{"id":7816,"date":"2016-10-14T01:15:02","date_gmt":"2016-10-14T06:15:02","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/noticias\/santo-domingo-lorigado-14-de-octubre\/"},"modified":"2016-10-14T01:15:02","modified_gmt":"2016-10-14T06:15:02","slug":"santo-domingo-lorigado-14-de-octubre","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/santo-domingo-lorigado-14-de-octubre\/","title":{"rendered":"Santo Domingo Lorigado \u2013 14 de octubre"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><span lang=\"\">(ZENIT &#8211; Madrid).- Las fuentes que permiten conocer algo de la vida de Domingo se encuentran en el Acta Sanctorum de san Pedro Dami\u00e1n. Era un cl\u00e9rigo camaldulense, que eligi\u00f3 el apartado entorno de la monta\u00f1a para llevar una vida penitencial junto a otros ermita\u00f1os. Ayuno, mortificaciones, silencio y trabajo fueron cadencias de una oraci\u00f3n que elev\u00f3 a Dios sin desmayo con un sentido purgante que abarcaba, junto a la aflicci\u00f3n por s\u00ed mismo, a los dem\u00e1s. Esto \u00faltimo es de los pocos hechos a los que se puede dar credibilidad. Porque los ascendentes de este santo est\u00e1n envueltos en elucubraciones; no vienen fundamentadas; son intentos de fijar lo que en modo alguno puede ser contrastado, y, por tanto, vanos. As\u00ed, como lugar de nacimiento de Domingo se barajan Cagli, Cantiano, Luceoli\u2026 Nada se sabe de ello a ciencia cierta. Es de suponer que pudo ver la luz en un lugar fronterizo entre Las Marcas y la Umbr\u00eda, escenario de su vida penitencial, a finales del siglo X. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Por san Pedro Dami\u00e1n que, despu\u00e9s del \u00f3bito del santo monje, se ocup\u00f3 de plasmar seguramente la parte que mejor conoc\u00eda y que m\u00e1s le impact\u00f3 de \u00e9l, sabemos de su excelso sentido el honor y la dignidad que marc\u00f3 toda su existencia al punto de consagrarse a extremas y sever\u00edsimas disciplinas expiando una falta que no cometi\u00f3. El hecho se produjo cuando ten\u00eda edad para ser ordenado sacerdote, y sus padres, que aspiraban a conseguirle un futuro prometedor en la Iglesia, parece que pusieron las bases nada menos que con un pecado de simon\u00eda para obtener del obispo su ordenaci\u00f3n sacerdotal mediante el obsequio de una piel de cabra. Conmocionado por este hecho doloso, del que tuvo noticia despu\u00e9s, Domingo no consinti\u00f3 celebrar la santa misa, ni ejercer la misi\u00f3n pastoral que le hubiera correspondido dada su condici\u00f3n sacerdotal adquirida entre los a\u00f1os 1015 y 1020. Las dudas sobre su ordenaci\u00f3n efectuada sobre este presupuesto de barro pesaron como una losa sobre \u00e9l; al menos lo hizo la sospecha que reca\u00eda sobre el sacramento, o as\u00ed lo entendi\u00f3. Y la \u00fanica salida que vio fue purgar este pecado de los suyos con un grado alt\u00edsimo penitencial en la vida mon\u00e1stica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">En la regi\u00f3n de Umbr\u00eda se hallaba entonces un notable eremita, Juan de Montefeltro, que presid\u00eda una comunidad de camaldulenses de Luceoli formada por dieciocho monjes. Domingo fue a su encuentro y solicit\u00f3 que lo acogieran. Obtenida esta petici\u00f3n, durante un tiempo convivi\u00f3 con ellos sin vacilar ante el rigor que se hab\u00eda impuesto. Extremado en la austeridad y en las mortificaciones iba bastante m\u00e1s lejos que sus compa\u00f1eros, a los que deb\u00eda satisfacer la ya de por s\u00ed severa existencia que llevaban. Se revisti\u00f3 con una especie de cota (l\u00f3riga; de ah\u00ed el sobrenombre de \u00ablorigado\u00bb) compuesta de hierro y puntas aceradas, de la que nunca se desprendi\u00f3 excepto para aplicarse las disciplinas (azotes). No es dif\u00edcil imaginar lo que pudo suponer llevar tal cilicio durante un cuarto de siglo, como hizo \u00e9l. La flagelaci\u00f3n era tan virulenta y continua que mud\u00f3 hasta el color natural de su piel, de tanto quedar impregnada de sangre.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">En torno a 1043 los dej\u00f3 para unirse a los benedictinos del monasterio de Fonte Avellana, dependiente de la di\u00f3cesis de Gubbio. San Pedro Dami\u00e1n, que estaba al frente del mismo en ese momento, pronto qued\u00f3 conmovido por la vehemencia de su oraci\u00f3n, austeridad y dureza de los castigos penales que se inflig\u00eda. Y es que, adem\u00e1s de vestir la coraza, encadenaba sus miembros, y de esa guisa continuaba orando con los brazos en cruz mientras recitaba el Salterio, con la \u00fanica medida que le permit\u00eda su resistencia, que no era poca. As\u00ed engarzaba muchas veces las noches con el d\u00eda. Sometido al ayuno, solo se alimentaba con pan, agua y algunas hierbas, ya que si ca\u00eda en sus manos otra clase de alimentos los distribu\u00eda entre los enfermos y los pobres; ni siquiera se permit\u00eda el m\u00ednimo descanso, y cuando lo hac\u00eda, vencido su aguante, por lo general dorm\u00eda sobre las rodillas. Pareci\u00e9ndole poco los excesos que realizaba, a\u00fan solicitaba a su confesor que le impusiera penitencia. Era frecuente verle absorto en la contemplaci\u00f3n, y siempre respond\u00eda con concisi\u00f3n y rigor a las preguntas que le formulaban del tipo que fueran. Estaba agraciado con el don de l\u00e1grimas, que vert\u00eda movido por su intensa aflicci\u00f3n por sus pecados y los ajenos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">En 1049 Pedro Dami\u00e1n lo puso al frente de la ermita de la Sant\u00edsima Trinidad, erigida por \u00e9l en Monte San Vicino (actual Apiro, Macerata). Nunca presidi\u00f3 como prior el monasterio de santa Mar\u00eda di Sitria, como alguien ha sostenido. Lo que s\u00ed sucedi\u00f3 es que regres\u00f3 a Fonte Avellana por poco tiempo; breve fue tambi\u00e9n su permanencia en san Emiliano in Congiuntoli. As\u00ed que se puede afirmar que pr\u00e1cticamente pas\u00f3 el resto de su vida en la Sant\u00edsima Trinidad donde se hallaba el a\u00f1o 1059. Como era previsible, la cruda reparaci\u00f3n que llevaba a cabo, incluidos los ayunos, le afectaron gravemente y muri\u00f3 el 14 de octubre de 1060, justamente cuando sus hermanos se dispon\u00edan a cantar la prima, despu\u00e9s de haber tenido la gracia de rezar junto ellos. A finales del a\u00f1o siguiente Pedro Dami\u00e1n redact\u00f3 la mencionada biograf\u00eda por sugerencia del pont\u00edfice Alejandro II. Entonces, la fama de santidad de Domingo, y el impacto de sus dur\u00edsimas penitencias y mortificaciones, llevadas en el silencio oferente de una sencilla celda, hab\u00edan atravesado los muros del convento.<\/p>\n<p><span class=\"et_bloom_bottom_trigger\"><\/span><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/es.zenit.org\/\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow\">Fuente: es.zenit.org<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; (ZENIT &#8211; Madrid).- Las fuentes que permiten conocer algo de la vida de Domingo se encuentran en el Acta Sanctorum de san Pedro Dami\u00e1n. Era un cl\u00e9rigo camaldulense, que eligi\u00f3 el apartado entorno de la monta\u00f1a para llevar una vida penitencial junto a otros ermita\u00f1os. 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