{"id":5680,"date":"2016-07-28T06:15:02","date_gmt":"2016-07-28T11:15:02","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/noticias\/los-esposos-y-sus-padres\/"},"modified":"2016-07-28T06:15:02","modified_gmt":"2016-07-28T11:15:02","slug":"los-esposos-y-sus-padres","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/los-esposos-y-sus-padres\/","title":{"rendered":"Los esposos y sus padres"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify\">Despu\u00e9s de un camino m\u00e1s o menos largo para reflexionar y dialogar, el amor lleva al gran d\u00eda del matrimonio. Desde ese momento, inician una serie de ajustes y de cambios en muchas dimensiones para la pareja. Tambi\u00e9n en lo que se refieren a las relaciones entre las dos nuevas familias.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">El esposo entra en relaci\u00f3n con los padres de la esposa y, si los hay, con sus hermanos. La esposa tambi\u00e9n entra en relaci\u00f3n con los padres del esposo y sus hermanos. Vale la pena fijarnos en las relaciones con los padres, por la importancia que tienen en la vida de cada matrimonio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">El amor matrimonial culmina y se perfecciona en la donaci\u00f3n completa al otro, a la otra. A la vez, los esposos siguen siendo hijos, con deberes de gratitud y de asistencia hacia los respectivos padres vivientes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Es frecuente que surjan conflictos y tensiones entre estos dos niveles de relaci\u00f3n, esponsal y parental. La casu\u00edstica puede ser enorme, y existen muchas maneras de afrontarla.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Pensemos, por ejemplo, en algunas situaciones. En la primera, el esposo, o la esposa, o los dos en formas m\u00e1s o menos parecidas, no acaban de romper el cord\u00f3n umbilical respecto de los propios padres. Ello lleva a mantener vivo un continuo inter\u00e9s, a veces excesivo, a lo que hacen, a lo que sienten, a lo que ocurre a los propios padres. Se acude con frecuencia a visitarlos, no faltan continuas llamadas telef\u00f3nicas, o se les invita un d\u00eda s\u00ed y otro tambi\u00e9n a comer en el hogar de la nueva familia.<\/p>\n<div class=\"p402_premium\">\n<p style=\"text-align: justify\">Vivir de esta manera puede ser peligroso para la maduraci\u00f3n de la pareja. Porque en el hogar el influjo de los padres de uno (o de los dos) no siempre compagina bien con los deseos del yerno o de la nuera, y entonces se generan tensiones, malentendidos, discusiones, incluso altercados. Adem\u00e1s, la esposa le reprocha al esposo (o al rev\u00e9s, o los dos mutuamente) el que siga tan apegado a sus padres, incluso a veces descuidando detalles de cari\u00f1o y obligaciones propias de quien se ha unido, por amor, a otra persona a trav\u00e9s del matrimonio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">No es f\u00e1cil superar este tipo de problem\u00e1ticas, sobre todo si \u00e9l o ella no perciben la excesiva dependencia que le encadena a sus padres, o si no capta el da\u00f1o que produce a la otra parte por seguir excesivamente aferrado a la familia de origen.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Aunque existir\u00e1n libros buenos para afrontar esta situaci\u00f3n, desde el punto de vista cristiano ser\u00e1 siempre una ayuda muy grande el fomentar un sano esp\u00edritu de di\u00e1logo para escuchar a la otra parte, para ver si la relaci\u00f3n con los propios padres es excesiva, para planear, con delicadeza, maneras de cortar (nunca del todo, pero s\u00ed lo necesario) el \u201ccord\u00f3n umbilical\u201d y as\u00ed mejorar la relaci\u00f3n de pareja.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">En una segunda situaci\u00f3n, que puede darse simult\u00e1neamente con la anterior o no, son los padres de \u00e9l o de ella quienes no renuncian a \u201cperder\u201d al hijo, a la hija. Lo sienten suyo, incluso hasta el extremo de sentir celos hacia el yerno o la nuera. Otras veces lo consideran inmaduro, lo rodean de consejos, de mensajes, de intervenciones en la vida cotidiana de la nueva familia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">El hijo (o la hija, o los dos) puede agobiarse ante tantas presiones, y tambi\u00e9n la otra parte, que siente c\u00f3mo el espacio familiar se convierte poco a poco m\u00e1s en una especie sucursal de la anterior familia que en una familia que est\u00e1 iniciando un nuevo camino.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Aqu\u00ed son los padres quienes necesitan aprender el sencillo mensaje que leemos en la Biblia: \u201c\u00bfNo hab\u00e9is le\u00eddo que el Creador, desde el comienzo, los hizo var\u00f3n y hembra, y que dijo: Por eso dejar\u00e1 el hombre a su padre y a su madre y se unir\u00e1 a su mujer, y los dos se har\u00e1n una sola carne?\u201d (Mt 19,4-5).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Los hijos no son para estar siempre bajo la custodia de sus padres, ni la nueva casa es una especie de nido a proteger a toda costa. M\u00e1s bien, hay que entender que la hija o el hijo acaban de iniciar un nuevo camino, en el que los padres pueden dar (y ser\u00e1n muchas veces muy \u00fatiles) consejos y recomendaciones, pero siempre con el m\u00e1ximo respeto y sin deseos de imposici\u00f3n, sobre todo porque las decisiones de un matrimonio son competencia exclusiva de los esposos, no de los suegros.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Quienes, como hijos, descubren la presencia de un padre o de una madre invasivos, han de encontrar caminos para dialogar y hacer entender que el hecho de estar en otro hogar no disminuye para nada su cari\u00f1o, pero que ahora han iniciado una nueva familia: son ellos quienes ahora tienen que avanzar por el arduo y bello camino del amor como esposos y, si Dios les bendice, tambi\u00e9n como padres.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Desde luego, el trato con los propios padres deber\u00eda ser llevado adelante por el propio hijo (o hija), pues no es f\u00e1cil, y a veces parece violento, que el yerno (o la nuera) sea quien hable con los padres de otra parte para pedir un mayor respeto a la autonom\u00eda leg\u00edtima del nuevo matrimonio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Una tercera problem\u00e1tica consiste en una actitud brusca y excesiva de corte hacia los propios padres, a los que se margina casi de modo injusto y fuerte de la vida que el hijo o la hija inician a partir de su matrimonio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Este corte brusco a veces es debido a un malsano deseo de independencia, como si el casarse fuese una especie de permiso para olvidar el cuarto mandamiento. Otras veces se llega a esta situaci\u00f3n por presiones del c\u00f3nyuge: la esposa (o el esposo) insiste una y otra vez para que la otra parte corte por completo con sus padres, a veces incluso a trav\u00e9s de amenazas m\u00e1s o menos sutiles (\u201csi los vuelves a llamar por tel\u00e9fono te dejo\u201d, etc\u00e9tera).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Es triste llegar a actitudes tan negativas hacia quienes son, por designio de Dios, los propios padres. Habr\u00e1n sido mejores o peores, cari\u00f1osos o exigentes (las dos cosas no se oponen entre s\u00ed, vale la pena recordarlo), ricos o pobres, instruidos o con pocos estudios. Pero son siempre los propios padres, hacia los que cualquier hijo tiene una enorme deuda de gratitud y una serie de obligaciones que no desaparecen despu\u00e9s del d\u00eda del matrimonio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Para no llegar a este extremo del abandono o de la marginaci\u00f3n de los padres, vale la pena recordar los consejos de la Biblia: \u201cEscucha a tu padre, que \u00e9l te engendr\u00f3, y no desprecies a tu madre por ser vieja\u201d (Prov 23,22). \u201cHijo, cuida de tu padre en su vejez, y en su vida no le causes tristeza. Aunque haya perdido la cabeza, s\u00e9 indulgente, no le desprecies en la plenitud de tu vigor\u201d (Si 3,12-13).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Se podr\u00edan a\u00f1adir aqu\u00ed otros casos y circunstancias. Pensemos, por ejemplo, en lo que ocurre si los padres de \u00e9l (o de ella) est\u00e1n en la misma ciudad de los esposos, mientras que los otros padres est\u00e1n m\u00e1s o menos lejos. O en el caso de hostilidad de los suegros hacia \u00e9l o hacia ella porque nunca acaban de aceptar que su hijo se haya casado con tal persona. O en el caso de enfermedades que exigen un cuidado continuo hacia el padre o la madre y ponen en peligro la convivencia esponsal si la otra parte se siente marginada a causa de esta situaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">En cualquier caso, en medio de circunstancias m\u00e1s o menos dif\u00edciles, los esposos cat\u00f3licos pueden recurrir a la gran ayuda de la oraci\u00f3n para abrirse a Dios, para pedir fuerzas y luz, para dejarse aconsejar. Adem\u00e1s, como ya dijimos al inicio, es muy importante un di\u00e1logo de pareja franco y sereno sobre lo que cada uno siente y lleva en su coraz\u00f3n respecto de sus propios padres y respeto de los padres del esposo o de la esposa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">No hemos de dejar de lado un camino de santificaci\u00f3n que consiste en ceder, en lo que sea leg\u00edtimo y justo, respecto de los propios deseos y \u201cderechos\u201d para condescender con el esposo o la esposa que viven todav\u00eda una mayor dependiente de los propios padres.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Se trata de ceder en cosas que sean honestas, no en aspectos esenciales de la vocaci\u00f3n al matrimonio que exige a los esposos amarse mutuamente. Si se vive as\u00ed, ser\u00e1 posible llegar a esa perfecci\u00f3n que consiste en darse por entero el uno al otro, seg\u00fan el ejemplo de Cristo, que am\u00f3 a la Iglesia y dio su propia vida por ella (cf. Ef 5, 22-33).<\/p>\n<\/div>\n<p><span class=\"et_bloom_bottom_trigger\"><\/span><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/es.zenit.org\/\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow\">Fuente: es.zenit.org<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Despu\u00e9s de un camino m\u00e1s o menos largo para reflexionar y dialogar, el amor lleva al gran d\u00eda del matrimonio. Desde ese momento, inician una serie de ajustes y de cambios en muchas dimensiones para la pareja. Tambi\u00e9n en lo que se refieren a las relaciones entre las dos nuevas familias. 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