{"id":6850,"date":"2016-09-10T06:05:02","date_gmt":"2016-09-10T11:05:02","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/noticias\/texto-catequesis-de-papa-francisco-sobre-la-relacion-entre-redencion-y-misericordia\/"},"modified":"2016-09-10T06:05:02","modified_gmt":"2016-09-10T11:05:02","slug":"texto-catequesis-de-papa-francisco-sobre-la-relacion-entre-redencion-y-misericordia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/texto-catequesis-de-papa-francisco-sobre-la-relacion-entre-redencion-y-misericordia\/","title":{"rendered":"TEXTO Catequesis de Papa Francisco sobre la relaci\u00f3n entre redenci\u00f3n y misericordia"},"content":{"rendered":"<p> VATICANO, 10 Sep. 16 (ACI).-<br \/>\n\tLa Plaza de San Pedro alberg&oacute; una nueva Audiencia Jubilar en la que el Papa Francisco habl&oacute; de la relaci&oacute;n entre redenci&oacute;n y misericordia, y record&oacute; que todos los hombres han sido salvados por Jesucristo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\t&quot;El amor de Dios no tiene confines: podemos descubrir signos siempre nuevos que indican su atenci&oacute;n hacia nosotros y sobre todo su voluntad de alcanzarnos y de adelantarnos. Toda nuestra vida,&nbsp; si bien marcada por la fragilidad del pecado, est&aacute; colocada bajo la mirada de Dios que nos ama&quot;, dijo el Santo Padre.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tA continuaci&oacute;n, el texto completo de la catequesis del Papa:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\t&iexcl;Queridos&nbsp; hermanos y hermanas, buenos d&iacute;as!<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tEl pasaje b&iacute;blico que hemos escuchado nos habla de la misericordia de Dios que se lleva a cabo en la Redenci&oacute;n, &oacute;sea en la salvaci&oacute;n que nos ha sido donada con la sangre de su Hijo Jes&uacute;s (cfr 1 Pt 1,18-21).&nbsp; La palabra &ldquo;redenci&oacute;n&rdquo; es usada poco, no obstante es fundamental porque indica la m&aacute;s radical liberaci&oacute;n que Dios pod&iacute;a cumplir para nosotros, para toda la humanidad y para la entera creaci&oacute;n. Pareciera que el hombre de hoy no amase m&aacute;s pensar en ser liberado y salvado por la intervenci&oacute;n de Dios; el hombre de hoy se ilusiona de hecho con la propia libertad como una fuerza para obtener todo. Tambi&eacute;n hace alarde de esto. Pero en realidad no es as&iacute;. &iexcl;Cu&aacute;ntas ilusiones son vendidas bajo el pretexto de la libertad y cu&aacute;ntas nuevas esclavitudes se crean en nuestros d&iacute;as en nombre de una falsa libertad! Tantos esclavos, tantos&hellip;&nbsp; &ldquo;hago esto porque quiero, tomo drogas porque me gusta, soy libre, o hago otras cosas &hellip; &rdquo; &iexcl;Son esclavos! Se convierten en esclavos en nombre de la libertad. Todos hemos visto ese tipo de personas, que despu&eacute;s terminan por los suelos. Tenemos necesidad que Dios nos libre de toda forma de indiferencia, de ego&iacute;smo y de autosuficiencia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tLas palabras del ap&oacute;stol Pedro expresan muy bien el sentido del nuevo estado de vida al que estamos llamados. Haci&eacute;ndose uno de nosotros, el Se&ntilde;or Jes&uacute;s no solamente asume nuestra condici&oacute;n humana, sino que nos eleva a la posibilidad de ser hijos de Dios. Con su muerte y resurrecci&oacute;n Jesucristo, Cordero sin mancha, ha vencido a la muerte y al pecado para liberarnos&nbsp; de su dominaci&oacute;n.&nbsp; &Eacute;l es el Cordero que ha sido&nbsp; sacrificado por nosotros, para que pudi&eacute;semos recibir una vida nueva hecha de perd&oacute;n, de amor y de alegr&iacute;a. Tres palabras hermosas: perd&oacute;n, amor y alegr&iacute;a. Todo aquello que &Eacute;l ha asumido ha sido tambi&eacute;n redimido, librado y salvado. Cierto, es verdad que la vida nos pone pruebas y a veces sufrimos por esto. Sin embargo, en esos momentos estamos invitados a dirigir la mirada hacia Jes&uacute;s crucificado que sufre por nosotros y con nosotros, como prueba cierta que Dios no nos abandona. De todas maneras, jam&aacute;s olvidemos, que en las angustias y en las persecuciones, as&iacute; como en los dolores cotidianos, somos siempre liberados por la mano misericordiosa de Dios que nos eleva hacia &Eacute;l y nos conduce a una vida nueva.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tEl amor de Dios no tiene confines: podemos descubrir signos siempre nuevos que indican su atenci&oacute;n hacia nosotros y sobre todo su voluntad de alcanzarnos y de adelantarnos. Toda nuestra vida,&nbsp; si bien marcada por la fragilidad del pecado, est&aacute; colocada bajo la mirada de Dios que nos ama. &iexcl;Cu&aacute;ntas p&aacute;ginas de la Sagrada Escritura nos hablan de la presencia, de la cercan&iacute;a y de la ternura de Dios por cada hombre, especialmente por los peque&ntilde;os, los pobres y los tribulados!&nbsp; &iexcl;Dios tiene una gran ternura, un gran amor por los peque&ntilde;os, por los m&aacute;s d&eacute;biles, por los descartados de la sociedad! Mientras m&aacute;s nos encontramos en la necesidad, su mirada sobre nosotros se llena de m&aacute;s misericordia. &Eacute;l prueba una piadosa compasi&oacute;n por nosotros porque conoce nuestras debilidades. Conoce nuestros pecados y nos perdona; &iexcl;siempre&nbsp; perdona! &iexcl;Nuestro Padre es tan bueno!<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tPor eso, queridos hermanos y hermanas, &iexcl;abr&aacute;monos a &Eacute;l, &nbsp;acojamos su gracia! Porque, como dice el Salmo, &laquo;con el Se&ntilde;or est&aacute; la misericordia \/ y grande es con &eacute;l la redenci&oacute;n&raquo; (130,7).&nbsp;&nbsp; &iquest;Han&nbsp; escuchado bien?&nbsp; &ldquo;Con el Se&ntilde;or est&aacute; la misericordia \/ y grande es con &eacute;l la redenci&oacute;n&rdquo;. Repitamos todos juntos: &ldquo;Con el Se&ntilde;or est&aacute; la misericordia \/ y grande es con &eacute;l la redenci&oacute;n&rdquo;. Otra vez: &ldquo;Con el Se&ntilde;or est&aacute; la misericordia \/ y grande es con &eacute;l la redenci&oacute;n&rdquo;. Gracias.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\t&iexcl;Queridos&nbsp; hermanos y hermanas, buenos d&iacute;as!<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tEl pasaje b&iacute;blico que hemos escuchado nos habla de la misericordia de Dios que se lleva a cabo en la Redenci&oacute;n, &oacute;sea en la salvaci&oacute;n que nos ha sido donada con la sangre de su Hijo Jes&uacute;s (cfr 1 Pt 1,18-21).&nbsp; La palabra &ldquo;redenci&oacute;n&rdquo; es usada poco, no obstante es fundamental porque indica la m&aacute;s radical liberaci&oacute;n que Dios pod&iacute;a cumplir para nosotros, para toda la humanidad y para la entera creaci&oacute;n. Pareciera que el hombre de hoy no amase m&aacute;s pensar en ser liberado y salvado por la intervenci&oacute;n de Dios; el hombre de hoy se ilusiona de hecho con la propia libertad como una fuerza para obtener todo. Tambi&eacute;n hace alarde de esto. Pero en realidad no es as&iacute;. &iexcl;Cu&aacute;ntas ilusiones son vendidas bajo el pretexto de la libertad y cu&aacute;ntas nuevas esclavitudes se crean en nuestros d&iacute;as en nombre de una falsa libertad! Tantos esclavos, tantos&hellip;&nbsp; &ldquo;hago esto porque quiero, tomo drogas porque me gusta, soy libre, o hago otras cosas &hellip; &rdquo; &iexcl;Son esclavos! Se convierten en esclavos en nombre de la libertad. Todos hemos visto ese tipo de personas, que despu&eacute;s terminan por los suelos. Tenemos necesidad que Dios nos libre de toda forma de indiferencia, de ego&iacute;smo y de autosuficiencia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tLas palabras del ap&oacute;stol Pedro expresan muy bien el sentido del nuevo estado de vida al que estamos llamados. Haci&eacute;ndose uno de nosotros, el Se&ntilde;or Jes&uacute;s no solamente asume nuestra condici&oacute;n humana, sino que nos eleva a la posibilidad de ser hijos de Dios. Con su muerte y resurrecci&oacute;n Jesucristo, Cordero sin mancha, ha vencido a la muerte y al pecado para liberarnos&nbsp; de su dominaci&oacute;n.&nbsp; &Eacute;l es el Cordero que ha sido&nbsp; sacrificado por nosotros, para que pudi&eacute;semos recibir una vida nueva hecha de perd&oacute;n, de amor y de alegr&iacute;a. Tres palabras hermosas: perd&oacute;n, amor y alegr&iacute;a. Todo aquello que &Eacute;l ha asumido ha sido tambi&eacute;n redimido, librado y salvado. Cierto, es verdad que la vida nos pone pruebas y a veces sufrimos por esto. Sin embargo, en esos momentos estamos invitados a dirigir la mirada hacia Jes&uacute;s crucificado que sufre por nosotros y con nosotros, como prueba cierta que Dios no nos abandona. De todas maneras, jam&aacute;s olvidemos, que en las angustias y en las persecuciones, as&iacute; como en los dolores cotidianos, somos siempre liberados por la mano misericordiosa de Dios que nos eleva hacia &Eacute;l y nos conduce a una vida nueva.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tEl amor de Dios no tiene confines: podemos descubrir signos siempre nuevos que indican su atenci&oacute;n hacia nosotros y sobre todo su voluntad de alcanzarnos y de adelantarnos. Toda nuestra vida,&nbsp; si bien marcada por la fragilidad del pecado, est&aacute; colocada bajo la mirada de Dios que nos ama. &iexcl;Cu&aacute;ntas p&aacute;ginas de la Sagrada Escritura nos hablan de la presencia, de la cercan&iacute;a y de la ternura de Dios por cada hombre, especialmente por los peque&ntilde;os, los pobres y los tribulados!&nbsp; &iexcl;Dios tiene una gran ternura, un gran amor por los peque&ntilde;os, por los m&aacute;s d&eacute;biles, por los descartados de la sociedad! Mientras m&aacute;s nos encontramos en la necesidad, su mirada sobre nosotros se llena de m&aacute;s misericordia. &Eacute;l prueba una piadosa compasi&oacute;n por nosotros porque conoce nuestras debilidades. Conoce nuestros pecados y nos perdona; &iexcl;siempre&nbsp; perdona! &iexcl;Nuestro Padre es tan bueno!<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tPor eso, queridos hermanos y hermanas, &iexcl;abr&aacute;monos a &Eacute;l, &nbsp;acojamos su gracia! Porque, como dice el Salmo, &laquo;con el Se&ntilde;or est&aacute; la misericordia \/ y grande es con &eacute;l la redenci&oacute;n&raquo; (130,7).&nbsp;&nbsp; &iquest;Han&nbsp; escuchado bien?&nbsp; &ldquo;Con el Se&ntilde;or est&aacute; la misericordia \/ y grande es con &eacute;l la redenci&oacute;n&rdquo;. Repitamos todos juntos: &ldquo;Con el Se&ntilde;or est&aacute; la misericordia \/ y grande es con &eacute;l la redenci&oacute;n&rdquo;. Otra vez: &ldquo;Con el Se&ntilde;or est&aacute; la misericordia \/ y grande es con &eacute;l la redenci&oacute;n&rdquo;. Gracias.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tTambi&eacute;n te puede interesar:&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\t\tEl Papa pide que el hombre acepte ser salvado por Dios y deje la autosuficiencia https:\/\/t.co\/AMkVeV9Oq4<\/p>\n<p>\t&mdash; ACI Prensa (@aciprensa) 10 de septiembre de 2016<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\t&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>VATICANO, 10 Sep. 16 (ACI).- La Plaza de San Pedro alberg&oacute; una nueva Audiencia Jubilar en la que el Papa Francisco habl&oacute; de la relaci&oacute;n entre redenci&oacute;n y misericordia, y record&oacute; que todos los hombres han sido salvados por Jesucristo. &quot;El amor de Dios no tiene confines: podemos descubrir signos siempre nuevos que indican su &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/texto-catequesis-de-papa-francisco-sobre-la-relacion-entre-redencion-y-misericordia\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abTEXTO Catequesis de Papa Francisco sobre la relaci\u00f3n entre redenci\u00f3n y misericordia\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-6850","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6850","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6850"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6850\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6850"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6850"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6850"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}