{"id":792,"date":"2015-12-24T18:22:03","date_gmt":"2015-12-24T23:22:03","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/noticias\/elogio-de-la-navidad\/"},"modified":"2015-12-24T18:22:03","modified_gmt":"2015-12-24T23:22:03","slug":"elogio-de-la-navidad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/elogio-de-la-navidad\/","title":{"rendered":"Elogio de la Navidad"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify\">All\u00e1 por los a\u00f1os setenta no era raro encontrar en alguna iglesia alemana un bel\u00e9n presidido por el siguiente texto: \u201cEl establo, el hijo del carpintero, el predicador entre gente humilde y el pat\u00edbulo al final son resultado del material hist\u00f3rico y no fruto del material dorado, preferido por la leyenda\u201d. Lo llamativo de este texto es el nombre de su autor: no lo escribi\u00f3 un fervoroso te\u00f3logo cristiano, sino Ernst Bloch, fil\u00f3sofo marxista y ateo. Nunca escatim\u00f3 este autor de una monumental filosof\u00eda de la esperanza elogios a Jes\u00fas de Nazaret: \u201cAqu\u00ed aparece un hombre bueno con todas las letras, en toda la extensi\u00f3n de la palabra, algo que no hab\u00eda ocurrido nunca\u201d. Como credencial de la bondad de Jes\u00fas exhib\u00eda Bloch su \u201ctendencia hacia abajo\u201d, es decir, su decantaci\u00f3n por los pobres y marginados de la tierra. Y, naturalmente, el \u201cestablo\u201d al comienzo de su trayectoria, y el \u201cpat\u00edbulo\u201d al final simbolizan vigorosamente esa opci\u00f3n por los m\u00e1s d\u00e9biles.<\/p>\n<div id=\"sumario_3|despiece\" class=\"derecha\">\n<div class=\"aside estirar\">\n<h2>Otros art\u00edculos del autor<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify\">Avatares de la creencia en Dios<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">A vueltas con la esperanza<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">A vueltas con la esperanza<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<p style=\"text-align: justify\">Todos sabemos qui\u00e9nes son los d\u00e9biles de la econom\u00eda, de la pol\u00edtica, de la sociedad, de la vida. Dostoievski los evoc\u00f3 dram\u00e1ticamente a todos en su novela <em>Humillados y ofendidos,<\/em> una novela necesariamente larga, como largo es el recuento de los maltratados de la historia. Bloch dir\u00eda que, en alg\u00fan sentido, los evangelistas Mateo y Lucas los convocaron a todos al \u201cestablo\u201d. Conscientes del relieve de la persona cuya vida, muerte y resurrecci\u00f3n iban a narrar, estos dos evangelistas intentaron reconstruir su \u00e1rbol geneal\u00f3gico. En la reconstrucci\u00f3n de Mateo tienen un puesto de honor los d\u00e9biles. Es llamativo, por ejemplo, que falten en su lista los nombres de mujeres famosas del Antiguo Testamento, como Sara y Rebeca. \u00bfPretendi\u00f3 Mateo destacar ya la tendencia hacia abajo, hacia lo desconocido, hacia lo mal visto, de Jes\u00fas y del naciente cristianismo? En cambio, nombra a Rajab, mujer de cuyo matrimonio la Biblia nada sabe. En general, las mujeres mencionadas son, con motivos o sin ellos, de dudosa fama. Y un \u00faltimo dato que no puede ser casual: las cuatro mujeres nombradas en la lista son extranjeras. \u00bfNo estaremos ante una temprana superaci\u00f3n de los l\u00edmites \u00e9tnicos y geogr\u00e1ficos, hoy de tan necesaria actualidad?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Lo que es indudable es que <em>el establo<\/em> naci\u00f3 con vocaci\u00f3n de universalidad, algo leg\u00edtimo siempre que no se trate de una universalidad impuesta. Es cierto que inicialmente, seg\u00fan informaba all\u00e1 por el a\u00f1o 90 el historiador jud\u00edo Flavio Josefo, la \u201ctribu\u201d de los cristianos estaba formada de \u201cesclavos y desarrapados del mundo mediterr\u00e1neo\u201d. Pero bien pronto aquella \u201cfunesta superstici\u00f3n\u201d, como llam\u00f3 T\u00e1cito al cristianismo, ampli\u00f3 su radio de acci\u00f3n. La nueva religi\u00f3n, nacida al amparo del \u201chijo del carpintero\u201d, dej\u00f3 enseguida constancia de su honda preocupaci\u00f3n social. Adem\u00e1s de anunciar las bondades del m\u00e1s all\u00e1 insisti\u00f3 en la necesidad de ponerlo \u201ctodo en com\u00fan\u201d en el m\u00e1s ac\u00e1. Hubo frentes fijos y privilegiados: los hu\u00e9rfanos, las viudas, los ancianos, los enfermos, los pobres, los discapacitados. Sin olvidar el sentimiento de grupo, de comunidad, que la nueva religi\u00f3n fomentaba. Entonces, como hoy, la soledad hac\u00eda estragos. Epicteto describi\u00f3 \u201cel horrible desamparo que puede experimentar un ser humano en medio de sus semejantes\u201d. No es de extra\u00f1ar, pues, que el mundo pagano, inicialmente poco simpatizante del nuevo movimiento religioso, terminase reconociendo que, aunque los cristianos no hab\u00edan inventado el amor al pr\u00f3jimo, lo practicaban con notable efectividad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">El \u00e1rbol geneal\u00f3gico reconstruido por Mateo y Lucas, los \u00fanicos evangelistas que narran la infancia de Jes\u00fas, pretend\u00eda situar a Jes\u00fas en este mundo. Deseaban destacar que el \u201cpredicador entre gente humilde\u201d no cay\u00f3 de un cielo resplandeciente y estrellado. Le precedieron unas generaciones que se movieron, como las nuestras, entre la generosidad y la intriga, entre la grandeza y la miseria de todo lo humano. Ellas son un indicio fiable de que, por mucho que se la maltrate, la moral nunca se rinde. Si hemos llegado hasta aqu\u00ed, si la \u201cfuria de la destrucci\u00f3n\u201d (Hegel) no ha acabado con todo es porque somos constitutivamente morales. La moral nunca ser\u00e1 un \u201cmobiliario muerto\u201d (Fichte).<\/p>\n<div id=\"sumario_1|html\" class=\"izquierda\">\n<p class=\"texto_grande\">Es indudable que el \u201cestablo\u201d naci\u00f3 con vocaci\u00f3n de universalidad<\/p>\n<\/div>\n<p style=\"text-align: justify\">El nacimiento de Jes\u00fas de Nazaret no fue registrado por las cr\u00f3nicas de la alta sociedad de su tiempo. Los evangelistas se cuidan de constatar que fue anunciado a unos pastores, gente mal vista, con fama de asaltar a los peregrinos y de permitir que sus ganados pastasen en la propiedad ajena. Los protagonistas del nacimiento, Mar\u00eda y Jos\u00e9, eran gente sencilla de pueblo, d\u00e9biles econ\u00f3mica, cultural y socialmente. La debilidad es, pues, el marco que preside la entrada del Nazareno en este mundo; debilidad cuya presencia se ir\u00e1 haciendo m\u00e1s densa d\u00eda tras d\u00eda hasta culminar en el \u201cpat\u00edbulo\u201d, s\u00edmbolo de ignominia y marginaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Por \u00faltimo: el evangelista Mateo evoca la presencia de una estrella que brilla en el cielo y conduce a los Reyes Magos al \u201cestablo\u201d. Curiosamente una de las etimolog\u00edas del t\u00e9rmino \u201cDios\u201d es \u201cdiv\u201d o \u201cdeiv\u201d, que significa brillar. Es una palabra que tiene su origen en la experiencia de la contemplaci\u00f3n del firmamento, de las estrellas. Expresa lo que todos sentimos cuando elevamos nuestros ojos al cielo: admiraci\u00f3n, sobrecogimiento, dependencia, invocaci\u00f3n, fascinaci\u00f3n ante tanta grandiosidad. Enseguida nos viene a la mente el \u201ccielo estrellado\u201d que tanto impresionaba a Kant, o \u201cel silencio de los espacios infinitos\u201d que sobrecog\u00eda a Pascal, o la experiencia de lo \u201ctremendo y fascinante\u201d que con tanto acierto acu\u00f1\u00f3 R. Otto. El cielo \u201cse lo saben\u201d los cient\u00edficos, pero nos sobrecoge a todos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">La otra etimolog\u00eda del t\u00e9rmino <em>Dios<\/em>, propia de las lenguas germ\u00e1nicas y anglosajonas (Gott, God), podr\u00eda derivarse de la ra\u00edz indogerm\u00e1nica \u201chu\u201d que significa llamar, suplicar. Remite a la experiencia de invocar al Misterio, al fundamento \u00faltimo de la realidad, a Dios, desde una situaci\u00f3n humana de profunda necesidad, sufrimiento y desamparo. Es lo que hacen los Salmos. Intentan conmover a Dios, suplicarle, darle gracias.<\/p>\n<div id=\"sumario_2|html\" class=\"izquierda\">\n<p class=\"texto_grande\">Jes\u00fas vivi\u00f3 en permanente roce con las v\u00edctimas del injusto reparto de los bienes de esta tierra<\/p>\n<\/div>\n<p style=\"text-align: justify\">Los evangelios informan escuetamente de que Jes\u00fas muri\u00f3 en la cruz dando un grito fuerte, invocando a Dios y pregunt\u00e1ndole por qu\u00e9 le hab\u00eda abandonado. Es posible que en sus \u00faltimos momentos Jes\u00fas experimentase crudamente la ausencia de Dios. Tal vez lo m\u00e1s correcto hist\u00f3rica y teol\u00f3gicamente sea decir que en la cruz la confianza de Jes\u00fas en Dios fue puesta duramente a prueba. Experiment\u00f3, en palabras de H\u00f6lderlin, que \u201cDios ha hecho el mundo como el mar hace la playa: retir\u00e1ndose\u201d. Bloch ten\u00eda raz\u00f3n: hubo establo al principio y pat\u00edbulo al final; y en medio, tambi\u00e9n lo se\u00f1ala Bloch, permanente roce con la \u201cgente humilde\u201d, con las v\u00edctimas de la desigualdad y del injusto reparto de los bienes de esta tierra. No es un mal elogio <em>ateo<\/em> de la Navidad.<\/p>\n<p class=\"nota_pie\"><strong>Manuel Fraij\u00f3<\/strong> es catedr\u00e1tico em\u00e9rito de Filosof\u00eda de la UNED.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><em>Fuente: <strong>www.elpais.com<\/strong><\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>All\u00e1 por los a\u00f1os setenta no era raro encontrar en alguna iglesia alemana un bel\u00e9n presidido por el siguiente texto: \u201cEl establo, el hijo del carpintero, el predicador entre gente humilde y el pat\u00edbulo al final son resultado del material hist\u00f3rico y no fruto del material dorado, preferido por la leyenda\u201d. 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