{"id":7208,"date":"2016-09-23T11:15:04","date_gmt":"2016-09-23T16:15:04","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/noticias\/beata-columba-gabriel-24-de-septiembre\/"},"modified":"2016-09-23T11:15:04","modified_gmt":"2016-09-23T16:15:04","slug":"beata-columba-gabriel-24-de-septiembre","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/beata-columba-gabriel-24-de-septiembre\/","title":{"rendered":"Beata Columba Gabriel \u2013 24 de septiembre"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><span lang=\"\">(ZENIT &#8211; Madrid).- Hoy festividad de la Virgen de la Merced, la Iglesia tambi\u00e9n celebra la vida de esta beata. Se llamaba Juana Matylda Gabriel y era polaca. Naci\u00f3 el 3 de mayo de 1858 en Stanis\u0142aw\u00f3w (actualmente pertenece a Ucrania, pero entonces se hallaba bajo el dominio austriaco). Era la primog\u00e9nita de los dos v\u00e1stagos nacidos en el seno de una noble familia. Su ilustre procedencia y buenos recursos econ\u00f3micos le permitieron gozar de una esmerada educaci\u00f3n, que recibi\u00f3 primeramente en su palacio, complet\u00e1ndola en el centro de su localidad natal y en la escuela regida por las benedictinas de Lviv. Fue una etapa que le proporcion\u00f3 gran riqueza espiritual y cultural. A las disciplinas ordinarias a\u00f1adieron pintura, m\u00fasica y danza, lo cual acrecent\u00f3 su sensibilidad natural hacia el arte y todo lo bello. El futuro era m\u00e1s que prometedor, pero su convivencia con las religiosas le inst\u00f3 a unirse a ellas como novicia en 1874, antes de culminar sus estudios. All\u00ed tom\u00f3 el nombre de Columba.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Dos a\u00f1os m\u00e1s tarde obtuvo el t\u00edtulo de maestra con toda brillantez, y en 1879 el de profesora de educaci\u00f3n secundaria. Acreditada como docente comenz\u00f3 a dar clases mientras iba fortaleci\u00e9ndose su vocaci\u00f3n. Emiti\u00f3 la profesi\u00f3n perpetua en 1882. En 1889 esta ejemplar religiosa que hac\u00eda de la virtud el emblema de su quehacer, competente y gran profesional, fue nombrada priora de la comunidad por la abadesa Alessandra Hatal. Y en 1894 viendo su trayectoria espiritual que enmarcaba una vida de intensa oraci\u00f3n, cuyos frutos eran m\u00e1s que visibles en su caridad, prudencia, discreci\u00f3n, sabidur\u00eda\u2026, a los que se a\u00f1ad\u00edan sus cualidades organizativas y esp\u00edritu de iniciativa, la designaron maestra de novicias. Tres a\u00f1os m\u00e1s tarde, tras el fallecimiento de la abadesa Madre Hatal, le sucedi\u00f3 en esta alta misi\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><span lang=\"\">Se distingui\u00f3 por su fidelidad al cumplimiento de la regla. Y ese car\u00e1cter observante fue instrumento de discordia para las religiosas que no lo eran, como suele suceder en toda rencilla y envidia en las que el rigor evang\u00e9lico brilla por su ausencia. El dardo envenenado de las injurias sembr\u00f3 su gobierno de dudas, y fue obligada a dimitir de su cargo. Las presiones, lejos de amainar, arreciaron. Llevada de su ardiente caridad con los necesitados, acogi\u00f3 bajo su amparo a una joven hu\u00e9rfana de 12 a\u00f1os que no ten\u00eda a nadie, a la que se ocup\u00f3 de proporcionarle una buena educaci\u00f3n. Crey\u00f3 firmemente en ella, considerando que pod\u00eda tener buen fondo, pero se equivoc\u00f3. Hundida en la increencia, la adolescente atac\u00f3 con fiereza a su bienhechora. Juana sigui\u00f3 intentando que volviese los ojos a Dios, pero la muchacha se enfrent\u00f3 a todo volcando su ingratitud en el monasterio. La suma de contratiempos y la fuerte oposici\u00f3n de la comunidad oblig\u00f3 a la beata a salir de la misma el 24 de enero de 1900. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><span lang=\"\">Pero Dios Padre nunca abandona a sus hijos, y al final, la verdad, esa verdad que est\u00e1 clavada en la cruz, muestra su faz. La de Juana, como la de todos los elegidos, cabalgaba a lomos de esas celestes previsiones que Dios concibi\u00f3 para ella desde toda la eternidad. Las pruebas que le asaltaron no eran m\u00e1s que destellos del designio divino que acrisolaron su fe, disponi\u00e9ndola para el destino al que iba siendo conducida. Primero busc\u00f3 refugio en Roma donde lleg\u00f3 con el peso de su amargura, pero tambi\u00e9n esperanzada. La acogi\u00f3 la beata Mar\u00eda Franziska Siedliska en su obra, la Sagrada Familia de Nazaret. Despu\u00e9s, y aunque hubiera deseado volver con su anterior comunidad, por sugerencia del arzobispo de Lviv se traslad\u00f3 al monasterio benedictino del Subiaco donde permaneci\u00f3 hasta 1902. De nuevo en Roma ejerci\u00f3 su labor apost\u00f3lica a trav\u00e9s de la educaci\u00f3n que proporcionaba a la mujer. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Ese esp\u00edritu de desprendimiento, su amor a la pobreza, que le llevaba a identificarse con las personas desamparadas y sin recursos, tuvo nuevo cauce en esta etapa de su vida. En la parroquia de Testaccio y Prati los ni\u00f1os y los necesitados fueron los destinatarios de su encomiable labor social. Cre\u00f3 la \u00abCasa de la Familia\u00bb que brindaba protecci\u00f3n, alojamiento, formaci\u00f3n cristiana y asistencia a las j\u00f3venes trabajadoras carentes de medios econ\u00f3micos y alejadas de la familia. Para ello cont\u00f3 con la ayuda de un grupo de nobles mujeres que ten\u00edan al frente a la princesa Barberini. La respaldaron en su labor el beato dominico Jacinto Cormier, quien le present\u00f3 al cardenal vicario de Roma, Pietro Respighi, y el misionero del Sagrado Coraz\u00f3n, Vincenzo Ceresi. Ambos vieron en sus acciones nueva v\u00eda apost\u00f3lica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><span lang=\"\">Ayudada por Ceresi abri\u00f3 una casa en Roma para j\u00f3venes obreras pobres. Simult\u00e1neamente, aglutin\u00f3 en torno a s\u00ed muchachas dispuestas a involucrarse en esta misi\u00f3n, lo que dio lugar a la fundaci\u00f3n de las Hermanas Benedictinas de la Caridad en 1908. El carisma de asistencia a las mujeres abandonadas lo extendieron despu\u00e9s a las parroquias ampliando su radio de acci\u00f3n con ni\u00f1os y ancianos. Indic\u00f3 a sus hijas que siempre hicieran la voluntad de Dios \u00abcon fervor y amor\u00bb, record\u00e1ndoles que hab\u00eda llegado a Roma para ejercer la caridad. Muri\u00f3 el 24 de septiembre de 1926 en Centocelle, una zona marginal de Roma. Despu\u00e9s de su deceso, le sucedi\u00f3 en la misi\u00f3n la cofundadora de la Orden, Pl\u00e1cida Oldoini. Juana fue beatificada por Juan Pablo II el 16 de mayo de 1993.<\/span><\/p>\n<p><span class=\"et_bloom_bottom_trigger\"><\/span><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/es.zenit.org\/\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow\">Fuente: es.zenit.org<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; &nbsp; (ZENIT &#8211; Madrid).- Hoy festividad de la Virgen de la Merced, la Iglesia tambi\u00e9n celebra la vida de esta beata. Se llamaba Juana Matylda Gabriel y era polaca. Naci\u00f3 el 3 de mayo de 1858 en Stanis\u0142aw\u00f3w (actualmente pertenece a Ucrania, pero entonces se hallaba bajo el dominio austriaco). 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