{"id":6827,"date":"2016-09-09T11:15:02","date_gmt":"2016-09-09T16:15:02","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/noticias\/el-hombre-sabio-modelo-del-hombre-para-la-educacion\/"},"modified":"2016-09-09T11:15:02","modified_gmt":"2016-09-09T16:15:02","slug":"el-hombre-sabio-modelo-del-hombre-para-la-educacion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/el-hombre-sabio-modelo-del-hombre-para-la-educacion\/","title":{"rendered":"El Hombre sabio, modelo del hombre para la educaci\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify\">El desarrollo de las ciencias experimentales y la consiguiente fragmentaci\u00f3n del saber es un fen\u00f3meno que comienza con la revoluci\u00f3n cient\u00edfica del siglo XVII y queda establecido con los espectaculares avances t\u00e9cnicos y cient\u00edficos de la revoluci\u00f3n industrial. Se trata de un fen\u00f3meno social complejo con important\u00edsimas implicaciones en el mundo de la educaci\u00f3n. La fragmentaci\u00f3n del saber, por su propio dinamismo, acarre\u00f3 la desaparici\u00f3n de la figura del sabio para sustituirla por la del especialista.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">El caballero culto, tan celebrado en el Renacimiento, era hombre de armas y de letras, de ciencias y de artes. Con el desarrollo y ampliaci\u00f3n de los conocimientos, este hombre, que hasta entonces hab\u00eda podido moverse con soltura en todo tipo de arenas intelectuales, tuvo que dejar paso al experto, cuya rasgo definitorio es el de ser una gran autoridad en su parcela y andar bastante ralo de conocimientos fuera de ella. Algunos se han atrevido a se\u00f1alar a Leonardo da Vinci como el \u00faltimo gran sabio de la historia europea.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Hasta donde me llega la memoria en estos temas, tengo que decir que desde hace d\u00e9cadas, desde mi juventud, vengo oyendo dolerse de este hecho a diversas voces del mundo de las humanidades ya que las humanidades han ido perdiendo valoraci\u00f3n social frente a las disciplinas t\u00e9cnicas y experimentales. La cr\u00edtica, que en gran medida comparto, se resume en entender que si un especialista en su campo resulta ser un desconocedor de lo est\u00e1 fuera de \u00e9l, que es casi todo, en realidad estamos ante un hombre ignorante.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Si el experto en una sola cosa no cultiva, al menos en cierto grado, m\u00e1s parcelas que la suya, acabar\u00e1 siendo un hombre de cultura desequilibrada, intelectualmente inarm\u00f3nico, o sea, un ignorante especializado. Y un ignorante especializado, no por especializado, deja de ser un ignorante.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Ahora bien, a la vez hay que decir que la figura del especialista es absolutamente imprescindible. No hay manera de avanzar en el conocimiento si no es contando con especialistas y superespecialistas en los campos m\u00e1s espec\u00edficos porque no hay posibilidad de abarcar los conocimientos en constante evoluci\u00f3n y desarrollo ni siquiera de cualquiera de las grandes \u00e1reas del saber, pongamos por ejemplo, la historia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">De este modo parece como si hubi\u00e9ramos desembocado en un dilema de dif\u00edcil soluci\u00f3n. \u00bfPor qu\u00e9 apostamos? El dilema, que tiene consecuencias de gran calado para la educaci\u00f3n, es m\u00e1s ficticio que real. Apostamos por las dos cosas: una preparaci\u00f3n gen\u00e9rica amplia, cuanto m\u00e1s amplia y abierta mejor en los a\u00f1os previos a la Universidad o a la formaci\u00f3n profesional y una formaci\u00f3n espec\u00edfica cuidada y exigente con vistas al desempe\u00f1o de una profesi\u00f3n. La apuesta incluye no solo los conocimientos necesarios para el ejercicio profesional sino todos aquellos que suponen la actualizaci\u00f3n y el desarrollo de las capacidades y cualidades personales de cada individuo: aficiones, intereses, habilidades art\u00edsticas, deportivas, cient\u00edficas, manuales, etc.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Podr\u00eda parecer que con esto \u00faltimo habr\u00edamos completado los requerimientos de la formaci\u00f3n intelectual y humana de la persona y en consecuencia, su mapa educativo quedar\u00eda concluido. Supongamos que as\u00ed fuera, supongamos que alguien consigue un amplio y profundo bagage de conocimientos y experiencia, demos por hecho que se han desarrollado de manera \u00f3ptima todos los talentos personales. \u00bfPodr\u00edamos decir que estamos ante un sabio? Parece claro que no.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Si la respuesta es no, debemos preguntarnos por lo que falta. La abundancia de conocimientos y de experiencias ayuda, pero una cabeza enciclop\u00e9dica y experimentada, por el solo hecho de serlo, est\u00e1 lejos de corresponder con una persona sabia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Dice San Ignacio de Loyola en los Ejercicios Espirituales que \u201cno el mucho saber harta y satisface al \u00e1nima, mas el sentir y gustar de las cosas internamente\u201d. A la sabidur\u00eda no le estorban los saberes, al contrario, los necesita, pero en mi opini\u00f3n, aunque se posea todo un mundo de conocimientos, faltan dos cosas.\u00a0La primera cosa que le falta a una persona poseedora de muchos conocimientos es una visi\u00f3n global de la existencia, la segunda tiene que ver con el concepto moral de sabidur\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">En cuanto a la primera, la visi\u00f3n global de la existencia, me refiero a una cosmovisi\u00f3n que d\u00e9 sentido a la vida entera, una especie de conocimiento unitario que sin quedarse reducido a nada concreto, abarque la totalidad de lo real. En la Edad Media se dio una definici\u00f3n de hombre sabio formulada precisamente sobre estos presupuestos, sobre esta visi\u00f3n global y realista.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Dice as\u00ed: \u201cSabio es el hombre a quien las cosas le parecen tal como realmente son\u201d. En mi opini\u00f3n el gran m\u00e9rito de esta definici\u00f3n est\u00e1 en su candorosa simplicidad. Veo en ella -valga el juego de palabras- una sabia definici\u00f3n de hombre sabio. Y lo veo por dos motivos:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Uno, porque seg\u00fan la definici\u00f3n, sabio no es el que sabe c\u00f3mo son las cosas, sabio es al que le parece c\u00f3mo son. Saber c\u00f3mo son las cosas, lo que se dice saber de manera exacta y definitiva, solo Dios. Nuestros saberes, a\u00fan los mejor establecidos, son siempre provisionales. Uno de los grandes m\u00e9ritos del reputado fil\u00f3sofo Carlos Popper, estuvo precisamente en advertir de la interinidad de nuestras proposiciones, por m\u00e1s atadas que las supongamos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">En la confrontaci\u00f3n con lo real (con las cosas) el arrogante dice saber, al sabio le parecen. Ahora bien, por ser sabio, su parecer no es un parecer arbitrario ni gratuito, sino preciso y bien fundamentado porque coincide con lo que las cosas son realmente. Si el parecer fuera una mera opini\u00f3n alejada de la realidad, no habr\u00eda tal sabidur\u00eda, porque se tratar\u00eda de un parecer err\u00f3neo o falso.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Por esta raz\u00f3n digo que veo candor en esta definici\u00f3n, porque el sabio, habiendo aquilatado su opini\u00f3n de manera rigurosa y aun teniendo la certeza de c\u00f3mo son las cosas, no se arroga el saber y no se atreve a ir m\u00e1s all\u00e1 del \u201cme parece\u201d. Digamos de paso que esta postura de humildad frente a la arrogancia del saber nos ofrece una s\u00edntesis preciosa de raz\u00f3n y fe, sabidur\u00eda humana y revelaci\u00f3n divina. En cuanto sabidur\u00eda humana nacida de la raz\u00f3n, hunde sus ra\u00edces en la filosof\u00eda de S\u00f3crates, en cuanto revelaci\u00f3n divina sabemos que \u201cla arrogancia con los hombres, Dios la detesta\u201d. (Lc 16, 15).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">El segundo motivo por el que entiendo que estamos ante una definici\u00f3n sabia es porque sabio no es quien sabe esto o aquello, ni el que colecciona saberes, sino el que ha forjado una fundada opini\u00f3n sobre \u201clas cosas\u201d usando con agudeza y prudencia su raz\u00f3n natural.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\u00bfSobre qu\u00e9 cosas? Sobre \u201ctodas las cosas\u201d: Dios, hombre y mundo, es decir, la vida humana con todas sus dimensiones, con todas sus hebras, con su devenir, con su intrincada red de relaciones y enredos, con su lucha interminable entre el bien y el mal.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Adquirir la sabidur\u00eda que consiste en entender todo esto es aprender el arte de vivir, el \u00fanico verdaderamente imprescindible. Por esta v\u00eda de la visi\u00f3n de totalidad llegamos a ver la coincidencia de la sabidur\u00eda con la filosof\u00eda. Sabio es el fil\u00f3sofo, siempre que se entienda la filosof\u00eda, no como un saber m\u00e1s, perdido en la constelaci\u00f3n de saberes, sino como la \u201cciencia de \u00abtodas las cosas\u00bb por sus causas \u00faltimas adquirida por la luz natural de la raz\u00f3n\u201d. Es la definici\u00f3n cl\u00e1sica de filosof\u00eda (no la etimol\u00f3gica), que a pesar de haber sido contestada y puesta en entredicho desde la Edad Moderna, sigue conservando todo su valor y todo su vigor.<\/p>\n<p><span class=\"et_bloom_bottom_trigger\"><\/span><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/es.zenit.org\/\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow\">Fuente: es.zenit.org<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El desarrollo de las ciencias experimentales y la consiguiente fragmentaci\u00f3n del saber es un fen\u00f3meno que comienza con la revoluci\u00f3n cient\u00edfica del siglo XVII y queda establecido con los espectaculares avances t\u00e9cnicos y cient\u00edficos de la revoluci\u00f3n industrial. Se trata de un fen\u00f3meno social complejo con important\u00edsimas implicaciones en el mundo de la educaci\u00f3n. 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