{"id":7858,"date":"2016-10-15T11:40:05","date_gmt":"2016-10-15T16:40:05","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/noticias\/el-apostolado-mas-eficaz\/"},"modified":"2016-10-15T11:40:05","modified_gmt":"2016-10-15T16:40:05","slug":"el-apostolado-mas-eficaz","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/el-apostolado-mas-eficaz\/","title":{"rendered":"\u00abEl Apostolado m\u00e1s eficaz\u00bb"},"content":{"rendered":"<p> <img src='http:\/\/media02.radiovaticana.va\/photo\/2016\/10\/11\/RV20208_Thumbnail.jpg' alt='' align='left' hspace='5'> <\/p>\n<p><span><br \/>\n<audio class=\"video-js vjs-default-skin vjs-big-play-button-centered rv-custom-audio\" controls=\"\" id=\"audioItem_8603561\" preload=\"none\"><\/audio><br \/>\n<span class=\"rv-audio-download\"><a href=\"http:\/\/media02.radiovaticana.va\/audio\/audio2\/mp3\/00552993.mp3\" title=\"Download audio\"><img decoding=\"async\" src=\"http:\/\/es.radiovaticana.va\/Modules\/Presentation\/Styles\/images-common\/icons\/download-audio-mp3_off.png\" style=\"height: 30px\" \/><\/a><\/span> <\/span><\/p>\n<p>(RV).- &ldquo;Todos estamos llamados a comprender y vivir el amor de Dios, a experimentar su misericordia infinita, en todos los estados de la vida y a cualquier edad&rdquo;, con estas palabras Isabel de la Trinidad explicaba a una joven adolescente la grandeza de la misericordia de Dios (Carta 324) y la animaba a seguir a Cristo en el camino del servicio.<\/p>\n<p>Como cada 8 de noviembre, se recuerda en el Carmelo la figura y la obra de la Beata Isabel de la Trinidad, tambi&eacute;n conocida como Isabel de Dij&oacute;n.&nbsp;Fue una religiosa y&nbsp;m&iacute;stica&nbsp;francesa&nbsp;de la&nbsp;Orden de los Carmelitas Descalzos, naci&oacute; el 18 de julio de 1880 en el campo militar de Avor, di&oacute;cesis de Bourges (Francia). En 1901 ingres&oacute; en el Carmelo Descalzo de Dijon, donde profes&oacute; en 1903. All&iacute; falleci&oacute; el 9 de noviembre de 1906 para irse &ndash; como dijo ella &ndash; &ldquo;a la luz, a la vida, al amor&rdquo;.<\/p>\n<p>Adoradora aut&eacute;ntica en esp&iacute;ritu y verdad, llev&oacute; una vida humilde, acrisolada por intensos sufrimientos f&iacute;sicos y morales, en alabanza de gloria de la Trinidad, hu&eacute;sped del alma, hallando en este misterio el cielo en la tierra y teniendo clara conciencia de que&nbsp; constitu&iacute;a su carisma y misi&oacute;n en la Iglesia. Desde peque&ntilde;a, &ldquo;Sabeth&rdquo;, como la llamaban cari&ntilde;osamente, ten&iacute;a un temperamento muy vivaz. Despu&eacute;s de que recibi&oacute; la&nbsp;Primera Comuni&oacute;n&nbsp;en 1981, Isabel se volvi&oacute;&nbsp;muy calma y tranquila, abierta a la relaci&oacute;n con&nbsp;Dios&nbsp;(sobre todo con la&nbsp;Trinidad) y con el mundo. Cuando entr&oacute; al&nbsp;coro&nbsp;parroquial comenz&oacute; a hacer obras de caridad, como asistir a los enfermos y ense&ntilde;ar el Catecismo a los ni&ntilde;os que trabajaban en las f&aacute;bricas.<\/p>\n<p>Isabel de la Trinidad, a pesar de su juventud, deja ver una evoluci&oacute;n muy clara en su vida respecto a la misericordia de Dios. No olvidemos que naci&oacute; en la Francia jansenista, donde el temor a Dios acosaba a los fieles, llen&aacute;ndoles de turbaciones, escr&uacute;pulos y desalientos. Isabel, antes de entrar al Carmelo, comienza a leer a Santa Teresa de Jes&uacute;s y la&nbsp;Historia de un alma&nbsp;de Santa Teresita (que entonces no era sino una joven francesa que hab&iacute;a muerto en un Carmelo recientemente) y ambas le impactan profundamente. Su relaci&oacute;n con Dios, un Dios amigo y amoroso siempre y en toda circunstancia, es algo con lo que la pr&oacute;xima postulante al Carmelo se siente identificada.<\/p>\n<p>Isabel de la Trinidad es un ejemplo relevante de la fuerza del amor y de la eficacia de la oraci&oacute;n, en orden al conocimiento perfecto de Dios. Por ese camino descubri&oacute; los matices del misterio trinitario, y lo vivi&oacute; seg&uacute;n la plenitud de la capacidad de su alma. Esto fue as&iacute;, de manera particular, a partir de los d&iacute;as en que tom&oacute; contacto con los escritos de San Juan de la Cruz y se familiariz&oacute; con la doctrina de San Pablo. Ella experiment&oacute; los fen&oacute;menos que describe santa Teresa en la &uacute;ltima morada de su&nbsp;Castillo interior,&nbsp;cuando dice que conoce y gusta &laquo;por una noticia admirable que se le da al alma, y entiende con grand&iacute;sima verdad ser todas tres Personas una sustancia,&nbsp;y&nbsp;un poder&nbsp;y&nbsp;un saber, y un solo Dios&raquo;. El fruto de ese conocimiento y de ese gozo interior es cuanto la Beata Isabel de la Trinidad nos ha transmitido en sus escritos, espejo l&iacute;mpido de su alma.<\/p>\n<p>Isabel de la Trinidad muri&oacute; a los veintis&eacute;is a&ntilde;os, a causa de la&nbsp;enfermedad de Addison, que a inicios del&nbsp;siglo&nbsp;XX no era curable todav&iacute;a. Si bien su muerte era segura, Isabel nunca se desanim&oacute;, acept&oacute; de buena gana aquello que &ndash; dec&iacute;a &ndash; era un &ldquo;gran don&rdquo;. Sus &uacute;ltimas palabras fueron: &iexcl;Voy al encuentro de la Luz, del Amor, de la Vida!<\/p>\n<p>El Papa&nbsp;San Juan Pablo II, la beatific&oacute; en Par&iacute;s el 25 de noviembre de 1984. El 4 de marzo de 2016 el Papa&nbsp;Francisco&nbsp;promulg&oacute; un decreto reconociendo oficialmente un milagro atribuido a su intercesi&oacute;n y ser&aacute; canonizada el 16 de octubre de 2016.<\/p>\n<p><strong>Oraci&oacute;n:<\/strong><\/p>\n<p>&iexcl;Oh, mi Dios, Trinidad a quien adoro&#8230;!<\/p>\n<p>&laquo;&iexcl;Oh, mi Dios, Trinidad a quien adoro! Ayudadme a olvidarme enteramente para establecerme en Ti, inm&oacute;vil y tranquila, como si mi alma estuviera ya en la eternidad. Que nada pueda turbar mi paz, ni hacerme salir de Ti, &iexcl;oh mi Inmutable!, sino que cada minuto me haga penetrar m&aacute;s en la profundidad de vuestro misterio. Pacificad mi alma, haced de ella vuestro cielo, vuestra morada amada y el lugar de vuestro reposo. Que no os deje all&iacute; jam&aacute;s s&oacute;lo, sino que est&eacute; all&iacute; toda entera, completamente despierta en mi fe, en adoraci&oacute;n total, completamente entregada a vuestra acci&oacute;n creadora.<\/p>\n<p>&iexcl;Oh, mi Cristo amado, crucificado por amor! quisiera ser una esposa para vuestro Coraz&oacute;n, quisiera cubriros de gloria, amaros&#8230; hasta morir de amor. Pero siento mi impotencia y os pido os dign&eacute;is &ldquo;revestirme de Vos mismo&rdquo; Identificad mi alma con todos los movimientos de la vuestra; sumergidme, invadidme, sustituidme para que mi vida no sea m&aacute;s que una irradiaci&oacute;n de vuestra vida. Venid a m&iacute; como Adorador, como Reparador y como Salvador. &iexcl;Oh Verbo eterno, Palabra de mi Dios! Quiero pasar mi vida escuch&aacute;ndoos; quiero hacerme d&oacute;cil a vuestras ense&ntilde;anzas, para aprenderlo todo de Vos; y luego, a trav&eacute;s de todas las noches, de todos los vac&iacute;os, de todas las impotencias, quiero miraros siempre y permanecer bajo vuestra gran luz. &iexcl;Oh Astro amado!, fascinadme para que no pueda ya salir de vuestra irradiaci&oacute;n.<\/p>\n<p>&iexcl;Oh Fuego consumidor, Esp&iacute;ritu de Amor! &ldquo;Descended a m&iacute;&rdquo;, para que se haga en mi alma como una encarnaci&oacute;n del Verbo: que yo sea para El como una humanidad complementaria en la que renueve todo su Misterio. Y Vos, &iexcl;oh Padre eterno!, inclinaos hacia vuestra peque&ntilde;a criatura, &quot;cubridla con vuestra sombra&quot;, no ve&aacute;is en ella m&aacute;s que al &quot;Amado en quien Vos hab&eacute;is puesto todas vuestras complacencias&quot;<\/p>\n<p>&iexcl;Oh, mis Tres, mi Todo, mi Bienaventuranza, Soledad infinita, Inmensidad donde me pierdo! Yo me entrego a Vos como una presa. Encerraos en m&iacute; para que yo me encierre en Vos, mientras espero ir a contemplar en vuestra luz el abismo de vuestras grandezas.<\/p>\n<p>(Renato Martinez &ndash; Radio Vaticano)<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/es.radiovaticana.va\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow\">Fuente: es.radiovaticana.va<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(RV).- &ldquo;Todos estamos llamados a comprender y vivir el amor de Dios, a experimentar su misericordia infinita, en todos los estados de la vida y a cualquier edad&rdquo;, con estas palabras Isabel de la Trinidad explicaba a una joven adolescente la grandeza de la misericordia de Dios (Carta 324) y la animaba a seguir a &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/el-apostolado-mas-eficaz\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00ab\u00abEl Apostolado m\u00e1s eficaz\u00bb\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-7858","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7858","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=7858"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7858\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7858"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=7858"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=7858"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}