{"id":7287,"date":"2016-09-27T03:15:03","date_gmt":"2016-09-27T08:15:03","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/noticias\/comentario-a-la-liturgia-dominical-18\/"},"modified":"2016-09-27T03:15:03","modified_gmt":"2016-09-27T08:15:03","slug":"comentario-a-la-liturgia-dominical-18","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/comentario-a-la-liturgia-dominical-18\/","title":{"rendered":"Comentario a la liturgia dominical"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">(ZENIT &#8211; M\u00e9xico).-<strong> \u00a0<\/strong>Antonio Rivero, L.C. Doctor en Teolog\u00eda Espiritual, director espiritual y profesor de Humanidades Cl\u00e1sicas en el Centro de Noviciado y Humanidades y Ciencias de la Legi\u00f3n de Cristo en Monterrey (M\u00e9xico).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong>Idea principal<\/strong>: Si tuvi\u00e9ramos <em>fe<\/em>, otro \u201cgallo cantar\u00eda\u201d en nuestra vida. El gran tesoro de la fe.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong>S\u00edntesis del mensaje:<\/strong> la fe es un valioso don de Dios. La fe nos da a nosotros una correcta concepci\u00f3n del mundo, nos muestra el objetivo de la vida, nos reconforta en los momentos dif\u00edciles, alegra nuestro coraz\u00f3n, da fuerza a nuestra oraci\u00f3n y nos abre la entrada a las infinitas misericordias de Dios. El salmo ha tomado partido por esta confianza en Dios, y ya ve la ayuda divina en la vida de su pueblo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong>Puntos de la idea principal:<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong><em>En primer lugar<\/em><\/strong><em>, Dios nos prueba en la fe, como prob\u00f3 al profeta Habacuc <\/em>(1\u00aa lectura). Habacuc es un profeta poco conocido<em>. <\/em>Este profeta en la lectura de hoy protesta ante Dios: <em>\u201c\u00bfHasta cu\u00e1ndo clamar\u00e9, Se\u00f1or, sin que me escuches?\u201d<\/em>. Est\u00e1 desesperado, abrumado, cansado de tanta injusticia y violencias, \u00a0desgracias y cat\u00e1strofes y guerras \u2013comienzo del imperio de los babilonios, terror de los israelitas-. \u00bfPor qu\u00e9 Dios consiente esto? La respuesta de Dios es que \u00e9l debe conservar su fe y esperanza en la promesa de Dios de tiempos mejores. La Iglesia y los cristianos de hoy podemos f\u00e1cilmente reconocernos en esta experiencia prof\u00e9tica: <em>\u201c\u00bfPor qu\u00e9, Se\u00f1or, tantos han dejado de ir a misa, no se confiesan? \u00bfPor qu\u00e9 iglesias casi vac\u00edas? \u00bfPor qu\u00e9 persiguen los musulmanes o budistas a tus cristianos? \u00bfPor qu\u00e9 tantas ideolog\u00edas nefastas nos atacan y gritan enarbolando sus derechos que atentan contra la raz\u00f3n y la naturaleza? \u00bfPor qu\u00e9 tantos jefes pol\u00edticos <\/em><em>promotores descarados del crimen del aborto y la ideolog\u00eda de g\u00e9nero? \u00bfPor qu\u00e9 el terrorismo internacional? \u00bfPor qu\u00e9 tan pocas vocaciones y seminarios medio vac\u00edos? \u00bfPor qu\u00e9 las familias tan inestables? \u00bfPor qu\u00e9 muchos tan pobres y otros tan ricos?\u201d.<\/em> Dios nos prueba la fe. Quiere que nuestra fe no sea una fe prendida de alfileres, inmadura e infantil, sino robusta, firme, maciza. \u201c<em>El<\/em> <em>justo vivir\u00e1 por su fe\u201d<\/em> (1\u00aa lectura).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong><em>En segundo lugar<\/em><\/strong>, <em>la fe tiene que demostrarse con valent\u00eda, energ\u00eda y repartirla como un tesoro<\/em> (2\u00aa lectura). As\u00ed le dice san Pablo a Timoteo. As\u00ed lo hizo san Esteban, el primer m\u00e1rtir, y san Ignacio de Antioqu\u00eda, que condenado a morir devorado por las fieras, fue trasladado a Roma y all\u00ed recibi\u00f3 la corona de su glorioso martirio el a\u00f1o 107, en tiempos del emperador Trajano, despu\u00e9s de haber escrito unas impresionantes cartas durante el trayecto a Roma: \u201c<em>Dejadme que sea entregado a las fieras, puesto que por ellas puedo llegar a Dios. Soy el trigo de Dios, y soy molido por las dentelladas de las fieras, para que pueda ser hallado pan puro\u201d<\/em>. \u00a1Qu\u00e9 fe tan firme, fuerte, segura, entregada como tesoro a toda la Iglesia! Y el famoso cardenal croata, ya beato, Stepinac (1898-1960), acusado de ser colaborador nazi y sometido a un pol\u00e9mico juicio en el que se demostr\u00f3 su inocencia, pero con leyes creadas especialmente para este proceso lo condenaron a 16 a\u00f1os de trabajo forzado. Su respuesta fue: <em>&#8220;Yo s\u00e9 cual es mi deber. Con la Gracia Divina lo cumplir\u00e9 hasta el final, sin odio contra nadie, pero tambi\u00e9n sin miedo a nadie&#8221;<\/em>. Eso es vivir la fe con valent\u00eda. Otro ejemplo: J\u00f3zsef Mindszenty (1892- 1975), cardenal primado de Hungr\u00eda, defendiendo su fe frente al r\u00e9gimen comunista, fue detenido el 26 de diciembre de 1949 y sometido a un proceso judicial en febrero del a\u00f1o siguiente, proceso p\u00fablico que quiso demostrar que nada ni nadie pod\u00eda oponerse a la voluntad del r\u00e9gimen comunista. Despu\u00e9s de forzar declaraciones por medio de torturas y drogas, y luego de montar falsas pruebas contra \u00e9l, la corte lo encontr\u00f3 culpable de traici\u00f3n y lo conden\u00f3 a cadena perpetua. La fe por ser un tesoro es codiciado por los enemigos de Dios y de la Iglesia. Duros son los trabajos del evangelio, le dice Pablo a Timoteo (2\u00aa lectura). Por eso hay que reavivar el fuego de la gracia de Dios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong><em>Finalmente<\/em><\/strong>, <em>no tenemos otra opci\u00f3n que pedir a Cristo que nos aumente nuestra fe, como hicieron los ap\u00f3stoles<\/em> (evangelio). Con la fe somos capaces de arrancar de ra\u00edz cualquier \u00e1rbol, de acallar tantas voces contra la Iglesia, animar al m\u00e1s deprimido. La fe nos ayuda valientemente a soportar el dolor. Basta leer a san Pablo: <em>&#8220;Por lo cual, por amor a Cristo me gozo en las debilidades, en afrentas, en necesidades, en persecuciones, en angustias; porque cuando soy d\u00e9bil, \u00a1entonces soy fuerte!&#8221; Porque la fuerza de Dios se realiza en la debilidad&#8221;<\/em> (2 Co 12, 10). La fe es la llave de los tesoros de Dios. La fe lleva al ser humano a un encuentro vivo con Dios en la oraci\u00f3n atenta y de coraz\u00f3n. Durante esta oraci\u00f3n el ser humano toca la poderosa fuerza divina y entonces seg\u00fan las palabras del Salvador, todo se hace posible para el creyente (cf. Mt\u00a0 9, 23). Por eso: <em>&#8220;Todo lo que pidierais en oraci\u00f3n con fe, lo recibir\u00e9is<\/em>&#8221; y a\u00f1adi\u00f3: <em>&#8220;Si tuvierais fe como un grano de mostaza y le dec\u00eds a un monte: mu\u00e9vete de aqu\u00ed. para all\u00e1, y lo har\u00e1, y nada os ser\u00e1 imposible&#8221; <\/em>(Mt 21, 22 y 17, 20). En otras palabras incluso la m\u00e1s peque\u00f1a fe puede hacer milagros, si es \u00edntegra y viva como una semilla. La fe act\u00faa no por la fuerza de la imaginaci\u00f3n ni por auto hipnosis, sino por medio de la uni\u00f3n del ser humano con el manantial de toda vida y fuerza, de la uni\u00f3n con Dios. La combinaci\u00f3n de una fe fuerte con la humildad no es casualidad. El hombre que tiene una gran fe siente mas que otro cualquiera la grandeza y el poder de Dios. Y entre m\u00e1s claramente \u00e9l siente esto mejor reconoce su propia indigencia. Por eso grandes hombres de Dios como por ejemplo los profetas Mois\u00e9s y El\u00edas, los ap\u00f3stoles Pedro y Pablo y otros como ellos siempre se distingu\u00edan por su gran humildad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong>Para reflexionar:<\/strong> \u00bfC\u00f3mo es mi fe: fuerte, madura, firme, maciza, luminosa o d\u00e9bil, apagada, infantil y opaca? \u00bfCon qu\u00e9 alimento mi fe? \u00bfTransmito mi fe con valent\u00eda? \u00bfEn qu\u00e9 campos me ayuda la fe?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong>Para rezar<\/strong>: Se\u00f1or, danos la fe de Mar\u00eda, que acept\u00f3 el plan de Dios en su vida, aunque despu\u00e9s tuvo que caminar en el claroscuro de la fe, sin entender tantas cosas. Danos la fe de Abrah\u00e1n, que obedeci\u00f3 y se puso en camino sin saber a d\u00f3nde le llevaba Dios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Cualquier sugerencia o duda pueden comunicarse con el padre Antonio a este email: arivero@legionaries.org.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">&nbsp;<\/p>\n<p><span class=\"et_bloom_bottom_trigger\"><\/span><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/es.zenit.org\/\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow\">Fuente: es.zenit.org<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; (ZENIT &#8211; M\u00e9xico).- \u00a0Antonio Rivero, L.C. Doctor en Teolog\u00eda Espiritual, director espiritual y profesor de Humanidades Cl\u00e1sicas en el Centro de Noviciado y Humanidades y Ciencias de la Legi\u00f3n de Cristo en Monterrey (M\u00e9xico). 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