{"id":7417,"date":"2016-09-30T16:05:02","date_gmt":"2016-09-30T21:05:02","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/noticias\/no-hay-hogar-sin-cruz-7-dolores-que-marcaron-la-familia-de-santa-teresita-del-nino-jesus\/"},"modified":"2016-09-30T16:05:02","modified_gmt":"2016-09-30T21:05:02","slug":"no-hay-hogar-sin-cruz-7-dolores-que-marcaron-la-familia-de-santa-teresita-del-nino-jesus","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/no-hay-hogar-sin-cruz-7-dolores-que-marcaron-la-familia-de-santa-teresita-del-nino-jesus\/","title":{"rendered":"No hay hogar sin cruz: 7 dolores que marcaron la familia de Santa Teresita del Ni\u00f1o Jes\u00fas"},"content":{"rendered":"<p> REDACCI\u00d3N CENTRAL, 30 Sep. 16 (ACI).-<br \/>\n\t&ldquo;En las familias siempre, siempre hay cruz, siempre. Porque el amor de Dios, el Hijo de Dios, nos abri&oacute; tambi&eacute;n ese camino. Pero en las familias tambi&eacute;n despu&eacute;s de la Cruz hay Resurrecci&oacute;n&rdquo;, se&ntilde;al&oacute; el Papa Francisco a las familias que participaron del reciente Encuentro Mundial de las Familias en Filadelfia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tSanta Teresita del Ni&ntilde;o Jes&uacute;s y sus padres -los esposos Celia y Luis Martin, que ser&aacute;n canonizados el pr&oacute;ximo 18 de octubre-, tuvieron una vida familiar profundamente marcada por la cruz y el dolor e hicieron de esas tribulaciones un camino de santidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\t1. Extrema exigencia<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tTanto Luis como Celia fueron hijos de padres militares, cristianos de fe viva. Sin embargo, los padres de Celia la criaron con extrema rudeza, autoritarismo y exigencia. Tanto as&iacute; que en una de sus cartas dijo que su infancia y juventud fueron tristes &ldquo;como un sudario&rdquo;. Se sabe que la madre de Celia era una mujer de muy mal car&aacute;cter.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\t2. Rechazados para la vida religiosa<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tCelia estudi&oacute; en el internado de las religiosas de la Adoraci&oacute;n perpetua y Luis con los Hermanos de las Escuelas Cristianas (La Salle). Durante su juventud, ella pidi&oacute; formar parte de las Hijas de la Caridad de San Vicente de Paul y &eacute;l quiso ingresar al Monasterio del Gran San Bernardo. Sin embargo, ambos fueron rechazados.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tLuis se dedic&oacute; al oficio de relojer&iacute;a y Celia se convirti&oacute; en una famosa empresaria con el &ldquo;punto de Alen&ccedil;on&rdquo;, un encaje de los m&aacute;s conocidos de la &eacute;poca. En una ocasi&oacute;n los dos se cruzaron por la calle y ella se qued&oacute; impresionada de ver a un joven de noble fisonom&iacute;a, semblante reservado y dignos modales. Se dice que ella sinti&oacute; una voz que le dec&iacute;a: &ldquo;&Eacute;ste es el hombre predestinado para ti&rdquo;.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\t3. La p&eacute;rdida de los hijos<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tSe conocieron, enamoraron y tres meses despu&eacute;s de su primer encuentro se casaron. Al haber cultivado una vida de fe muy profunda, llevaron una matrimonio ejemplar con Misa diaria, oraci&oacute;n personal y comunitaria, confesi&oacute;n frecuente y participaci&oacute;n en la vida parroquial. De esta uni&oacute;n nacieron nueve hijos, pero sufrieron la muerte prematura de cuatro de ellos. Entre las cinco hijas que sobrevivieron se encontraba la peque&ntilde;a Santa Teresita del Ni&ntilde;o Jes&uacute;s.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\t\tRecemos juntos la oraci&oacute;n de Santa Teresita del Ni&ntilde;o Jes&uacute;s a la Virgen Mar&iacute;a http:\/\/t.co\/fAaltKARhi<\/p>\n<p>\t&mdash; ACI Prensa (@aciprensa) octubre 1, 2015<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\t4. El c&aacute;ncer<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tA los 45 a&ntilde;os, Celia fue diagnosticada de un tumor en el pecho y vivi&oacute; su enfermedad con mucha esperanza cristiana hasta su muerte en 1877. Luis tuvo que sacar adelante a su familia. Luego se traslad&oacute; a Lisieux, donde resid&iacute;a el hermano de Celia, y la t&iacute;a Celina lo ayud&oacute; a cuidar de las hijas. M&aacute;s adelante las cinco ser&iacute;an religiosas, cuatro en el Carmelo y una en la Visitaci&oacute;n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\t5. Holocausto para Dios<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tLuis desarroll&oacute; una enfermedad que le fue restando fuerzas y capacidades. Lleg&oacute; a perder sus facultades mentales y fue internado en el sanatorio del Buen Salvador en Caen. En ocasiones ten&iacute;a periodos de alivio y tuvo la plena facultad de ofrecerse como v&iacute;ctima de holocausto a Dios. Parti&oacute; a la Casa del Padre en julio de 1894.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\t6. Camino de soledad<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tSanta Teresita sufri&oacute; mucho con la muerte de su mam&aacute; y escogi&oacute; a su hermana Paulina como su segunda madre. Con el tiempo Paulina entr&oacute; en el Carmelo y la peque&ntilde;a Teresa cay&oacute; gravemente enferma con s&iacute;ntomas alarmantes de regresi&oacute;n infantil, alucinaciones y hasta anorexia. El 13 de mayo de 1883, despu&eacute;s de varios novenarios de Misas y oraci&oacute;n, una imagen de la Virgen Mar&iacute;a sonri&oacute; a Teresa y qued&oacute; curada s&uacute;bitamente. Posteriormente la Santa tambi&eacute;n sufrir&iacute;a por la enfermedad de su amado padre, quien la llamaba &ldquo;su reinecita&rdquo;.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\t7. Firmes ante las adversidades<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tEn una ocasi&oacute;n Santa Teresita escribi&oacute;: &ldquo;Tuve la dicha de pertenecer a unos padres incomparables, que nos rodearon de los mismos cuidados y cari&ntilde;os&hellip; Quer&iacute;a Jes&uacute;s sin duda, en su amor, hacerme conocer a la madre incomparable que me hab&iacute;a dado, y a la que su divina mano quer&iacute;a a toda prisa coronar en el cielo&hellip; Mis primeros recuerdos guardan la huella de las m&aacute;s tiernas sonrisas y caricias&hellip; Amaba yo mucho a pap&aacute; y a mam&aacute;, y les demostraba de mil maneras mi ternura&rdquo;.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\t&ldquo;Nuestro padre querido beber&iacute;a la m&aacute;s amarga, la m&aacute;s humillante de todas las copas&hellip; El 29 de julio del a&ntilde;o pasado, Dios rompi&oacute; las ataduras mortales de su incomparable servidor, llam&aacute;ndole a la recompensa eterna&rdquo; (Tomado de &ldquo;Historia de un alma&rdquo;).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tAs&iacute; se expres&oacute; de su familia, la gran Santa Teresita del Ni&ntilde;o Jes&uacute;s, Doctora de la Iglesia y Patrona de las misiones, quien as&iacute; como sus padres, mantuvo su fe en el Se&ntilde;or, a pesar de las desgracias y enfermedades que tambi&eacute;n se vive hoy en muchas familias del mundo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>REDACCI\u00d3N CENTRAL, 30 Sep. 16 (ACI).- &ldquo;En las familias siempre, siempre hay cruz, siempre. Porque el amor de Dios, el Hijo de Dios, nos abri&oacute; tambi&eacute;n ese camino. Pero en las familias tambi&eacute;n despu&eacute;s de la Cruz hay Resurrecci&oacute;n&rdquo;, se&ntilde;al&oacute; el Papa Francisco a las familias que participaron del reciente Encuentro Mundial de las Familias &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/no-hay-hogar-sin-cruz-7-dolores-que-marcaron-la-familia-de-santa-teresita-del-nino-jesus\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abNo hay hogar sin cruz: 7 dolores que marcaron la familia de Santa Teresita del Ni\u00f1o Jes\u00fas\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-7417","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7417","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=7417"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7417\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7417"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=7417"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=7417"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}