{"id":7452,"date":"2016-10-02T04:05:02","date_gmt":"2016-10-02T09:05:02","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/noticias\/texto-homilia-papa-francisco-en-la-santa-misa-en-azerbaiyan\/"},"modified":"2016-10-02T04:05:02","modified_gmt":"2016-10-02T09:05:02","slug":"texto-homilia-papa-francisco-en-la-santa-misa-en-azerbaiyan","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/texto-homilia-papa-francisco-en-la-santa-misa-en-azerbaiyan\/","title":{"rendered":"TEXTO: Homil\u00eda Papa Francisco en la Santa Misa en Azerbaiy\u00e1n"},"content":{"rendered":"<p> KAB\u00da, 02 Oct. 16 (ACI).-<br \/>\n\tPoco despu&eacute;s de su llegada a Azerbaiy&aacute;n, el Papa Francisco celebr&oacute; una Misa en la iglesia de la Inmaculada, en el Centro Salesiano de la ciudad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\t&ldquo;El servicio es un estilo de vida, m&aacute;s a&uacute;n, resume en s&iacute; todo el estilo de vida cristiana: servir a Dios en la adoraci&oacute;n y la oraci&oacute;n; estar abiertos y disponibles; amar concretamente al pr&oacute;jimo; trabajar con entusiasmo por el bien com&uacute;n inservible&rdquo;, dijo el Papa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tA continuaci&oacute;n, el texto completo de la homil&iacute;a:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tLa palabra de Dios nos presenta hoy dos aspectos esenciales de la vida cristiana: la fe y el servicio. A prop&oacute;sito de la fe, le hacen al Se&ntilde;or dos peticiones concretas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tLa primera es del profeta Habacuc, que suplica a Dios para que intervenga y restablezca la justicia y la paz, que los hombres han destruido con la violencia, las disputas y las contiendas: &laquo;&iquest;Hasta cu&aacute;ndo, Se&ntilde;or, pedir&eacute; auxilio sin que t&uacute; me escuches?&raquo; (Ha 1,2), pregunta el profeta. Dios, en su respuesta, no interviene directamente, no resuelve la situaci&oacute;n de modo brusco, no se hace presente con la fuerza. Al contrario, invita a esperar con paciencia, sin perder nunca la esperanza; sobre todo, subraya la importancia de la fe. Porque el hombre vivir&aacute; por su fe (cf. Ha 2,4). As&iacute; act&uacute;a Dios tambi&eacute;n con nosotros: no favorece nuestros deseos de cambiar el mundo y a los dem&aacute;s de manera inmediata y continuamente, sino que busca ante todo curar el coraz&oacute;n, el m&iacute;o, el tuyo, el coraz&oacute;n de cada uno; Dios cambia el mundo cambiando nuestros corazones, y esto no puede hacerlo sin nosotros. El Se&ntilde;or quiere que le abramos la puerta del coraz&oacute;n para poder entrar en nuestra vida. Este abrirnos a &eacute;l, esta confianza en &eacute;l es precisamente lo que ha vencido al mundo: nuestra fe (cf. 1 Jn 5,4). Porque cuando Dios encuentra un coraz&oacute;n abierto y confiado, all&iacute; puede hacer sus maravillas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tPero tener fe, una fe viva, no es f&aacute;cil, y de ah&iacute; la segunda petici&oacute;n, esa que los Ap&oacute;stoles dirigen al Se&ntilde;or en el Evangelio: &laquo;Aum&eacute;ntanos la fe&raquo; (Lc 17,6). Es una hermosa s&uacute;plica, una oraci&oacute;n que tambi&eacute;n nosotros podr&iacute;amos dirigir a Dios cada d&iacute;a. Pero la respuesta divina es sorprendente, y tambi&eacute;n en este caso da la vuelta a la petici&oacute;n: &laquo;Si tuvierais fe&#8230;&raquo;. Es &eacute;l quien nos pide a nosotros que tengamos fe. Porque la fe, que es un don de Dios y hay que pedirla siempre, tambi&eacute;n requiere que nosotros la cultivemos. No es una fuerza m&aacute;gica que baja del cielo, no es una &laquo;dote&raquo; que se recibe de una vez para siempre, ni tampoco un superpoder que sirve para resolver los problemas de la vida. Porque una fe concebida para satisfacer nuestras necesidades ser&iacute;a una fe ego&iacute;sta, totalmente centrada en nosotros mismos. No hay que confundir la fe con el estar bien o sentirse bien, con el ser consolados para que tengamos un poco de paz en el coraz&oacute;n. La fe es un hilo de oro que nos une al Se&ntilde;or, la alegr&iacute;a pura de estar con &eacute;l, de estar unidos a &eacute;l; es un don que vale la vida entera, pero que fructifica si nosotros ponemos nuestra parte.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tY, &iquest;cu&aacute;l es nuestra parte? Jes&uacute;s nos hace comprender que es el servicio. En el Evangelio, en efecto, el Se&ntilde;or pone las palabras sobre el servicio despu&eacute;s de las referidas al poder de la fe. Fe y servicio no se pueden separar, es m&aacute;s, est&aacute;n estrechamente unidas, enlazadas entre ellas. Para explicarme, quisiera usar una imagen que os es familiar, la de una bonita alfombra: vuestras alfombras son verdaderas obras de arte y provienen de una antiqu&iacute;sima tradici&oacute;n. Tambi&eacute;n la vida cristiana de cada uno viene de lejos, y es un don que hemos recibido en la Iglesia y que proviene del coraz&oacute;n de Dios, nuestro Padre, que desea hacer de cada uno de nosotros una obra maestra de la creaci&oacute;n y de la historia. Cada alfombra, lo sab&eacute;is bien, se va tejiendo seg&uacute;n la trama y la urdimbre; s&oacute;lo gracias a esta estructura el conjunto resulta bien compuesto y armonioso. As&iacute; sucede en la vida cristiana: hay que tejerla cada d&iacute;a pacientemente, entrelazando una trama y una urdimbre bien definidas: la trama de la fe y la urdimbre del servicio. Cuando a la fe se enlaza el servicio, el coraz&oacute;n se mantiene abierto y joven, y se ensancha para hacer el bien. Entonces la fe, como dice Jes&uacute;s en el Evangelio, se hace fuerte y realiza maravillas. Si avanza por este camino, entonces madura y se fortalece, a condici&oacute;n de que permanezca siempre unida al servicio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tPero, &iquest;qu&eacute; es el servicio? Es posible pensar que consista s&oacute;lo en ser fieles a nuestros deberes o en hacer alguna obra buena. Para Jes&uacute;s es mucho m&aacute;s. En el Evangelio de hoy, &eacute;l nos pide, incluso con palabras muy fuertes, radicales, una disponibilidad total, una vida completamente entregada, sin c&aacute;lculos y sin ganancias. &iquest;Por qu&eacute; es tan exigente? Porque &eacute;l nos ha amado de ese modo, haci&eacute;ndose nuestro siervo &laquo;hasta el extremo&raquo; (Jn 13,1), viniendo &laquo;para servir y dar su vida&raquo; (Mc 10,45). Y esto sucede a&uacute;n hoy cada vez que celebramos la Eucarist&iacute;a: el Se&ntilde;or se presenta entre nosotros y, por m&aacute;s que nosotros nos propongamos servirlo y amarlo, es siempre &eacute;l quien nos precede, sirvi&eacute;ndonos y am&aacute;ndonos m&aacute;s de cuanto podamos imaginar y merecer. Nos da su misma vida. Y nos invita a imitarlo, dici&eacute;ndonos: &laquo;El que quiera servirme que me siga&raquo; (Jn 12,26).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tPor tanto, no estamos llamados a servir s&oacute;lo para tener una recompensa, sino para imitar a Dios, que se hizo siervo por amor nuestro. Y no estamos llamados a servir de vez en cuando, sino a vivir sirviendo. El servicio es un estilo de vida, m&aacute;s a&uacute;n, resume en s&iacute; todo el estilo de vida cristiana: servir a Dios en la adoraci&oacute;n y la oraci&oacute;n; estar abiertos y disponibles; amar concretamente al pr&oacute;jimo; trabajar con entusiasmo por el bien com&uacute;n inservible. Aqu&iacute; podemos destacar dos. Una es dejar que el coraz&oacute;n se vuelva tibio. Un coraz&oacute;n tibio se encierra en una vida perezosa y sofoca el fuego del amor. El que es tibio vive para satisfacer sus comodidades, que nunca son suficientes, y de ese modo nunca est&aacute; contento; poco a poco termina por conformarse con una vida mediocre. El tibio reserva a Dios y a los dem&aacute;s algunos &laquo;porcentajes&raquo; de su tiempo y de su coraz&oacute;n, sin exagerar nunca, sino m&aacute;s bien buscando siempre recortar. As&iacute; su vida pierde sabor: es como un t&eacute; que era muy bueno, pero que al enfriarse ya no se puede beber. Estoy convencido de que vosotros, viendo los ejemplos de quienes os han precedido en la fe, no dejar&eacute;is que vuestro coraz&oacute;n se vuelva tibio. Toda la Iglesia, que tiene una especial simpat&iacute;a por vosotros, os mira y os anima: sois un peque&ntilde;o reba&ntilde;o pero de gran valor a los ojos de Dios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tHay una segunda tentaci&oacute;n en la que se puede caer, no por ser pasivos, sino por ser &laquo;demasiado activos&raquo;: es la de pensar como due&ntilde;os, de trabajar s&oacute;lo para ganar prestigio y llegar a ser alguien. Entonces, el servicio se convierte en un medio y no en un fin, porque el fin es ahora el prestigio, despu&eacute;s vendr&aacute; el poder, el querer ser grandes. &laquo;Entre vosotros &mdash;nos recuerda Jes&uacute;s a todos&mdash; no ser&aacute; as&iacute;: el que quiera ser grande entre vosotros que sea vuestro servidor&raquo; (Mt 20,26). As&iacute; se edifica y se embellece la Iglesia. Retomo la imagen de la alfombra, aplic&aacute;ndola a vuestra hermosa comunidad: cada uno de vosotros es como un espl&eacute;ndido hilo de seda, pero s&oacute;lo si los distintos hilos est&aacute;n bien entrelazados crean una bella composici&oacute;n; solos, no sirven. Permaneced siempre unidos, viviendo humildemente en caridad y alegr&iacute;a; el Se&ntilde;or, que crea la armon&iacute;a en la diferencia, os custodiar&aacute;.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tQue nos ayude la intercesi&oacute;n de la Virgen Inmaculada y de los santos, en particular santa Teresa de Calcuta, los frutos de cuya fe y servicio est&aacute;n entre vosotros. Acojamos algunas de sus espl&eacute;ndidas palabras, que resumen el mensaje de hoy: &laquo;El fruto de la fe es el amor; el fruto del amor es el servicio; y el fruto del servicio es la paz&raquo; (Camino de sencillez, Introducci&oacute;n).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tTambi&eacute;n te puede interesar:&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\t\tEl Papa Francisco deja Georgia y llega a Azerbaiy&aacute;n en su &uacute;ltimo d&iacute;a de viaje https:\/\/t.co\/eqZ6JXhHih<\/p>\n<p>\t&mdash; ACI Prensa (@aciprensa) 2 de octubre de 2016<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\t&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>KAB\u00da, 02 Oct. 16 (ACI).- Poco despu&eacute;s de su llegada a Azerbaiy&aacute;n, el Papa Francisco celebr&oacute; una Misa en la iglesia de la Inmaculada, en el Centro Salesiano de la ciudad. &ldquo;El servicio es un estilo de vida, m&aacute;s a&uacute;n, resume en s&iacute; todo el estilo de vida cristiana: servir a Dios en la adoraci&oacute;n &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/texto-homilia-papa-francisco-en-la-santa-misa-en-azerbaiyan\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abTEXTO: Homil\u00eda Papa Francisco en la Santa Misa en Azerbaiy\u00e1n\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-7452","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7452","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=7452"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7452\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7452"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=7452"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=7452"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}