{"id":5400,"date":"2016-07-19T01:15:02","date_gmt":"2016-07-19T06:15:02","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/noticias\/comentario-a-la-liturgia-dominical-11\/"},"modified":"2016-07-19T01:15:02","modified_gmt":"2016-07-19T06:15:02","slug":"comentario-a-la-liturgia-dominical-11","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/comentario-a-la-liturgia-dominical-11\/","title":{"rendered":"Comentario a la liturgia dominical"},"content":{"rendered":"<p align=\"JUSTIFY\">\n<p align=\"JUSTIFY\"><b>Ciclo C &#8211;\u00a0<\/b><b>Textos: Gn 18, 20-21.23-32; Col 2, 12-14; Lc 11, 1-13<\/b><\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">P. Antonio Rivero, L.C. Doctor en Teolog\u00eda Espiritual, profesor de Humanidades Cl\u00e1sicas en el Centro de Noviciado y Humanidades y Ciencias de la Legi\u00f3n de Cristo en Monterrey (M\u00e9xico).<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\"><b>Idea principal<\/b>: Nuestra l\u00ednea telef\u00f3nica y nuestro <i>whatsapp<\/i>\u00a0con Dios es la <i>oraci\u00f3n<\/i>, que debe ser confiada, perseverante, humilde e intercesora. El <i>Wi-Fi<\/i> de Dios est\u00e1 siempre conectado.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\"><b>S\u00edntesis del mensaje:<\/b> Lucas, que nos acompa\u00f1a en este ciclo C, es el evangelista que m\u00e1s veces hace alusi\u00f3n a Jes\u00fas orante, tanto en comunidad como en solitario, en momentos de alegr\u00eda o de crisis. El domingo pasado nos invitaba Jes\u00fas, en la casa de Marta y Mar\u00eda, a escuchar la Palabra y a dar prioridad a la <i>oraci\u00f3n<\/i> antes que a la acci\u00f3n. Hoy nos ayuda a entender la importancia de la <i>oraci\u00f3n<\/i> en nuestra vida, ense\u00f1\u00e1ndonos el Padrenuestro y tambi\u00e9n indic\u00e1ndonos las cualidades que debe tener nuestra oraci\u00f3n. La oraci\u00f3n no es una cuesti\u00f3n de t\u00e9cnicas; una oraci\u00f3n buena es la que nos hace encontrar a Dios y poco a poco nos transforma interiormente.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\"><b>Puntos de la idea principal<\/b>:<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\"><i><b>En primer lugar<\/b><\/i>, <i>veamos la oraci\u00f3n de Abrah\u00e1n<\/i>. Es una oraci\u00f3n porfiada de intercesi\u00f3n, a favor de los habitantes de Sodoma y Gomorra, a pesar de su gran pecado. Es entra\u00f1able \u2013y t\u00edpico oriental- el \u201cregateo\u201d de Abrah\u00e1n ante Dios. Le pide con confianza \u201crebajas\u201d, aunque conoc\u00eda el gran pecado de aquella ciudad. Y Dios le escucha, aunque no haya encontrado ni siquiera esos diez justos que le suger\u00eda Abrah\u00e1n. Aprendamos de Abrah\u00e1n a pedir por nuestras naciones, por los enfermos, por los j\u00f3venes, por los que sufren, por los pecadores, por las familias, por la paz del mundo, por los gobernantes. Oraci\u00f3n de intercesi\u00f3n.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\"><i><b>En segundo lugar<\/b><\/i>, <i>veamos la oraci\u00f3n de Jes\u00fas<\/i>. Jes\u00fas ora con frecuencia y largamente; algunas veces, como nos recuerdan los evangelistas, pasa incluso toda la noche en oraci\u00f3n (cf. Lc 6, 12). Jes\u00fas ora antes de tomar cualquier decisi\u00f3n importante: por ejemplo, antes de escoger a sus ap\u00f3stoles; antes de salir para Jerusal\u00e9n; antes de enviar a los disc\u00edpulos en misi\u00f3n. Jes\u00fas ora en la soledad. A veces se levanta muy pronto por la ma\u00f1ana, para poder orar tranquilamente, aunque el d\u00eda anterior haya tenido que ocuparse durante mucho tiempo de los enfermos (cf. Mc 1, 32.35). \u00bfPor qu\u00e9 ora? Porque siente un intenso deseo de vivir en uni\u00f3n con su Padre del cielo. Su ejemplo suscita en los disc\u00edpulos el deseo de ser instruidos en la oraci\u00f3n. Por eso le piden: \u201cSe\u00f1or, ens\u00e9\u00f1anos a orar\u201d. Y nos ense\u00f1a la m\u00e1s sublime oraci\u00f3n, el Padrenuestro: la primera parte dirigida a Dios (sea alabado y santificado su Nombre, implorado su Reino, cumplida su Voluntad). La segunda es para nosotros: le pedimos el pan material y espiritual; perd\u00f3n de nuestras ofensas, nos aparte de la tentaci\u00f3n y nos libre del mal.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\"><span style=\"color: #000000\"><i><b>Finalmente<\/b><\/i><\/span><span style=\"color: #000000\">, <\/span><span style=\"color: #000000\"><i>analicemos nuestra oraci\u00f3n<\/i><\/span><span style=\"color: #000000\">. Tengamos nuestro <\/span><span style=\"color: #000000\"><i>whatsapp<\/i><\/span><span style=\"color: #000000\"> con Dios actualizado. <\/span><span style=\"color: #000000\"><i>\u00bfQu\u00e9 es la oraci\u00f3n?<\/i><\/span> <i>\u201cPara m\u00ed, la <\/i><i>oraci\u00f3n<\/i><i> es un impulso del coraz\u00f3n, una sencilla mirada lanzada hacia el cielo, un grito de reconocimiento y de amor tanto desde dentro de la prueba como en la alegr\u00eda\u201d<\/i> (Santa Teresa del Ni\u00f1o Jes\u00fas, <i>Manuscrit C,<\/i> 25r). <i>\u201cLa oraci\u00f3n es la elevaci\u00f3n del alma a Dios o la petici\u00f3n a Dios de bienes convenientes\u201d<\/i> (San Juan Damasceno, <i>Expositio fidei<\/i>, 68). Y para san Agust\u00edn, la oraci\u00f3n es el encuentro de la sed de Dios y de la sed del hombre. Dios tiene sed de que el hombre tenga sed de \u00c9l. Y el Catecismo dice en el n\u00famero 2564: <i>\u201cLa oraci\u00f3n cristiana es una relaci\u00f3n de Alianza entre Dios y el hombre en Cristo. Es acci\u00f3n de Dios y del hombre; brota del Esp\u00edritu Santo y de nosotros, dirigida por completo al Padre, en uni\u00f3n con la voluntad humana del Hijo de Dios hecho hombre\u201d.<\/i> <i>\u00bfA qu\u00e9 vamos a la oraci\u00f3n?<\/i> A alabar y adorar a Dios, a darle gracias, a pedirle perd\u00f3n e implorarle por nuestras necesidades. <i>\u00bfC\u00f3mo debemos rezar?<\/i> Con sencillez y humildad, con atenci\u00f3n y confianza, con perseverancia. <i>\u00bfQu\u00e9 obst\u00e1culos encontramos en nuestro d\u00eda a d\u00eda para rezar bien?<\/i> El miedo al silencio, a la soledad y a encontrarnos con nosotros mismos, las distracciones, el pensar s\u00f3lo en las cosas materiales, el peso de nuestros pecados, la tibieza y la mundanidad, de la que tanto habla el papa Francisco. <i>\u00bfY los frutos de la oraci\u00f3n?<\/i> Frutos tanto individuales como para la comunidad. Estos frutos son lo que nos permiten decir que la oraci\u00f3n no es algo puramente psicol\u00f3gico, porque tiene consecuencias. Si permanecemos fieles a la oraci\u00f3n, poco a poco nos volvemos m\u00e1s apacibles, m\u00e1s delicados, m\u00e1s atentos a los dem\u00e1s: comunicamos la paz de Dios. Luego est\u00e1n los santos, que gracias a la oraci\u00f3n han logrado hacer grandes obras de amor impensables en un principio. Gracias a la oraci\u00f3n uno puede llegar a sentir \u2013a percibir sensiblemente- la presencia de Dios, su ternura y su alegr\u00eda. De lo que se trata es que cada vez sea menos una oraci\u00f3n de pensamiento, de cabeza, y cada vez m\u00e1s una oraci\u00f3n de coraz\u00f3n, que se abra a Dios, en una apertura y abandono que hace que la oraci\u00f3n sea profunda.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\"><a name=\"_GoBack\"><\/a><b>Para reflexionar:<\/b> \u00bfReservo unos diez o quince minutos diariamente en mi <i>whatsapp<\/i> espiritual para encontrarme con Dios y consagrar ese momento a \u00c9l? \u00bfEstoy conectado al <i>Wi-Fi<\/i> de Dios todo el d\u00eda? \u00bfHe reflexionado que las actitudes esenciales para orar y relacionarnos con Dios son tres: un acto de fe, de esperanza y de amor, y no tanto, la sensibilidad ni la inteligencia? \u00bfTodo lo espero de Dios o tambi\u00e9n pongo mi parte? \u00bfGrito al Se\u00f1or d\u00eda y noche? \u00bfRezo por los dem\u00e1s como Abraham por Sodoma y Gomorra?<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\"><b>Para rezar<\/b><span style=\"color: #000000\">: <\/span><i>\u201cSe\u00f1or, estoy ante ti como un pobre, veo todos mis pecados y mi fragilidad, pero no es un problema porque T\u00fa eres mi esperanza. Es de ti que espero mi salvaci\u00f3n, Se\u00f1or; es de ti que espero la gracia que podr\u00e1 curarme, purificarme y transformarme\u2026Se\u00f1or, no siento gran cosa y me gustar\u00eda comprenderlo todo, pero creo a\u00fan as\u00ed con todo mi coraz\u00f3n que est\u00e1s aqu\u00ed\u201d.<\/i><\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\"><span style=\"font-family: Times, serif\"><span style=\"font-size: small\"><span style=\"color: #000000\"><span style=\"font-family: 'Times New Roman', serif\"><span style=\"font-size: medium\">Cualquier sugerencia o duda pueden comunicarse con el padre Antonio a este email: arivero@legionaries.org. <\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p><span class=\"et_bloom_bottom_trigger\"><\/span><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/es.zenit.org\/\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow\">Fuente: es.zenit.org<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ciclo C &#8211;\u00a0Textos: Gn 18, 20-21.23-32; Col 2, 12-14; Lc 11, 1-13 P. Antonio Rivero, L.C. 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