{"id":8081,"date":"2016-10-22T11:15:02","date_gmt":"2016-10-22T16:15:02","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/noticias\/san-juan-de-capistrano-23-de-octubre\/"},"modified":"2016-10-22T11:15:02","modified_gmt":"2016-10-22T16:15:02","slug":"san-juan-de-capistrano-23-de-octubre","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/san-juan-de-capistrano-23-de-octubre\/","title":{"rendered":"San Juan de Capistrano \u2013 23 de octubre"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify\">(ZENIT &#8211; Roma).- Juan es otro de esos grandes hombres que pusieron sus talentos al servicio de Cristo y su Iglesia, logrando con la oraci\u00f3n y heroica entrega que germinase el Evangelio por doquier. Obtuvo la gloria del cielo y la inmortalidad en el mundo, \u00e9sta sin perseguirla. Llev\u00f3 la bandera de la fe por toda Europa mientras la recorr\u00eda incansablemente de punta a punta; fue el escenario de su vida y quehacer apost\u00f3lico. Nunca sali\u00f3 de estos confines y, sin embargo, desde hace siglos California honra su memoria gracias a la humilde misi\u00f3n que su excelso hermano fray Jun\u00edpero Serra estableci\u00f3 all\u00ed en 1776, la m\u00e1s conocida de las que implant\u00f3; por algo se le ha denominado \u00abjoya de las misiones\u00bb. Justamente en esa fundaci\u00f3n tiene su origen la ciudad que lleva el nombre de este santo. Despu\u00e9s de una cat\u00e1strofe natural y de diversos vaivenes que la dejaron malparada, comenz\u00f3 a recobrar su esplendor a finales del s. XIX.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Naci\u00f3 Juan el 24 de octubre de 1386 en Capistrano, L\u2019\u00c1quila, Italia. Curs\u00f3 derecho en Perugia y all\u00ed alcanz\u00f3 tal prestigio como jurista que Ladislao di Durazzo, rey de N\u00e1poles, lo nombr\u00f3 gobernador de la ciudad. En 1416 intervino como pacificador entre las facciones de Perugia y Malatesta, que se hallaban enfrentadas, y fue hecho prisionero. En la c\u00e1rcel sufri\u00f3 una radical transformaci\u00f3n. Reflexion\u00f3 sobre la vida que hab\u00eda llevado, y en un sue\u00f1o san Francisco lo invit\u00f3 a unirse con sus disc\u00edpulos. Eso hizo Juan al ser liberado, despu\u00e9s de salir victorioso de interna lucha. Aplacadas las voces contradictorias que brotaban dentro de s\u00ed, el \u00fanico impedimento que podr\u00eda haber tenido era un matrimonio anterior que, por graves razones de peso, cuando ingres\u00f3 en la c\u00e1rcel ya se hab\u00eda anulado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Se hizo franciscano en Perugia en octubre de 1416, a la edad de 30 a\u00f1os. Primeramente fue destinado a misiones humildes. En ese momento la necesidad de regresar a la observancia primitiva gravitaba sobre la comunidad, instada por san Bernardino de Siena. Ambos entablaron entra\u00f1able amistad. Bernardino le ense\u00f1\u00f3 teolog\u00eda y Juan le correspondi\u00f3 estando a su lado; le defendi\u00f3 frente a las acusaciones de herej\u00eda. Adem\u00e1s compartieron similares br\u00edos que les llevaron a preservar la fe frente a los infieles. A\u00fan no hab\u00eda sido ordenado, y Juan comenz\u00f3 a destacar en la predicaci\u00f3n. A los 33 a\u00f1os recibi\u00f3 ese sacramento. Entonces el papa le nombr\u00f3 inquisidor de los fraticelos, y emprendi\u00f3 una misi\u00f3n itinerante por distintos estados europeos. Combati\u00f3 las herej\u00edas de los husitas, particip\u00f3 en la dieta de Frankfurt y fue art\u00edfice de la unidad entre los armenios y Roma. De forma reiterada le designaron vicario general de la observancia, fue nuncio apost\u00f3lico en Austria, etc.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Hac\u00eda poco que era sacerdote cuando dijo: \u00abAunque no tengo la \u00faltima responsabilidad, estoy decidido a invertir todas mis fuerzas, hasta el \u00faltimo momento de mi vida, en defensa del reba\u00f1o de Cristo\u00bb. Lo demostr\u00f3. Era un hombre de oraci\u00f3n, gran penitente. Su rostro era, en s\u00ed mismo, un tratado de vida asc\u00e9tica. Dorm\u00eda dos horas y, a veces, una sola; austero en sus alimentos, templado y prudente en sus juicios, todo caridad y dulzura, entregado por completo a su pr\u00f3jimo. Las huellas del rigor que se impuso iluminaban sus ojos; eran una candela viva de amor a Cristo. La gente le segu\u00eda y le escuchaba enfervorizada, viendo en su llamada a la conversi\u00f3n una invitaci\u00f3n del cielo. En Brescia predic\u00f3 ante 126.000 personas. Su fama a la hora de sanar a los enfermos le preced\u00eda, y muchos intentaban tomar como reliquia trozos de su t\u00fanica. Sabiendo el valor de la formaci\u00f3n, inst\u00f3 a sus hermanos al estudio: \u00abNinguno es mensajero de Dios si no anuncia la verdad; y no puede anunciar la verdad qui\u00e9n no la conoce; y no puede conocerla si no la aprendi\u00f3 [\u2026]. Deben encontrar el tiempo para dedicarse a las letras y a las ciencias&#8230; para no tentar a Dios con vanas presunciones&#8230;\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Los pont\u00edfices contaron con \u00e9l valorando sus excelentes dotes para la diplomacia, su prudencia y fidelidad a la Sede de Pedro. Tanto Mart\u00edn V, como Eugenio IV, Nicol\u00e1s V y Calixto III le encomendaron diversas causas delicadas que solvent\u00f3 admirablemente. Declin\u00f3 ser obispo en tres ocasiones; prefer\u00eda mantener la misi\u00f3n de predicador. En 1430 se implic\u00f3 en un asunto que incumb\u00eda directamente a su Orden: la unidad. Para lograrla propuso las constituciones martinianas (en honor de Mart\u00edn V), pensando que con ellas podr\u00eda mediar entre las dos tendencias polarizadas que surgieron entre los franciscanos: el laxismo y el rigorismo. No tuvo \u00e9xito en su empe\u00f1o. Sufri\u00f3 cr\u00edticas e incomprensiones internas, que se unieron a otras externas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Fue un ardoroso defensor de la fe en lugares de batalla. Animaba a las tropas a luchar bravamente por Cristo: \u00abSea avanzando que retrocediendo, golpeando o siendo golpeados, invoquen el nombre de Jes\u00fas. Solo en \u00c9l est\u00e1 la salvaci\u00f3n y la victoria\u00bb. La \u00faltima en la que particip\u00f3 fue en 1456, en Belgrado, obteniendo la victoria con su fe; ten\u00eda entonces 70 a\u00f1os. Tres meses m\u00e1s tarde, el 23 de octubre de ese a\u00f1o, muri\u00f3 en Vilak a causa de la peste. En aras de su proverbial obediencia al pont\u00edfice hubiese ido donde fuera. As\u00ed se lo hab\u00eda confesado a san Bernardino: \u00abSoy un viejo, d\u00e9bil, enfermizo&#8230; No puedo m\u00e1s&#8230; Pero si el papa lo dispusiera de otra forma, lo acepto, aunque deba arrastrarme medio muerto, o bien debiera atravesar barreras de espinas, fuego y agua\u00bb. Pero Dios hab\u00eda previsto que entregase su sangre despu\u00e9s de haber participado heroicamente en esta guerra contra el turco.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">El legado que dejaba a sus hermanos, a la Iglesia y a la posteridad era, como el de todos los santos, un compendio de virtudes heroicas desplegadas sin descanso por amor a Cristo. Tan aclamado en Europa que se le ha considerado \u00abstella Bohemorum\u00bb, \u00ablux Germanie\u00bb, \u00abclara fax Hungarie\u00bb, \u00abdecus Polonorum\u00bb, tambi\u00e9n \u00abpadre devoto\u00bb y \u00abvar\u00f3n santo\u00bb. Inocencio X lo beatific\u00f3 el 19 de diciembre de 1650. Alejandro VIII lo canoniz\u00f3 el 16 de octubre de 1690.<\/p>\n<p><span class=\"et_bloom_bottom_trigger\"><\/span><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/es.zenit.org\/\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow\">Fuente: es.zenit.org<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(ZENIT &#8211; Roma).- Juan es otro de esos grandes hombres que pusieron sus talentos al servicio de Cristo y su Iglesia, logrando con la oraci\u00f3n y heroica entrega que germinase el Evangelio por doquier. Obtuvo la gloria del cielo y la inmortalidad en el mundo, \u00e9sta sin perseguirla. 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