{"id":8149,"date":"2016-10-25T06:05:04","date_gmt":"2016-10-25T11:05:04","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/noticias\/vaticano-dicta-nuevas-normas-para-sepultura-de-muertos-cremacion-y-dispersion-de-cenizas\/"},"modified":"2016-10-25T06:05:04","modified_gmt":"2016-10-25T11:05:04","slug":"vaticano-dicta-nuevas-normas-para-sepultura-de-muertos-cremacion-y-dispersion-de-cenizas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/vaticano-dicta-nuevas-normas-para-sepultura-de-muertos-cremacion-y-dispersion-de-cenizas\/","title":{"rendered":"Vaticano dicta nuevas normas para sepultura de muertos, cremaci\u00f3n y dispersi\u00f3n de cenizas"},"content":{"rendered":"<p> VATICANO, 25 Oct. 16 (ACI).-<br \/>\n\tEl Vaticano ha presentado un documento acerca de la sepultura de los difuntos y la conservaci&oacute;n de las cenizas en caso de cremaci&oacute;n, elaborado por la Congregaci&oacute;n para la Doctrina de la Fe que est&aacute; presidida por el Cardenal Gerhard M&uuml;ller.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tEl fin de la nueva instrucci&oacute;n es &ldquo;reafirmar las razones doctrinales y pastorales para la preferencia de la sepultura de los cuerpos y de emanar normas relativas a la conservaci&oacute;n de las cenizas en el caso de la cremaci&oacute;n&rdquo;.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tLas nuevas normas establecen qu&eacute; hacer con las cenizas, c&oacute;mo comportarse y evitar actitudes err&oacute;neas as&iacute; como reafirmar que la Iglesia contin&uacute;a prefiriendo la sepultura.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\t&ldquo;Siguiendo la antiqu&iacute;sima tradici&oacute;n cristiana, la Iglesia recomienda insistentemente que los cuerpos de los difuntos sean sepultados en los cementerios u otros lugares sagrado&rdquo;, no obstante, &ldquo;el documento comienza con el recuerdo de que &ldquo;para resucitar con Cristo, es necesario morir con Cristo, es necesario dejar este cuerpo para ir a morar cerca del Se&ntilde;or&rdquo;.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tEl texto rememora que en 1963 la propia Santa Sede estableci&oacute; que &ldquo;la Iglesia aconseja vivamente la piadosa costumbre de sepultar el cad&aacute;ver de los difuntos&rdquo;, pero &ldquo;agreg&oacute; que la cremaci&oacute;n no es contraria a ninguna verdad natural o sobrenatural y que no se les negaran los sacramentos y los funerales a los que hab&iacute;an solicitado ser cremados, siempre que esta opci&oacute;n no obedezca a la negaci&oacute;n de los dogmas cristianos o por odio contra la religi&oacute;n cat&oacute;lica y la Iglesia&rdquo;.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tSin embargo, Doctrina de la Fe destaca que la cremaci&oacute;n se ha extendido &ldquo;notablemente en muchos pa&iacute;ses&rdquo; y &ldquo;al mismo tiempo tambi&eacute;n se han propagado nuevas ideas en desacuerdo con la fe de la Iglesia&rdquo;.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tPara meter en contexto, el Vaticano explica que &ldquo;gracias a Cristo, la muerte cristiana tiene un sentido positivo. La visi&oacute;n cristiana de la muerte se expresa de modo privilegiado en la liturgia de la Iglesia&rdquo;.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tEl Vaticano tambi&eacute;n recuerda que &ldquo;la inhumaci&oacute;n es en primer lugar la forma m&aacute;s adecuada para expresar la fe y la esperanza en la resurrecci&oacute;n corporea&rdquo;. &ldquo;La Iglesia, como madre acompa&ntilde;a al cristiano durante su peregrinaci&oacute;n terrena, ofrece al Padre, en Cristo, el hijo de su gracia, y entregar&aacute; sus restos mortales a la tierra con la esperanza de que resucitar&aacute; en la gloria&rdquo;, dice el documento.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\t&ldquo;Enterrando los cuerpos de los fieles difuntos, la Iglesia confirma su fe en la resurrecci&oacute;n de la carne, y pone de relieve la alta dignidad del cuerpo humano como parte integrante de la persona con la cual el cuerpo comparte la historia&rdquo;.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tLa Iglesia advierte por tanto que &ldquo;no puede permitir, por lo tanto, actitudes y rituales que impliquen conceptos err&oacute;neos de la muerte, considerada como anulaci&oacute;n definitiva de la persona, o como momento de fusi&oacute;n con la Madre naturaleza o con el universo, o como una etapa en el proceso de re-encarnaci&oacute;n, o como la liberaci&oacute;n definitiva de la &lsquo;prisi&oacute;n&rsquo; del cuerpo&rdquo;.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tPor otro lado, manifiesta que &ldquo;la sepultura en los cementerios u otros lugares sagrados responde adecuadamente a la compasi&oacute;n y el respeto debido a los cuerpos de los fieles difuntos, que mediante el Bautismo se han convertido en templo del Esp&iacute;ritu Santo&rdquo;.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tLa nueva instrucci&oacute;n no quiere que se olvide que &ldquo;mediante la sepultura de los cuerpos en los cementerios, en las iglesias o en las &aacute;reas a ellos dedicadas, la tradici&oacute;n cristiana ha custodiado la comuni&oacute;n entre los vivos y los muertos, y se ha opuesto a la tendencia a ocultar o privatizar el evento de la muerte y el significado que tiene para los cristianos&rdquo;.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tCremaci&oacute;n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tLa Iglesia establece ahora que &ldquo;cuando razones de tipo higi&eacute;nicas, econ&oacute;micas o sociales lleven a optar por la cremaci&oacute;n, &eacute;sta no debe ser contraria a la voluntad expresa o razonablemente presunta del fiel difunto, la Iglesia no ve razones doctrinales para evitar esta pr&aacute;ctica, ya que la cremaci&oacute;n del cad&aacute;ver no toca el alma y no impide a la omnipotencia divina resucitar el cuerpo y por lo tanto no contiene la negaci&oacute;n objetiva de la doctrina cristiana sobre la inmortalidad del alma y la resurrecci&oacute;n del cuerpo&rdquo;.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tSin embargo, &ldquo;la Iglesia sigue prefiriendo la sepultura de los cuerpos, porque con ella se demuestra un mayor aprecio por los difuntos; sin embargo, la cremaci&oacute;n no est&aacute; prohibida a no ser que haya sido elegida por razones contrarias a la doctrina cristiana&rdquo;, aunque se deber&aacute; tener cuidado de cometer alg&uacute;n &ldquo;esc&aacute;ndalo o indiferencia religiosa&rdquo;.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tPero, &ldquo;si por razones leg&iacute;timas se opta por la cremaci&oacute;n del cad&aacute;ver, las cenizas del difunto, por regla general, deben mantenerse en un lugar sagrado, es decir, en el cementerio o, si es el caso, en una iglesia o en un &aacute;rea especialmente dedicada a tal fin por la autoridad eclesi&aacute;stica competente&rdquo;.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\t&ldquo;Desde el principio, los cristianos han deseado que sus difuntos fueran objeto de oraciones y recuerdo de parte de la comunidad cristiana. Sus tumbas se convirtieron en lugares de oraci&oacute;n, recuerdo y reflexi&oacute;n&rdquo;.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tEn este sentido, &ldquo;los fieles difuntos son parte de la Iglesia, que cree en la comuni&oacute;n de los que peregrinan en la tierra, de los que se purifican despu&eacute;s de muertos y de los que gozan de la bienaventuranza celeste, y que todos se unen en una sola Iglesia&rdquo;.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tLa instrucci&oacute;n establece por tanto que &ldquo;la conservaci&oacute;n de las cenizas en un lugar sagrado puede ayudar a reducir el riesgo de sustraer a los difuntos de la oraci&oacute;n y el recuerdo de los familiares y de la comunidad cristiana&rdquo;. As&iacute;, &ldquo;adem&aacute;s, se evita la posibilidad de olvido, falta de respeto y malos tratos, que pueden sobrevenir sobre todo una vez pasada la primera generaci&oacute;n, as&iacute; como pr&aacute;cticas inconvenientes o supersticiosas&rdquo;.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tDoctrina de la fe se&ntilde;ala que est&aacute; totalmente prohibida &ldquo;la conservaci&oacute;n de las cenizas en el hogar&rdquo;. &ldquo;S&oacute;lo en casos de graves y excepcionales circunstancias, dependiendo de las condiciones culturales de car&aacute;cter local, el Ordinario, de acuerdo con la Conferencia Episcopal o con el S&iacute;nodo de los Obispos de las Iglesias Orientales, puede conceder el permiso para conservar las cenizas en el hogar&rdquo;. &ldquo;Las cenizas, sin embargo, no pueden ser divididas entre los diferentes n&uacute;cleos familiares y se les debe asegurar respeto y condiciones adecuadas de conservaci&oacute;n&rdquo;, dice tambi&eacute;n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tEl Papa Francisco tambi&eacute;n ha aprobado que &ldquo;para evitar cualquier malentendido pante&iacute;sta, naturalista o nihilista, no sea permitida la dispersi&oacute;n de las cenizas en el aire, en la tierra o en el agua o en cualquier otra forma, o la conversi&oacute;n de las cenizas en recuerdos conmemorativos, en piezas de joyer&iacute;a o en otros art&iacute;culos, teniendo en cuenta que para estas formas de proceder no se pueden invocar razones higi&eacute;nicas, sociales o econ&oacute;micas que pueden motivar la opci&oacute;n de la cremaci&oacute;n&rdquo;.&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>VATICANO, 25 Oct. 16 (ACI).- El Vaticano ha presentado un documento acerca de la sepultura de los difuntos y la conservaci&oacute;n de las cenizas en caso de cremaci&oacute;n, elaborado por la Congregaci&oacute;n para la Doctrina de la Fe que est&aacute; presidida por el Cardenal Gerhard M&uuml;ller. 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