{"id":8372,"date":"2016-10-31T04:40:04","date_gmt":"2016-10-31T09:40:04","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/noticias\/obispo-de-estocolmo-el-papa-en-suecia-profetico-impulso-ecumenico-y-gracia-para-los-catolicos\/"},"modified":"2016-10-31T04:40:04","modified_gmt":"2016-10-31T09:40:04","slug":"obispo-de-estocolmo-el-papa-en-suecia-profetico-impulso-ecumenico-y-gracia-para-los-catolicos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/obispo-de-estocolmo-el-papa-en-suecia-profetico-impulso-ecumenico-y-gracia-para-los-catolicos\/","title":{"rendered":"Obispo de Estocolmo: el Papa en Suecia, prof\u00e9tico impulso ecum\u00e9nico y gracia para los cat\u00f3licos"},"content":{"rendered":"<p> <img src='http:\/\/media02.radiovaticana.va\/photo\/2016\/10\/23\/ANSA1092914_Thumbnail.jpg' alt='' align='left' hspace='5'> <\/p>\n<p><span><br \/>\n<audio class=\"video-js vjs-default-skin vjs-big-play-button-centered rv-custom-audio\" controls=\"\" id=\"audioItem_8734802\" preload=\"none\"><\/audio><br \/>\n<span class=\"rv-audio-download\"><a href=\"http:\/\/media02.radiovaticana.va\/audio\/audio2\/mp3\/00555238.mp3\" title=\"Download audio\"><img decoding=\"async\" src=\"http:\/\/es.radiovaticana.va\/Modules\/Presentation\/Styles\/images-common\/icons\/download-audio-mp3_off.png\" style=\"height: 30px\" \/><\/a><\/span> <\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 13px;line-height: 1.6\">(RV).- &ldquo;La mirada de Jes&uacute;s va m&aacute;s all&aacute; de los pecados y los prejuicios; ve a la persona con los ojos de Dios, que no se detiene en el mal pasado, sino entre ve el bien futuro; no se resigna a las cerrazones, sino abre nuevos espacios de vida; no se detiene en las apariencias, sino mira el coraz&oacute;n&rdquo;, lo dijo el Papa Francisco a los fieles y peregrinos presentes en la Plaza de San Pedro para rezar la oraci&oacute;n mariana del &Aacute;ngelus del &uacute;ltimo domingo de octubre.<\/span><\/p>\n<p>Comentando el Evangelio que la liturgia presenta este XXXI Domingo del tiempo Ordinario, el Santo Padre dijo que hoy la Sagrada Escritura nos presenta un hecho sucedido en Jeric&oacute;. &ldquo;All&iacute; viv&iacute;a Zaqueo, el jefe de los publicanos, es decir, de los cobradores de impuestos. Zaqueo era un rico &ndash; afirmo el Pont&iacute;fice &ndash; colaborador de los odiados dominadores romanos, un explotador de su pueblo. &Eacute;l tambi&eacute;n quer&iacute;a ver a Jes&uacute;s, pero su condici&oacute;n de p&uacute;blico pecador no le permit&iacute;a acercarse al Maestro; adem&aacute;s, era peque&ntilde;o de estatura; por esto se sube a un &aacute;rbol, un sicomoro, a lo largo de la calle donde Jes&uacute;s deb&iacute;a pasar&rdquo;. Cuando Jes&uacute;s llega cerca a aquel &aacute;rbol, levanta la mirada y le dice: &laquo;Zaqueo, baja pronto, porque hoy tengo que alojarme en tu casa&raquo;.<\/p>\n<p>Sabemos que el deber supremo de Jes&uacute;s, dijo el Obispo de Roma, es realizar el designio del Padre sobre la humanidad, que se cumple en Jerusal&eacute;n con su condena a muerte, la crucifixi&oacute;n y, al tercer d&iacute;a, la resurrecci&oacute;n. Es el designio de salvaci&oacute;n de la misericordia del Padre. Y en este designio est&aacute; tambi&eacute;n la salvaci&oacute;n de Zaqueo, un hombre deshonesto y despreciado por todos, y por ello necesitado de conversi&oacute;n.<\/p>\n<p>&ldquo;La mirada de Jes&uacute;s &ndash; precis&oacute; el Papa &ndash; va m&aacute;s all&aacute; de los pecados y los prejuicios; ve a la persona con los ojos de Dios, que no se detiene en el mal pasado, sino entre ve el bien futuro; no se resigna a las cerrazones, sino abre nuevos espacios de vida; no se detiene en las apariencias, sino mira el coraz&oacute;n. A veces nosotros buscamos corregir y convertir a un pecador llam&aacute;ndole la atenci&oacute;n, sac&aacute;ndole en cara sus errores y su comportamiento injusto, se&ntilde;al&oacute; el Pont&iacute;fice. En cambio, &ldquo;la actitud de Jes&uacute;s con Zaqueo nos indica otro camino, dijo el Papa Francisco, aquel de mostrar a quien se equivoca su valor, aquel valor que Dios contin&uacute;a a ver no obstante todo. Esto puede provocar una sorpresa positiva, que enternece el coraz&oacute;n e impulsa a la persona a sacar fuera lo bueno que tiene en s&iacute;&rdquo;.<\/p>\n<p>(Renato Martinez &ndash; Radio Vaticano)<\/p>\n<p><strong>Palabras del Papa Francisco antes de rezar el &Aacute;ngelus dominical<\/strong><\/p>\n<p><span><br \/>\n<audio class=\"video-js vjs-default-skin vjs-big-play-button-centered rv-custom-audio\" controls=\"\" id=\"audioItem_8734441\" preload=\"none\"><\/audio><br \/>\n<span class=\"rv-audio-download\"><a href=\"http:\/\/media02.radiovaticana.va\/audio\/audio2\/mp3\/00555233.mp3\" title=\"Download audio\"><img decoding=\"async\" src=\"http:\/\/es.radiovaticana.va\/Modules\/Presentation\/Styles\/images-common\/icons\/download-audio-mp3_off.png\" style=\"height: 30px\" \/><\/a><\/span> <\/span><\/p>\n<p>Queridos hermanos y hermanas, &iexcl;buenos d&iacute;as!<\/p>\n<p>El Evangelio de hoy nos presenta un hecho sucedido en Jeric&oacute;, cuando Jes&uacute;s llega a la ciudad y fue recibido por la multitud (Cfr. Lc 19,1-10). En Jeric&oacute; viv&iacute;a Zaqueo, el jefe de los &ldquo;publicanos&rdquo;, es decir, de los cobradores de impuestos. Zaqueo era un rico colaborador de los odiados dominadores romanos, un explotador de su pueblo. &Eacute;l tambi&eacute;n &ndash; por curiosidad &ndash; quer&iacute;a ver a Jes&uacute;s, pero su condici&oacute;n de p&uacute;blico pecador no le permit&iacute;a acercarse al Maestro; adem&aacute;s, era peque&ntilde;o de estatura; y por esto se sube a un &aacute;rbol de sicomoro, a lo largo de la calle donde Jes&uacute;s deb&iacute;a pasar.<\/p>\n<p>Cuando llega cerca a aquel &aacute;rbol, Jes&uacute;s levanta la mirada y le dice: &laquo;Zaqueo, baja pronto, porque hoy tengo que alojarme en tu casa&raquo; (v. 5). &iexcl;Podemos imaginar la sorpresa de Zaqueo! Pero, &iquest;Por qu&eacute; Jes&uacute;s dice: &laquo;tengo que alojarme en tu casa&raquo;? &iquest;De qu&eacute; deber se trata? Sabemos que su deber supremo es realizar el designio del Padre para toda la humanidad, que se cumple en Jerusal&eacute;n con su condena a muerte, la crucifixi&oacute;n y, al tercer d&iacute;a, la resurrecci&oacute;n. Es el designio de salvaci&oacute;n de la misericordia del Padre. Y en este designio est&aacute; tambi&eacute;n la salvaci&oacute;n de Zaqueo, un hombre deshonesto y despreciado por todos, y por ello necesitado de convertirse. De hecho, el Evangelio dice que, cuando Jes&uacute;s lo llam&oacute;, &laquo;todos murmuraban, diciendo: Se ha ido a alojar en casa de un pecador&raquo; (v. 7). El pueblo ve en &eacute;l un forajido, que se ha enriquecido a costa de la piel del pr&oacute;jimo. Y si Jes&uacute;s hubiese dicho: &ldquo;Baja, t&uacute;, explotador, traidor del pueblo, y ven a hablar conmigo para ajustar cuentas&rdquo;. Pero seguramente el pueblo habr&iacute;a dado un aplauso&hellip; Pero aqu&iacute; comienzan a murmurar: &ldquo;Jes&uacute;s va a la casa de &eacute;l, del pecador, del explotador&rdquo;.<\/p>\n<p>Jes&uacute;s, guiado por la misericordia, buscaba justamente a &eacute;l. Y cuando entra en casa de Zaqueo dice: &laquo;Hoy ha llegado la salvaci&oacute;n a esta casa, ya que tambi&eacute;n este hombres es un hijo de Abraham, porque el Hijo del hombre vino a buscar y a salvar lo que estaba perdido&raquo; (vv. 9-10). La mirada de Jes&uacute;s va m&aacute;s all&aacute; de los pecados y los prejuicios. &iexcl;Y esto es importante! Debemos aprenderlo&hellip; La mirada de Jes&uacute;s va m&aacute;s all&aacute; de los pecados y los prejuicios; ve a la persona con los ojos de Dios, que no se detiene en el mal pasado, sino entre ve el bien futuro; Jes&uacute;s no se resigna a las cerrazones, sino abre siempre &ndash; siempre abre &ndash; nuevos espacios de vida; no se detiene en las apariencias, sino mira el coraz&oacute;n. Y aqu&iacute; ha mirado el coraz&oacute;n herido de este hombre: herido por el pecado de la concupiscencia, de tantas cosas feas que hab&iacute;a hecho Zaqueo. Y mira aquel coraz&oacute;n herido y va all&iacute;.<\/p>\n<p>A veces nosotros buscamos corregir o convertir a un pecador llam&aacute;ndole la atenci&oacute;n, sac&aacute;ndole en cara sus errores y su comportamiento injusto. La actitud de Jes&uacute;s con Zaqueo nos indica otro camino: aquel de mostrar a quien se equivoca su valor, aquel valor que Dios contin&uacute;a a ver no obstante todo, a pesar de todos sus errores. Esto puede provocar una sorpresa positiva, que enternece el coraz&oacute;n e impulsa a la persona a sacar fuera lo bueno que tiene en s&iacute;. Es el dar confianza a las personas lo que les hacer crecer y cambiar. As&iacute; se comporta Dios con todos nosotros: no es bloqueado por nuestro pecado, sino lo supera con el amor y nos hace sentir la nostalgia del bien. Todos hemos sentido esta nostalgia del bien despu&eacute;s de un error. Y as&iacute; hace nuestro Padre Dios, as&iacute; hace Jes&uacute;s. No existe una persona que no tiene algo de bueno. Y esto mira Dios para sacarlo fuera del mal.<\/p>\n<p>La Virgen Mar&iacute;a nos ayude a ver el bien que hay en las personas que encontramos cada d&iacute;a, para que todos seamos animados a hacer emerger la imagen de Dios impresa en sus corazones. &iexcl;Y as&iacute; podamos gozar de las sorpresas de la misericordia de Dios! &iexcl;Nuestro Dios, que es el Dios de las sorpresas!<\/p>\n<p>(Traducci&oacute;n del italiano, Renato Martinez &ndash; Radio Vaticano)<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/es.radiovaticana.va\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow\">Fuente: es.radiovaticana.va<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(RV).- &ldquo;La mirada de Jes&uacute;s va m&aacute;s all&aacute; de los pecados y los prejuicios; ve a la persona con los ojos de Dios, que no se detiene en el mal pasado, sino entre ve el bien futuro; no se resigna a las cerrazones, sino abre nuevos espacios de vida; no se detiene en las apariencias, &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/obispo-de-estocolmo-el-papa-en-suecia-profetico-impulso-ecumenico-y-gracia-para-los-catolicos\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abObispo de Estocolmo: el Papa en Suecia, prof\u00e9tico impulso ecum\u00e9nico y gracia para los cat\u00f3licos\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-8372","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8372","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=8372"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8372\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=8372"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=8372"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=8372"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}