{"id":7119,"date":"2016-09-20T12:15:03","date_gmt":"2016-09-20T17:15:03","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/noticias\/san-mateo-21-de-septiembre\/"},"modified":"2016-09-20T12:15:03","modified_gmt":"2016-09-20T17:15:03","slug":"san-mateo-21-de-septiembre","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/san-mateo-21-de-septiembre\/","title":{"rendered":"San Mateo \u2013 21 de septiembre"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify\">(ZENIT &#8211; Madrid).- Lev\u00ed, el hijo de Alfeo, fue uno de los privilegiados a los que Cristo llam\u00f3. Nunca hubiera pensado este galileo, publicano y recaudador de impuestos al servicio del imperio romano, que Cristo iba a fijarse en \u00e9l cuando ejerc\u00eda su oficio. Pero as\u00ed fue. Lo hizo con otros disc\u00edpulos y sigue procediendo de igual modo con aquellos a los que elige en cualquier momento y situaci\u00f3n. No hay mirada que penetre tan hondamente como la divina; traspasa todas las fibras de nuestro ser. Mateo no se resisti\u00f3 a ella. Abandonando lo que pose\u00eda, rompi\u00f3 dr\u00e1sticamente con su presente sin pensar en el futuro. No sabemos si le cost\u00f3, pero seguramente no, porque una seducci\u00f3n tal pone alas en el coraz\u00f3n. Desde luego, sigui\u00f3 al Mes\u00edas ipso facto permaneciendo a su lado en todo momento; igualaba a otros ap\u00f3stoles con su inmediatez en la respuesta. Dej\u00e1ndose elegir por \u00c9l, recibi\u00f3 la inmensa gracia de empaparse de su amor, de ser directo acreedor de sus excelsos e incomparables matices, testigo de c\u00f3mo hablaba, caminaba, actuaba\u2026, un sue\u00f1o compartido por los innumerables hombres y mujeres enamorados de Cristo que habr\u00edan dado todo por haberle conocido.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Su llamamiento no pas\u00f3 desapercibido para los escribas y fariseos, quienes, viendo la paja en los ojos ajenos y no la viga en los suyos, segu\u00edan los pasos del Redentor maliciosamente, con la intenci\u00f3n de sorprenderle en alg\u00fan desliz que permitiera desacreditarle ante el pueblo. La elecci\u00f3n de Mateo por parte de Cristo fue recibida por ellos como una ignominia toda vez que el oficio desempe\u00f1ado por el evangelista recaudando tributos para el imperio dominador era tomado como una afrenta al pueblo de Israel; se le considerar\u00eda una persona sin escr\u00fapulos, af\u00edn al opresor. Pero \u00e9l se mostr\u00f3 ante el Salvador con toda sencillez. Sin modificar inicialmente sus esquemas de vida, convoc\u00f3 a su mesa a los conocidos \u2013sus amigos de siempre, podr\u00edamos decir\u2013, para agasajarlos. Curs\u00f3 la misma invitaci\u00f3n para Cristo aunque su casa estuviese atestada de personas de dudosa conducta. Adem\u00e1s, con ello pon\u00eda un n\u00edtido signo apost\u00f3lico en este primer momento; franqueaba la puerta del camino que emprend\u00eda a sus allegados. \u00bfQu\u00e9 hace un genuino seguidor de Cristo? Por supuesto, dar a conocer a Dios a los suyos. Y aunque \u00e9l todav\u00eda no conceb\u00eda a Jes\u00fas en su divinidad, algo muy hondo y desconocido experimentar\u00eda ante su presencia que le indujo a actuar as\u00ed.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><span lang=\"\">Conmueve ver c\u00f3mo aprovecha el Maestro ese instante para manifestarse en un aspecto que qued\u00f3 como paradigma de consuelo y esperanza para quienes se han propuesto seguirle y piensan en sus muchas debilidades y torpezas: \u00abNo necesitan m\u00e9dico los sanos sino los enfermos; no he venido a llamar a justos, sino a pecadores\u00bb (Mc 2, 17). Conviene tener en cuenta que el Mes\u00edas no se fij\u00f3 en los m\u00e1ximos exponentes de la sociedad tanto del \u00e1mbito religioso como p\u00fablico. Los detractores no entendieron su indulgencia y piedad, un concepto de amor de tal calibre que echaba por tierra toda barrera y prejuicios, ya que elevaba a la condici\u00f3n de hijos de Dios a todas las personas sin distinciones de ning\u00fan tipo. La acepci\u00f3n disgregadora quedaba absolutamente destronada para siempre. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Ni qu\u00e9 decir tiene que en lo profundo del coraz\u00f3n humano se produce un estremecimiento ante el misterio del llamamiento. Nos desborda la contemplaci\u00f3n de la misericordia divina. Viendo la elecci\u00f3n de Mateo que discurre completamente al margen de los c\u00e1nones de la raz\u00f3n, rompiendo todos los convencionalismos, se comprende el sentimiento que tantos seleccionados por Cristo para seguirle han experimentado y siguen percibiendo: \u00bfPor qu\u00e9 yo?, \u00bfqu\u00e9 ha podido ver en m\u00ed? Las preguntas penden en la conciencia de indignidad cuando cada uno se asoma a su interior aunque sea levemente. Ese \u00abporqu\u00e9\u00bb enajena, perturba, insta a luchar y a hacerse dignos de tan alt\u00edsimo honor. Yendo tras \u00c9l, este sencillo publicano impregn\u00f3 su vida de esperanza y la enriqueci\u00f3 con su anhelo indeclinable de apurarla hasta el final. Es otro de los indiscutibles referentes que poseemos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Aunque no se ofrezcan datos fehacientes al respecto, en el itinerario espiritual de Mateo debi\u00f3 quedar trazada a fuego la confianza del Redentor. Que el Maestro se fijara en \u00e9l lo sintetiza todo. Y en esa mesa llena de comensales en la que pululaban las murmuraciones, mucho debi\u00f3 pesar en su \u00e1nimo el hecho de que Cristo le hab\u00eda abierto sus brazos para siempre am\u00e1ndole como era, con sus debilidades y aciertos, que tambi\u00e9n los tendr\u00eda. Este amor dio un giro radical a su existencia. No ech\u00f3 en saco roto la excelsa d\u00e1diva que hab\u00eda recibido. Despu\u00e9s de la muerte y resurrecci\u00f3n de Cristo, bajo el amparo de Pedro contribuy\u00f3 a la evangelizaci\u00f3n y extensi\u00f3n de la Iglesia en Palestina. Testigo ocular de los hechos que acontecieron al Hijo de Dios catequiz\u00f3 a su generaci\u00f3n, y a las que han ido llegando desde entonces, narrando en su evangelio todo lo que hab\u00eda o\u00eddo y vivido. El humilde ap\u00f3stol, denostado por su condici\u00f3n social y trabajo profesional, pas\u00f3 a ser el primer redactor.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">En su exposici\u00f3n, escrita en hebreo, arameo y griego, confirma que Jes\u00fas es el Mes\u00edas cuya venida hab\u00eda sido vaticinada durante siglos por los profetas. Ensalza el Reino de Dios, que denomina Iglesia constituida por Cristo en la persona de Pedro. \u00c9l, como los restantes evangelistas, se ocup\u00f3 de transmitir fielmente la vida de Jes\u00fas y su doctrina. Realiz\u00f3 su apostolado en Palestina y despu\u00e9s parti\u00f3 a Etiop\u00eda donde obr\u00f3 incontables milagros, entre otros, la resurrecci\u00f3n de Ifigenia, una hija del rey Eglipo, que se convirti\u00f3 junto al resto de su familia. El sucesor del monarca, Hirtaco, pretend\u00eda casarse con ella, pero la joven hab\u00eda consagrado su virginidad a Dios alentada por el ap\u00f3stol. Y al ver que no pod\u00eda cumplir sus deseos, porque Mateo no se prest\u00f3 a ayudarle en sus planes rebajando el mensaje evang\u00e9lico que hab\u00eda transmitido a la joven, el cruel soberano orden\u00f3 que le diesen muerte mientras oficiaba misa. Sus reliquias se veneran en Salerno, Italia.<\/p>\n<p><span class=\"et_bloom_bottom_trigger\"><\/span><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/es.zenit.org\/\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow\">Fuente: es.zenit.org<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(ZENIT &#8211; Madrid).- Lev\u00ed, el hijo de Alfeo, fue uno de los privilegiados a los que Cristo llam\u00f3. Nunca hubiera pensado este galileo, publicano y recaudador de impuestos al servicio del imperio romano, que Cristo iba a fijarse en \u00e9l cuando ejerc\u00eda su oficio. Pero as\u00ed fue. 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