{"id":6028,"date":"2016-08-09T04:15:02","date_gmt":"2016-08-09T09:15:02","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/noticias\/comentario-a-la-liturgia-dominical-vigesimo-domingo-del-tiempo-comun\/"},"modified":"2016-08-09T04:15:02","modified_gmt":"2016-08-09T09:15:02","slug":"comentario-a-la-liturgia-dominical-vigesimo-domingo-del-tiempo-comun","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/comentario-a-la-liturgia-dominical-vigesimo-domingo-del-tiempo-comun\/","title":{"rendered":"Comentario a la liturgia dominical -Vig\u00e9simo domingo del tiempo com\u00fan"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify\">(ZENIT &#8211; M\u00e9xico).- Antonio Rivero, L.C. Doctor en Teolog\u00eda Espiritual, profesor de Humanidades Cl\u00e1sicas en el Centro de Noviciado y Humanidades y Ciencias de la Legi\u00f3n de Cristo en Monterrey (M\u00e9xico).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong>Idea principal<\/strong>: Somos <em>atletas<\/em> de Cristo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong>S\u00edntesis del mensaje:<\/strong> Toda la vida humana y cristiana es una continua lucha sobre la tierra. Ya lo dec\u00eda el libro de Job (7, 1). Y san Agust\u00edn: <em>\u201c<\/em><em>Nuestra vida en esta peregrinaci\u00f3n no puede existir sin tentaci\u00f3n: porque se hizo provecho nuestro por medio de nuestra tentaci\u00f3n, y cada uno no se da a conocer a s\u00ed a no ser que haya sido tentado, ni puede ser coronado a no ser que haya vencido, ni puede vencer a no ser que haya combatido, ni puede combatir a no ser que haya dominado al enemigo y las tentaciones<\/em>\u201d (<em>Comentando el Salmo 60, n\u00ba 3). Y mucho antes san Pablo: \u201c<\/em><em>He peleado la buena batalla, he terminado la carrera, he guardado la f<\/em>e\u201d (2 Tim 4, 7).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong>Puntos de la idea principal<\/strong>:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong><em>En primer lugar<\/em><\/strong>, <em>nuestra vida de cristianos es una carrera<\/em>. Ya san Pablo hab\u00eda comparado nuestra vida como una carrera. \u00bfMeta? La transformaci\u00f3n en Cristo, aqu\u00ed en la tierra, y alcanzar la vida eterna, despu\u00e9s. Esta imagen est\u00e1 llena de significado. A esa carrera salimos a gatas, despu\u00e9s de nuestro Bautismo, y con la ayuda de nuestros pap\u00e1s y padrinos. Despu\u00e9s, con la fuerza y el alimento de la Eucarist\u00eda ya vamos erguidos y dando pasos m\u00e1s \u00e1giles y con entusiasmo en esta carrera. Con el sacramento de la Confirmaci\u00f3n vamos bien equipados interiormente para sortear las sorpresas del camino y pelear con valent\u00eda. Si caemos o damos un paso en falso, ah\u00ed est\u00e1 la confesi\u00f3n para curarnos. Si nos encandila una persona, ah\u00ed Dios me pone la otra media naranja para ser feliz en el santo matrimonio. Si arde en mi pecho el anhelo de entregar mi vida en cuerpo y cuerpo, me ofrece el sacerdocio. En el momento de la vejez y enfermedad, Dios me consuela y alienta con el sacramento de la unci\u00f3n de enfermos. Si es una carrera ser\u00eda bueno llevar todo lo necesario. Tener puesta la camiseta y vestimenta del disc\u00edpulo de Jes\u00fas. Llevar las aguas y bebidas necesarias para hidratarnos. No deben faltar la comida. No olvidemos, por si acaso, un kit de medicamentos. Por si acaso metamos el m\u00f3vil, una identificaci\u00f3n y dinero. \u00bfQu\u00e9 necesita un buen atleta para ganar la carrera? Todos sabemos que la alimentaci\u00f3n sana y equilibrada es muy importante. Por eso es importante buscar la Sabidur\u00eda de Dios en las Escrituras y el Magisterio de la Iglesia cat\u00f3lica, que inspirados por Dios conforman el buen alimento del cristiano. Tambi\u00e9n es necesario un buen entrenamiento, que para los cat\u00f3licos es la oraci\u00f3n. El atleta tambi\u00e9n necesita de un entrenador que le corrija y le haga aprender la t\u00e9cnica correcta: necesita de humildad para aceptar la correcci\u00f3n. Nosotros, como cat\u00f3licos, necesitamos la humildad para aceptar la correcci\u00f3n de Dios. Adem\u00e1s es importante caminar en la direcci\u00f3n correcta, <em>para que no seamos ya ni\u00f1os,\u00a0llevados a la deriva y zarandeados por cualquier viento de doctrina (Efesios 4, 14a)<\/em><em>.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong><em>En segundo lugar<\/em><\/strong>, <em>en esta carrera hay que superar muchos obst\u00e1culos<\/em>. Ser buen deportista cuesta sacrificio. Hay que renunciar a bastantes cosas para poder triunfar en la carrera. Miremos bien la altura de las vallas, las piedras o cardos del camino. Preguntemos a Jerem\u00edas (1\u00aa lectura) c\u00f3mo tuvo que sortear miles de obst\u00e1culos para ser fiel al ministerio prof\u00e9tico. \u00a1Cu\u00e1ntas contradicciones provoc\u00f3 en la sociedad corrompida a la que Dios le manda hablar en su nombre! Dios le sac\u00f3 de la tranquilidad de su vida en un pueblo peque\u00f1o cercano a Jerusal\u00e9n, cuando a\u00fan no contaba con veinte a\u00f1os. Es acusado por los jefes e ignorado por el rey. \u00bfEn qui\u00e9n tenemos que fijar los ojos, nosotros cristianos? La carta a los Hebreos que hoy le\u00edmos nos dice: \u201c<em>fijos los ojos en Jes\u00fas, pionero de la fe<\/em>\u201d (2\u00aa lectura). Pionero significa el que va delante, el que nos ha dado ejemplo de decisi\u00f3n en su camino mesi\u00e1nico, que inclu\u00eda la cruz. Tambi\u00e9n a \u00c9l le result\u00f3 dif\u00edcil cumplir su carrera, pues vino a prender fuego; no un fuego que devasta los bosques, sino el fuego de un amor decidido, de una entrega apasionada. Es el fuego del Esp\u00edritu que en Pentecost\u00e9s transform\u00f3 la primera comunidad cristiana para que se echaran a correr y predicar la Buena Nueva por todo el mundo. <em>Hay diversos tipos de atletas<\/em>: los que desisten ante la primera dificultad, porque es dif\u00edcil, y tiran la toalla. Otros ni siquiera salieron al o\u00edr el disparo, por miedo y cobard\u00eda. Tambi\u00e9n hay quien va a su ritmo, flojo \u00e9l, tom\u00e1ndose sus descansos en las fuentes que encuentran a derecha e izquierda. Peor los que tiran por otras veredas placenteras. Y est\u00e1n los que llegan cansados, pero satisfechos de haber cumplido. Y no nos olvidemos de la constancia. \u00bfO qu\u00e9 atleta llega a ser campe\u00f3n del mundo con un par de meses de entrenamiento? \u00a1Son necesarios a\u00f1os! Al igual que para nosotros muchas veces tambi\u00e9n. Por eso, actuemos con perseverancia, pues el mismo San Pablo dec\u00eda: <em>Yo, hermanos, no creo haberlo ya conseguido. Pero una cosa hago: olvido lo que dej\u00e9 atr\u00e1s y me lanzo a lo que est\u00e1 por delante (Filipenses 3, 13)<\/em><em>.<\/em><br \/>\n<strong><em>Finalmente<\/em><\/strong>, <em>al final de la carrera est\u00e1 el premio o medalla, si hemos ganado<\/em>. Medalla de oro, de plata o de bronce, seg\u00fan los talentos que Dios nos ha dado en vida. La vida del\u00a0cristiano puede compararse con la vida de un atleta, como dijimos. Tenemos un objetivo, un premio que alcanzar, que es Dios mismo y la vida eterna que nos ha prometido. Y tenemos una carrera que correr, que es la carrera de la fe en nuestra vida diaria. Y estamos llamados a vivir <em>corriendo hacia la meta, al premio a que Dios me llama desde lo alto en Cristo Jes\u00fas (Filipenses 3, 14)<\/em>. \u00a1El mejor premio que jam\u00e1s podr\u00edamos haber so\u00f1ado! La vida de los santos y santas grita la victoria en la carrera. Si ellos pudieron, tambi\u00e9n nosotros. Sortearon los obst\u00e1culos. Sufrieron. Sudaron. Pero ten\u00edan fijos los ojos en Cristo Jes\u00fas. Ignacio de Loyola lleg\u00f3 y escogi\u00f3 el ej\u00e9rcito del Rey eterno, y enarbol\u00f3 la bandera de Cristo con valent\u00eda y bravura. Juan Bosco lleg\u00f3, y llev\u00f3 la educaci\u00f3n a tantos ni\u00f1os abandonados en la intemperie. Vicente de Paul lleg\u00f3, viendo a Cristo en los pobres. Teresa de Jes\u00fas lleg\u00f3, despos\u00e1ndose con el Rey de reyes. Y tambi\u00e9n Tarsicio y Luis Gonzaga y Mar\u00eda Goretti, ni\u00f1os y adolescentes fieles a Cristo. Y san Isidro labrador, con sus bueyes y su oraci\u00f3n. Y san Juan Diego, que se puso en el regazo de la Morenita. Y Josefina Bakhita, esa esclava negra que se consagr\u00f3 al Amo que le dio la verdadera libertad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong>Para reflexionar:<\/strong> Piensa en estas palabras: todo campe\u00f3n tiene tambi\u00e9n algo innato, algo que no se consigue mediante entrenamiento y esfuerzo, que le hace marcar la diferencia entre los atletas \u201ccomunes\u201d y \u00e9l: el campe\u00f3n. \u00a1Nosotros los cristianos tambi\u00e9n tenemos ese \u201calgo\u201d, que es Cristo mismo! \u00c9l, por su inmenso amor, engendra en nosotros un hombre nuevo capaz de ganar la carrera de la fe\u2026 \u00a1Por pura gracia! As\u00ed pues, lo imposible ya lo ha hecho \u00c9l posible para nosotros, nosotros s\u00f3lo debemos aceptarlo y ejercitarlo, para poder decir alg\u00fan d\u00eda: <em>He competido en la noble competici\u00f3n, he llegado a la meta en la carrera, he conservado la fe (2 Timoteo 4, 7)<\/em>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong>Para rezar<\/strong>:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><em>Se\u00f1or, permite que cada<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><em> entrenamiento y cada competencia<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><em>sea la mejor que realice.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><em>Que el coraje, el valor y<br \/>\nla victoria cubran cada paso realizado.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><em>Permite, Se\u00f1or, que el \u00e9xito<br \/>\nest\u00e9 presente en todo momento<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><em>Y\u00a0 dadme seguridad y confianza <\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><em>para luchar hasta el final.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><em>Te pido con el coraz\u00f3n <\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><em>me des la fortaleza f\u00edsica y mental necesaria para triunfar; <\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><em>y te pido con la raz\u00f3n <\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><em>que asimile cada ganancia o cada perdida.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><em>Y que esto me permita aprender, madurar y crecer <\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><em>para ser cada vez mejor.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><em>Se\u00f1or, hazme llegar m\u00e1s<br \/>\nalto, m\u00e1s lejos y ser m\u00e1s fuerte<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><em>Y perm\u00edteme asimilar con<br \/>\nhumildad lo que venga.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><em>Te pido, Se\u00f1or, que est\u00e9s<br \/>\nconmigo. <\/em><em>Am\u00e9n.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Cualquier sugerencia o duda pueden comunicarse con el padre Antonio a este email: arivero@legionaries.org.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">&nbsp;<\/p>\n<p><span class=\"et_bloom_bottom_trigger\"><\/span><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/es.zenit.org\/\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow\">Fuente: es.zenit.org<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(ZENIT &#8211; M\u00e9xico).- Antonio Rivero, L.C. Doctor en Teolog\u00eda Espiritual, profesor de Humanidades Cl\u00e1sicas en el Centro de Noviciado y Humanidades y Ciencias de la Legi\u00f3n de Cristo en Monterrey (M\u00e9xico). Idea principal: Somos atletas de Cristo. S\u00edntesis del mensaje: Toda la vida humana y cristiana es una continua lucha sobre la tierra. Ya lo &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/comentario-a-la-liturgia-dominical-vigesimo-domingo-del-tiempo-comun\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abComentario a la liturgia dominical -Vig\u00e9simo domingo del tiempo com\u00fan\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-6028","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6028","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6028"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6028\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6028"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6028"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6028"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}