{"id":6864,"date":"2016-09-11T06:15:02","date_gmt":"2016-09-11T11:15:02","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/noticias\/el-papa-no-hay-pecado-del-que-no-podamos-resurgir-con-la-gracia-de-dios\/"},"modified":"2016-09-11T06:15:02","modified_gmt":"2016-09-11T11:15:02","slug":"el-papa-no-hay-pecado-del-que-no-podamos-resurgir-con-la-gracia-de-dios","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/el-papa-no-hay-pecado-del-que-no-podamos-resurgir-con-la-gracia-de-dios\/","title":{"rendered":"El Papa: No hay pecado del que no podamos resurgir con la gracia de Dios"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify\"><span style=\"font-weight: 400\">(ZENIT &#8211; Ciudad del Vaticano).- El papa Francisco, como cada domingo, ha rezado el \u00e1ngelus desde la ventana del estudio de l Palacio Apost\u00f3lico, con los miles de personas congregadas en la plaza de San Pedro para el habitual encuentro dominical. \u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><span style=\"font-weight: 400\">Estas son las palabras para introducir la oraci\u00f3n mariana: <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><span style=\"font-weight: 400\">Queridos hermanos y hermanas, \u00a1buenos d\u00edas!<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><span style=\"font-weight: 400\">La liturgia de hoy nos propone el cap\u00edtulo 15 de Evangelio de Lucas, considerado el cap\u00edtulo de la misericordia, que recoge tres par\u00e1bolas con las que Jes\u00fas responde a las murmuraciones de los escribas y de los fariseos. Estos critican su comportamiento y dicen: \u201c<\/span><span style=\"font-weight: 400\">\u00c9se acoge a los pecadores y come con ellos\u201d <\/span><span style=\"font-weight: 400\">(v. 2). Con estas tres historias, Jes\u00fas quiere hacer entender que Dios Padre es el primero a tener hacia los pecadores una actitud acogedora y misericordiosa. Dios tiene esta actitud. En la primera par\u00e1bola Dios es presentado como un pastor que deja las noventa y nueve ovejas para ir a buscar a la que se ha perdido. En la segunda es comparado con una mujer que ha perdido una moneda y la busca hasta que la encuentra. En la tercera par\u00e1bola Dios es imaginado como un padre que acoge al hijo que se hab\u00eda alejado; la figura del padre desvela el coraz\u00f3n de Dios misericordioso, manifestado en Jes\u00fas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><span style=\"font-weight: 400\">Un elemento com\u00fan de estas par\u00e1bolas es el expresado por los verbos que significan <\/span><i><span style=\"font-weight: 400\">alegrarse juntos, hacer fiesta. <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">No se habla de hacer luto, se alegra, se hace fiesta. El pastor llama a los amigos y vecinos y les dice: \u201c<\/span><span style=\"font-weight: 400\">\u00a1Felicitadme!, he encontrado la oveja que se me hab\u00eda perdido\u201d<\/span><span style=\"font-weight: 400\"> (v. 6); la mujer llama a las amigas y las vecinas diciendo: \u201c<\/span><span style=\"font-weight: 400\">Felicitadme, he encontrado la moneda que se me hab\u00eda perdido\u201d<\/span><span style=\"font-weight: 400\"> (v. 9); el padre dice al otro hijo: \u201cC<\/span><span style=\"font-weight: 400\">elebramos un banquete, porque este hijo m\u00edo estaba muerto y ha revivido; estaba perdido, y lo hemos encontrado<\/span><span style=\"font-weight: 400\">\u201d (v. 32). En las primeras dos par\u00e1bolas el acento est\u00e1 en la alegr\u00eda tan incontenible que se debe compartir con \u201camigos y vecinos\u201d. En la tercera par\u00e1bola est\u00e1 puesto en la fiesta que parte del coraz\u00f3n del padre misericordioso y se expande a toda la casa. Esta fiesta de Dios por aquellos que vuelven a \u00c9l arrepentidos es entonada como nunca en al A\u00f1o jubilar que estamos viviendo, \u00a1como dice el mismo t\u00e9rmino \u2018jubileo\u2019! Es decir, j\u00fabilo. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><span style=\"font-weight: 400\">Con estas tres par\u00e1bolas, Jes\u00fas nos presenta el verdadero rostro de Dios, un Dios de los brazos abiertos, que trata a los pecadores con ternura y compasi\u00f3n. La par\u00e1bola que m\u00e1s conmueve a todos, porque manifiesta el infinito amor de Dios, es la del padre que aferra a s\u00ed y abraza al hijo encontrado. Es decir, lo que conmueve no es tanto la triste historia de un joven que se precipita a la degradaci\u00f3n, sino sus palabras decisivas: \u201c<\/span><span style=\"font-weight: 400\">Ahora mismo ir\u00e9 a la casa de mi padre\u201d<\/span><span style=\"font-weight: 400\"> (v. 18). El camino de regreso hacia la casa es el camino de la esperanza y de la vida nueva. Dios espera nuestro volver a ponernos en viaje, nos espera con paciencia, nos ve cuando todav\u00eda estamos lejos, corre a nuestro encuentro, nos abraza, nos besa, nos perdona. As\u00ed es Dios, as\u00ed es nuestro Padre. Y su perd\u00f3n cancela el pasado y nos regenera en el amor. Olvida el pasado, esta es la debilidad de Dios. Cuando nos abraza, nos perdona, pierde la memoria, no tiene memoria. Olvida el pasado. Cuando nosotros pecadores nos convertimos y nos hacemos reencontrar por Dios, no nos esperan reproches y durezas, porque Dios salva, acoge de nuevo en casa con alegr\u00eda y hace fiesta. Jes\u00fas mismo en el Evangelio de hoy dice: \u201c<\/span><span style=\"font-weight: 400\">habr\u00e1 m\u00e1s alegr\u00eda en el cielo por un solo pecador que se convierta que por noventa y nueve justos que no necesitan convertirse\u201d.<\/span> <span style=\"font-weight: 400\">Os hago una pregunta, \u00bfhab\u00e9is pensado alguna vez que cada vez que vamos al confesionario, hay alegr\u00eda y fiesta en el cielo? \u00bfHab\u00e9is pensando en esto? Es bonito. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><span style=\"font-weight: 400\">Esto nos infunde gran esperanza porque no hay pecado en el que hayamos ca\u00eddo del cual, con la gracia de Dios, no podamos resurgir. No hay una persona irrecuperable, nadie es irrecuperable, porque Dios no para nunca de querer nuestro bien, \u00a1tambi\u00e9n cuando pecamos! <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><span style=\"font-weight: 400\">La Virgen Mar\u00eda, Refugio de los pecadores, haga surgir en nuestros corazones la confianza que se enciende en el coraz\u00f3n del hijo pr\u00f3digo: \u201c<\/span><span style=\"font-weight: 400\">Ahora mismo ir\u00e9 a la casa de mi padre y le dir\u00e9: Padre, pequ\u00e9 contra el Cielo y contra ti\u201d <\/span><span style=\"font-weight: 400\">(v. 18). Por este camino, podemos dar gloria a Dios, y su gloria se pueden convertir en su fiesta y la nuestra. <\/span><\/p>\n<p><span class=\"et_bloom_bottom_trigger\"><\/span><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/es.zenit.org\/\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow\">Fuente: es.zenit.org<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(ZENIT &#8211; Ciudad del Vaticano).- El papa Francisco, como cada domingo, ha rezado el \u00e1ngelus desde la ventana del estudio de l Palacio Apost\u00f3lico, con los miles de personas congregadas en la plaza de San Pedro para el habitual encuentro dominical. \u00a0 Estas son las palabras para introducir la oraci\u00f3n mariana: Queridos hermanos y hermanas, &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/el-papa-no-hay-pecado-del-que-no-podamos-resurgir-con-la-gracia-de-dios\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abEl Papa: No hay pecado del que no podamos resurgir con la gracia de Dios\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-6864","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6864","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6864"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6864\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6864"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6864"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6864"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}