{"id":551,"date":"2015-12-05T18:22:08","date_gmt":"2015-12-05T23:22:08","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/noticias\/paseo-por-la-ciudad-de-las-luces\/"},"modified":"2015-12-05T18:22:08","modified_gmt":"2015-12-05T23:22:08","slug":"paseo-por-la-ciudad-de-las-luces","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/paseo-por-la-ciudad-de-las-luces\/","title":{"rendered":"Paseo por la ciudad de las luces"},"content":{"rendered":"<h3>La conquista de la libertad<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify\">Puede ser Jean Seberg repartiendo el <em>Herald Tribune<\/em> por los Campos El\u00edseos en la escena ic\u00f3nica de <em>Al final de la escapada<\/em> o Audrey Hepburn en el mercado de sellos en <em>Charada<\/em>, un poema de Baudelaire, un cuadro de Sisley o Monet, una fila gigantesca de turistas ante la pir\u00e1mide del Museo del \u00adLouvre, una canci\u00f3n de Yves Montand o de Juliette Gr\u00e9co o la pegadiza melod\u00eda de Cole Porter <em>I love Paris<\/em>, el beso de Robert Doisneau, una fotograf\u00eda a la que debe mucho la leyenda de que la capital francesa es la ciudad del amor\u2026 Par\u00eds ha aportado un mill\u00f3n de im\u00e1genes a la memoria del mundo y es mucho m\u00e1s fuerte que los t\u00f3picos, que cualquier cursiler\u00eda, que el Montmartre de <em>Am\u00e9lie<\/em>, que los millones de turistas y la epidemia de los <em>selfies<\/em>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Par\u00eds ha sido a lo largo de su historia una de las ciudades m\u00e1s valientes, innovadoras y sorprendentes del mundo, un im\u00e1n para la cultura desde que albergaba una gran universidad en la Edad Media o desde que los vikingos se obsesionaron con su conquista, cuando era todav\u00eda solo una isla en el Sena. Par\u00eds es mucho m\u00e1s poderosa que el terror y que la violencia, que la oleada de atentados que padece desde enero, m\u00e1s fuerte que el viernes de horror que cost\u00f3 la vida a 129 personas. Ya lo escribi\u00f3 Enrique Vila-Matas en el t\u00edtulo de uno de sus libros, <em>Par\u00eds no se acaba nunca<\/em>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Francis Scott Fitzgerald empieza con este p\u00e1rrafo uno de sus cuentos m\u00e1s bellos, <em>Un penique gastado<\/em>: \u201cLa parrilla del Brix en Par\u00eds es uno de esos lugares en los que ocurren cosas \u2013como el primer banco de la entrada sur de Central Park o Herrin, en Illinois\u2013. All\u00ed he visto romperse matrimonios por una frase irreflexiva e intercambios de bofetadas entre una bailarina profesional y un bar\u00f3n ingl\u00e9s, y s\u00e9 personalmente de al menos dos asesinatos que se hubieran cometido all\u00ed, si no fuera porque era julio y no hab\u00eda sitio. Incluso los asesinatos requieren cierto espacio y en julio no hay un sitio libre en la parrilla del Brix\u201d. En realidad, aquella <em>brasserie<\/em> encarna la fascinaci\u00f3n que esta ciudad despert\u00f3 en la Generaci\u00f3n Perdida cuando, como escribi\u00f3 Heming\u00adway, <em>Par\u00eds era una fiesta<\/em>: aqu\u00ed pod\u00eda pasar cualquier cosa, hasta viajar en el tiempo como le ocurre a los protagonistas de <em>Medianoche en Par\u00eds<\/em>, de Woody Allen. De hecho, las ventas de esta novela de Hemingway se han disparado desde el viernes, despu\u00e9s de que fuese citada por la cadena de informaci\u00f3n continua BFM: ha alcanzado los primeros puestos de venta en Amazon, que se ha quedado sin ejemplares.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Pero Par\u00eds tambi\u00e9n ha crecido como una ciudad injusta y dura, rodeada de barrios en los que el control del Estado es testimonial. Tambi\u00e9n dentro de la capital francesa se han enquistado bolsas de pobreza. Una de las m\u00e1s bellas novelas parisienses transcurre en uno de esos barrios, en Belleville, el m\u00e1ximo ejemplo del Par\u00eds multicultural, que ning\u00fan viajero deber\u00eda dejar de visitar para comprobar la inmensa vida y energ\u00eda que surge del mestizaje. Frente al fanatismo, es una experiencia reconfortante cruzarse con nacionalidades de todo el mundo, con restaurantes de jud\u00edos tunecinos junto a vietnamitas y argelinos, con los restos del naufragio del imperio colonial franc\u00e9s en forma de gastronom\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><em>La vida por delante<\/em>, de Romain Gary, narra la historia de una mujer, Madame Rosa, que se dedica a cuidar a hijos de prostitutas, en algunos casos abandonados, y de su relaci\u00f3n con uno de ellos, Momo. Ella es una mujer jud\u00eda, superviviente de Auschwitz; \u00e9l, un ni\u00f1o \u00e1rabe. Es el Par\u00eds de la pobreza, pero tambi\u00e9n de la solidaridad, la vida dura de los que llegan desde fuera, los millones de argelinos, tunecinos, marroqu\u00edes, vietnamitas, espa\u00f1oles, portugueses que buscaron una nueva oportunidad en esta ciudad. El propio autor de aquella novela refleja lo que significa ser un parisiense: jud\u00edo ruso nacido en Lituania bajo el nombre de Roman Kacew, se crio en Francia y se convirti\u00f3 en un gran escritor (y en un h\u00e9roe de la Resistencia durante la II Guerra Mundial).<\/p>\n<div id=\"sumario_2|foto\" class=\"izquierda\">\n<div class=\"media\">\n<div class=\"foto figure\">\n<p><span class=\"ver_fotogaleria reposo\" id=\"capaAmpliarFotoReposo_p6\"><\/span><br \/>\n<span class=\"ver_fotogaleria encima\" id=\"capaAmpliarFotoHover_p6\">ver fotogaler&iacute;a<\/span><\/p>\n<p class=\"figcaption estirar\">La plaza de la Rep\u00fablica, dos d\u00edas despu\u00e9s de la matanza terrorista perpetrada el 13 de noviembre. \/ <span class=\"firma\">Thomas Dworzak&nbsp;(Magnum)<\/span><\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<p style=\"text-align: justify\">Gary era lituano, Charles Aznavour es de origen armenio, Toulouse-Lautrec pertenec\u00eda a una familia de la aristocracia de Albi, en el sur de Francia, Emil Cioran era rumano, Fernando Arrabal es espa\u00f1ol, Raymond Queneau naci\u00f3 en Le Havre, en el norte, y mantuvo entre 1936 y 1938 una secci\u00f3n en una revista en la que planteaba todo tipo de preguntas sobre Par\u00eds, como: \u201c\u00bfPor qu\u00e9 no existe el n\u00famero 13 en la Faubourg-Saint-Honor\u00e9?\u201d. Una de las tumbas m\u00e1s visitadas del mundo pertenece al estadounidense Jim Morrison y se encuentra en el cementerio del P\u00e8re-Lachaise\u2026 La alcaldesa de la capital, la socialista Anne Hidalgo, naci\u00f3 en C\u00e1diz. Par\u00eds siempre ha tenido una capacidad enorme para atraer el talento de todo el mundo, desde los impresionistas hasta los simbolistas, los estructuralistas o los existencialistas, que reinaron sobre la orilla izquierda del Sena.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">En <em>La ciudad de los pasos lejanos<\/em> (Pre-Textos), <span>Jos\u00e9 Mu\u00f1oz Millanes<\/span>&nbsp;narra la vida en Par\u00eds de Gonzalo Torrente Ballester, P\u00edo Baroja, Azor\u00edn y Jos\u00e9 Guti\u00e9rrez Solana tras el estallido de la guerra civil espa\u00f1ola. Existi\u00f3 un Par\u00eds espa\u00f1ol hasta el final del franquismo. En Suresnes, en los alrededores de la ciudad, se celebr\u00f3 el congreso fundamental del PSOE, todav\u00eda en la ilegalidad, mientras Carrillo conced\u00eda entrevistas clandestinas. Aqu\u00ed muchos ve\u00edan <em>El \u00faltimo tango en Par\u00eds<\/em>, compraban libros prohibidos, le\u00edan <em>El ruedo ib\u00e9rico<\/em> o se pertrechaban de quesos y pat\u00e9s, imposibles de conseguir entonces en Espa\u00f1a. Cuentan que desde una cabina de los Campos El\u00edseos se pod\u00eda llamar a Espa\u00f1a por tiempo ilimitado con un solo franco.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">En otro cl\u00e1sico publicado recientemente, <em>El peat\u00f3n de Par\u00eds<\/em> (Errata Naturae), el poeta L\u00e9on-Paul Fargue describe as\u00ed c\u00f3mo era en 1938 uno de los escenarios de los atentados del 13 de noviembre, el canal Saint-Martin: \u201cVamos a ver, caballero\u2019, me dec\u00eda un d\u00eda una hermosa dama \u00e1vida de instrucci\u00f3n, \u2018nos encontramos, juntos, en el canal Saint-Martin, hacia el cual profesa usted una pasi\u00f3n enfermiza. Nos inclinamos, juntos, sobre las aguas inm\u00f3viles y oscuras. De ese espect\u00e1culo tan fecundo para usted, a m\u00ed no me llega ninguna voz. Ma\u00f1ana, sin embargo, en alguna revista leer\u00e9 observaciones salidas de su pluma que me impresionar\u00e1n por su precisi\u00f3n o su poes\u00eda. \u00bfC\u00f3mo lo hace?\u201d. Ese es uno de los misterios de Par\u00eds, su capacidad para extraer poes\u00eda y belleza de lo imposible. Su densidad literaria es tan espesa que Feedbooks, en coordinaci\u00f3n con el Ayuntamiento de Par\u00eds, cre\u00f3 una p\u00e1gina web, Paris Litt\u00e9raire, que se\u00f1ala los lugares donde transcurren grandes novelas parisienses y uno puede descargarse directamente aquellas que est\u00e1n libres de derechos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Resulta imposible escoger solo una novela cuando hasta <em>El c\u00f3digo Da Vinci<\/em>, de Dan Brown, transcurre en Par\u00eds y puso de moda una de sus iglesias m\u00e1s interesantes, Saint-Sulpice (algo bueno hizo por el arte, aunque solo sea eso). Quiz\u00e1s para un lector hispanohablante sea inevi\u00adtable quedarse con <em>Rayuela<\/em>, de Julio Cort\u00e1zar, y ese arranque hipn\u00f3tico que sumerge al lector en la ciudad: \u201c\u00bfEncontrar\u00eda a la Maga? Tantas veces me hab\u00eda bastado asomarme, viniendo por la Rue de Seine, al arco que da al Quai de Conti, y apenas la luz de ceniza y olivo que flota sobre el r\u00edo me dejaba distinguir las formas, ya su silueta delgada se inscrib\u00eda en el Pont des Arts, a veces andando de un lado a otro, a veces detenida en el pretil de hierro, inclinada sobre el agua\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">No solo se trata de autores del pasado. Patrick Modiano, premio Nobel de Literatura en 2014, es uno de los grandes cronistas del Par\u00eds de la ocupaci\u00f3n. El autor de <em>Dora Bruder<\/em> \u2013un personaje que tiene su propio paseo en Par\u00eds, inaugurado en junio por Anne Hidalgo\u2013 se muestra, sin embargo, cr\u00edtico con la ciudad del siglo XXI. Criticar Par\u00eds es tambi\u00e9n una forma de escribir sobre ello, como Maupassant, que detestaba la Torre Eiffel aunque visitaba el monumento a menudo porque, aduc\u00eda, era el \u00fanico sitio de Par\u00eds desde el que no se ve\u00eda. \u201cPar\u00eds es m\u00e1s as\u00e9ptica y uniforme. Sin embargo, hay algo extra\u00f1o y misterioso en algunos barrios. A veces tengo la sensaci\u00f3n de que Par\u00eds est\u00e1 cubierta de celof\u00e1n y siento que, gracias a mis recuerdos, se ha convertido en algo imaginario\u201d, declar\u00f3 en una entrevista reciente con <em>The Guardian<\/em>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Pero Par\u00eds no es solo una ciudad de acogida y de literatura. Tambi\u00e9n es una urbe marcada por la violencia: en la matanza de San Bartolom\u00e9, en la noche del 23 al 24 de agosto de 1572, fueron asesinados miles de protestantes; la Comuna, la gran rebeli\u00f3n revolucionaria de 1871, acab\u00f3 en un ba\u00f1o de sangre y represi\u00f3n. Carteles en las escuelas y en las calles recuerdan tanto a los ni\u00f1os jud\u00edos deportados por la polic\u00eda de Vichy, que colaboraba con la Gestapo, como a los resistentes ca\u00eddos durante la liberaci\u00f3n de la ciudad. No se puede olvidar que el terror pol\u00edtico naci\u00f3 aqu\u00ed tras la Revoluci\u00f3n Francesa, cuando la guillotina de Robespierre, instalada en la plaza de la Concordia, cort\u00f3 la cabeza de miles de ciudadanos en unas purgas cuyo eco de horror llega hasta Stalin.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Una pel\u00edcula reciente de Volker Schl\u00f6ndorff, <em>Diplomacia<\/em>, recoge un episodio muy famoso, cuando el c\u00f3nsul sueco Raoul Nordling convenci\u00f3 al gobernador alem\u00e1n, Dietrich von Choltitz, de que no pod\u00eda cumplir la orden de Hitler de destruir la ciudad. Su argumento fue que no querr\u00eda pasar a la historia como el hombre que priv\u00f3 al mundo de la belleza de Par\u00eds, que ser\u00eda algo que la posteridad nunca le perdonar\u00eda. La ciudad resisti\u00f3 a la II Guerra Mundial, como tambi\u00e9n sobrevivir\u00e1 a la barbarie yihadista. La cita es t\u00f3pica e inevitable, pero esta ciudad tambi\u00e9n puede subsistir a todos los t\u00f3picos: \u201cSiempre nos quedar\u00e1 Par\u00eds\u201d, como le dice Humphrey Bogart a Ingrid Bergman en <em>Casablanca<\/em>. Aunque tal vez sea mejor acabar con un verso de <em>El spleen de Par\u00eds<\/em> que Baudelaire dedic\u00f3 a la ciudad y que resuena m\u00e1s que nunca estos tr\u00e1gicos d\u00edas: \u201cSolo es digno de su libertad quien sabe conquistarla\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><em>elpaissemanal@elpais.es<\/em><\/p>\n<div id=\"sumario_1|despiece\" class=\"centro\">\n<div class=\"aside estirar\">\n<h2>Melod\u00eda callejera<\/h2>\n<p class=\"autor\">Zaz<\/p>\n<p class=\"nota_pie\"><em>Cantautora francesa, es habitante de Par\u00eds y ha llevado con frecuencia su m\u00fasica a las calles y el metro de la ciudad<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Hoy, m\u00e1s que nunca, nos sentimos todos parisienses, parisienses para la eternidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Hay fechas en la vida de las que nos acordamos por buenas y bellas razones, otras por malas, dejan huellas indelebles y nunca se borrar\u00e1n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Todos recordamos el lugar en el que nos encontr\u00e1bamos en esa noche terrible del 13 de noviembre.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Nada debe da\u00f1ar la libertad fundamental de expresi\u00f3n, debemos permanecer unidos y en pie y oponernos con todos nuestros medios a actos de barbarie atroz y cobarde.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Todos mis pensamientos se dirigen a las v\u00edctimas, a sus padres, a sus amigos, una parte de nosotros desapareci\u00f3 el 13 de noviembre de 2015, solo espero que el tiempo nos permita recuperar por lo menos una parte.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<p style=\"text-align: justify\"><em>Fuente: <strong>www.elpais.com<\/strong><\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La conquista de la libertad Puede ser Jean Seberg repartiendo el Herald Tribune por los Campos El\u00edseos en la escena ic\u00f3nica de Al final de la escapada o Audrey Hepburn en el mercado de sellos en Charada, un poema de Baudelaire, un cuadro de Sisley o Monet, una fila gigantesca de turistas ante la pir\u00e1mide &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/paseo-por-la-ciudad-de-las-luces\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abPaseo por la ciudad de las luces\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-551","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/551","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=551"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/551\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=551"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=551"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=551"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}