{"id":8973,"date":"2016-11-17T07:40:05","date_gmt":"2016-11-17T12:40:05","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/noticias\/brille-la-caridad-y-la-justicia-en-el-mundo-sigan-llevando-el-mensaje-del-evangelio-aliento-del-papa-a-caritas\/"},"modified":"2016-11-17T07:40:05","modified_gmt":"2016-11-17T12:40:05","slug":"brille-la-caridad-y-la-justicia-en-el-mundo-sigan-llevando-el-mensaje-del-evangelio-aliento-del-papa-a-caritas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/brille-la-caridad-y-la-justicia-en-el-mundo-sigan-llevando-el-mensaje-del-evangelio-aliento-del-papa-a-caritas\/","title":{"rendered":"Brille la caridad y la justicia en el mundo: sigan llevando el mensaje del Evangelio, aliento del Papa a Caritas"},"content":{"rendered":"<p> <img src='http:\/\/media02.radiovaticana.va\/photo\/2016\/11\/16\/ANSA1106951_Thumbnail.jpg' alt='' align='left' hspace='5'> <\/p>\n<p>(RV).- &ldquo;Ojal&aacute; que esta Conferencia sea como el sic&oacute;moro de Jeric&oacute;, un &aacute;rbol al que se puedan subir todos, para que, a trav&eacute;s de la discusi&oacute;n cient&iacute;fica de los aspectos de la actividad empresarial, encuentren la mirada de Jes&uacute;s, y de aqu&iacute; resulten orientaciones eficaces para hacer que la actividad de todas sus empresas promueva siempre y eficazmente el bien com&uacute;n&rdquo;, con estas palabras el Papa Francisco alent&oacute; a los participantes en la Conferencia Internacional: &ldquo;Los l&iacute;deres de negocios como agentes de inclusi&oacute;n econ&oacute;mica y social&rdquo;, organizada por el Pontificio Consejo de Justicia y Paz (PCJP) y la Uni&oacute;n Internacional Cristiana de Dirigentes de Empresa (UNIAPAC).<\/p>\n<p>En su discurso, el Santo Padre resalt&oacute; el noble prop&oacute;sito de reflexionar sobre el papel de los empresarios como agentes de inclusi&oacute;n econ&oacute;mica y social. &ldquo;Quiero asegurarles desde este momento mi aliento y mis oraciones para este trabajo, afirm&oacute; el Pont&iacute;fice. La Providencia de Dios ha querido que este encuentro de UNIAPAC coincida con la conclusi&oacute;n del Jubileo Extraordinario de la Misericordia&rdquo;. Ya que, todas las actividades humanas, tambi&eacute;n la empresarial, pueden ser un ejercicio de la misericordia, que es participaci&oacute;n en el amor de Dios por los hombres. Deseo reflexionar hoy con ustedes sobre tres riesgos en la actividad empresarial, se&ntilde;al&oacute; el Obispo de Roma: el riesgo de usar bien el dinero, el riesgo de la honestidad y el riesgo de la fraternidad.<\/p>\n<p><strong>El riesgo de usar bien el dinero<\/strong><\/p>\n<p>Refiri&eacute;ndose al riesgo del uso del dinero, el Papa Francisco record&oacute; que, &ldquo;el dinero debe servir, en vez de gobernar. El dinero es s&oacute;lo un instrumento t&eacute;cnico de intermediaci&oacute;n, de comparaci&oacute;n de valores y derechos, de cumplimiento de las obligaciones y de ahorro&rdquo;. Como toda t&eacute;cnica, precis&oacute; el Pont&iacute;fice, el dinero no tiene un valor neutro, sino que adquiere valor seg&uacute;n la finalidad y las circunstancias en que se usa. Por ello, cuando se afirma la neutralidad del dinero, se est&aacute; cayendo en su poder. &ldquo;Por eso, agreg&oacute; el Sucesor de Pedro, es urgente recuperar el sentido social de la actividad financiera y bancaria, con la mejor inteligencia e inventiva de los empresarios. Esto supone asumir el riesgo de complicarse la vida, teniendo que renunciar a ciertas ganancias econ&oacute;micas&rdquo;.<\/p>\n<p><strong>El riesgo de la honestidad<\/strong><\/p>\n<p>Hay un segundo riesgo, afirm&oacute; el Papa Francisco que debe ser asumido por los empresarios. Y es el riesgo de la honestidad. &ldquo;La corrupci&oacute;n &ndash; subray&oacute; el Pont&iacute;fice &ndash; es la peor plaga social. Es la mentira de buscar el provecho personal o del propio grupo bajo las apariencias de un servicio a la sociedad&rdquo;. La corrupci&oacute;n, explic&oacute; el Papa, est&aacute; generada por la adoraci&oacute;n del dinero y vuelve al corrupto, prisionero de esa misma adoraci&oacute;n. La corrupci&oacute;n es un fraude a la democracia, y abre las puertas a otros males terribles como la droga, la prostituci&oacute;n y la trata de personas, la esclavitud, el comercio de &oacute;rganos, el tr&aacute;fico de armas, etc. La corrupci&oacute;n es hacerse seguidor del diablo, padre de la mentira. &ldquo;Una de las condiciones necesarias para el progreso social &ndash; puntualiz&oacute; el Pont&iacute;fice &ndash; es la ausencia de corrupci&oacute;n. Puede suceder que los empresarios se vean tentados a ceder a los intentos de chantaje o de extorsi&oacute;n, justific&aacute;ndose con el pensamiento de salvar la empresa y su comunidad de trabajadores, o pensando que as&iacute; har&aacute;n crecer la empresa y que un d&iacute;a podr&aacute;n librarse de esa plaga&rdquo;. Por ello, cualquier intento de corrupci&oacute;n, activa o pasiva, es comenzar a adorar al dios dinero. Al mismo tiempo, es un desaf&iacute;o a la inventiva empresarial que debe encontrar formas de hacer funcionar bien la empresa sin ceder nunca a la corrupci&oacute;n.<\/p>\n<p><strong>El riesgo de la fraternidad.<\/strong><\/p>\n<p>Finalmente, el tercer riesgo es el de la fraternidad. &ldquo;La actividad empresarial &ndash; precis&oacute; el Papa &ndash; tiene que incluir siempre el elemento de gratuidad. Las relaciones de justicia entre dirigentes y trabajadores deben ser respetadas y exigidas por todas las partes; pero, al mismo tiempo, la empresa es una comunidad de trabajo en la que todos merecen un respeto y un aprecio fraternal por parte de los superiores, colegas y subordinados&rdquo;. Sobre la fraternidad, agreg&oacute; el Pont&iacute;fice, no puedo dejar de compartir con ustedes el tema de las emigraciones y de los refugiados, que oprime nuestros corazones. &ldquo;Hoy, las emigraciones y los desplazamientos de una multitud de personas en busca de protecci&oacute;n se han convertido en un dram&aacute;tico problema humano&rdquo;. La Santa Sede y las Iglesias locales est&aacute;n haciendo esfuerzos extraordinarios para afrontar eficazmente las causas de esta situaci&oacute;n. &ldquo;Les pido ayuda tambi&eacute;n a ustedes. Por una parte, traten de convencer a los gobiernos para que renuncien a cualquier tipo de actividad b&eacute;lica. Como se dice en los ambientes de negocios: un &lsquo;mal&rsquo; acuerdo es siempre mejor que una &lsquo;buena&rsquo; pelea&rdquo;. Colaboren en crear fuentes de trabajo digno, estables y abundantes, fue el aliento del Papa, tanto en los lugares de origen como en los de llegada y, en estos, tanto para la poblaci&oacute;n local como para los inmigrantes. &ldquo;Hay que hacer que la inmigraci&oacute;n &ndash; concluy&oacute; el Papa &ndash; siga siendo un factor importante de desarrollo&rdquo;.<\/p>\n<p>(Renato Martinez &ndash; Radio Vaticano)<\/p>\n<p><strong>Texto completo del discurso del Papa Francisco<\/strong><\/p>\n<p><span><br \/>\n<audio class=\"video-js vjs-default-skin vjs-big-play-button-centered rv-custom-audio\" controls=\"\" id=\"audioItem_8895661\" preload=\"none\"><\/audio><br \/>\n<span class=\"rv-audio-download\"><a href=\"http:\/\/media02.radiovaticana.va\/audio\/audio2\/mp3\/00557963.mp3\" title=\"Download audio\"><img decoding=\"async\" src=\"http:\/\/es.radiovaticana.va\/Modules\/Presentation\/Styles\/images-common\/icons\/download-audio-mp3_off.png\" style=\"height: 30px\" \/><\/a><\/span> <\/span><\/p>\n<p>Queridos amigos:<\/p>\n<p>Ustedes han venido a Roma &ndash; al Vaticano &ndash; respondiendo a la invitaci&oacute;n del Cardenal Peter Turkson y de las autoridades de la Uni&oacute;n internacional de empresarios cat&oacute;licos, con el noble prop&oacute;sito de reflexionar sobre el papel de los empresarios como agentes de inclusi&oacute;n econ&oacute;mica y social. Quiero asegurarles desde este momento mi aliento y mis oraciones para este trabajo. La Providencia de Dios ha querido que este encuentro de UNIAPAC coincida con la conclusi&oacute;n del Jubileo Extraordinario de la Misericordia. Todas las actividades humanas, tambi&eacute;n la empresarial, pueden ser un ejercicio de la misericordia, que es participaci&oacute;n en el amor de Dios por los hombres.<\/p>\n<p>La actividad empresarial asume constantemente multitud de riesgos. Jes&uacute;s, en las par&aacute;bolas del tesoro escondido en un campo (cf. Mt 13,44) y de la perla preciosa (cf. Mt 13,45), compara la obtenci&oacute;n del Reino de los Cielos con el riesgo empresarial. Deseo reflexionar hoy con ustedes sobre tres riesgos: el riesgo de usar bien el dinero, el riesgo de la honestidad y el riesgo de la fraternidad.<\/p>\n<p>En primer lugar, el riesgo del uso del dinero. Hablar de empresas nos pone inmediatamente en relaci&oacute;n con uno de los temas m&aacute;s dif&iacute;ciles de la percepci&oacute;n moral: el dinero. He dicho varias veces que &laquo;el dinero es el esti&eacute;rcol del diablo&raquo;. Adem&aacute;s, Le&oacute;n XIII, quien inici&oacute; la doctrina social de la Iglesia, advert&iacute;a que la historia del siglo XIX hab&iacute;a dividido a las &laquo;naciones en dos clases de ciudadanos, abriendo un inmenso abismo entre una y otra&raquo; (Carta enc. Rerum novarum, 35). 40 a&ntilde;os despu&eacute;s, P&iacute;o XI preve&iacute;a el crecimiento de un &laquo;imperialismo internacional del dinero&raquo; (Carta enc. Quadragesimo anno, 109). Pasados otros 40 a&ntilde;os, Pablo VI, refiri&eacute;ndose a la Rerum Novarum, denunciaba que la concentraci&oacute;n excesiva de los medios y de los poderes &laquo;puede conducir a una nueva forma abusiva de dictadura econ&oacute;mica en el campo social, cultural e incluso pol&iacute;tico&raquo; (Carta ap. Octogesima adveniens, 44).<\/p>\n<p>Jes&uacute;s, en la par&aacute;bola del administrador injusto, exhorta a hacerse de amigos con las riquezas de iniquidad, para poder ser recibidos en las moradas eternas (cf. Lc 16, 9-15). Todos los Padres de la Iglesia han interpretado estas palabras en el sentido de que las riquezas son buenas cuando se ponen al servicio del pr&oacute;jimo, de lo contrario son inicuas (cf. Catena Aurea: Evangelio seg&uacute;n san Lucas, 16, 8-13). Por tanto, el dinero debe servir, en vez de gobernar. El dinero es s&oacute;lo un instrumento t&eacute;cnico de intermediaci&oacute;n, de comparaci&oacute;n de valores y derechos, de cumplimiento de las obligaciones y de ahorro. Como toda t&eacute;cnica, el dinero no tiene un valor neutro, sino que adquiere valor seg&uacute;n la finalidad y las circunstancias en que se usa. Cuando se afirma la neutralidad del dinero, se est&aacute; cayendo en su poder. Las empresas no deben existir para ganar dinero, aunque el dinero sirva para medir su funcionamiento. Las empresas existen para servir.<\/p>\n<p>Por eso, es urgente recuperar el sentido social de la actividad financiera y bancaria, con la mejor inteligencia e inventiva de los empresarios. Esto supone asumir el riesgo de complicarse la vida, teniendo que renunciar a ciertas ganancias econ&oacute;micas. El cr&eacute;dito debe ser accesible para la vivienda de las familias, para las peque&ntilde;as y medianas empresas, para los campesinos, para las actividades educativas, especialmente a nivel primario, para la sanidad general, para el mejoramiento y la integraci&oacute;n de los n&uacute;cleos urbanos m&aacute;s pobres. Una l&oacute;gica cremat&iacute;stica del mercado hace que el cr&eacute;dito sea m&aacute;s accesible y m&aacute;s barato para quien posee m&aacute;s recursos; y m&aacute;s caro y dif&iacute;cil para quien tiene menos, hasta el punto de dejar las franjas m&aacute;s pobres de la poblaci&oacute;n en manos de usureros sin escr&uacute;pulos. De igual modo, a nivel internacional, el financiamiento de los pa&iacute;ses m&aacute;s pobres se convierte f&aacute;cilmente en una actividad usurera. Este es uno de los grandes desaf&iacute;os para el sector empresarial y para los economistas en general, que est&aacute; llamado a conseguir un flujo estable y suficiente de cr&eacute;dito que no excluya a ninguno y que pueda ser amortizable en condiciones justas y accesibles.<\/p>\n<p>Aun cuando se admita la posibilidad de crear mecanismos empresariales que sean accesibles para todos y funcionen en beneficio de todos, hay que reconocer que siempre har&aacute; falta una generosa y abundante gratuidad. Tambi&eacute;n har&aacute; falta la intervenci&oacute;n del Estado para proteger ciertos bienes colectivos y asegurar la satisfacci&oacute;n de las necesidades humanas fundamentales. Mi predecesor san Juan Pablo II afirmaba que ignorar esto lleva a &laquo;una &ldquo;idolatr&iacute;a&rdquo; del mercado&raquo; (Carta enc. Centesimus annus, 40).<\/p>\n<p>Hay un segundo riesgo que debe ser asumido por los empresarios. El riesgo de la honestidad. La corrupci&oacute;n es la peor plaga social. Es la mentira de buscar el provecho personal o del propio grupo bajo las apariencias de un servicio a la sociedad. Es la destrucci&oacute;n del tejido social bajo las apariencias del cumplimiento de la ley. Es la ley de la selva disfrazada de aparente racionalidad social. Es el enga&ntilde;o y la explotaci&oacute;n de los m&aacute;s d&eacute;biles o menos informados. Es el m&aacute;s craso ego&iacute;smo, oculto detr&aacute;s de una aparente generosidad. La corrupci&oacute;n est&aacute; generada por la adoraci&oacute;n del dinero y vuelve al corrupto, prisionero de esa misma adoraci&oacute;n. La corrupci&oacute;n es un fraude a la democracia, y abre las puertas a otros males terribles como la droga, la prostituci&oacute;n y la trata de personas, la esclavitud, el comercio de &oacute;rganos, el tr&aacute;fico de armas, etc. La corrupci&oacute;n es hacerse seguidor del diablo, padre de la mentira.<\/p>\n<p>Sin embargo, la corrupci&oacute;n &laquo;no es un vicio exclusivo de la pol&iacute;tica. Hay corrupci&oacute;n en la pol&iacute;tica, hay corrupci&oacute;n en las empresas, hay corrupci&oacute;n en los medios de comunicaci&oacute;n, hay corrupci&oacute;n en las Iglesias y tambi&eacute;n hay corrupci&oacute;n en las organizaciones sociales y los movimientos populares&raquo; (Discurso a los participantes en el encuentro mundial de movimientos populares, 5 noviembre 2016).<\/p>\n<p>Una de las condiciones necesarias para el progreso social es la ausencia de corrupci&oacute;n. Puede suceder que los empresarios se vean tentados a ceder a los intentos de chantaje o de extorsi&oacute;n, justific&aacute;ndose con el pensamiento de salvar la empresa y su comunidad de trabajadores, o pensando que as&iacute; har&aacute;n crecer la empresa y que un d&iacute;a podr&aacute;n librarse de esa plaga. Adem&aacute;s, puede ocurrir que caigan en la tentaci&oacute;n de pensar que se trata de algo que todos hacen, y que peque&ntilde;os actos de corrupci&oacute;n destinados a obtener peque&ntilde;as ventajas no tienen mayor importancia. Cualquier intento de corrupci&oacute;n, activa o pasiva, es comenzar a adorar al dios dinero.<\/p>\n<p>El tercer riesgo es el de la fraternidad. Record&aacute;bamos c&oacute;mo san Juan Pablo II nos ense&ntilde;aba que &laquo;por encima de la l&oacute;gica de los intercambios [&#8230;] existe &ldquo;algo que es debido al hombre porque es hombre&rdquo;, en virtud de su eminente dignidad&raquo; (Carta enc. Centesimus annus, 34). Tambi&eacute;n Benedicto XVI insisti&oacute; sobre la importancia de la gratuidad, como elemento imprescindible de la vida social y econ&oacute;mica: &laquo;la caridad en la verdad pone al hombre ante la sorprendente experiencia del don, [&#8230;] el cual manifiesta y desarrolla su dimensi&oacute;n trascendente. [&#8230;] El desarrollo econ&oacute;mico, social y pol&iacute;tico necesita [&#8230;] dar espacio al principio de gratuidad como expresi&oacute;n de fraternidad&raquo; (Carta enc. Caritas in veritate, 34).<\/p>\n<p>La actividad empresarial tiene que incluir siempre el elemento de gratuidad. Las relaciones de justicia entre dirigentes y trabajadores deben ser respetadas y exigidas por todas las partes; pero, al mismo tiempo, la empresa es una comunidad de trabajo en la que todos merecen un respeto y un aprecio fraternal por parte de los superiores, colegas y subordinados. El respeto del otro como hermano debe extenderse tambi&eacute;n a la comunidad local en la que se ubica f&iacute;sicamente la empresa y, en cierto modo, todas las relaciones jur&iacute;dicas y econ&oacute;micas de la empresa deben estar moderadas, envueltas en un ambiente de respeto y fraternidad. No faltan ejemplos de acciones solidarias a favor de los m&aacute;s necesitados realizadas por el personal de las empresas, cl&iacute;nicas, universidades u otras comunidades de trabajo o de estudio. Esto deber&iacute;a ser un modo habitual de actuar, fruto de profundas convicciones por parte de todos, evitando que se convierta en una actividad ocasional para calmar la conciencia o, peor a&uacute;n, en un medio para obtener un r&eacute;dito publicitario.<\/p>\n<p>Sobre la fraternidad, no puedo dejar de compartir con ustedes el tema de las emigraciones y de los refugiados, que oprime nuestros corazones. Hoy, las emigraciones y los desplazamientos de una multitud de personas en busca de protecci&oacute;n se han convertido en un dram&aacute;tico problema humano. La Santa Sede y las Iglesias locales est&aacute;n haciendo esfuerzos extraordinarios para afrontar eficazmente las causas de esta situaci&oacute;n, buscando la pacificaci&oacute;n de las regiones y pa&iacute;ses en guerra y promoviendo el esp&iacute;ritu de acogida; pero no siempre se consigue todo lo que se desea. Les pido ayuda tambi&eacute;n a ustedes. Por una parte, traten de convencer a los gobiernos para que renuncien a cualquier tipo de actividad b&eacute;lica. Como se dice en los ambientes de negocios: un &laquo;mal&raquo; acuerdo es siempre mejor que una &laquo;buena&raquo; pelea. Colaboren en crear fuentes de trabajo digno, estables y abundantes, tanto en los lugares de origen como en los de llegada y, en estos, tanto para la poblaci&oacute;n local como para los inmigrantes. Hay que hacer que la inmigraci&oacute;n siga siendo un factor importante de desarrollo.<\/p>\n<p>La mayor&iacute;a de los que estamos aqu&iacute; pertenecemos a familias de emigrantes. Nuestros abuelos o nuestros padres, llegaron de Italia, Espa&ntilde;a, Portugal, L&iacute;bano u otros pa&iacute;ses a Am&eacute;rica del Sur y del Norte, casi siempre en condiciones de pobreza extrema. Pudieron sacar adelante una familia, progresar y hasta convertirse en empresarios porque encontraron sociedades acogedoras, a veces tan pobres como ellos, pero dispuestas a compartir lo poco que ten&iacute;an. Mantengan y transmitan este esp&iacute;ritu que tiene ra&iacute;z cristiana, manifestando tambi&eacute;n aqu&iacute; el genio empresarial.<\/p>\n<p>UNIAPAC y ACDE evocan en m&iacute; el recuerdo del empresario argentino Enrique Shaw, uno de sus fundadores, cuya causa de beatificaci&oacute;n pude promover cuando era Arzobispo de Buenos Aires. Les recomiendo que sigan su ejemplo y, para los cat&oacute;licos, acudan a su intercesi&oacute;n para ser buenos empresarios.<\/p>\n<p>El Evangelio de hace dos domingos nos propon&iacute;a la vocaci&oacute;n de Zaqueo (cf. Lc 19,1-10), aquel rico, jefe de los cobradores de impuestos de Jeric&oacute;, que se subi&oacute; a un &aacute;rbol para poder ver a Jes&uacute;s, y a quien la mirada del Se&ntilde;or lo llev&oacute; a una profunda conversi&oacute;n. Ojal&aacute; que esta Conferencia sea como el sic&oacute;moro de Jeric&oacute;, un &aacute;rbol al que se puedan subir todos, para que, a trav&eacute;s de la discusi&oacute;n cient&iacute;fica de los aspectos de la actividad empresarial, encuentren la mirada de Jes&uacute;s, y de aqu&iacute; resulten orientaciones eficaces para hacer que la actividad de todas sus empresas promueva siempre y eficazmente el bien com&uacute;n.<\/p>\n<p>Les agradezco esta visita al sucesor de San Pedro; les pido que lleven mi bendici&oacute;n a todos sus empleados, obreros y colaboradores y a sus familias. No se olviden de rezar por m&iacute;. Muchas gracias.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/es.radiovaticana.va\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow\">Fuente: es.radiovaticana.va<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(RV).- &ldquo;Ojal&aacute; que esta Conferencia sea como el sic&oacute;moro de Jeric&oacute;, un &aacute;rbol al que se puedan subir todos, para que, a trav&eacute;s de la discusi&oacute;n cient&iacute;fica de los aspectos de la actividad empresarial, encuentren la mirada de Jes&uacute;s, y de aqu&iacute; resulten orientaciones eficaces para hacer que la actividad de todas sus empresas promueva &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/brille-la-caridad-y-la-justicia-en-el-mundo-sigan-llevando-el-mensaje-del-evangelio-aliento-del-papa-a-caritas\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abBrille la caridad y la justicia en el mundo: sigan llevando el mensaje del Evangelio, aliento del Papa a Caritas\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-8973","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8973","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=8973"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8973\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=8973"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=8973"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=8973"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}