{"id":7145,"date":"2016-09-21T10:15:02","date_gmt":"2016-09-21T15:15:02","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/noticias\/san-ignacio-de-santhia-belvisotti-22-de-septiembre\/"},"modified":"2016-09-21T10:15:02","modified_gmt":"2016-09-21T15:15:02","slug":"san-ignacio-de-santhia-belvisotti-22-de-septiembre","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/san-ignacio-de-santhia-belvisotti-22-de-septiembre\/","title":{"rendered":"San Ignacio de Santhi\u00e0 Belvisotti \u2013 22 de septiembre"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><span lang=\"\">(ZENIT &#8211; Madrid).- Cuando a sus 30 a\u00f1os llam\u00f3 a las puertas del convento de los capuchinos en Tur\u00edn ya se hab\u00eda consagrado como excelente predicador de ejercicios y misiones con los jesuitas de Vercelli. Siendo p\u00e1rroco de Casanova Elvo, y preceptor de la insigne familia de los Avogadro de Vercelli, hasta hab\u00eda renunciado a una canonj\u00eda en Santhi\u00e0, y no quer\u00eda seguir cumpliendo su voluntad, sino la de Dios. Por eso, ante el provincial se postr\u00f3 de rodillas diciendo: \u00abPadre, en todo aquello que he hecho hasta ahora tengo la sensaci\u00f3n de haber practicado siempre mi voluntad. Una voz interior me est\u00e1 repitiendo que para servir de verdad al Se\u00f1or debo cumplir su voluntad, debo estar sujeto a la obediencia\u00bb. Esa era la clave, y puso todo su empe\u00f1o en cumplirla con total fidelidad y alegr\u00eda durante cincuenta y cuatro a\u00f1os, llevando su vivencia m\u00e1s all\u00e1 de lo que se le encomend\u00f3 expl\u00edcitamente. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Lorenzo Maurizio, que era su nombre de pila, naci\u00f3 en Santhi\u00e0, Italia, el 5 de junio de 1686. Pertenec\u00eda a una acomodada familia y era el cuarto de siete hermanos. Al morir su padre cuando ten\u00eda 7 a\u00f1os, recibi\u00f3 instrucci\u00f3n de manos de un sacerdote que influy\u00f3 en su vocaci\u00f3n sacerdotal. Fue seminarista en su ciudad natal, y complet\u00f3 estudios en Vercelli. Recibi\u00f3 la ordenaci\u00f3n en 1710. Tras cinco a\u00f1os de ejercicio pastoral, ingres\u00f3 con los capuchinos de Chieri, Tur\u00edn, en medio de la incomprensi\u00f3n de parientes y feligreses. All\u00ed tomo el nombre de Ignacio de Santhi\u00e0. Lo destinaron sucesivamente a distintos lugares, entre otros, Saluzzo, Chieri, Mondov\u00ed, Ivrea, Tur\u00edn\u2026 desempe\u00f1ando diferentes misiones. Fue prefecto de sacrist\u00eda, director de ac\u00f3litos, vicario y maestro de novicios, capell\u00e1n militar y confesor. Siempre se le vio centrado en la oraci\u00f3n, a la que dedicaba muchas horas diarias adorando al Sant\u00edsimo Sacramento, con un esp\u00edritu de servicio y disponibilidad admirables; constitu\u00eda un aut\u00e9ntico descanso para sus superiores.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><span lang=\"\">Los religiosos de las comunidades por las que pas\u00f3, y las gentes de las localidades en las que vivi\u00f3 y sus aleda\u00f1os, reconoc\u00edan en \u00e9l al aut\u00e9ntico disc\u00edpulo de Cristo: sereno, prudente, acogiendo con gozo toda misi\u00f3n, incluida la limosna, abierto a escuchar las cuitas ajenas dentro y fuera del convento, tanto en confesi\u00f3n como en otras circunstancias elegidas por las personas que acud\u00edan a \u00e9l. Se le ha llamado \u00abel padre de los pecadores y de los desesperados\u00bb porque abr\u00eda sus brazos a cualquiera sin distinci\u00f3n, con piedad, caridad y misericordia, sin juzgar la gravedad de sus acciones: todo lo que hab\u00eda aprendido orando ante el crucifijo. Como maestro de novicios y director espiritual no ten\u00eda precio. Con ternura, comprensi\u00f3n y rigor, sabiamente dosificado, guiaba a los aspirantes por el aut\u00e9ntico sendero de la santidad, incidiendo en la necesidad de la obediencia: \u00ab\u00a1Obediencia! \u00a1Obediencia! \u00bfQu\u00e9 cosa m\u00e1s grata podemos ofrecer a Dios que nuestra obediencia?\u00bb. Pod\u00edan acudir a \u00e9l siempre que lo necesitaran; todos sab\u00edan que \u00e9l les estar\u00eda esperando fuese de d\u00eda o de noche. \u00abEl para\u00edso \u2013afirmaba\u2013 no ha sido creado para los apoltronados; por tanto, empe\u00f1\u00e9monos. Desdice de quien ha optado por una regla austera, una excesiva preocupaci\u00f3n por huir de los padecimientos, siendo as\u00ed que el sufrimiento es propio del seguimiento de Jes\u00fas. Si el Sumo Pont\u00edfice de Roma nos obsequiara con un pedacito de la Santa Cruz, nos sentir\u00edamos muy honrados por semejante deferencia, y la recibir\u00edamos con suma reverencia y devoci\u00f3n. Pues bien, Cristo Jes\u00fas, Sumo Pont\u00edfice, nos env\u00eda desde el cielo una parte de su cruz mediante los sufrimientos. Llev\u00e9mosla con amor y soport\u00e9mosla con paciencia, agradecidos por semejante favor\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><span lang=\"\">Ten\u00eda la firme convicci\u00f3n de que la autoridad moral es la que verdaderamente conmueve, y siempre iba delante en la vivencia de las virtudes que propon\u00eda para ser ejercitadas. Humildemente rog\u00f3 a los novicios que no tuvieran reparos en hacerle ver las faltas que pudiera cometer. Si en su aclamada predicaci\u00f3n, al hablar con rigor evang\u00e9lico, alguien pudo interpretar que alud\u00eda a sus superiores, enseguida dejaba bien claro quien alumbraba sus intenciones: \u00abYo hablo de todos y de ninguno, y cuanto digo lo he le\u00eddo previamente en el crucifijo\u00bb. Recibi\u00f3 diversos dones, entre otros, el de milagros; uno de ellos fue \u00abrescatar\u00bb de la ceguera f\u00edsica al novicio Bernardino da Vezza, habi\u00e9ndose ofrecido a Dios para asumir la enfermedad que, tal como rog\u00f3, le afect\u00f3 a \u00e9l. Mejor\u00f3 con tratamientos, pero nunca recuper\u00f3 la visi\u00f3n al cien por cien. Abnegado, heroico en su quehacer, a tenor de esta entrega a la que no dio importancia, con gran humildad y sencillez sol\u00eda decir: \u00abalguien tiene que llevar la cruz\u00bb. Despu\u00e9s, el agraciado por su generosa donaci\u00f3n fue misionero en el Congo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><span lang=\"\">En 1744 durante la guerra contra los ej\u00e9rcitos franco-espa\u00f1oles actu\u00f3 como capell\u00e1n de las tropas del rey Carlos Emanuel III, en el Piamonte, dando ejemplo durante dos a\u00f1os de caridad con los enfermos, heridos y presos de enfermedades contagiosas. Al finalizar la contienda, volvi\u00f3 a Tur\u00edn, al convento del Monte, donde pas\u00f3 los \u00faltimos veinticinco a\u00f1os de su vida predicando, impartiendo ejercicios espirituales, explicando la doctrina, animando y confesando. Hac\u00eda d\u00e9cadas que se hab\u00eda convertido en un afamado director espiritual, al que lo mismo acud\u00eda la nobleza (miembros de la casa de Saboya), destacados prelados y sacerdotes, como el pueblo llano en el cual prevalec\u00eda su fama de santidad. Todos le ten\u00edan en alta estima. Un marqu\u00e9s que conoc\u00eda bien la gracia que le acompa\u00f1aba para atraer a la Iglesia a los alejados de ella alud\u00eda a \u00e9l entra\u00f1ablemente consider\u00e1ndole \u00abcazador y refugio de pillos y truhanes\u00bb. Muri\u00f3 el 22 de septiembre de 1770. Pablo VI lo beatific\u00f3 el 17 de abril de 1966. Juan Pablo II lo canoniz\u00f3 el 19 de mayo de 2002.<\/span><\/p>\n<p><span class=\"et_bloom_bottom_trigger\"><\/span><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/es.zenit.org\/\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow\">Fuente: es.zenit.org<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; (ZENIT &#8211; Madrid).- Cuando a sus 30 a\u00f1os llam\u00f3 a las puertas del convento de los capuchinos en Tur\u00edn ya se hab\u00eda consagrado como excelente predicador de ejercicios y misiones con los jesuitas de Vercelli. 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