{"id":7824,"date":"2016-10-14T06:40:04","date_gmt":"2016-10-14T11:40:04","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/noticias\/en-la-cruz-esta-nuestra-salud-y-nuestra-vida-decia-y-ensenaba-el-cura-brochero\/"},"modified":"2016-10-14T06:40:04","modified_gmt":"2016-10-14T11:40:04","slug":"en-la-cruz-esta-nuestra-salud-y-nuestra-vida-decia-y-ensenaba-el-cura-brochero","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/en-la-cruz-esta-nuestra-salud-y-nuestra-vida-decia-y-ensenaba-el-cura-brochero\/","title":{"rendered":"En la cruz est\u00e1 nuestra salud y nuestra vida, dec\u00eda y ense\u00f1aba el Cura Brochero"},"content":{"rendered":"<p> <img src='http:\/\/media02.radiovaticana.va\/photo\/2014\/11\/20\/AFP3707434_Thumbnail.jpg' alt='' align='left' hspace='5'> <\/p>\n<p><span><br \/>\n<audio class=\"video-js vjs-default-skin vjs-big-play-button-centered rv-custom-audio\" controls=\"\" id=\"audioItem_8595817\" preload=\"none\"><\/audio><br \/>\n<span class=\"rv-audio-download\"><a href=\"http:\/\/media02.radiovaticana.va\/audio\/audio2\/mp3\/00552805.mp3\" title=\"Download audio\"><img decoding=\"async\" src=\"http:\/\/es.radiovaticana.va\/Modules\/Presentation\/Styles\/images-common\/icons\/download-audio-mp3_off.png\" style=\"height: 30px\" \/><\/a><\/span> <\/span><\/p>\n<p>(RV).- &ldquo;Sabemos que el mecanismo de la distribuci&oacute;n se queda en teor&iacute;a si los hambrientos no tienen un acceso efectivo a los alimentos, si no se crea una relaci&oacute;n adecuada entre la necesidad alimenticia y el consumo&rdquo;, lo dijo el Papa Francisco en su Mensaje para la Jornada Mundial de la Alimentaci&oacute;n 2016, que se celebrar&aacute; este domingo 16 de octubre.<\/p>\n<p>En su mensaje, el Santo Padre resalt&oacute; el tema elegido por la FAO para la presente Jornada: &laquo;El clima est&aacute; cambiando. La alimentaci&oacute;n y la agricultura tambi&eacute;n&raquo;. Este tema, dijo el Pont&iacute;fice nos lleva a considerar la dificultad que se suma a la lucha contra el hambre, es decir, la presencia de un fen&oacute;meno complejo como el del cambio clim&aacute;tico. Por ello, es importante afirma el Sucesor de Pedro, &ldquo;cuestionarnos sobre nuestra responsabilidad individual y colectiva, sin recurrir a los f&aacute;ciles sofismas que se esconden tras los datos estad&iacute;sticos o las previsiones contradictorias&rdquo; y al mismo tiempo, &ldquo;sin abandonar el dato cient&iacute;fico, que es m&aacute;s necesario que nunca, sino de ir m&aacute;s all&aacute; de la simple lectura del fen&oacute;meno o de la enumeraci&oacute;n de sus m&uacute;ltiples efectos&rdquo;.<\/p>\n<p>En este sentido, es necesario reconocer, ante todo, agrega el Obispo de Roma, que los diferentes efectos negativos sobre el clima tienen su origen en la conducta diaria de personas, comunidades, pueblos y Estados. &ldquo;Es necesario intervenir pol&iacute;ticamente y, por tanto, tomar las decisiones necesarias, disuadir o fomentar conductas y estilos de vida que beneficien a las nuevas y a las futuras generaciones. S&oacute;lo entonces podremos preservar el planeta&rdquo;.<\/p>\n<p>Este aspecto es fundamental, afirma el Papa, ya que una gran parte de la poblaci&oacute;n mundial vive en zonas rurales en contacto directo con los efectos del cambio clim&aacute;tico, y ellos experimentan que, si el clima cambia, tambi&eacute;n sus vidas cambian. &ldquo;Su diario acontecer se ve afectado por situaciones dif&iacute;ciles, a veces dram&aacute;ticas, el futuro es cada vez m&aacute;s incierto y as&iacute; se abre camino la idea de abandonar casas y afectos&rdquo;. De la sabidur&iacute;a de las comunidades rurales &ndash; se&ntilde;ala el Pont&iacute;fice &ndash; podemos aprender un estilo de vida que nos puede ayudar a defendernos de la l&oacute;gica del consumo y de la producci&oacute;n a toda costa; l&oacute;gica que, envuelta en buenas justificaciones, como el aumento de la poblaci&oacute;n, en realidad s&oacute;lo busca aumentar los beneficios.<\/p>\n<p>Adem&aacute;s, precisa el Obispo de Roma, no podemos olvidar que es tambi&eacute;n el clima el que contribuye a que la movilidad humana sea imparable. &ldquo;Los datos m&aacute;s recientes nos dicen que cada vez son m&aacute;s los emigrantes clim&aacute;ticos, que pasan a engrosar las filas de esa caravana de los &uacute;ltimos, de los excluidos, de aquellos a los que se les niega tener incluso un papel en la gran familia humana. Un papel que no puede ser otorgado por un Estado o por un estatus, sino que le pertenece a cada ser humano en cuanto persona, con su dignidad y sus derechos&rdquo;.<\/p>\n<p>Muchas veces, tambi&eacute;n en cuanto Iglesia Cat&oacute;lica &ndash; se&ntilde;ala el Papa &ndash; hemos recordado que los niveles de producci&oacute;n mundial son suficientes para garantizar la alimentaci&oacute;n de todos, a condici&oacute;n de que haya una justa distribuci&oacute;n. &ldquo;En efecto, sabemos que el mecanismo de la distribuci&oacute;n se queda en teor&iacute;a si los hambrientos no tienen un acceso efectivo a los alimentos, si siguen dependiendo de la ayuda externa, m&aacute;s o menos condicionada, si no se crea una relaci&oacute;n adecuada entre la necesidad alimenticia y el consumo y, no menos importante, si no se elimina el desperdicio y se reducen las p&eacute;rdidas de alimentos&rdquo;.<\/p>\n<p>Todos estamos llamados a cooperar en este cambio de rumbo, es la invitaci&oacute;n conclusiva del Papa Francisco: los responsables pol&iacute;ticos, los productores, los que trabajan en el campo, en la pesca y en los bosques, y todos los ciudadanos. &ldquo;La voluntad de actuar no puede depender de las ventajas que se puedan obtener, sino que es una exigencia que est&aacute; unida a las necesidades que surgen en la vida de las personas y de toda la familia humana&hellip; con el fin de conseguir que todo el mundo tenga cada d&iacute;a una alimentaci&oacute;n suficiente y saludable&rdquo;.<\/p>\n<p>(Renato Martinez &ndash; Radio Vaticano)<\/p>\n<p><strong>Texto completo del mensaje del Papa Francisco<\/strong><\/p>\n<p>Al Profesor Jos&eacute; Graziano da Silva<\/p>\n<p>Director General de la FAO<\/p>\n<p>Muy ilustre Se&ntilde;or:<\/p>\n<p>1.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; El que la FAO haya querido dedicar la actual Jornada Mundial de la Alimentaci&oacute;n al tema &laquo;El clima est&aacute; cambiando. La alimentaci&oacute;n y la agricultura tambi&eacute;n&raquo;, nos lleva a considerar la dificultad a&ntilde;adida que supone para la lucha contra el hambre la presencia de un fen&oacute;meno complejo como el del cambio clim&aacute;tico. Con el fin de hacer frente a los retos que la naturaleza plantea al hombre y el hombre a la naturaleza (cf. Enc. Laudato si&rsquo;, 25), me permito ofrecer algunas reflexiones a la consideraci&oacute;n de la FAO, de sus Estados miembros y de todas las personas que participan en su actividad.<\/p>\n<p>&iquest;A qu&eacute; se debe el cambio clim&aacute;tico actual? Tenemos que cuestionarnos sobre nuestra responsabilidad individual y colectiva, sin recurrir a los f&aacute;ciles sofismas que se esconden tras los datos estad&iacute;sticos o las previsiones contradictorias. No se trata de abandonar el dato cient&iacute;fico, que es m&aacute;s necesario que nunca, sino de ir m&aacute;s all&aacute; de la simple lectura del fen&oacute;meno o de la enumeraci&oacute;n de sus m&uacute;ltiples efectos.<\/p>\n<p>Nuestra condici&oacute;n de personas necesariamente relacionadas y nuestra responsabilidad de custodios de la creaci&oacute;n y de su orden, nos obligan a remontarnos a las causas de los cambios que est&aacute;n ocurriendo e ir a su ra&iacute;z. Hemos de reconocer, ante todo, que los diferentes efectos negativos sobre el clima tienen su origen en la conducta diaria de personas, comunidades, pueblos y Estados. Si somos conscientes de esto, no bastar&aacute; la simple valoraci&oacute;n en t&eacute;rminos &eacute;ticos y morales.&nbsp; Es necesario intervenir pol&iacute;ticamente y, por tanto, tomar las decisiones necesarias, disuadir o fomentar conductas y estilos de vida que beneficien a las nuevas y a las futuras generaciones. S&oacute;lo entonces podremos preservar el planeta.<\/p>\n<p>Las acciones que hay que realizar han de estar adecuadamente planificadas y no pueden ser el resultado de las emociones o los motivos de un instante. Es importante programarlas. En este cometido, las instituciones, llamadas a trabajar juntas, tienen un papel esencial, ya que las acciones individuales, si bien son necesarias, s&oacute;lo son eficaces si se integran en una red compuesta de personas, entidades p&uacute;blicas y privadas, estructuras nacionales e internacionales. Esta red, sin embargo, no puede quedar en el anonimato; esta red tiene el nombre de fraternidad y debe actuar en virtud de su solidaridad fundamental.<\/p>\n<p>2.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Todas las personas que trabajan en el campo, en la ganader&iacute;a, en la pesca artesanal, en los bosques, o viven en zonas rurales en contacto directo con los efectos del cambio clim&aacute;tico, experimentan que, si el clima cambia, tambi&eacute;n sus vidas cambian. Su diario acontecer se ve afectado por situaciones dif&iacute;ciles, a veces dram&aacute;ticas, el futuro es cada vez m&aacute;s incierto y as&iacute; se abre camino la idea de abandonar casas y afectos. Prevalece una sensaci&oacute;n de abandono, de sentirse olvidados por las instituciones, privados de la ayuda que puede aportar la t&eacute;cnica, as&iacute; como de la justa consideraci&oacute;n por parte de todos los que nos beneficiamos de su trabajo.<\/p>\n<p>De la sabidur&iacute;a de las comunidades rurales podemos aprender un estilo de vida que nos puede ayudar a defendernos de la l&oacute;gica del consumo y de la producci&oacute;n a toda costa; l&oacute;gica que, envuelta en buenas justificaciones, como el aumento de la poblaci&oacute;n, en realidad s&oacute;lo busca aumentar los beneficios. En el sector del que se ocupa la FAO est&aacute; creciendo el n&uacute;mero de los que piensan que son omnipotentes y pueden pasar por alto los ciclos de las estaciones o modificar indebidamente las diferentes especies de animales y plantas, provocando la p&eacute;rdida de esa variedad que, si existe en la naturaleza, significa que tiene \u2015y ha de tener\u2015 una funci&oacute;n. Obtener una calidad que da excelentes resultados en el laboratorio puede ser ventajoso para algunos, pero puede tener efectos desastrosos para otros. Y el principio de precauci&oacute;n no es suficiente, porque muy a menudo se limita a impedir que se haga algo, mientras que lo que se necesita es actuar con equilibrio y honestidad. Seleccionar gen&eacute;ticamente un tipo de planta puede dar resultados impresionantes desde un punto de vista cuantitativo, pero, &iquest;nos hemos preocupado de las tierras que perder&aacute;n su capacidad de producir, de los ganaderos que no tendr&aacute;n pastos para su ganado, y de los recursos h&iacute;dricos que se volver&aacute;n inutilizables? Y, sobre todo, &iquest;nos hemos preguntado si \u2015y en qu&eacute; medida\u2015 contribuir&aacute;n a cambiar el clima?<\/p>\n<p>Por tanto, no precauci&oacute;n, sino sabidur&iacute;a. Esa que los campesinos, los pescadores, los ganaderos conservan en la memoria de las generaciones, y que ahora ven c&oacute;mo est&aacute; siendo ridiculizada y olvidada por un modelo de producci&oacute;n que s&oacute;lo beneficia a peque&ntilde;os grupos y a una peque&ntilde;a porci&oacute;n de la poblaci&oacute;n mundial. Recordemos que se trata de un modelo que, con toda su ciencia, consiente que cerca de ochocientos millones de personas todav&iacute;a pasen hambre.<\/p>\n<p>3.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; La cuesti&oacute;n se refleja directamente en las emergencias diarias que las instituciones intergubernamentales, como la FAO, est&aacute;n llamadas a afrontar y tratar, conscientes de que el cambio clim&aacute;tico no pertenece exclusivamente a la esfera de la meteorolog&iacute;a. No podemos olvidar que es tambi&eacute;n el clima el que contribuye a que la movilidad humana sea imparable. Los datos m&aacute;s recientes nos dicen que cada vez son m&aacute;s los emigrantes clim&aacute;ticos, que pasan a engrosar las filas de esa caravana de los &uacute;ltimos, de los excluidos, de aquellos a los que se les niega tener incluso un papel en la gran familia humana. Un papel que no puede ser otorgado por un Estado o por un estatus, sino que le pertenece a cada ser humano en cuanto persona, con su dignidad y sus derechos.<\/p>\n<p>Ya no basta impresionarse y conmoverse ante quien, en cualquier latitud, pide el pan de cada d&iacute;a. Es necesario decidirse y actuar. Muchas veces, tambi&eacute;n en cuanto Iglesia Cat&oacute;lica, hemos recordado que los niveles de producci&oacute;n mundial son suficientes para garantizar la alimentaci&oacute;n de todos, a condici&oacute;n de que haya una justa distribuci&oacute;n. Pero, &iquest;podemos continuar todav&iacute;a en esta direcci&oacute;n, cuando la l&oacute;gica del mercado sigue otros caminos, llegando incluso a tratar los productos b&aacute;sicos como una simple mercanc&iacute;a, a usar cada vez m&aacute;s los alimentos para fines distintos al consumo humano,&nbsp; o a destruir alimentos simplemente porque son muchos y se buscan m&aacute;s las ganancias, en vez de atender a las necesidades? En efecto, sabemos que el mecanismo de la distribuci&oacute;n se queda en teor&iacute;a si los hambrientos no tienen un acceso efectivo a los alimentos, si siguen dependiendo de la ayuda externa, m&aacute;s o menos condicionada, si no se crea una relaci&oacute;n adecuada entre la necesidad alimenticia y el consumo y, no menos importante, si no se elimina el desperdicio y se reducen las p&eacute;rdidas de alimentos.<\/p>\n<p>Todos estamos llamados a cooperar en este cambio de rumbo: los responsables pol&iacute;ticos, los productores, los que trabajan en el campo, en la pesca y en los bosques, y todos los ciudadanos. Por supuesto, cada uno en sus &aacute;mbitos de responsabilidad, pero todos con la misma funci&oacute;n de constructores de un orden interno en las Naciones y un orden internacional, que consienta que el desarrollo no sea solo prerrogativa de unos pocos, ni que los bienes de la creaci&oacute;n sean patrimonio de los poderosos. Las posibilidades no faltan, y los ejemplos positivos, las buenas pr&aacute;cticas, nos proporcionan experiencias que se pueden seguir, compartir y difundir.<\/p>\n<p>4. &nbsp;&nbsp;&nbsp; La voluntad de actuar no puede depender de las ventajas que se puedan obtener, sino que es una exigencia que est&aacute; unida a las necesidades que surgen en la vida de las personas y de toda la familia humana. Necesidades materiales y espirituales, pero en cualquier caso reales, que no son el resultado de la decisi&oacute;n de unos pocos, de las modas o de estilos de vida que convierten a la persona en un objeto, a la vida humana en un instrumento, incluso de experimentaci&oacute;n, y a la producci&oacute;n de alimentos en un mero negocio econ&oacute;mico, al que hay que sacrificar hasta el alimento disponible, cuya finalidad natural es conseguir que todo el mundo tenga cada d&iacute;a una alimentaci&oacute;n suficiente y saludable.<\/p>\n<p>Estamos muy cerca de la nueva fase que convocar&aacute; en Marrakech a los Estados Miembros de la Convenci&oacute;n sobre el Cambio Clim&aacute;tico para poner en pr&aacute;ctica sus compromisos. Creo interpretar el deseo de muchos al pedir que los objetivos recogidos en el Acuerdo de Par&iacute;s no queden en bellas palabras, sino que se concreten en decisiones valientes para que la solidaridad no sea s&oacute;lo una virtud, sino tambi&eacute;n un modelo operativo en la econom&iacute;a, y que la fraternidad ya no sea una simple aspiraci&oacute;n, sino un criterio de gobernabilidad nacional e internacional.<\/p>\n<p>Estas son, Se&ntilde;or Director General, algunas reflexiones que quisiera hacerle llegar en este momento en el que se avecinan preocupaciones, agitaciones y tensiones causadas tambi&eacute;n por la cuesti&oacute;n del clima, que est&aacute; cada vez m&aacute;s presente en nuestra vida cotidiana y que grava, ante todo,&nbsp; sobre las condiciones de vida de muchos de nuestros hermanos y hermanas m&aacute;s vulnerables y marginados. Que el Todopoderoso bendiga sus esfuerzos al servicio de toda la humanidad.<\/p>\n<p>Vaticano, 14 de octubre de 2016<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/es.radiovaticana.va\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow\">Fuente: es.radiovaticana.va<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(RV).- &ldquo;Sabemos que el mecanismo de la distribuci&oacute;n se queda en teor&iacute;a si los hambrientos no tienen un acceso efectivo a los alimentos, si no se crea una relaci&oacute;n adecuada entre la necesidad alimenticia y el consumo&rdquo;, lo dijo el Papa Francisco en su Mensaje para la Jornada Mundial de la Alimentaci&oacute;n 2016, que se &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/en-la-cruz-esta-nuestra-salud-y-nuestra-vida-decia-y-ensenaba-el-cura-brochero\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abEn la cruz est\u00e1 nuestra salud y nuestra vida, dec\u00eda y ense\u00f1aba el Cura Brochero\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-7824","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7824","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=7824"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7824\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7824"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=7824"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=7824"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}