{"id":7395,"date":"2016-09-30T09:05:03","date_gmt":"2016-09-30T14:05:03","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/noticias\/texto-discurso-del-papa-en-el-encuentro-con-el-patriarca-de-toda-la-georgia\/"},"modified":"2016-09-30T09:05:03","modified_gmt":"2016-09-30T14:05:03","slug":"texto-discurso-del-papa-en-el-encuentro-con-el-patriarca-de-toda-la-georgia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/texto-discurso-del-papa-en-el-encuentro-con-el-patriarca-de-toda-la-georgia\/","title":{"rendered":"TEXTO: Discurso del Papa en el encuentro con el Patriarca de toda la Georgia"},"content":{"rendered":"<p> Tsibili, 30 Sep. 16 (ACI).-<br \/>\n\tEn su primer d&iacute;a de visita a Georgia, el Papa Francisco mantuvo tambi&eacute;n un encuentro con el Patriarca de toda la Georgia, Su Beatitud Ilia II. La reuni&oacute;n se produjo en la sede del Patriarcado Ortodoxo del pa&iacute;s.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tDespu&eacute;s de un encuentro en privado, ambos se trasladaron hasta la Sala de las Audiencias donde estaban presentes las delegaciones y algunos exponentes del mundo acad&eacute;mico y de la cultura.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tEl coro del patriarcado hizo un canto y despu&eacute;s se realiz&oacute; una ofrenda simb&oacute;lica del t&eacute; y el caf&eacute; de bienvenida. A continuaci&oacute;n, Ilia II pronunci&oacute; su discurso y a su fin lo hizo el Papa Francisco.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tA continuaci&oacute;n, el discurso completo de Francisco:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tEs para m&iacute; una gran alegr&iacute;a y una gracia especial encontrarme con Su Santidad y Beatitud y los Venerables Metropolitas, Arzobispos y Obispos, miembros del Santo S&iacute;nodo. Saludo al Se&ntilde;or Primer Ministro y a los ilustres representantes del mundo acad&eacute;mico y de la cultura. Santidad, con vuestra visita hist&oacute;rica al Vaticano, la primera de un Patriarca georgiano, usted abri&oacute; una nueva p&aacute;gina en las relaciones entre la Iglesia Ortodoxa de Georgia y la Iglesia Cat&oacute;lica. En aquella ocasi&oacute;n, intercambi&oacute; con el Obispo de Roma el beso de la paz y la promesa de rezar el uno por el otro.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tAs&iacute; se han reforzado los importantes lazos que existen entre nosotros desde los primeros siglos del cristianismo. Estos se han desarrollado y siguen siendo respetuosos y cordiales, como se pone de manifiesto tambi&eacute;n por la afectuosa acogida reservada a mis enviados y representantes; por la actividad de estudio e investigaci&oacute;n de fieles ortodoxos georgianos en los Archivos Vaticanos y en las Pontificias Universidades; por la presencia en Roma de una comunidad vuestra, alojada en una iglesia de mi di&oacute;cesis; y por la colaboraci&oacute;n, sobre todo cultural, con la comunidad cat&oacute;lica local. Como peregrino y amigo, he llegado a esta tierra bendita, cuando est&aacute; a punto de concluir para los cat&oacute;licos el A&ntilde;o Jubilar de la Misericordia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tTambi&eacute;n estuvo aqu&iacute; el santo Papa Juan Pablo II, la primera vez de un Sucesor de Pedro, en un momento muy importante, en el umbral del Jubileo del 2000: vino a reforzar los &laquo;v&iacute;nculos profundos y fuertes&raquo; con la Sede de Roma (Discurso en la ceremonia de bienvenida, Tiflis, 8 noviembre 1999) y a recordar lo importante que era, en el umbral del tercer Milenio, &laquo;la contribuci&oacute;n de Georgia, esta antigua encrucijada de culturas y tradiciones, a la construcci&oacute;n [&hellip;] de una civilizaci&oacute;n del amor&raquo; (Discurso en el Palacio patriarcal, Tiflis, 8 noviembre 1999).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tAhora, la Providencia divina ha querido que nos encontremos de nuevo y, frente a un mundo sediento de misericordia, de unidad y de paz, nos pide que se d&eacute; un nuevo impulso, un renovado fervor a los lazos que nos unen, signo elocuente de los cuales es el beso de la paz y nuestro abrazo fraternal. La Iglesia Ortodoxa de Georgia, enraizada en la predicaci&oacute;n apost&oacute;lica, especialmente en la figura del ap&oacute;stol Andr&eacute;s, y la Iglesia de Roma, fundada sobre el martirio del ap&oacute;stol Pedro, tienen as&iacute; la gracia de renovar hoy, en el nombre de Cristo y para su gloria, la belleza de la fraternidad apost&oacute;lica. En efecto, Pedro y Andr&eacute;s eran hermanos: Jes&uacute;s los llam&oacute; a dejar sus redes para ser, juntos, pescadores de hombres (cf. Mc 1,16-17). Querido hermano, dej&eacute;monos mirar de nuevo por el Se&ntilde;or Jes&uacute;s, dej&eacute;monos atraer a&uacute;n por su invitaci&oacute;n a dejar todo lo que nos impide dar, juntos, el anuncio de su presencia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tNos sostiene en esto el amor que transform&oacute; la vida de los Ap&oacute;stoles. Es el amor sin igual, que el Se&ntilde;or ha encarnado: &laquo; Nadie tiene amor m&aacute;s grande que el que da la vida por sus amigos&raquo; (Jn 15,13); y que nos lo ha dado para que nos amemos unos a otros como &eacute;l nos ha amado (cf. Jn 15,12). En este sentido, el gran poeta de esta tierra parece que nos dirige tambi&eacute;n a nosotros algunas de sus c&eacute;lebres palabras: &laquo;&iquest;Has le&iacute;do c&oacute;mo los ap&oacute;stoles escribieron del amor, c&oacute;mo hablan, c&oacute;mo lo alaban? Con&oacute;celo, dirige tu mente a estas palabras: el amor nos eleva&raquo; &quot;(S. Rustaveli, El Caballero de la piel de tigre, Tiflis 1988, estancia 785). Realmente el amor del Se&ntilde;or nos eleva, porque nos permite alzarnos por encima de las incomprensiones del pasado, de los c&aacute;lculos del presente y de los temores del futuro.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tEl pueblo georgiano ha dado testimonio durante siglos de la grandeza de este amor. Ha encontrado en &eacute;l la fuerza para levantarse de nuevo despu&eacute;s de muchas pruebas; gracias a &eacute;l se ha elevado hasta las alturas de una extraordinaria belleza art&iacute;stica. Sin el amor, como ha escrito otro gran poeta, &laquo;el sol no reina en la b&oacute;veda del cielo&raquo;, y para los hombres &laquo;no hay belleza ni inmortalidad&raquo; (G. Tabidze, &laquo;Senza l&rsquo;amore&raquo;, en Galaktion Tabidze, Tiflis 1982, 25). El amor es la raz&oacute;n de ser de la belleza inmortal de vuestro patrimonio cultural, que se expresa de muchas formas, como la m&uacute;sica, la pintura, la arquitectura y la danza. Usted, querido Hermano, ha ofrecido una digna manifestaci&oacute;n de ello, especialmente mediante la composici&oacute;n de apreciados himnos sagrados, algunos incluso en lengua latina y muy queridos en la tradici&oacute;n cat&oacute;lica. Ellos enriquecen el tesoro de vuestra fe y cultura, un regalo &uacute;nico para la cristiandad y la humanidad, que merece ser conocido y apreciado por todos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tLa gloriosa historia del Evangelio en esta tierra se debe de una manera especial a santa Nino, que suele ser equiparada a los Ap&oacute;stoles: difundi&oacute; la fe bajo el signo particular de la cruz hecha de sarmiento de vid. No se trata de una cruz desnuda, porque la imagen de la vid, adem&aacute;s del fruto que en esta tierra es excelente, representa al Se&ntilde;or Jes&uacute;s. &Eacute;l, en efecto, es &laquo;la vid verdadera&raquo;, y pidi&oacute; a sus Ap&oacute;stoles que, como sarmientos, permanecieran firmemente injertados en &eacute;l para dar fruto (cf. Jn 15,1- 8).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tQuerido Hermano, para que tambi&eacute;n hoy el Evangelio d&eacute; fruto, se nos pide que permanezcamos todav&iacute;a m&aacute;s enraizados en el Se&ntilde;or y unidos entre nosotros. Que la multitud de santos de este pa&iacute;s nos anime a poner el Evangelio por encima de todo y a evangelizar como en el pasado y, m&aacute;s que en el pasado, libres de las ataduras de ideas preconcebidas y abiertos a la perenne novedad de Dios. Que las dificultades no sean un obst&aacute;culo, sino un est&iacute;mulo que nos ayude a conocernos mejor, a compartir la sabia viva de la fe, a intensificar la oraci&oacute;n de unos por otros y a cooperar con caridad apost&oacute;lica en el testimonio com&uacute;n, para la gloria de Dios en el cielo y el servicio de la paz en la tierra.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tAl pueblo georgiano le gusta ensalzar, brindando con el fruto de la vid, sus valores m&aacute;s apreciados. Junto al amor que eleva, se da un papel especial a la amistad. &laquo;Quien no busca un amigo, es enemigo de s&iacute; mismo&raquo;, nos recuerda una vez m&aacute;s el poeta (S. Rustaveli, El Caballero de la piel de tigre, estancia 847). Quiero ser un amigo sincero de esta tierra y de este querido pueblo, que no olvida el bien recibido y cuyo car&aacute;cter hospitalario se combina con un estilo de vida verdaderamente lleno de esperanza, a&uacute;n en medio de las dificultades, que nunca faltan. Tambi&eacute;n esta actitud positiva tiene sus ra&iacute;ces en la fe, que lleva a los georgianos a invocar, en torno a la mesa, la paz para todos, recordando incluso a los enemigos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tCon la paz y el perd&oacute;n estamos llamados a vencer a nuestros verdaderos enemigos, que no son de carne y hueso, sino los esp&iacute;ritus del mal que est&aacute;n dentro y fuera de nosotros (cf. Ef 6,12). Esta tierra bendita est&aacute; llena de h&eacute;roes valientes seg&uacute;n el Evangelio que, como san Jorge, fueron capaces de vencer al mal. Pienso en tantos monjes, y especialmente en los numerosos m&aacute;rtires, cuya vida ha triunfado &laquo;con la fe y la paciencia&raquo; (Ioane Sabanisze, Martirio de Abo, III): ha pasado por la prueba del dolor permaneciendo unida al Se&ntilde;or y ha dado as&iacute; un fruto pascual, regando el suelo georgiano con la sangre derramada por amor. Que su intercesi&oacute;n alivie a tantos cristianos que todav&iacute;a hoy en el mundo sufren persecuciones y atropellos, y fortalezca en nosotros el buen deseo de estar fraternalmente unidos para anunciar el Evangelio de la paz.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tTambi&eacute;n te puede interesar:&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\t\tEl Papa Francisco lleg&oacute; a Georgia en una visita de marcado car&aacute;cter ecum&eacute;nico https:\/\/t.co\/h90JJwFAjH<\/p>\n<p>\t&mdash; ACI Prensa (@aciprensa) 30 de septiembre de 2016<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\t&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Tsibili, 30 Sep. 16 (ACI).- En su primer d&iacute;a de visita a Georgia, el Papa Francisco mantuvo tambi&eacute;n un encuentro con el Patriarca de toda la Georgia, Su Beatitud Ilia II. La reuni&oacute;n se produjo en la sede del Patriarcado Ortodoxo del pa&iacute;s. 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