{"id":6060,"date":"2016-08-10T06:15:02","date_gmt":"2016-08-10T11:15:02","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/noticias\/texto-completo-de-la-catequesis-del-papa-en-la-audiencia-del-miercoles-10-de-agosto-de-2016\/"},"modified":"2016-08-10T06:15:02","modified_gmt":"2016-08-10T11:15:02","slug":"texto-completo-de-la-catequesis-del-papa-en-la-audiencia-del-miercoles-10-de-agosto-de-2016","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/texto-completo-de-la-catequesis-del-papa-en-la-audiencia-del-miercoles-10-de-agosto-de-2016\/","title":{"rendered":"Texto completo de la catequesis del Papa en la audiencia del mi\u00e9rcoles 10 de agosto de 2016"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify\">(ZENIT &#8211; Ciudad del Vaticano).- El papa Francisco, en la catequesis de la audiencia general de esta semana, ha reflexionado sobre la compasi\u00f3n que Jes\u00fas sinti\u00f3 al ver a la madre viuda que lloraba la muerte de su hijo. Asimismo, ha recordado que a la Puerta Santa cada uno llega llevando la propia vida, con sus alegr\u00edas y sus sufrimientos, los proyectos y los fracasos, las dudas y los temores, para presentarla a la misericordia del Se\u00f1or. Y ante la Puerta Santa el Se\u00f1or se hace cercano para encontrar a cada uno de nosotros, para llevar y ofrecer su poderosa palabra consoladora: \u201cNo llores\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Publicamos a continuaci\u00f3n el texto completo de la catequesis del Santo Padre:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Queridos hermanos y hermanas, buenos d\u00edas:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><span style=\"font-weight: 400\">El pasaje del Evangelio de Lucas que hemos escuchado (7,11-17) nos presenta un milagro de Jes\u00fas realmente grande: la resurrecci\u00f3n de un joven. Adem\u00e1s, el coraz\u00f3n de este pasaje no es el milagro, sino la ternura de Jes\u00fas hacia la madre de este joven. La misericordia toma aqu\u00ed el nombre de gran compasi\u00f3n hacia una mujer que hab\u00eda perdido al marido y que ahora acompa\u00f1aba al cementerio a su \u00fanico hijo. Es este gran dolor de una madre que conmueve a Jes\u00fas y le provoca el milagro de la resurrecci\u00f3n. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><span style=\"font-weight: 400\">En el introducir este episodio, el Evangelista se detiene en muchos detalles. En la puerta de la localidad de Na\u00edn, un pueblo, se encuentran dos grupos numerosos que proceden de direcciones opuestas y que no tienen nada en com\u00fan. Jes\u00fas, seguido por los disc\u00edpulos y de una gran multitud va a entrar en la ciudad, mientras, estaba saliendo una procesi\u00f3n que acompa\u00f1aba a un difunto, con su madre viuda y una gran cantidad de personas. En la puerta los dos grupos se cruzan solamente yendo cada uno por su camino, pero es entonces cuando san Lucas se\u00f1ala el sentimiento de Jes\u00fas: \u201cAl verla [a la mujer], el Se\u00f1or se conmovi\u00f3 y le dijo: \u2018No llores\u2019. Despu\u00e9s se acerc\u00f3 y toc\u00f3 el f\u00e9retro. Los que los llevaban se detuvieron\u201d (vv. 13-14). Gran compasi\u00f3n gu\u00eda las acciones de Jes\u00fas: es \u00c9l quien detiene la procesi\u00f3n tocando el f\u00e9retro y, movido por la profunda misericordia por esta madre, decide afrontar la muerte, por as\u00ed decir, de t\u00fa a t\u00fa. Y la afrontar\u00e1 definitivamente, de t\u00fa a t\u00fa, en la Cruz. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><span style=\"font-weight: 400\">Durante este Jubileo, ser\u00eda bueno que, al pasar la Puerta Santa, la Puerta de la Misericordia, los peregrinos recuerden este episodio del Evangelio, sucedido en la puerta de Na\u00edn. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><span style=\"font-weight: 400\">Cuando Jes\u00fas ve esta madre llorando, \u00a1entr\u00f3 en su coraz\u00f3n! A la Puerta Santa cada uno llega llevando la propia vida, con sus alegr\u00edas y sus sufrimientos, los proyectos y los fracasos, las dudas y los temores, para presentarla a la misericordia del Se\u00f1or. Estamos seguros de que, ante la Puerta Santa, el Se\u00f1or se hace cercano para encontrar a cada uno de nosotros, para llevar y ofrecer su poderosa palabra consoladora: \u201cNo llores\u201d (v. 13). <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><span style=\"font-weight: 400\">Esta es la Puerta del encuentro entre el dolor de la humanidad y la compasi\u00f3n de Dios. Pensemos siempre en esto: un encuentro entre el dolor de la humanidad y la compasi\u00f3n de Dios. Atravesando la puerta nosotros cumplimos nuestra peregrinaci\u00f3n dentro de la misericordia de Dios que, como el joven muerto, repite a todos: \u201cJoven, yo te lo ordeno, lev\u00e1ntate\u201d (v. 14). \u00a1Lev\u00e1ntate! Dios nos quiere de pie. Nos ha creado para estar de pie: por eso, la compasi\u00f3n de Jes\u00fas lleva a ese gesto de la sanaci\u00f3n, a sanarnos, donde la palabra clave es: \u00a1Lev\u00e1ntate! \u00a1Ponte de pie, como te ha creado Dios!\u201d. De pie. \u201cPero, Padre, caemos muchas veces\u201d &#8211; \u201c\u00a1Lev\u00e1ntate, lev\u00e1ntate!\u201d. Esta es la palabra de Jes\u00fas, siempre. Al atravesar la Puerta Santa, tratemos de sentir en nuestro coraz\u00f3n esta palabra: \u201c\u00a1Lev\u00e1ntate!\u201d.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><span style=\"font-weight: 400\">La palabra poderosa de Jes\u00fas puede hacer que nos levantemos y realizar tambi\u00e9n en nosotros el paso de la muerte a la vida. Su palabra nos hace revivir, da esperanza, refresca los corazones cansados, abre una visi\u00f3n del mundo y de la vida que va m\u00e1s all\u00e1 del sufrimiento y la muerte. \u00a0<\/span><span style=\"font-weight: 400\">\u00a1En la Puerta Santa se registra para cada uno de nosotros el inagotable tesoro de la misericordia de Dios!<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><span style=\"font-weight: 400\">Alcanzado por la palabra de Jes\u00fas, \u201cel muerto se incorpor\u00f3 y empez\u00f3 a hablar. Y Jes\u00fas se lo entreg\u00f3 a su madre\u201d (v. 15).<\/span> <span style=\"font-weight: 400\">Esta frase es muy bonita: indica la ternura de Jes\u00fas. \u201cLo entreg\u00f3 a su madre\u201d. La madre encuentra de nuevo al hijo. Al recibirlo de las manos de Jes\u00fas se convierte en madre por segunda vez, pero el hijo que ahora le ha sido entregado no es de ella que ha recibido la vida. Madre e hijo reciben as\u00ed la respectiva identidad gracias a la palabra poderosa de Jes\u00fas y su gesto amoroso. As\u00ed, especialmente en el Jubileo, la madre Iglesia recibe a sus hijos reconociendo en ellos la vida donada por la gracia de Dios. Es en fuerza de tal gracia, la gracia del Bautismo, que la Iglesia se convierte en madre y que cada uno de nosotros se convierte en su hijo. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><span style=\"font-weight: 400\">Frente al joven que vuelve a la vida y es entregado a la madre, \u201c<\/span><span style=\"font-weight: 400\">todos quedaron sobrecogidos de temor y alababan a Dios, diciendo: \u2018Un gran profeta ha aparecido en medio de nosotros y Dios ha visitado a su Pueblo\u2019\u201d. Lo que ha hecho Jes\u00fas no es solo una acci\u00f3n de salvaci\u00f3n destinada a la viuda y a su hijo, o un gesto de bondad limitado a esa ciudad. En el socorro misericordioso de Jes\u00fas, Dios va al encuentro de su pueblo, en \u00c9l aparece y continuar\u00e1 apareciendo a la humanidad toda la gracia de Dios. Celebrando este Jubileo, que he querido que fuera vivido en todas las Iglesias particulares, es decir, en todas las iglesias del mundo y no solo en Roma, es como si toda la Iglesia repartida en el mundo se uniera en el \u00fanico canto de alabanza al Se\u00f1or. Tambi\u00e9n hoy la Iglesia reconoce ser visitada por Dios. Por eso, acerc\u00e1ndonos a la Puerta de la Misericordia, cada uno sabe que se acerca a la puerta del coraz\u00f3n misericordioso de Jes\u00fas: es \u00c9l la verdadera Puerta que conduce a la salvaci\u00f3n y nos restituye a una vida nueva. La misericordia, tanto en Jes\u00fas como en nosotros, es un camino que sale del coraz\u00f3n para llegar a las manos. \u00bfQu\u00e9 significa esto? Jes\u00fas te mira, te sana con su misericordia, te dice: \u00a1Lev\u00e1ntate! Y tu coraz\u00f3n es nuevo. \u00bfQu\u00e9 significa realizar un camino del coraz\u00f3n a las manos? Significa que con el coraz\u00f3n nuevo, con el coraz\u00f3n sanado por Jes\u00fas puedo realizar las obras de misericordia mediante las manos, tratando de ayudar, de cuidar a muchos que lo necesitan. La misericordia es un camino que sale del coraz\u00f3n y llega a las manos, es decir, a las obras de misericordia. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><i><span style=\"font-weight: 400\">Despu\u00e9s del saludo en lengua italiana, el Santo Padre ha a\u00f1adido:\u00a0<\/span><\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">He dicho que la misericordia es un camino que va del coraz\u00f3n a las manos. En el coraz\u00f3n, recibimos la misericordia de Jes\u00fas, que nos da el perd\u00f3n de todo, porque Dios perdona todo y nos alivia, nos da la vida nueva y nos contagia con su compasi\u00f3n. De ese coraz\u00f3n perdonado y con la compasi\u00f3n de Jes\u00fas, comienza el camino hacia las manos, es decir, hacia las obras de misericordia. Me dec\u00eda un obispo, el otro d\u00eda, que en su catedral y en otras iglesias ha hecho puertas de misericordia de entrada y de salida. Y pregunt\u00e9: \u00bfpor qu\u00e9 has hecho esto? &#8211; Porque una puerta es para entrar, pedir el perd\u00f3n y tener la misericordia de Jes\u00fas; la otra es la puerta de la misericordia de salida, para llevar la misericordia a los otros, con nuestras obras de misericordia\u201d. \u00a1Inteligente este obispo! Tambi\u00e9n nosotros hagamos lo mismo con el camino que va del coraz\u00f3n a las manos: entramos en la iglesia por la puerta de la misericordia, para recibir el perd\u00f3n de Jes\u00fas que nos dice: \u201c\u00a1Lev\u00e1ntate! \u00a1Ve, ve!\u201d; y con este \u201c\u00a1ve!\u201d &#8211; en pie- \u00a0salimos por la puerta de salida. Es la Iglesia en salida: el camino de la misericordia que va del coraz\u00f3n a las manos. \u00a1Haced este camino!<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><em>Texto traducido por ZENIT\u00a0<\/em><\/p>\n<p><span class=\"et_bloom_bottom_trigger\"><\/span><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/es.zenit.org\/\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow\">Fuente: es.zenit.org<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(ZENIT &#8211; Ciudad del Vaticano).- El papa Francisco, en la catequesis de la audiencia general de esta semana, ha reflexionado sobre la compasi\u00f3n que Jes\u00fas sinti\u00f3 al ver a la madre viuda que lloraba la muerte de su hijo. Asimismo, ha recordado que a la Puerta Santa cada uno llega llevando la propia vida, con &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/texto-completo-de-la-catequesis-del-papa-en-la-audiencia-del-miercoles-10-de-agosto-de-2016\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abTexto completo de la catequesis del Papa en la audiencia del mi\u00e9rcoles 10 de agosto de 2016\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-6060","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6060","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6060"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6060\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6060"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6060"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6060"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}