{"id":7869,"date":"2016-10-16T11:15:03","date_gmt":"2016-10-16T16:15:03","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/noticias\/san-ignacio-de-antioquia-17-de-octubre\/"},"modified":"2016-10-16T11:15:03","modified_gmt":"2016-10-16T16:15:03","slug":"san-ignacio-de-antioquia-17-de-octubre","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/san-ignacio-de-antioquia-17-de-octubre\/","title":{"rendered":"San Ignacio de Antioqu\u00eda \u2013 17 de octubre  \u00a0"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify\">(ZENIT &#8211; Madrid).- <em>\u00abPermitid que sirva de alimento a las bestias feroces para que por ellas pueda alcanzar a Dios. Soy trigo de Cristo y quiero ser molido por los dientes de las fieras para convertirme en pan sabroso a mi Se\u00f1or Jesucristo. Animad a las bestias para que sean mi sepulcro, para que no dejen nada de mi cuerpo, para que cuando est\u00e9 muerto, no sea gravoso a nadie [\u2026]. Si no quieren atacarme, yo las obligar\u00e9. Os pido perd\u00f3n. S\u00e9 lo que me conviene. Ahora comienzo a ser disc\u00edpulo. Que ninguna cosa visible o invisible me impida llegar a Jesucristo [\u2026]. Poneos de mi lado y del lado de Dios. No llev\u00e9is en vuestros labios el nombre de Jesucristo y deseos mundanos en el coraz\u00f3n. A\u00fan cuando yo mismo, ya entre vosotros os implorara vuestra ayuda, no me escuch\u00e9is, sino creed lo que os digo por carta. Os escribo lleno de vida, pero con anhelos de morir\u00bb. <\/em><em>Son palabras de la ep\u00edstola que <\/em>este apasionado y valeroso atleta de Cristo, Padre Apost\u00f3lico, disc\u00edpulo de los ap\u00f3stoles san Juan y san Pablo<em>, sospechando el glorioso fin que le aguardaba, dirigi\u00f3 a los cristianos de Roma. <\/em>Y ciertamente fue condenado por el emperador Trajano a morir en el circo bajo las fauces de las fieras.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Los datos conocidos de su vida arrancan del momento en que los ap\u00f3stoles Pedro y Pablo lo designaron sucesor de Evodio (que dej\u00f3 este mundo hacia el a\u00f1o 69 d.C.) para ocupar como obispo la sede de Antioquia. \u00c9sta era entonces una ciudad populosa, de gran importancia dentro del Imperio Romano, mosaico de creencias y v\u00eda de paso de gran atractivo para muchas personas. Los que se fueron afincando, en su mayor\u00eda procedentes de diversos puntos, hab\u00edan dejado all\u00ed su impronta. Greco-paganos, judeocristianos helenistas, jud\u00edos ortodoxos, entre otros, junto a la nutrida comunidad cristiana conformaban el paisaje social de este n\u00facleo gordiano \u00abde las Iglesias de la gentilidad\u00bb, con el que tuvo que lidiar san Ignacio. Y no le result\u00f3 f\u00e1cil, como se percibe en sus \u00edmprobos esfuerzos y llamamientos a la unidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Fue un pastor excepcional. Transmiti\u00f3 con fidelidad la doctrina heredada de los primeros ap\u00f3stoles y defendi\u00f3 bravamente la fe contra herej\u00edas como el docetismo. En las siete ep\u00edstolas que dirigi\u00f3 a las distintas Iglesias (algunas redactadas mientras viajaba para ser martirizado), no dej\u00f3 de exhortar a los cristianos a dar la vida por Cristo, a ser fieles a las ense\u00f1anzas recibidas, a mantenerse firmes frente a los que pretend\u00edan socavarlas, as\u00ed como a vivir la caridad y unidad entre todos. Cuando supieron que hab\u00eda sido hecho prisionero y viajaba para ser ajusticiado, como tantos m\u00e1rtires, iban sali\u00e9ndole al encuentro (entre otros, san Policarpo); \u00e9l los bendec\u00eda con paternal ternura, orando por ellos y por la Iglesia. Eusebio de Cesarea, al historiar ese momento, haci\u00e9ndose eco del discurrir de Ignacio, puso de manifiesto el ardor apost\u00f3lico del santo que no perd\u00eda ocasi\u00f3n para dar a conocer a Cristo. En las ciudades que atraves\u00f3 se ocup\u00f3 de fortalecer a los fieles record\u00e1ndoles el mensaje evang\u00e9lico, anim\u00e1ndoles a vivir la santidad. Tras de s\u00ed dejaba la huella de la unidad entre las Iglesias, despu\u00e9s de haber alertado contra las herej\u00edas que irrump\u00edan con fuerza buscando la confusi\u00f3n y la ruptura con el magisterio eclesial que de ellas se deriva.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Particularmente relevante fue su paso por Esmirna, sede de san Policarpo, que hab\u00eda bebido las fuentes primigenias del cristianismo de manos de san Juan. El edificante y rico legado de san Ignacio que amas\u00f3 en ese lugar, adem\u00e1s de las bendiciones que su presencia proporcion\u00f3 a los cristianos de la ciudad, ha llegado a nuestros d\u00edas. Se compone de una serie de cartas dirigidas a sus hermanos de \u00c9feso, Magnesia, Trales y Roma, a trav\u00e9s de las cuales dejaba o\u00edr la poderosa voz de la fe que inundaba sus entra\u00f1as. A la comunidad romana le hab\u00eda dicho: <em>\u00abTrigo soy de Dios, molido por los dientes de las fieras, y convertido en pan puro de Cristo\u00bb.<\/em> No finaliz\u00f3 con estas misivas su encendida catequesis. En Tr\u00f3ada, su siguiente escala, escribi\u00f3 a la comunidad de Filadelfia, a la de Esmirna, y a Policarpo. En estos textos vivos, pujantes de gozo \u2013porque sab\u00eda que iba camino de su martirio y ansiaba derramar su sangre por Cristo, ya que de este modo se abrazar\u00eda a \u00c9l por toda la eternidad\u2013, se percibe cu\u00e1nto le urg\u00eda dejar bien sentadas las bases de la comuni\u00f3n apost\u00f3lica, recordando las claves del seguimiento, coronadas siempre por la caridad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">La lucha, el esfuerzo, la entrega incesante, la fraternidad, el esp\u00edritu de familia, el ir todos a una, y ponerse a merced unos de otros, siempre mirando a quien presid\u00eda la comunidad, sin celos, rivalidades y envidias, alumbraron a los fieles a quienes las dirigi\u00f3 y a las sucesivas generaciones. El potente eco de su voz se abre paso en nuestras vidas y nos insta a seguir el camino hasta el fin, record\u00e1ndonos el valor de la gracia que recibimos cuando nos afiliamos a la Iglesia: <em>\u00ab<\/em><em>\u00a1<\/em><em>Vuestro bautismo ha de permanecer como vuestra armadura, la fe como un yelmo, la caridad como una lanza, la paciencia como un arsenal de todas las armas!\u00bb<\/em>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">El 20 de diciembre del a\u00f1o 107, aunque este extremo no est\u00e1 confirmado, compareci\u00f3 ante el prefecto. Fue un tr\u00e1mite fugaz, in\u00fatil, ya que todo estaba decidido de antemano, y sin dilaci\u00f3n fue conducido al anfiteatro Flavio. All\u00ed unos leones dieron fin a su vida. Las Actas de los m\u00e1rtires reflejan este cruento sacrificio del gran prelado de Antioquia, cuyo sobrenombre de \u00abTheophoros\u00bb (portador de Dios) sintetiza el acontecer de ese testigo de Cristo que derram\u00f3 su sangre por \u00c9l. Hab\u00eda sido el primero en denominar \u00abcat\u00f3lica\u00bb a la Iglesia, en utilizar la palabra \u00abEucarist\u00eda\u00bb refiri\u00e9ndose al Sant\u00edsimo Sacramento, y en escribir sobre el parto virginal de Mar\u00eda. Ha dejado obras excepcionales mostrando que la doctrina eclesial procede de Cristo por medio de los ap\u00f3stoles. Sus restos fueron llevados a Antioquia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">&nbsp;<\/p>\n<p><span class=\"et_bloom_bottom_trigger\"><\/span><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/es.zenit.org\/\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow\">Fuente: es.zenit.org<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(ZENIT &#8211; Madrid).- \u00abPermitid que sirva de alimento a las bestias feroces para que por ellas pueda alcanzar a Dios. Soy trigo de Cristo y quiero ser molido por los dientes de las fieras para convertirme en pan sabroso a mi Se\u00f1or Jesucristo. Animad a las bestias para que sean mi sepulcro, para que no &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/san-ignacio-de-antioquia-17-de-octubre\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abSan Ignacio de Antioqu\u00eda \u2013 17 de octubre  \u00a0\u00ab<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-7869","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7869","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=7869"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7869\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7869"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=7869"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=7869"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}