{"id":5212,"date":"2016-07-12T04:15:02","date_gmt":"2016-07-12T09:15:02","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/noticias\/comentario-a-la-liturgia-dominical-10\/"},"modified":"2016-07-12T04:15:02","modified_gmt":"2016-07-12T09:15:02","slug":"comentario-a-la-liturgia-dominical-10","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/comentario-a-la-liturgia-dominical-10\/","title":{"rendered":"Comentario a la liturgia dominical"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify\">(ZENIT &#8211; M\u00e9xico).-\u00a0Antonio Rivero, L.C. Doctor en Teolog\u00eda Espiritual, profesor de Humanidades Cl\u00e1sicas en el Centro de Noviciado y Humanidades y Ciencias de la Legi\u00f3n de Cristo en Monterrey (M\u00e9xico).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong>Idea principal<\/strong>: La <em>hospitalidad<\/em> es virtud fruto de un coraz\u00f3n caritativo y misericordioso, y al practicarla, entramos en contacto con Dios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong>S\u00edntesis del mensaje:<\/strong> <em>\u201c<\/em><em>No olvid\u00e9is la hospitalidad, porque por ella algunos, sin saberlo, hospedaron \u00e1ngeles<\/em>\u201d (Hebreos 13, 2). As\u00ed pues, la hospitalidad no siempre es s\u00f3lo para los de la familia de la fe, sino tambi\u00e9n para aquellos que no lo son. Es f\u00e1cil ser hospitalario con aquellos que conocemos \u2013familiares y amigos-, pero Jes\u00fas dijo: <strong><em>\u201cSi am\u00e1is a los que os aman. \u00bfNo hacen tambi\u00e9n lo mismo los publicanos\u201d<\/em><\/strong><strong> (Mt 5, 46). Debemos brindar hospitalidad <\/strong>como un feliz privilegio, no como una carga (1 Pe 4, 9). \u00bfDios nos hospedar\u00e1? El salmo pregunta: <em>\u201cSe\u00f1or, \u00bfqui\u00e9n puede hospedarse en tu tienda?\u201d.<\/em> Y da la respuesta: el que practica la justicia, el que no calumnia, el que no hace mal a nadie, el que no practica la usura.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong>Puntos de la idea principal<\/strong>:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong><em>En primer lugar<\/em><\/strong>, <em>Abraham es ejemplo de hospitalidad<\/em> (1\u00aa lectura). En los hogares orientales se requer\u00eda la hospitalidad, aun para forasteros desconocidos. El hu\u00e9sped pod\u00eda gozar de esta hospitalidad sin la m\u00e1s m\u00ednima obligaci\u00f3n de pago. La Biblia est\u00e1 llena de ejemplos de hospitalidad. En su defensa, Job aleg\u00f3 que siempre hab\u00eda estado atento a las necesidades de los viajeros (Job 31, 31- 32). Lot acogi\u00f3 a dos de ellos, sin saber, al principio, que eran \u00e1ngeles (19, 1-3). Tan seriamente consideraba su obligaci\u00f3n hacia sus hu\u00e9spedes, que para protegerlos estuvo dispuesto a sacrificar la pureza de sus hijas (Gn 19, 4-8). Los israelitas recibieron la orden de proteger a los extranjeros y ser hospitalarios con ellos (Lv 19, 33, 34). San Pablo habr\u00eda tenido estos incidentes en mente cuando aconsej\u00f3 a los cristianos a ser hospitalarios, porque al serlo, sin saber algunos hab\u00edan hospedado a \u00e1ngeles (He 13, 2). Eliseo y su criado eran hu\u00e9spedes frecuentes de una mujer sunamita, que finalmente hizo construir una habitaci\u00f3n para \u00e9l (2 R 4,8-10, 13). Y hoy nos sale el ejemplo de hospitalidad de Abraham. Es la escena que inmortaliz\u00f3 el pintor ruso Andr\u00e9i Rublev con su \u00edcono trinitario, junto a la encina de Mambr\u00e9. Abraham tiene con ellos todos los cuidados que una hospitalidad oriental puede pensar: agua para los pies, descanso a la sombra, un pan reci\u00e9n amasado, un buen plato de carne, leche cuajada\u2026Los visitantes le agradecen la hospitalidad prometiendo al anciano matrimonio que van a tener un hijo. Dios se muestra generoso con quien es hospitalario.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong><em>En segundo lugar<\/em><\/strong>, <em>la familia de Betania es tambi\u00e9n ejemplo de hospitalidad<\/em> (evangelio). La vida apost\u00f3lica de Jes\u00fas es agotadora. Por eso sabe tomarse un descanso y tocar en la puerta de amigos, gozar de la sana amistad y de la hospitalidad de esta familia de Betania. Cada una de las hermanas le regala cosas distintas y complementarias. Marta, buena ama de casa, es m\u00e1s activa, preocupada por ofrecer a su hu\u00e9sped una comida digna. \u00bfQui\u00e9n no hubiera hecho esto? Mar\u00eda prefiere estar sentada a los pies del Se\u00f1or, escuchando sus palabras. Sabemos lo que pas\u00f3: Marta se queja y Jes\u00fas deja bien claro el primado de la oraci\u00f3n y de la escucha, pero sin despreciar la acci\u00f3n hospitalaria de Marta. Hay dos modos muy distintos de acoger a Jes\u00fas como hu\u00e9sped: est\u00e1 el modo activo de Marta, que se preocupa de hacer un mont\u00f3n de cosas por \u00c9l; y est\u00e1 el modo sereno de Mar\u00eda, que le acoge poni\u00e9ndose a sus pies para escucharle. Jes\u00fas nos dice que esta segunda manera es m\u00e1s importante. A un hu\u00e9sped se le honra mejor escuch\u00e1ndole atentamente. Y Jes\u00fas no es cualquier hu\u00e9sped. \u00c9l es la Palabra del Padre. Palabra que instruye y anima. Palabra que fortalece y sostiene. Palabra que interpela y corrige. Importante, pues, darnos tiempo todos los d\u00edas en la oraci\u00f3n para acoger en el coraz\u00f3n a este Hu\u00e9sped-Palabra, escucharle, dialogar con \u00c9l. Pero, y es curioso, Jes\u00fas entra como hu\u00e9sped y termina como anfitri\u00f3n, habi\u00e9ndonos llenado el alma de \u00e1nimo para comunicarlo a nuestros hermanos, invit\u00e1ndoles a acoger a tan digno hu\u00e9sped divino. Actividad, s\u00ed; no activismo y ajetreo loco. Contemplaci\u00f3n, s\u00ed; no ensimismamiento ni huida de la realidad. El ejemplo nos lo da el mismo Cristo. \u00bfSu horario? Oraci\u00f3n en la ma\u00f1ana y en la noche; y durante el d\u00eda, dedicaci\u00f3n apost\u00f3lica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong><em>Finalmente<\/em><\/strong>, <em>nosotros debemos tambi\u00e9n ser ejemplos de hospitalidad con nuestros hermanos<\/em>. En un mundo tan inh\u00f3spito y que facilita tan poco la comunicaci\u00f3n cara a cara, por varias causas, una de las cuales son los instrumentos que llevamos en el bolsillo: tel\u00e9fono, whatsapp, etc., nos urge reconquistar este valor. <em>\u00bfA qui\u00e9n debemos ofrecer hospitalidad? <\/em>A todos los que pasen a nuestro lado y que vengan con buenas intenciones. <em>\u00bfPor qu\u00e9 debemos ser hospitalarios?<\/em> Porque es a Cristo a quien acogemos en la persona de nuestro hermano. <em>\u00bfPara qu\u00e9 debemos ser hospitalarios?<\/em> Para imitar a Cristo, para recibir toda clase de bendiciones de arriba y, sobre todo, recibir de \u00c9l su abrazo en el cielo, cuando nos hospede al final de nuestra vida terrena. <em>\u00bfC\u00f3mo debe ser nuestra hospitalidad?<\/em> Gratuita, respetuosa, atenta, generosa, sincera. <em>\u00bfCu\u00e1les ser\u00edan algunos detalles de hospitalidad para nosotros? <\/em>Nos responde el salmo de este domingo: practicar la justicia, no calumniar ni difamar, no hacer mal a nadie, no practicar la usura. Las lista de detalles puede prolongarse: estar abierto a la escucha de ese hermano que nos habla, darle un pedazo de nuestra conversaci\u00f3n positiva y motivadora, saber comprender los defectos evidentes, echarle una mano en algo que necesita, acoger con bondad a quien toca la puerta de nuestra casa. El encuentro con el hermano es un encuentro con Dios. Es como una \u201c<em>teofan\u00eda<\/em>\u201d: el Se\u00f1or se nos apareci\u00f3. Tal vez llevaremos una sorpresa cuando el Juez, Cristo Jes\u00fas, nos diga al final: <em>\u201ca M\u00ed me lo hicisteis\u201d<\/em>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong>Para reflexionar:<\/strong> \u00bfTenemos un esp\u00edritu acogedor, hospitalario? \u00bfO tenemos bien trancada la puerta de nuestra casa y de nuestro coraz\u00f3n? \u00bfTengo la escucha de la Palabra como prioridad en mi vida, antes de toda actividad dom\u00e9stica, acci\u00f3n caritativa o de promoci\u00f3n humana? \u00bfS\u00e9 compaginar las dos cosas: la acci\u00f3n caritativa y la oraci\u00f3n contemplativa?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong>Para rezar<\/strong>: Jes\u00fas, cu\u00e1ntas veces he dejado a un lado mi oraci\u00f3n para darle vuelo a mi imaginaci\u00f3n: programando, planeando los grandes proyectos que podr\u00eda llevar a cabo, pero olvidando que lo \u00fanico que puede garantizar el \u00e9xito apost\u00f3lico es que T\u00fa seas la parte central de cualquier esfuerzo. Permite que nunca olvide que mi misi\u00f3n proviene de tu inspiraci\u00f3n, que inicia y se sostiene s\u00f3lo con tu gracia, que desde el principio y hasta el final todo debe ser por Ti y para Ti.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Cualquier sugerencia o duda pueden comunicarse con el padre Antonio a este email: arivero@legionaries.org.<\/p>\n<p><span class=\"et_bloom_bottom_trigger\"><\/span><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/es.zenit.org\/\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow\">Fuente: es.zenit.org<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(ZENIT &#8211; M\u00e9xico).-\u00a0Antonio Rivero, L.C. Doctor en Teolog\u00eda Espiritual, profesor de Humanidades Cl\u00e1sicas en el Centro de Noviciado y Humanidades y Ciencias de la Legi\u00f3n de Cristo en Monterrey (M\u00e9xico). Idea principal: La hospitalidad es virtud fruto de un coraz\u00f3n caritativo y misericordioso, y al practicarla, entramos en contacto con Dios. 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