{"id":625,"date":"2015-12-11T03:22:04","date_gmt":"2015-12-11T08:22:04","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/noticias\/el-milagro-del-papa-en-republica-centroafricana\/"},"modified":"2015-12-11T03:22:04","modified_gmt":"2015-12-11T08:22:04","slug":"el-milagro-del-papa-en-republica-centroafricana","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/el-milagro-del-papa-en-republica-centroafricana\/","title":{"rendered":"El \u2018milagro\u2019 del Papa en Rep\u00fablica Centroafricana"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify\">Reci\u00e9n llegada a la Rep\u00fablica Centroafricana, vivo uno de los momentos m\u00e1s emocionantes que recuerdo en mi vida. No se trata de la visita del Papa, pero s\u00ed de sus efectos. La historia requiere un poco de contexto.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">En Rep\u00fablica Centroafricana, y en especial en Bangui, la capital, quedan muy pocos musulmanes. Antes de la guerra eran el 10% de la poblaci\u00f3n. Tras m\u00e1s de dos a\u00f1os de enfrentamiento crecientemente religioso los m\u00e1s han abandonado el pa\u00eds y malviven en campos de refugiados en Chad y Congo. Los que quedan en esta ciudad, se han visto arrinconados por las milicias cristianas, confinados en un barrio llamado PK5, el punto kilom\u00e9trico cinco, es decir, a cinco kil\u00f3metros del centro. No pueden salir a comprar, ni a trabajar, ni a visitar a sus familias o amigos porque los accesos al barrio est\u00e1n controlados por grupos armados que no bromean: odian, matan y secuestran. Tambi\u00e9n hay milicianos musulmanes, claro, y tambi\u00e9n muestran la misma ferocidad, aunque en la actualidad en inferioridad num\u00e9rica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Desde que la guerra se recrudeci\u00f3 en septiembre de este a\u00f1o, el aislamiento en el barrio musulm\u00e1n se ha agravado. El acceso de las organizaciones humanitarias apenas alcanza para socorrer a la gente, y el comercio con el barrio se ha reducido a m\u00ednimos, al igual que el acceso sanitario. Un verdadero sitio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">En este contexto de odio religioso se ha producido el viaje del Papa. Con un cuidadoso c\u00e1lculo para tratar de romper esa mec\u00e1nica, el programa papal incluy\u00f3 una visita a la Gran Mezquita de Bangui, en pleno PK5. Tambi\u00e9n una visita a los musulmanes que se refugian en las instalaciones de ese centro religioso tras haber tenido que abandonar sus casas en otros barrios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Total, que ah\u00ed estaba yo el d\u00eda de esa visita a la mezquita, esperando a las puertas del barrio, en una gran avenida, junto a parte del equipo de Oxfam Interm\u00f3n en Bangui, cuando el Papa sali\u00f3 en su papam\u00f3vil centroafricano, una furgoneta abierta sin cristales blindados. Tampoco \u00e9l ha llevado chaleco antibalas durante su viaje. Y tras \u00e9l, euf\u00f3ricos de alegr\u00eda, elevando los brazos al cielo, riendo a mand\u00edbula batiente, cientos y cientos de musulmanes. En bici, en moto, haciendo acrobacias, rebosando de coches y camiones. Muchos abandonaban los l\u00edmites del barrio por primera vez en dos a\u00f1os.<\/p>\n<div id=\"sumario_1|html\" class=\"izquierda\">\n<p style=\"text-align: justify\">Uno de ellos, musulm\u00e1n, se acerc\u00f3 a otro que portaba una ostentosa cruz en el pecho y que estaba parado en la avenida. Se abrazaron, rieron, se hicieron fotos&#8230;<\/p>\n<\/div>\n<p style=\"text-align: justify\">De repente una de las motos se detuvo a nuestro lado y de ella bajaron tres j\u00f3venes (tres, s\u00ed, y eso no es nada: sorprender\u00eda la cantidad de personas que pueden viajar en una moto en este pa\u00eds). Uno de ellos, musulm\u00e1n, se acerc\u00f3 a otro que portaba una ostentosa cruz en el pecho y que estaba parado en la avenida. Se abrazaron, rieron, se hicieron fotos&#8230; Todos mir\u00e1bamos arrobados, y en seguida nos hicieron part\u00edcipes de su alborozo: \u201cfuimos juntos a la escuela, \u00e9ramos amigos\u201d, nos cont\u00f3 el cristiano, a la saz\u00f3n un jefe de las milicias anti-Balaka. \u201cDespu\u00e9s empez\u00f3 la guerra y nos fuimos a combatir cada uno a nuestro bando. Hac\u00eda m\u00e1s de dos a\u00f1os que no nos ve\u00edamos\u201d, nos explic\u00f3, \u201cpensaba que hab\u00eda muerto\u201d. Y vuelta a abrazarse.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Viendo salir a los musulmanes de su asedio, los cristianos aplaud\u00edan, se abrazaban a ellos. \u201cTodos somos de la misma piel, de la misma sangre\u201d, dec\u00eda una se\u00f1ora, \u201ctodos somos centroafricanos\u201d. Y claro, yo me preguntaba: \u00bfC\u00f3mo es posible que estos mismos chavales que veo ahora abrazados se hayan estado matando durante estos a\u00f1os? \u00bfC\u00f3mo puede ser que la simple presencia de este se\u00f1or, por muy Papa que sea, cambie lo que no se ha podido cambiar en este tiempo? Y sobre todo: \u00bfeste amor fraternal que parece inundar de repente las venas de los centroafricanos, durar\u00e1 mucho?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Me dicen quienes conocen bien el pa\u00eds, que la religi\u00f3n nunca hab\u00eda sido motivo de enfrentamiento. No hasta que en 2012 empez\u00f3 el levantamiento de los pueblos musulmanes del norte, tradicionalmente marginados. Lo que comenz\u00f3 como una rebeli\u00f3n en busca del poder, contra el centralismo, contra la corrupci\u00f3n, se fue ti\u00f1endo de religi\u00f3n gracias a los discursos enervados de unos y otros, civiles y militares que fueron introduciendo ese factor como si fuera determinante. Las grav\u00edsimas violaciones de derechos humanos cometidas por todas las partes llegaron al paroxismo en los d\u00edas de diciembre de 2013 en Bangui, cuando las represalias casa por casa a machete batiente recordaron los horribles sucesos de Ruanda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Ahora veo que la situaci\u00f3n no es la misma, pero cada d\u00eda muere gente en la Rep\u00fablica Centroafricana. Escucho hablar de la muerte de alguien que se equivoc\u00f3 de calle, que cay\u00f3 en un puesto de control enemigo, que estaba en un sitio de desplazados en el que un grupo armado decidi\u00f3 llevar a cabo un escarmiento o simplemente, alguien que estaba en el momento inoportuno en el sitio inadecuado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\u00bfSer\u00e1 verdad que los milagros existen? Ojal\u00e1, <em>insha\u00b4allah<\/em>, pienso yo desde mi escepticismo. Al menos hemos presenciado un chispazo de reconciliaci\u00f3n y de paz en los esp\u00edritus que permanecer\u00e1 en el nuestro durante alg\u00fan tiempo. Siento lo mismo que me dec\u00eda un compa\u00f1ero: s\u00f3lo por este momento habr\u00e1 valido la pena venir a la Rep\u00fablica Centroafricana.<\/p>\n<p class=\"nota_pie\"><strong>Mar\u00eda Jos\u00e9 Agejas<\/strong> es responsable de comunicaci\u00f3n de Oxfam Interm\u00f3n en la Rep\u00fablica Centroafricana.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><em>Fuente: <strong>www.elpais.com<\/strong><\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Reci\u00e9n llegada a la Rep\u00fablica Centroafricana, vivo uno de los momentos m\u00e1s emocionantes que recuerdo en mi vida. No se trata de la visita del Papa, pero s\u00ed de sus efectos. La historia requiere un poco de contexto. En Rep\u00fablica Centroafricana, y en especial en Bangui, la capital, quedan muy pocos musulmanes. 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