{"id":6198,"date":"2016-08-16T11:15:02","date_gmt":"2016-08-16T16:15:02","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/noticias\/comentario-a-la-liturgia-dominical-13\/"},"modified":"2016-08-16T11:15:02","modified_gmt":"2016-08-16T16:15:02","slug":"comentario-a-la-liturgia-dominical-13","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/comentario-a-la-liturgia-dominical-13\/","title":{"rendered":"Comentario a la liturgia dominical"},"content":{"rendered":"<p align=\"JUSTIFY\"><b> <\/b>P. Antonio Rivero, L.C. Doctor en Teolog\u00eda Espiritual, profesor de Humanidades Cl\u00e1sicas en el Centro de Noviciado y Humanidades y Ciencias de la Legi\u00f3n de Cristo en Monterrey (M\u00e9xico).<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\"><b>Idea principal<\/b>: El \u201cnegocio\u201d de la <i>salvaci\u00f3n<\/i> es lo m\u00e1s importante, necesario, urgente y personal de nuestra vida. Santa Teresa de Jes\u00fas dijo: <i>\u201cal final de la vida el que se salva sabe y el que no, no sabe nada\u201d. <\/i><\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\"><b>S\u00edntesis del mensaje:<\/b> Jes\u00fas sigue educando a los disc\u00edpulos, y a nosotros tambi\u00e9n. Y hoy nos da la clave de c\u00f3mo salvarnos, es decir, los requisitos. <i>Salvaci\u00f3n<\/i> completa: cuerpo y alma. Para salvarnos no basta el simple hecho de haber conocido a Jes\u00fas y pertenecer a la Iglesia, o tener privilegios de nacimiento o por alg\u00fan m\u00e9rito pasado. Es necesario tambi\u00e9n pasar por la \u201cpuerta estrecha\u201d (evangelio), y abandonar la \u201cpuerta ancha\u201d.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\"><b>Puntos de la idea principal<\/b>:<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\"><i><b>En primer lugar<\/b><\/i>, es un hecho que Dios \u201c<i>quiere que todos se salven<\/i>\u201d (1 Tim 2, 4). La primera lectura de hoy tambi\u00e9n nos lo recuerda: <i>\u201cYo mismo vendr\u00e9 a reunir a todas las naciones\u2026y ver\u00e1n mi gloria\u201d<\/i>. Y tambi\u00e9n el evangelio: <i>\u201cY vendr\u00e1n muchos de Oriente y de Occidente\u2026a ocupar su lugar en el banquete del Reino de Dios\u201d<\/i>. \u00a1A todos! Jud\u00edos y paganos, cristianos, protestantes y anglicanos, musulmanes y budistas, ateos, agn\u00f3sticos y renegados. Para eso, Dios Padre mand\u00f3 a su Hijo al mundo. Para eso, Dios Hijo fund\u00f3 su verdadera Iglesia, donde encontramos todos los medios de salvaci\u00f3n: los sacramentos, la intercesi\u00f3n de la Sant\u00edsima Virgen y de los Santos. Para eso, Dios Esp\u00edritu Santo realiza la obra de santificaci\u00f3n en el alma de quienes le dejan, mediante la infusi\u00f3n de los siete dones y los frutos suculentos de su acci\u00f3n divina. Dios no tiene otro regocijo que el salvar a sus hijos esparcidos por todo el mundo.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\"><i><b>En segundo lugar<\/b><\/i>, <span style=\"color: #000000\">\u00bfqu\u00e9 hacer entonces?<\/span><span lang=\"es-ES\"> Si el alma vale tan alto precio, y el hombre llega a perderla, \u00bfcon qu\u00e9 bien del mundo podr\u00e1 compensar tan grande p\u00e9rdida? <\/span><span style=\"color: #000000\">\u00a1Salvar nuestra alma! El negocio m\u00e1s importante, \u00fanico y urgente, personal e irreparable de la vida es la salvaci\u00f3n del alma. <\/span><span style=\"color: #000000\"><i>Negocio m\u00e1s<\/i><\/span> <span style=\"color: #000000\"><i>importante<\/i><\/span><span style=\"color: #000000\">, porque Dios mand\u00f3 a su Hijo al mundo y le hizo derramar la sangre y morir en la cruz para salvar nuestras almas. <\/span><span style=\"color: #000000\"><i>Negocio<\/i><\/span> <span style=\"color: #000000\"><i>\u00fanico<\/i><\/span> <span lang=\"es-ES\">que tenemos en esta vida (cf. Lc 10, 42). San Bernardo lamenta la ceguera de los cristianos que, calificando de juegos pueriles a ciertos pasatiempos de la ni\u00f1ez, llaman negocios a los asuntos mundanos. \u00a1Cu\u00e1ntas locuras no cometer\u00edan mucho si pensasen en estas palabras de Cristo: <\/span><span lang=\"es-ES\"><i>\u00ab\u00bfDe qu\u00e9 le sirve al hombre<\/i><\/span><span lang=\"es-ES\">\u2013dice el Se\u00f1or\u2013 <\/span><span lang=\"es-ES\"><i>ganar todo el mundo, si pierde su alma?\u00bb<\/i><\/span><span lang=\"es-ES\"> (Mt. 16, 26); palabras \u00e9stas que le recordaba una y otra vez en la Universidad de Par\u00eds Ignacio de Loyola al mundano Francisco Javier, hasta que le taladraron el alma y se convirti\u00f3. <\/span><span lang=\"es-ES\"><i>Negocio personal<\/i><\/span><span lang=\"es-ES\">, porque s\u00f3lo cada uno de nosotros tiene que invertir en salvar su propia alma. <\/span><span style=\"color: #000000\"><i>Negocio<\/i><\/span> <span style=\"color: #000000\"><i>irreparable<\/i><\/span><span style=\"color: #000000\">, pues <\/span><span lang=\"es-ES\"><i>\u00abno hay error que pueda compararse<\/i><\/span><span lang=\"es-ES\"> \u2013dice San Eusebio\u2013<\/span><span lang=\"es-ES\"><i>al error de descuidar la eterna salvaci\u00f3n\u00bb<\/i><\/span><span lang=\"es-ES\">. Todos los dem\u00e1s errores pueden tener remedio. Si se pierde la hacienda, posible es recobrarla por nuevos trabajos. Si se pierde un cargo, puede ser recuperado otra vez. Aun perdiendo la vida, si uno se salva, todo se remedi\u00f3. Mas para quien se condena no hay posibilidad de remedio. Una vez s\u00f3lo se muere; una vez perdida el alma, perdi\u00f3se para siempre. No queda m\u00e1s que el eterno llanto con los dem\u00e1s m\u00edseros insensatos del infierno, cuya pena y tormento mayor ser\u00e1 el considerar que para ellos no hay tiempo ya de remediar su desdicha (Jer 8. 20). S\u00f3lo en lo presente piensan los mundanos, no en lo futuro. Hablando en Roma una vez San Felipe Neri con un joven de talento, llamado Francisco Nazzera, le dijo as\u00ed: <\/span><span lang=\"es-ES\"><i>\u00abT\u00fa, hijo m\u00edo, tendr\u00e1s brillante fortuna: ser\u00e1s buen abogado; prelado despu\u00e9s; luego, quiz\u00e1 cardenal, y tal vez pont\u00edfice; pero \u00bfy despu\u00e9s?, \u00bfy despu\u00e9s?\u00bb<\/i><\/span><span lang=\"es-ES\">. \u00ab<\/span><span lang=\"es-ES\"><i>Vamos<\/i><\/span><span lang=\"es-ES\"> \u2013d\u00edjole al fin\u2013, <\/span><span lang=\"es-ES\"><i>piensa en estas \u00faltimas palabras<\/i><\/span><span lang=\"es-ES\">\u00bb. March\u00f3 Francisco a casa, y meditando en aquellas palabras: <\/span><span lang=\"es-ES\"><i>\u00ab\u00bfY despu\u00e9s? \u00bfY despu\u00e9s?\u00bb,<\/i><\/span><span lang=\"es-ES\"> abandon\u00f3 los negocios terrenos, se apart\u00f3 del mundo y entr\u00f3 en la misma congregaci\u00f3n de San Felipe Neri, para no ocuparse m\u00e1s que en servir a Dios. Raz\u00f3n ten\u00eda San Felipe Neri al llamar loco al hombre que no atiende a salvar su alma.<\/span><\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\"><span style=\"font-family: Times, serif\"><span style=\"font-size: small\"><span lang=\"es-ES\"><br \/>\n<\/span><\/span><\/span><span style=\"color: #000000\"><i><b>Finalmente<\/b><\/i><\/span><span style=\"color: #000000\">, el evangelio de hoy nos da la clave para salvarnos: entrar por la puerta estrecha. <\/span>\u00bfQu\u00e9 supone entrar por la puerta estrecha que conduce a la vida eterna y a la salvaci\u00f3n? Nos responde la <i>Didach\u00e9<\/i>, obra de la literatura cristiana primitiva que pudo ser compuesta en la segunda mitad del siglo I, donde se narra la Ense\u00f1anza del Se\u00f1or a las naciones por medio de los doce ap\u00f3stoles: Hay dos caminos. Uno de la vida y otro de la muerte; pero la diferencia entre los dos caminos es grande. Al camino de la vida le corresponden el amor a Dios y al pr\u00f3jimo, el bendecir a quien nos maldice, el mantenerse alejado de los deseos carnales, perdonar a quien nos ofende, ser sincero, pobre; en suma, los mandamientos de Dios y las bienaventuranzas de Jes\u00fas. Al camino de la muerte le corresponden, por el contrario, la violencia, la hipocres\u00eda, la opresi\u00f3n del pobre, la mentira; en otras palabras, lo opuesto a los mandamientos y las bienaventuranzas (cf. Mateo 5, 1-8) .<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\"><a name=\"_GoBack\"><\/a><\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\"><b>Para reflexionar:<\/b> \u00bfSon muchos los que se salvan? \u00bfSon pocos? \u00bfEstar\u00e9 yo entre los que se salvan? \u00bfQu\u00e9 he de hacer para salvarme? Esta poes\u00eda de fray Pedro de los Reyes (espa\u00f1ol del siglo XVI) nos puede hacer reflexionar hoy:<\/p>\n<p align=\"CENTER\"><a name=\"O1\"><\/a> <span style=\"color: #990000\"><span lang=\"es-ES\"><b>YO PARA QUE NAC\u00cd<\/b><\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"CENTER\"><span style=\"color: #000000\"><span lang=\"es-ES\">Yo para qu\u00e9 nac\u00ed? Para salvarme.<br \/>\nQue tengo de morir es infalible.<br \/>\nDejar de ver a Dios y condenarme,<br \/>\nTriste cosa ser\u00e1, pero posible.<br \/>\n\u00bfPosible? \u00bfY r\u00edo, y duermo, y quiero holgarme?<br \/>\n\u00bfPosible? \u00bfY tengo amor a lo visible?<br \/>\n\u00bfQu\u00e9 hago?, \u00bfen qu\u00e9 me ocupo?, \u00bfen qu\u00e9 me encanto?<br \/>\nLoco debo de ser, pues no soy santo.<\/span><\/span><\/p>\n<h3 class=\"western\"><span style=\"color: #000000\"><span style=\"font-family: 'Times New Roman', serif\">Para rezar: <\/span><\/span><span style=\"color: #000000\"><span style=\"font-family: 'Times New Roman', serif\">recemos con el Salmo 69 (68). <\/span><\/span><\/h3>\n<p style=\"text-align: justify\"><span style=\"color: #000000\">Cualquier sugerencia o duda pueden comunicarse con el padre Antonio a este email: arivero@legionaries.org. <\/span><\/p>\n<p><span class=\"et_bloom_bottom_trigger\"><\/span><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/es.zenit.org\/\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow\">Fuente: es.zenit.org<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>P. Antonio Rivero, L.C. Doctor en Teolog\u00eda Espiritual, profesor de Humanidades Cl\u00e1sicas en el Centro de Noviciado y Humanidades y Ciencias de la Legi\u00f3n de Cristo en Monterrey (M\u00e9xico). Idea principal: El \u201cnegocio\u201d de la salvaci\u00f3n es lo m\u00e1s importante, necesario, urgente y personal de nuestra vida. Santa Teresa de Jes\u00fas dijo: \u201cal final de &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/comentario-a-la-liturgia-dominical-13\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abComentario a la liturgia dominical\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-6198","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6198","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6198"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6198\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6198"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6198"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6198"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}