vida del disc&iacute;pulo de Jes&uacute;s se basa en esta roca, la roca del amor recibido de Dios y ofrecido al pr&oacute;jimo. El rostro de la Iglesia se rejuvenece y se vuelve atractivo viviendo la caridad. El amor concreto es la tarjeta de visita del cristiano: otras formas de presentarse son enga&ntilde;osas e incluso in&uacute;tiles, porque todos conocer&aacute;n que somos sus disc&iacute;pulos si nos amamos unos a otros (cf. Jn 13,35). Estamos llamados ante todo a construir y reconstruir, sin desfallecer, caminos de comuni&oacute;n, a construir puentes de uni&oacute;n y superar las barreras que separan. Que los creyentes den siempre ejemplo, colaborando entre ellos con respeto mutuo y con di&aacute;logo, a sabiendas de que &laquo;la &uacute;nica competici&oacute;n posible entre los disc&iacute;pulos del Se&ntilde;or es buscar qui&eacute;n es capaz de ofrecer el amor m&aacute;s grande&raquo; (Juan Pablo II, Homil&iacute;a, 27 septiembre 2001).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tEl profeta Isa&iacute;as, en la primera lectura, nos ha recordado que el esp&iacute;ritu del Se&ntilde;or est&aacute; siempre con el que lleva la buena noticia a los pobres, cura los corazones desgarrados y consuela a los afligidos (cf. 61,1-2).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tDios habita en el coraz&oacute;n del que ama; Dios habita donde se ama, especialmente donde se atiende, con fuerza y compasi&oacute;n, a los d&eacute;biles y a los pobres. Hay mucha necesidad de esto: se necesitan cristianos que no se dejen abatir por el cansancio y no se desanimen ante la adversidad, sino que est&eacute;n disponibles y abiertos, dispuestos a servir; se necesitan hombres de buena voluntad, que con hechos y no s&oacute;lo con palabras ayuden a los hermanos y hermanas en dificultad; se necesitan sociedades m&aacute;s justas, en las que cada uno tenga una vida digna y ante todo un trabajo justamente retribuido.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tTal vez podr&iacute;amos preguntarnos: &iquest;C&oacute;mo se puede ser misericordiosos con todos los defectos y miserias que cada uno ve dentro de s&iacute; y a su alrededor? Quiero fijarme en el ejemplo concreto de un gran heraldo de la misericordia divina, cuya figura he querido resaltar declar&aacute;ndolo Doctor de la Iglesia universal: san Gregorio de Narek, palabra y voz de Armenia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tNadie como &eacute;l ha sabido penetrar en el abismo de miseria que puede anidar en el coraz&oacute;n humano. Sin embargo, &eacute;l ha puesto siempre en relaci&oacute;n las miserias humanas con la misericordia de Dios, elevando una s&uacute;plica insistente hecha de l&aacute;grimas y confianza en el Se&ntilde;or, &laquo;dador de los dones, bondad por naturaleza [&hellip;], voz de consolaci&oacute;n, noticia de consuelo, impulso de gozo, [&hellip;] ternura inigualable, misericordia desbordante, [&hellip;] beso salv&iacute;fico&raquo; (Libro de las Lamentaciones, 3,1), con la seguridad de que &laquo;la luz de [su] misericordia nunca ser&aacute; oscurecida por las tinieblas de la rabia&raquo; (ib&iacute;d., 16,1). Gregorio de Narek es un maestro de vida, porque nos ense&ntilde;a que lo m&aacute;s importante es reconocerse necesitados de misericordia y despu&eacute;s, frente a la miseria y las heridas que vemos, no encerrarnos en nosotros mismos, sino abrirnos con sinceridad y confianza al Se&ntilde;or, &laquo;Dios cercano, ternura de bondad&raquo; (ib&iacute;d., 17,2), &laquo;lleno de amor por el hombre, [&hellip;] fuego que consume los abrojos del pecado&raquo; (ib&iacute;d., 16,2).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tPor &uacute;ltimo, me gustar&iacute;a invocar con sus palabras la misericordia divina y el don de no cansarse nunca de amar: Esp&iacute;ritu Santo, &laquo;poderoso protector, intercesor y pacificador, te dirigimos nuestras s&uacute;plicas [&#8230;] Conc&eacute;denos la gracia de animarnos a la caridad y a las buenas obras [&#8230;] Esp&iacute;ritu de mansedumbre, de compasi&oacute;n, de amor al hombre y de misericordia, [&#8230;] t&uacute; que eres todo misericordia, [&#8230;] ten piedad de nosotros, Se&ntilde;or Dios nuestro, seg&uacute;n tu gran misericordia&raquo; (Himno de Pentecost&eacute;s).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tSaludo al final de la misa<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tAl final de esta celebraci&oacute;n, deseo expresar vivo agradecimiento al Catholic&oacute;s Karekin II y al Arzobispo Minassian por las amables palabras que me han dirigido, as&iacute; como al Patriarca Ghabroyan y a los obispos presentes, a los sacerdotes y a las autoridades que nos han recibido. Doy las gracias a todos los que hab&eacute;is participado, viniendo a Gyumri incluso de diferentes regiones y de la vecina Georgia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tQuisiera saludar en particular a los que con tanta generosidad y amor concreto ayudan a los necesitados. Pienso especialmente en el hospital de Ashotsk, inaugurado hace veinticinco a&ntilde;os, y conocido como el &laquo;Hospital del Papa&raquo;: nacido del coraz&oacute;n de san Juan Pablo II, sigue siendo una presencia muy importante y cercana a los que sufren; pienso en las obras que llevan a cabo la comunidad cat&oacute;lica local, las Hermanas Armenias de la Inmaculada Concepci&oacute;n y las Misioneras de la Caridad de la beata Madre Teresa de Calcuta.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tQue la Virgen Mar&iacute;a, nuestra Madre, os acompa&ntilde;e siempre y gu&iacute;e los pasos de todos en el camino de la fraternidad y de la paz.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tTambi&eacute;n te puede interesar:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\t\tPapa Francisco propone 3 pilares sobre los que edificar la vida de todo cristiano https:\/\/t.co\/tQpqq6OLXP<\/p>\n<p>\t&mdash; ACI Prensa (@aciprensa) 25 de junio de 2016<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\t&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Gyumri, 25 Jun. 16 (ACI).- El Papa Francisco celebr&oacute; esta ma&ntilde;ana en Armenia una Misa en la Plaza Vartanants en la ciudad de Gyumri, hasta donde lleg&oacute; en avi&oacute;n. &ldquo;Nos vendr&aacute; bien dejar que el encuentro con la ternura del Se&ntilde;or ilumine el coraz&oacute;n de alegr&iacute;a: una alegr&iacute;a m&aacute;s fuerte que la tristeza, una alegr&iacute;a &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/texto-completo-homilia-del-papa-francisco-en-la-misa-en-gyumri-armenia\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abTEXTO COMPLETO: Homil\u00eda del Papa Francisco en la Misa en Gyumri, Armenia\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-4786","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4786","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4786"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4786\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4786"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4786"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4786"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}