{"id":7242,"date":"2016-09-25T05:05:02","date_gmt":"2016-09-25T10:05:02","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/noticias\/texto-homilia-del-papa-francisco-en-la-santa-misa-por-el-jubileo-de-los-catequistas\/"},"modified":"2016-09-25T05:05:02","modified_gmt":"2016-09-25T10:05:02","slug":"texto-homilia-del-papa-francisco-en-la-santa-misa-por-el-jubileo-de-los-catequistas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/texto-homilia-del-papa-francisco-en-la-santa-misa-por-el-jubileo-de-los-catequistas\/","title":{"rendered":"TEXTO: Homil\u00eda del Papa Francisco en la Santa Misa por el Jubileo de los Catequistas"},"content":{"rendered":"<p> VATICANO, 25 Sep. 16 (ACI).-<br \/>\n\tLa Plaza de San Pedr&oacute; acogi&oacute; la Santa Misa con motivo del Jubileo de los Catequistas, uno de los eventos del A&ntilde;o Santo de la Misericordia. El Papa Francisco presidi&oacute; la celebraci&oacute;n y habl&oacute; de la importancia de evangelizar con alegr&iacute;a.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\t&quot;A Dios se le anuncia encontrando a las personas, teniendo en cuenta su historia y su camino. El Se&ntilde;or no es una idea, sino una persona viva: su mensaje llega a trav&eacute;s del testimonio sencillo y veraz, con la escucha y la acogida, con la alegr&iacute;a que se difunde. No se anuncia bien a Jes&uacute;s cuando se est&aacute; triste; tampoco se transmite la belleza de Dios haciendo s&oacute;lo bonitos sermones&quot;, afirm&oacute;.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tA continuaci&oacute;n el texto completo de la homil&iacute;a del Papa:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tEl Ap&oacute;stol Pablo, en la segunda lectura, dirige a Timoteo, y tambi&eacute;n a nosotros, algunas recomendaciones muy importantes para &eacute;l. Entre otras, pide que se guarde &laquo;el mandamiento sin mancha ni reproche&raquo; (1 Tm 6,14). Habla sencillamente de un mandamiento. Parece que quiere que fijemos nuestros ojos fijos en lo que es esencial para la fe. San Pablo, en efecto, no recomienda una gran cantidad de puntos y aspectos, sino que subraya el centro de la fe. Este centro, alrededor del cual gira todo, este coraz&oacute;n que late y da vida a todo es el anuncio pascual, el primer anuncio: el Se&ntilde;or Jes&uacute;s ha resucitado, el Se&ntilde;or Jes&uacute;s te ama, ha dado su vida por ti; resucitado y vivo, est&aacute; a tu lado y te espera todos los d&iacute;as. Nunca debemos olvidarlo. En este Jubileo de los catequistas, se nos pide que no dejemos de poner por encima de todo el anuncio principal de la fe: el Se&ntilde;or ha resucitado. No hay un contenido m&aacute;s importante, nada es m&aacute;s s&oacute;lido y actual. Cada aspecto de la fe es hermoso si permanece unido a este centro, si est&aacute; permeado por el anuncio pascual. Si se le a&iacute;sla, pierde sentido y fuerza. Estamos llamados a vivir y a anunciar la novedad del amor del Se&ntilde;or: &laquo;Jes&uacute;s te ama de verdad, tal y como eres. D&eacute;jale entrar: a pesar de las decepciones y heridas de la vida, dale la posibilidad de amarte. No te defraudar&aacute;&raquo;.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tEl mandamiento del que habla san Pablo nos lleva a pensar tambi&eacute;n en el mandamiento nuevo de Jes&uacute;s: &laquo;Que os am&eacute;is unos a otros como yo os he amado&raquo; (Jn 15,12). A Dios-Amor se le anuncia amando: no a fuerza de convencer, nunca imponiendo la verdad, ni mucho menos aferr&aacute;ndose con rigidez a alguna obligaci&oacute;n religiosa o moral. A Dios se le anuncia encontrando a las personas, teniendo en cuenta su historia y su camino. El Se&ntilde;or no es una idea, sino una persona viva: su mensaje llega a trav&eacute;s del testimonio sencillo y veraz, con la escucha y la acogida, con la alegr&iacute;a que se difunde. No se anuncia bien a Jes&uacute;s cuando se est&aacute; triste; tampoco se transmite la belleza de Dios haciendo s&oacute;lo bonitos sermones. Al Dios de la esperanza se le anuncia viviendo hoy el Evangelio de la caridad, sin miedo a dar testimonio de &eacute;l incluso con nuevas formas de anuncio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tEl Evangelio de este domingo nos ayuda a entender qu&eacute; significa amar, sobre todo a evitar algunos peligros. En la par&aacute;bola se habla de un hombre rico que no se fija en L&aacute;zaro, un pobre que &laquo;estaba echado a su puerta&raquo; (Lc 16,20). El rico, en verdad, no hace da&ntilde;o a nadie, no se dice que sea malo. Sin embargo, tiene una enfermedad peor que la de L&aacute;zaro, que estaba &laquo;cubierto de llagas&raquo; (ib&iacute;d.): este rico sufre una fuerte ceguera, porque no es capaz de ver m&aacute;s all&aacute; de su mundo, hecho de banquetes y ricos vestidos. No ve m&aacute;s all&aacute; de la puerta de su casa, donde yace L&aacute;zaro, porque no le importa lo que sucede fuera. No ve con los ojos porque no siente con el coraz&oacute;n. En su coraz&oacute;n ha entrado la mundanidad que adormece el alma. La mundanidad es como un &laquo;agujero negro&raquo; que engulle el bien, que apaga el amor, porque lo devora todo en el propio yo. Entonces se ve s&oacute;lo la apariencia y no se fija en los dem&aacute;s, porque se vuelve indiferente a todo. Quien sufre esta grave ceguera adopta con frecuencia un comportamiento &laquo;estr&aacute;bico&raquo;: mira con deferencia a las personas famosas, de alto nivel, admiradas por el mundo, y aparta la vista de tantos L&aacute;zaros de ahora, de los pobres y los que sufren, que son los predilectos del Se&ntilde;or<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tPero el Se&ntilde;or mira a los que el mundo abandona y descarta. L&aacute;zaro es el &uacute;nico personaje de las par&aacute;bolas de Jes&uacute;s al que se le llama por su nombre. Su nombre significa &laquo;Dios ayuda&raquo;. Dios no lo olvida, lo acoger&aacute; en el banquete de su Reino, junto con Abraham, en una profunda comuni&oacute;n de afectos. El hombre rico, en cambio, no tiene siquiera un nombre en la par&aacute;bola; su vida cae en el olvido, porque el que vive para s&iacute; no construye la historia. La insensibilidad de hoy abre abismos infranqueables para siempre.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tEn la par&aacute;bola vemos otro aspecto, un contraste. La vida de este hombre sin nombre se describe como opulenta y presuntuosa: es una continua reivindicaci&oacute;n de necesidades y derechos. Incluso despu&eacute;s de la muerte insiste para que lo ayuden y pretende su inter&eacute;s. La pobreza de L&aacute;zaro, sin embargo, se manifiesta con gran dignidad: de su boca no salen lamentos, protestas o palabras despectivas. Es una valiosa lecci&oacute;n: como servidores de la palabra de Jes&uacute;s, estamos llamados a no hacer alarde de apariencia y a no buscar la gloria; ni tampoco podemos estar tristes y disgustados. No somos profetas de desgracias que se complacen en denunciar peligros o extrav&iacute;os; no somos personas que se atrincheran en su ambiente, lanzando juicios amargos contra la sociedad, la Iglesia, contra todo y todos, contaminando el mundo de negatividad. El escepticismo quejoso no es propio de quien tiene familiaridad con la Palabra de Dios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tEl que proclama la esperanza de Jes&uacute;s es portador de alegr&iacute;a y sabe ver m&aacute;s lejos, porque sabe mirar m&aacute;s all&aacute; del mal y de los problemas. Al mismo tiempo, ve bien de cerca, pues est&aacute; atento al pr&oacute;jimo y a sus necesidades. El Se&ntilde;or nos lo pide hoy: ante los muchos L&aacute;zaros que vemos, estamos llamados a inquietarnos, a buscar caminos para encontrar y ayudar, sin delegar siempre en otros o decir: &laquo;Te ayudar&eacute; ma&ntilde;ana&raquo;. El tiempo para ayudar es tiempo regalado a Jes&uacute;s, es amor que permanece: es nuestro tesoro en el cielo, que nos ganamos aqu&iacute; en la tierra.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tEn conclusi&oacute;n, que el Se&ntilde;or nos conceda la gracia de vernos renovados cada d&iacute;a por la alegr&iacute;a del primer anuncio: Jes&uacute;s nos ama personalmente. Que nos d&eacute; la fuerza para vivir y anunciar el mandamiento del amor, superando la ceguera de la apariencia y las tristezas del mundo. Que nos vuelva sensibles a los pobres, que no son un ap&eacute;ndice del Evangelio, sino una p&aacute;gina central, siempre abierta ante nosotros.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>VATICANO, 25 Sep. 16 (ACI).- La Plaza de San Pedr&oacute; acogi&oacute; la Santa Misa con motivo del Jubileo de los Catequistas, uno de los eventos del A&ntilde;o Santo de la Misericordia. El Papa Francisco presidi&oacute; la celebraci&oacute;n y habl&oacute; de la importancia de evangelizar con alegr&iacute;a. &quot;A Dios se le anuncia encontrando a las personas, &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/texto-homilia-del-papa-francisco-en-la-santa-misa-por-el-jubileo-de-los-catequistas\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abTEXTO: Homil\u00eda del Papa Francisco en la Santa Misa por el Jubileo de los Catequistas\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-7242","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7242","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=7242"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7242\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7242"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=7242"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=7242"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}