{"id":8702,"date":"2016-11-09T14:15:07","date_gmt":"2016-11-09T19:15:07","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/noticias\/comentario-a-la-liturgia-domincal-2\/"},"modified":"2016-11-09T14:15:07","modified_gmt":"2016-11-09T19:15:07","slug":"comentario-a-la-liturgia-domincal-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/comentario-a-la-liturgia-domincal-2\/","title":{"rendered":"Comentario a la liturgia domincal"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\"><b>TRIG\u00c9SIMO TERCER DOMINGO DEL TIEMPO COM\u00daN<\/b><\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\"><b>Ciclo C<\/b><\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\"><b>Textos: Malaqu\u00edas 4, 1-2a; 2 Tes 3, 7-12; Lc 21, 5-19<\/b><\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">P. Antonio Rivero, L.C. Doctor en Teolog\u00eda Espiritual, director espiritual y profesor de Humanidades Cl\u00e1sicas en el Centro de Noviciado y Humanidades y Ciencias de la Legi\u00f3n de Cristo en Monterrey (M\u00e9xico).<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\"><b>Idea principal<\/b>: \u00bfC\u00f3mo prepararnos para el final de los tiempos?<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\"><a name=\"_GoBack\"><\/a><b>S\u00edntesis del mensaje:<\/b> Estamos terminando el a\u00f1o lit\u00fargico, y es l\u00f3gico que los textos de este domingo tengan tono y sabor escatol\u00f3gico, es decir, que nos hagan mirar al futuro de la humanidad y el nuestro. A esta mirada hacia el futuro nos invitan, no s\u00f3lo el evangelio y la 1\u00aa lectura, sino tambi\u00e9n esta vez la 2\u00aa lectura de san Pablo. Ahora bien, los \u201c\u00faltimos tiempos\u201d ya los estamos anticipando siempre en la participaci\u00f3n de los sacramentos, sobre todo en la Eucarist\u00eda, y con la construcci\u00f3n de un mundo m\u00e1s humano y cristiano. Para quienes anuncian insistentemente y con tonos tremendistas que vendr\u00e1 ya el castigo y el fin de los tiempos, Cristo hoy nos dice que no es inminente: <i>\u201ceso tiene que ocurrir primero, pero el final no vendr\u00e1 en seguida\u201d<\/i>. Fe, confianza y perseverancia en el bien.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\"><b>Puntos de la idea principal<\/b>:<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\"><i><b>En primer lugar<\/b><\/i>, en la 1\u00aa lectura, el profeta Malaqu\u00edas pinta el panorama con total y crudo realismo: <i>\u201cLlega el d\u00eda, abrasador como un horno. Todos los arrogantes y los que hacen el mal ser\u00e1n como paja; el d\u00eda que llega los consumir\u00e1\u201d<\/i>. M\u00e1s claro, imposible. Son im\u00e1genes muy gr\u00e1ficas, que remiten a unas grandes verdades. Primera, Dios es el recompensador infinito de aquellos que lo sirven con fidelidad a pesar de las pruebas y el sufrimiento. Segunda verdad, llegar\u00e1 el fin del mundo y, con \u00e9l, el juicio de Dios. El tiempo en que Dios mismo ponga cada cosa en su lugar, seg\u00fan justicia. Estas palabras de Malaqu\u00edas no son agradables a la mentalidad moderna, pero no es menos cierto que la justicia que en ellas se manifiesta no invalida la bondad de Dios, que no deja de ser Padre.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\"><i><b>En segundo lugar<\/b><\/i>, Cristo en el discurso escatol\u00f3gico del evangelio de hoy desarrolla el mismo tema. Pone en guardia a los cristianos \u2013y a todos- sobre posibles enga\u00f1os: <i>\u201cTened cuidado, no os dej\u00e9is enga\u00f1ar, porque muchos se presentar\u00e1n en mi nombre, diciendo: \u201cSoy yo\u201d, y tambi\u00e9n: \u201cEl tiempo est\u00e1 cerca\u201d. No los sig\u00e1is\u201d<\/i>. No hay nada peor que la verdad deformada. No hagamos caso a quienes van por ah\u00ed proclamando y anunciando el fin del mundo. La Iglesia ha sido siempre muy cauta en estos temas. Por eso, cuando ha habido supuestamente revelaciones privadas al respecto, la Iglesia no ha dado r\u00e1pido el veredicto o la aprobaci\u00f3n, sino despu\u00e9s de un prolongado tiempo de prueba, ya sea aprob\u00e1ndolas o neg\u00e1ndolas. Por eso, lo mejor es permanecer tranquilos y serenos en nuestra oraci\u00f3n, haciendo el bien a nuestros hermanos y firmes en nuestra adhesi\u00f3n al Magisterio de la Iglesia, y no buscar alarmismos gritando que la justicia de Dios ya est\u00e1 por caer sobre nosotros como un nuevo diluvio, y que tenemos que meternos sabe Dios en qu\u00e9 nuevo arca de No\u00e9. En el plan de Dios, esas guerras, revoluciones, terremotos, epidemias, hambre\u2026tienen la misi\u00f3n de recordarnos que en esta vida todo es transitorio, todo pasa. Llegar\u00e1 el d\u00eda de los cielos nuevos y la tierra nueva. S\u00f3lo as\u00ed triunfar\u00e1n la justicia y la felicidad indeficientes.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\"><span style=\"color: #000000\"><i><b>Finalmente<\/b><\/i><\/span><span style=\"color: #000000\">, antes del fin de los tiempos vendr\u00e1n muchos sufrimientos y persecuciones para quienes quieren ser fieles a Cristo. Ha sido una constante en la vida de la Iglesia, desde sus comienzos en Jerusal\u00e9n hasta nuestros d\u00edas. Es conocida aquella sentencia que condenaba a los cristianos como reos de lesa majestad: \u201c<\/span><span style=\"color: #000000\"><i>Non licet esse vos<\/i><\/span><span style=\"color: #000000\">\u201d, es decir, no ten\u00e9is derecho a existir. Se les privaba de la vida, a pesar de que los cristianos eran los m\u00e1s fieles cumplidores de los deberes c\u00edvicos. Pero su tenor de vida honrada y limpia era una bofetada impl\u00edcita a esa vida lujuriosa y desenfrenada de muchos paganos. Hoy tambi\u00e9n seguimos siendo perseguidos, arrestados, asesinados, no s\u00f3lo por gobernantes de reg\u00edmenes comunistas y nazis, sino tambi\u00e9n por personas de otras religiones y credos. Basta echar una hojeada a las noticias mundiales. Son conocidas las palabras que Tertuliano lanzaba a los perseguidores: <\/span><span style=\"color: #000000\"><i>\u201cCuantas veces nos seg\u00e1is, somos muchos m\u00e1s; semilla de cristianos es la sangre de los m\u00e1rtires\u201d<\/i><\/span><span style=\"color: #000000\">. La Iglesia de siempre enfrenta sin temor y hasta con alegr\u00eda la persecuci\u00f3n, porque la considera un signo de su aut\u00e9ntica identificaci\u00f3n con Cristo. Rezar, sufrir, perdonar y dar testimonio de nuestra fe en todas partes, tambi\u00e9n en las grandes ciudades. Esta es la mejor manera de prepararnos para el final de los tiempos, y no con lenguajes tremendistas y escapando sabe Dios a d\u00f3nde, para escondernos y vivir una vida tranquila. <\/span><\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\"><b>Para reflexionar<\/b>: a unos d\u00edas de terminar el a\u00f1o de la Misericordia, <span style=\"color: #000000\">habr\u00eda alguno que se preguntar\u00eda leyendo hoy este evangelio: \u00bfd\u00f3nde est\u00e1 la misericordia y la justicia de Dios? A este respecto, el cardenal Gerhard Ludwig M\u00fcller dijo estas palabras: <\/span><span style=\"color: #000000\"><i>\u201cHoy ser\u00eda muy importante comprender que tanto la misericordia como la justicia derivan de la bondad divina como de una misma fuente. Una cierta comprensi\u00f3n actual de la realidad en la que hay una inflaci\u00f3n de lo afectivo y de lo sentimental, pretende convencernos de que la misericordia y la justicia son acciones antag\u00f3nicas. Sin embargo, \u201cla justicia y la misericordia se han abrazado\u201d (Sal 85, 11), es decir, para Dios, decir justicia es decir misericordia, sin oposici\u00f3n. De hecho, es imposible comprender la misericordia de Dios sin tener presente su justicia. Esta no es una especie de balanza en la que juega a equilibrar mis m\u00e9ritos y mis faltas: no lo es, porque sabemos que Dios no nos busca por nuestros m\u00e9ritos ni nos rechaza por nuestras faltas. Tampoco nos mide con reglas o con criterios de justicia externos a \u00c9l mismo, por ejemplo, aplicando sin m\u00e1s el Dec\u00e1logo a nuestra vida\u00a8<\/i><\/span><span style=\"color: #000000\"> (Informe sobre la esperanza, BAC popular, Madrid 2016).<\/span><\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\"><span style=\"color: #000000\"><b>Para rezar<\/b><\/span><span style=\"color: #000000\">: <\/span><span style=\"color: #000000\"><i>Se\u00f1or, estoy sereno y tranquilo, y con enorme confianza en Ti, porque al final vendr\u00e1 la victoria y la felicidad. Te dejo mis preocupaciones y sufrimientos en tus manos. No me hundir\u00e1n, sino que ser\u00e1n la prueba de mi fe y esperanza. Y al mismo tiempo, quiero seguir haciendo el bien a mi alrededor, con mi palabra y con mi ejemplo. Vivir\u00e9 el \u201choy\u201d sin dejar de mirar el \u201cma\u00f1ana\u201d. Soy peregrino hacia la eternidad y no quiero distraerme en bagatelas y frusler\u00edas. Con la perseverancia, me dijiste, salvar\u00e9 mi alma. Am\u00e9n.<\/i><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><span style=\"color: #000000\">Cualquier sugerencia o duda pueden comunicarse con el padre Antonio a este email: arivero@legionaries.org. <\/span><\/p>\n<p><span class=\"et_bloom_bottom_trigger\"><\/span><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/es.zenit.org\/\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow\">Fuente: es.zenit.org<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; TRIG\u00c9SIMO TERCER DOMINGO DEL TIEMPO COM\u00daN Ciclo C Textos: Malaqu\u00edas 4, 1-2a; 2 Tes 3, 7-12; Lc 21, 5-19 P. Antonio Rivero, L.C. Doctor en Teolog\u00eda Espiritual, director espiritual y profesor de Humanidades Cl\u00e1sicas en el Centro de Noviciado y Humanidades y Ciencias de la Legi\u00f3n de Cristo en Monterrey (M\u00e9xico). 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