{"id":4884,"date":"2016-06-29T06:05:02","date_gmt":"2016-06-29T11:05:02","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/noticias\/texto-completo-homilia-del-papa-francisco-en-la-solemnidad-de-san-pedro-y-san-pablo\/"},"modified":"2016-06-29T06:05:02","modified_gmt":"2016-06-29T11:05:02","slug":"texto-completo-homilia-del-papa-francisco-en-la-solemnidad-de-san-pedro-y-san-pablo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/texto-completo-homilia-del-papa-francisco-en-la-solemnidad-de-san-pedro-y-san-pablo\/","title":{"rendered":"TEXTO COMPLETO Homil\u00eda del Papa Francisco en la Solemnidad de San Pedro y San Pablo"},"content":{"rendered":"<p> VATICANO, 29 Jun. 16 (ACI).-<br \/>\n\tEl Papa Francisco celebr&oacute; este 29 de junio en la Misa por la Solemnidad de San Pedro y San Pablo en la que afirm&oacute; que la oraci&oacute;n, como humilde abandono en Dios y en su santa voluntad, es la gran v&iacute;a para que la Iglesia y los fieles salgan de su encierro y lleven adelante la misi&oacute;n confiada por Cristo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tA continuaci&oacute;n la homil&iacute;a completa pronunciada por el Papa Francisco en la Bas&iacute;lica de San Pedro:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tLa Palabra de Dios de esta liturgia contiene un binomio central: cierre &#8211; apertura. A esta imagen podemos&nbsp; unir el s&iacute;mbolo de las llaves, que Jes&uacute;s promete a Sim&oacute;n Pedro para que pueda abrir la entrada al Reino de los cielos, y no cerrarlo para la gente, como hac&iacute;an algunos escribas y fariseos hip&oacute;critas a los que Jes&uacute;s reprende.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tLa lectura de los Hechos de los Ap&oacute;stoles nos presenta tres encierros: el de Pedro en la c&aacute;rcel; el de la comunidad reunida en oraci&oacute;n; y &ndash; en el contexto cercano de nuestro pasaje &ndash; el de la casa de Mar&iacute;a, madre de Juan, llamado Marcos, donde Pedro va a llamar despu&eacute;s de haber sido liberado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tCon respecto a los encierros, la oraci&oacute;n aparece como la principal v&iacute;a de salida: salida de la comunidad, que corre el peligro de encerrarse en s&iacute; misma debido a la persecuci&oacute;n y al miedo; salida para Pedro, que al comienzo de su misi&oacute;n que le hab&iacute;a sido confiada por el Se&ntilde;or, es encarcelado por Herodes, y corre el riesgo de ser condenado a muerte.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tY mientras Pedro estaba en la c&aacute;rcel, &laquo;la Iglesia oraba insistentemente a Dios por &eacute;l&raquo;. Y el Se&ntilde;or responde a la oraci&oacute;n y le env&iacute;a a su &aacute;ngel para liberarlo, &laquo;arranc&aacute;ndolo de la mano de Herodes&raquo;. La oraci&oacute;n, como humilde abandono en Dios y en su santa voluntad, es siempre una forma de salir de nuestros encierros personales y comunitarios. Es la gran v&iacute;a de salida de las cerrazones.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tTambi&eacute;n Pablo, escribiendo a Timoteo, habla de su experiencia de liberaci&oacute;n, la salida del peligro de ser, &eacute;l tambi&eacute;n, condenado a muerte; en cambio, el Se&ntilde;or estuvo cerca de &eacute;l y le dio fuerzas para que pudiera llevar a cabo su trabajo de evangelizar a los gentiles. Pero Pablo habla de una &laquo;apertura&raquo; mucho mayor, hacia un horizonte infinitamente m&aacute;s amplio: el de la vida eterna, que le espera despu&eacute;s de haber terminado la &laquo;carrera&raquo; terrena.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tEs muy bello ver la vida del Ap&oacute;stol toda &laquo;en salida&raquo; gracias al Evangelio: toda proyectada hacia adelante, primero para llevar a Cristo a cuantos no le conocen, y luego para saltar, por as&iacute; decirlo, en sus brazos, y ser llevado por &eacute;l que lo salvar&aacute; llev&aacute;ndolo a su reino celestial&raquo;.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tVolvamos a Pedro. El relato Evang&eacute;lico de su profesi&oacute;n de fe y la consiguiente misi&oacute;n confiada por Jes&uacute;s nos muestra que la vida de Sim&oacute;n, pescador de Galilea ? como la vida de cada uno de nosotros ? se abre, florece plenamente cuando acoge de Dios la gracia de la fe.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tEntonces, Sim&oacute;n se pone en el camino &ndash; un camino largo y duro &ndash; que le llevar&aacute; a salir de s&iacute; mismo, de sus seguridades humanas, sobre todo de su orgullo mezclado con valent&iacute;a y con generoso altruismo. En este su camino de liberaci&oacute;n, es decisiva la oraci&oacute;n de Jes&uacute;s: &laquo;yo he pedido por ti (Sim&oacute;n), para que tu fe no se apague&raquo;.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tEs igualmente decisiva la mirada llena de compasi&oacute;n del Se&ntilde;or despu&eacute;s de que Pedro le hubiera negado tres veces: una mirada que toca el coraz&oacute;n y disuelve las l&aacute;grimas de arrepentimiento. Entonces Sim&oacute;n Pedro fue liberado de la prisi&oacute;n de su ego orgulloso, de su ego miedoso, y super&oacute; la tentaci&oacute;n de cerrarse a la llamada de Jes&uacute;s a seguirle por el camino de la cruz.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tComo ya he dicho, en el contexto inmediato del pasaje de los Hechos de los Ap&oacute;stoles, hay un detalle que nos puede hacer bien resaltar. Cuando Pedro se encuentra milagrosamente libre, fuera de la prisi&oacute;n de Herodes, va a la casa de la madre de Juan, llamado Marcos. Llama a la puerta, y desde dentro responde una sirvienta llamada Rode, la cual, reconociendo la voz de Pedro, en lugar de abrir la puerta, incr&eacute;dula y llena de alegr&iacute;a corre a cont&aacute;rselo a su se&ntilde;ora.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tEl relato, que puede parecer c&oacute;mico, y que puede dar inicio al llamado complejo de Rode, nos hace percibir el clima de miedo en el que viv&iacute;a la comunidad cristiana, que permanec&iacute;a encerrada en la casa, y cerrada tambi&eacute;n a las sorpresas de Dios. Pedro llama a la puerta: &ldquo;&iexcl;Mira!&rdquo;. Est&aacute; la alegr&iacute;a, est&aacute; el miedo&hellip; &ldquo;Pero. &iquest;abrimos, no abrimos?&rdquo;. Y &eacute;l corre peligro, porque la polic&iacute;a puede tomarlo&hellip; Pero el miedo hace que nos detengamos, &iexcl;nos detiene siempre! Nos cierra, nos cierra a las sorpresas de Dios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tEste detalle nos habla de la tentaci&oacute;n que existe siempre para la Iglesia: de cerrarse en s&iacute; misma de cara a los peligros. Pero incluso aqu&iacute; hay un resquicio a trav&eacute;s del cual puede pasar a la acci&oacute;n de Dios: dice Lucas que en aquella casa, &laquo;hab&iacute;a muchos reunidos en oraci&oacute;n&raquo;. La oraci&oacute;n permite a la gracia abrir una v&iacute;a de salida: del cerramiento a la apertura, del miedo a la valent&iacute;a, de la tristeza a la alegr&iacute;a. Y podemos a&ntilde;adir: de la divisi&oacute;n a la unidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tS&iacute;, lo decimos hoy junto a nuestros hermanos de la delegaci&oacute;n enviada por el querido Patriarca Ecum&eacute;nico Bartolom&eacute;, para participar en la fiesta de los Santos Patronos de Roma. Una fiesta de comuni&oacute;n para toda la Iglesia, como pone de manifiesto la presencia de los Arzobispos Metropolitanos venidos para la bendici&oacute;n de los Palios, que les ser&aacute;n impuestos por mis Representantes en sus respectivas sedes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tQue los santos Pedro y Pablo intercedan por nosotros, para que podamos hacer este camino con la alegr&iacute;a, experimentar la acci&oacute;n liberadora de Dios y testimoniarla a todos.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>VATICANO, 29 Jun. 16 (ACI).- El Papa Francisco celebr&oacute; este 29 de junio en la Misa por la Solemnidad de San Pedro y San Pablo en la que afirm&oacute; que la oraci&oacute;n, como humilde abandono en Dios y en su santa voluntad, es la gran v&iacute;a para que la Iglesia y los fieles salgan de &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/texto-completo-homilia-del-papa-francisco-en-la-solemnidad-de-san-pedro-y-san-pablo\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abTEXTO COMPLETO Homil\u00eda del Papa Francisco en la Solemnidad de San Pedro y San Pablo\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-4884","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4884","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4884"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4884\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4884"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4884"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4884"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}