{"id":8198,"date":"2016-10-26T05:40:04","date_gmt":"2016-10-26T10:40:04","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/noticias\/papa-la-unica-via-de-solucion-es-la-de-la-solidaridad\/"},"modified":"2016-10-26T05:40:04","modified_gmt":"2016-10-26T10:40:04","slug":"papa-la-unica-via-de-solucion-es-la-de-la-solidaridad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/papa-la-unica-via-de-solucion-es-la-de-la-solidaridad\/","title":{"rendered":"Papa: \u201cLa \u00fanica v\u00eda de soluci\u00f3n es la de la solidaridad\u201d"},"content":{"rendered":"<p> <img src='http:\/\/media02.radiovaticana.va\/photo\/2016\/10\/26\/AP3714755_Thumbnail.jpg' alt='' align='left' hspace='5'> <\/p>\n<p>(RV).- &ldquo;En algunas partes del mundo surgen muros y barreras. A veces parece que la obra silenciosa de muchos hombres y mujeres que, de diversos modos, se ofrecen para ayudar y asistir a los pr&oacute;fugos y a los migrantes sea opacada por el murmullo de otros que dan voz a un instintivo ego&iacute;smo&rdquo;, con estas palabras el Papa Francisco explic&oacute; en la Audiencia General del &uacute;ltimo mi&eacute;rcoles de octubre, el significado de las Obras de Misericordia corporales de acoger al extranjero y vestir al desnudo.<\/p>\n<p>Continuando su ciclo de catequesis sobre la misericordia en la Sagrada Escritura, el Obispo de Roma se&ntilde;al&oacute; que, estas Obras de misericordia corporales, el Se&ntilde;or Jes&uacute;s nos lo ha transmitido para mantener siempre viva y din&aacute;mica nuestra fe. Estas obras, dijo el Pont&iacute;fice, muestran que los cristianos no est&aacute;n cansados e inactivos en la espera del encuentro final con el Se&ntilde;or, sino que cada d&iacute;a van a su encuentro, reconociendo su rostro en aquel de tantas personas que piden ayuda.<\/p>\n<p>Comentando un pasaje del Evangelio de San Mateo (25,35-36), el Papa Francisco invit&oacute; a reflexionar en las palabras de Jes&uacute;s: &laquo;Estaba de paso, y me alojaron; desnudo, y me vistieron&raquo;. En nuestro tiempo &ndash; afirm&oacute; el Obispo de Roma &ndash; es todav&iacute;a actual la obra que se refiere a los forasteros. La crisis econ&oacute;mica, los conflictos armados y los cambios clim&aacute;ticos llevan a tantas personas a emigrar. Sin embargo, las migraciones no son un fen&oacute;meno nuevo, sino que pertenecen a la historia de la humanidad. Es una falta de memoria hist&oacute;rica &ndash; se&ntilde;al&oacute; el Papa &ndash; pensar que estas sean algo proprio de nuestro tiempo.<\/p>\n<p><strong>Texto completo de la catequesis del Papa Francisco<\/strong><\/p>\n<p>Queridos hermanos y hermanas, &iexcl;buenos d&iacute;as!<\/p>\n<p>Proseguimos con la reflexi&oacute;n sobre las Obras de misericordia corporales, que el Se&ntilde;or Jes&uacute;s nos ha transmitido para mantener siempre viva y din&aacute;mica nuestra fe. Estas obras, de hecho, muestran que los cristianos no est&aacute;n cansados e inactivos en la espera del encuentro final con el Se&ntilde;or, sino que cada d&iacute;a van a su encuentro, reconociendo su rostro en aquel de tantas personas que piden ayuda. Hoy nos detenemos en estas palabras de Jes&uacute;s: &laquo;Estaba de paso, y me alojaron; desnudo, y me vistieron&raquo; (Mt 25,35-36). En nuestro tiempo es todav&iacute;a actual la obra que se refiere a los forasteros. La crisis econ&oacute;mica, los conflictos armados y los cambios clim&aacute;ticos llevan a tantas personas a emigrar. Sin embargo, las migraciones no son un fen&oacute;meno nuevo, sino que pertenecen a la historia de la humanidad. Es falta de memoria hist&oacute;rica pensar que estas sean algo proprio de nuestro tiempo.<\/p>\n<p>La Biblia nos ofrece muchos ejemplos concretos de migraci&oacute;n. Basta pensar en Abrah&aacute;n. La llamada de Dios lo llev&oacute; a dejar su pa&iacute;s para ir a otro: &laquo;Deja tu tierra natal y la casa de tu padre, y ve al pa&iacute;s que yo te mostrar&eacute;&raquo; (Gen 12,1). Y as&iacute; tambi&eacute;n fue para el pueblo de Israel, que de Egipto, donde era esclavo, camin&oacute; marchando por cuarenta a&ntilde;os en el desierto hasta cuando lleg&oacute; a la tierra prometida por Dios. La misma Sagrada Familia &ndash; Mar&iacute;a, Jos&eacute; y el peque&ntilde;o Jes&uacute;s &ndash; fue obligada a emigrar para huir de las amenazas de Herodes: &laquo;Jos&eacute; se levant&oacute;, tom&oacute; de noche al ni&ntilde;o y a su madre, y se fue a Egipto. All&iacute; permaneci&oacute; hasta la muerte de Herodes&raquo; (Mt 2,14-15). La historia de la humanidad es una historia de migraciones: en cada latitud, no existe un pueblo que no haya conocido el fen&oacute;meno migratorio.<\/p>\n<p>En el curso de los siglos hemos asistido a prop&oacute;sito a grandes expresiones de solidaridad, a pesar que no han faltado tensiones sociales. Hoy, el contexto de la crisis econ&oacute;mica favorece lamentablemente el surgir de actitudes de cerraz&oacute;n y de no acogida. En algunas partes del mundo surgen muros y barreras. A veces parece que la obra silenciosa de muchos hombres y mujeres que, de diversos modos, se ofrecen para ayudar y asistir a los pr&oacute;fugos y a los migrantes sea opacada por el murmullo de otros que dan voz a un instintivo ego&iacute;smo. Pero la cerraz&oacute;n no es la soluci&oacute;n, al contrario, termina por favorecer los tr&aacute;ficos criminales. La &uacute;nica v&iacute;a de soluci&oacute;n es aquella de la solidaridad. Solidaridad &hellip; solidaridad con los migrantes, solidaridad con los forasteros&hellip;<\/p>\n<p>El compromiso de los cristianos en este campo es urgente hoy como en el pasado. Para mirar s&oacute;lo al siglo pasado, recordemos la estupenda figura de Santa Francisca Cabrini, que dedic&oacute; su vida junto a la de sus compa&ntilde;eras a los migrantes hacia los Estados Unidos de Am&eacute;rica. Tambi&eacute;n hoy tenemos necesidad de estos testimonios para que la misericordia pueda alcanzar a tantos que se encuentran en necesidad. Es un compromiso que involucra a todos, ninguno excluido. Las di&oacute;cesis, las parroquias, los institutos de vida consagrada, las asociaciones y movimientos, como tambi&eacute;n cada cristiano, todos estamos llamados a acoger a los hermanos y a las hermanas que huyen de la guerra, del hambre, de la violencia y de condiciones de vida deshumanos. Todos juntos somos una gran fuerza de ayuda para cuantos han perdido la patria, la familia, el trabajo y la dignidad. Hace algunos d&iacute;as, ha sucedido una peque&ntilde;a historia, de ciudad. Hab&iacute;a un refugiado que buscaba una calle y una se&ntilde;ora se le acerc&oacute; y le dijo: &ldquo;&iquest;Usted busca algo?&rdquo;. Estaba sin zapatos, este refugiado. Y &eacute;l dijo: &ldquo;Yo quisiera ir a San Pedro para pasar por la Puerta Santa&rdquo;. Y la se&ntilde;ora pens&oacute;: &ldquo;Pero, no tiene zapatos, &iquest;c&oacute;mo iremos caminando?&rdquo;. Y llam&oacute; un taxi. Para este migrante, aquel refugiado ol&iacute;a mal y el conductor del taxi casi no quer&iacute;a que subiera, pero al final lo dej&oacute; subir al taxi. Y la se&ntilde;ora, junto a &eacute;l. Y la se&ntilde;ora le pregunt&oacute; un poco de su historia de refugiado y de migrante, en el recorrido del viaje, los diez minutos para llegar hasta aqu&iacute;. Este hombre narr&oacute; su historia de dolor, de guerra, de hambre y porque hab&iacute;a huido de su Patria para migrar aqu&iacute;.<\/p>\n<p>Cuando llegaron, la se&ntilde;ora abri&oacute; la cartera para pagar al taxista y el taxista, el hombre, el conductor que al inicio no quer&iacute;a que este migrante subiera porque ol&iacute;a mal, le dijo a la se&ntilde;ora: &ldquo;No, se&ntilde;ora, soy yo quien debo pagar a usted porque usted me ha hecho escuchar una historia que me ha cambiado el coraz&oacute;n&rdquo;. Esta se&ntilde;ora sab&iacute;a que cosa era el dolo de un migrante, porque ten&iacute;a sangre armenia y sab&iacute;a el sufrimiento de su pueblo. Cuando nosotros hacemos una cosa de este tipo, al inicio nos negamos porque nos da un poco de incomodidad, &ldquo;pero, huele mal&hellip;&rdquo;. Pero al final, la historia nos perfuma el alma y nos hace cambiar. Piensen en esta historia y pensemos que cosa podemos hacer por los refugiados.<\/p>\n<p>Y la otra cosa es vestir a quien est&aacute; desnudo: &iquest;no quiere decir otra cosa que restituir la dignidad a quien lo ha perdido? Ciertamente dando de vestir a quien no tiene; pero pensemos tambi&eacute;n en las mujeres v&iacute;ctimas de la trata arrojadas a las calles, o a los dem&aacute;s, modos de usas el cuerpo humano como mercanc&iacute;a, incluso de los menores. Y as&iacute; tambi&eacute;n no tener un trabajo, una casa, un salario justo es una forma de desnudez, o ser discriminado por la raza o per la fe, son todas formas de &ldquo;desnudez&rdquo;, ante las cuales como cristianos estamos llamados a estar atentos, vigilantes y listos a actuar.<\/p>\n<p>Queridos hermanos y hermanas, no caigamos en la trampa de encerrarnos en nosotros mismos, indiferentes a las necesidades de los hermanos y preocupados s&oacute;lo de nuestros intereses. Es justamente en la medida en la cual nos abrimos a los dem&aacute;s que la vida se hace fecunda, la sociedad consigue la paz y las personas recuperan su plena dignidad. Y no se olviden de aquella se&ntilde;ora, no se olviden de aquel migrante que ol&iacute;a mal y no se olviden del taxista al cual el migrante hab&iacute;a cambiado el alma. Gracias.<\/p>\n<p>(Traducci&oacute;n del italiano, Renato Martinez &ndash; Radio Vaticano)<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/es.radiovaticana.va\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow\">Fuente: es.radiovaticana.va<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(RV).- &ldquo;En algunas partes del mundo surgen muros y barreras. A veces parece que la obra silenciosa de muchos hombres y mujeres que, de diversos modos, se ofrecen para ayudar y asistir a los pr&oacute;fugos y a los migrantes sea opacada por el murmullo de otros que dan voz a un instintivo ego&iacute;smo&rdquo;, con estas &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/papa-la-unica-via-de-solucion-es-la-de-la-solidaridad\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abPapa: \u201cLa \u00fanica v\u00eda de soluci\u00f3n es la de la solidaridad\u201d\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-8198","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8198","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=8198"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8198\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=8198"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=8198"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=8198"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}