{"id":9096,"date":"2016-11-20T10:05:02","date_gmt":"2016-11-20T15:05:02","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/noticias\/texto-nueva-entrevista-del-papa-con-tv2000-sobre-el-ano-de-la-misericordia\/"},"modified":"2016-11-20T10:05:02","modified_gmt":"2016-11-20T15:05:02","slug":"texto-nueva-entrevista-del-papa-con-tv2000-sobre-el-ano-de-la-misericordia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/texto-nueva-entrevista-del-papa-con-tv2000-sobre-el-ano-de-la-misericordia\/","title":{"rendered":"TEXTO: Nueva entrevista del Papa con TV2000 sobre el A\u00f1o de la Misericordia"},"content":{"rendered":"<p> ROMA, 20 Nov. 16 (ACI).-<br \/>\n\tEl Papa Francisco concedi&oacute; una nueva entrevista, esta vez a TV2000 y a InBluRadio, en ocasi&oacute;n de la clausura del A&ntilde;o Santo de la Misericordia que concluye este domingo 20 de noviembre.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tEn la entrevista, entre otros temas, el Papa comenta c&oacute;mo ha vivido este tiempo especial, lo que m&aacute;s recuerda de los Viernes de la Misericordia, y su experiencia en la pastoral con los presos, adem&aacute;s de recordar su condena a la idolatr&iacute;a del dinero.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tA continuaci&oacute;n, el texto completo de la entrevista. La traducci&oacute;n es de &Aacute;lvaro de Juana, corresponsal de ACI Prensa en Roma.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tSantidad, ante todo gracias por el tiempo que nos concede: lo consideramos un regalo a todos los telespectadores de TV2000. Con usted queremos conversar del Jubileo que acaba de concluir. El t&eacute;rmino &ldquo;balance&rdquo; tiene un sonido comercial, est&aacute; bien para las empresas. &iquest;Pero cu&aacute;les son sus impresiones? &iquest;Est&aacute; contento de c&oacute;mo se ha vivido este Jubileo? &iquest;Cu&aacute;n santo ha sido este A&ntilde;o Santo?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tPapa Francisco: Alguno me ped&iacute;a hacer una entrevista sobre el balance, m&aacute;s o menos, y yo r&aacute;pido he pensado en el censo del Rey David, y he tenido miedo&hellip; Solo puedo dar las noticias que llegan de todo el mundo. El hecho de que el Jubileo no se haya hecho solo en Roma, sino en cada di&oacute;cesis del mundo, en las di&oacute;cesis, en las catedrales y en las iglesias que el obispo haya indicado, ese hecho que ha universalizado un poco el Jubileo. Y ha hecho mucho bien. Ha hecho mucho bien. Porque era toda la Iglesia que viv&iacute;a este Jubileo, hab&iacute;a como una atm&oacute;sfera de Jubileo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tY las noticias que vienen de las di&oacute;cesis hablan de acercamiento de la gente a la Iglesia, de encuentro con Jes&uacute;s, el encuentro&hellip; muchas cosas hermosas&hellip; Yo dir&iacute;a: ha sido una bendici&oacute;n del Se&ntilde;or y tambi&eacute;n, no dir&eacute; el punto final, pero un paso grande adelante en el proceso que comenz&oacute; con el Beato Pablo VI, y despu&eacute;s con Juan Pablo II que ha puesto el acento de una manera muy fuerte en la misericordia. Pensemos en tres hechos grandes &iquest;no?: en la enc&iacute;clica, el d&iacute;a de la Divina Misericordia en la octava de Pascua y la canonizaci&oacute;n de Sor Faustina. San Juan Pablo II ha dado un gran paso.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tY despu&eacute;s esto. Est&aacute; en una l&iacute;nea eclesial donde la misericordia es, no digo descubierta, porque ya lo estaba, sino que es proclamada fuertemente: es como una necesidad, una necesidad. Una necesidad para este mundo que creo tiene la enfermedad del descarte, la enfermedad de cerrar el coraz&oacute;n, del ego&iacute;smo, hace bien. Porque ha abierto el coraz&oacute;n y mucha gente se ha encontrado con Jes&uacute;s. No s&eacute;, esto es lo que pienso sobre el Jubileo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tCada mes ha acudido un viernes a realizar una obra de misericordia yendo a visitar un lugar de sufrimiento y acogida. Me puedo imaginar cu&aacute;ntas caras, cu&aacute;ntas historias se han cruzado en su vida durante este a&ntilde;o. &iquest;Hay alg&uacute;n caso que usted quiera recordar de manera especial porque ha quedado en su interior y le acompa&ntilde;a en el coraz&oacute;n?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tPapa Francisco: Pienso en dos que se me ocurren de manera espont&aacute;nea. La primera: cuando visit&eacute; a las mujeres que est&aacute;n siendo rescatadas del sufrimiento de la prostituci&oacute;n. Me acuerdo una de &Aacute;frica: muy guapa, muy joven&hellip;, y explotada. Estaba embarazada. No solo hab&iacute;a sufrido la explotaci&oacute;n, sino que incluso la hab&iacute;an sometido a palizas y torturas: &lsquo;Tienes que ir a trabajar&rsquo;&hellip; Y ella, cuando contaba su historia, hab&iacute;a 15 ni&ntilde;as all&iacute; que me contaron sus historias, me dijo: &lsquo;Padre, he dado a luz en invierno en medio del camino y sola. &iexcl;Sola! Y ahora mi ni&ntilde;a est&aacute; muerta&rsquo;. La hac&iacute;an trabajar hasta el final del d&iacute;a, porque si no llevaba suficientes ganancias la golpeaban y la torturaban. Un d&iacute;a le cortaron una oreja porque no hab&iacute;a ganado lo suficiente. Esto es&hellip; Y yo pensaba no solo en los explotadores, sino tambi&eacute;n en los que pagan a las ni&ntilde;as: &iquest;Es que acaso no saben que con ese dinero, para buscar una satisfacci&oacute;n sexual, est&aacute;n contribuyendo a la explotaci&oacute;n de esas ni&ntilde;as?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tLa segunda: aquel d&iacute;a que fui a acompa&ntilde;ar en los dos extremos de la vida: el principio y el final. Fui al hospital cercano al Gemelli, un hospital que tiene relaci&oacute;n con el Gemelli, pero para enfermos terminales. El mismo d&iacute;a fui al hospital San Giovanni, a la sala de maternidad, y hab&iacute;a una mujer llorando, llorando, llorando, delante de sus hijos gemelos&hellip;, peque&ntilde;os pero muy bellos. Su tercer hijo hab&iacute;a muerto. Eran tres, pero uno hab&iacute;a muerto. Ella lloraba por su hijo muerto mientras acariciaba a los otros dos. El don de la vida.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tY entonces pens&eacute; en esa costumbre de deshacerse de los ni&ntilde;os antes de que nazcan, ese horrendo crimen. Se deshacen de ellos porque les resulta mejor as&iacute;, porque es m&aacute;s c&oacute;modo. Es una responsabilidad muy grande, es un pecado grav&iacute;simo, &iquest;no? Es una responsabilidad muy grande.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tEsta madre, que hab&iacute;a tenido tres hijos, lloraba por el que hab&iacute;a muerto, y no pod&iacute;a consolarse con los dos que estaban vivos. El amor de la vida en cualquier situaci&oacute;n&hellip; Me resulta tan grande&hellip; Dos cosas que he visto&hellip;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tUsted a menudo repite que desea una Iglesia pobre para los pobres: &iquest;Es de verdad posible? &iquest;Observa a la Iglesia como instituci&oacute;n o ve en realidad tambi&eacute;n a cada uno de nosotros?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tPapa Francisco: La Iglesia como instituci&oacute;n la hacemos nosotros, cada uno de nosotros; la comunidad somos nosotros. El enemigo m&aacute;s grande &ndash;&iexcl;m&aacute;s grande!&ndash; de Dios es el dinero. Recuerden que Jes&uacute;s al dinero le da el estatus de Se&ntilde;or, de jefe cuando dice: &lsquo;Ninguno puede servir a dos se&ntilde;ores: a Dios o al dinero&rsquo;. Dios y las riquezas. No dice Dios y &ndash;no s&eacute;&ndash; la enfermedad, o Dios y cualquier otra cosa: el dinero. Porque el dinero es el &iacute;dolo. Lo vemos ahora, &iquest;no? En este mundo donde el dinero parece que manda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tEl dinero es un instrumento hecho para servir, y la pobreza est&aacute; en el coraz&oacute;n del Evangelio y Jes&uacute;s habla de este desencuentro: dos se&ntilde;ores, dos jefes. O me alisto con este o con este. O me pongo de parte de este que es mi Padre o de parte de este que me hace esclavo. Y despu&eacute;s la verdad: el diablo siempre entra por el bolsillo, siempre. Es su puerta de entrada. Se debe luchar por hacer una Iglesia pobre para los pobres seg&uacute;n el Evangelio, &iquest;no? Se debe luchar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tY cuando yo veo Mateo 25, que es el protocolo sobre el que nosotros seremos juzgados, entiendo mejor qu&eacute; significa &lsquo;una Iglesia pobre para los pobres&rsquo;: las obras de misericordia, &iquest;no?, en Mateo 25. Es posible pero siempre se debe luchar porque la tentaci&oacute;n de la riqueza es muy grande. San Ignacio de Loyola nos ense&ntilde;a en los ejercicios que hay tres escalones: el primero la riqueza que comienza a corromper el alma, despu&eacute;s la vanidad, las pompas de jab&oacute;n, una vida vanidosa, el aparentar, el figurar&hellip; y despu&eacute;s, la soberbia, el orgullo. Y de all&iacute;, todos los pecados. Pero el primer escal&oacute;n es el dinero, la falta de pobreza. Por eso no es f&aacute;cil, y necesita continuamente reflexionar, examinarse&hellip;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tUna pregunta personal, si es posible: hablando de s&iacute; mismo, usted a menudo se ha definido como un pecador al cual el Se&ntilde;or ha mirado. Le quer&iacute;a preguntar: &iquest;cu&aacute;les son las tentaciones de un Papa y c&oacute;mo explicar&iacute;a a quien no es creyente, a quien no tiene el don de la fe, esta experiencia de ser mirado por el Se&ntilde;or? &iquest;C&oacute;mo la cuenta, c&oacute;mo la explica?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tPapa Francisco: Las tentaciones del Papa son las tentaciones de cualquier persona, de cualquier hombre. Seg&uacute;n las debilidades de personalidad, que el diablo siempre usa para entrar, que son la impaciencia, el ego&iacute;smo, despu&eacute;s un poco de pereza&hellip; puede suceder, pero entran todas, todas&hellip;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tY las tentaciones nos acompa&ntilde;an hasta el &uacute;ltimo momento, &iquest;no? Los santos han sido tentados hasta el &uacute;ltimo momento, y Santa Teresa del Ni&ntilde;o Jes&uacute;s dec&iacute;a que se debe rezar mucho por los moribundos porque el diablo desencadena una tempestad de tentaciones, en ese momento, &iquest;no? Y tambi&eacute;n a ella. Ella ha sido tentada en la desconfianza, de falta de fe, &iquest;no? Seca como una piedra. Pero logr&oacute; fiarse del Se&ntilde;or, sin sentir nada y s&iacute; venci&oacute; la tentaci&oacute;n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tY dec&iacute;a por esto que es importante rezar por los moribundos. &lsquo;La vida del hombre es una milicia sobre la tierra&rsquo;, dice el libro, uno de los sapienciales. Es luchar para vencer las tentaciones. Siempre nos acompa&ntilde;ar&aacute;n. Respecto a esa expresi&oacute;n, es una experiencia, esa que yo he tenido, ese 21 de septiembre, que entr&eacute; en la iglesia&hellip; yo era un joven practicante, pero al agua de rosas. Y vi a un sacerdote que no conoc&iacute;a, me confes&eacute; y sal&iacute; diferente y cambi&eacute;, Y desde ah&iacute; hasta hoy, el Se&ntilde;or contin&uacute;a mir&aacute;ndome con misericordia y salv&aacute;ndome. As&iacute; vivo mi experiencia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tQuerr&iacute;a preguntarle una cosa sobre los presos. Usted hace dos semanas recibi&oacute; en Roma a los reclusos y dijo que a menudo se pregunta &ndash;y quiz&aacute;s deber&iacute;amos hacerlo todos&ndash; &lsquo;por qu&eacute; no yo, por qu&eacute; ellos y no yo&rsquo;. &iquest;Qu&eacute; debemos decir y hacer para entender esto y qu&eacute; debemos hacer frente a las leyes?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tPapa Francisco: La primera parte de la pregunta. El otro d&iacute;a llam&eacute;, el domingo pasado, a uno que conoc&iacute;a, en la c&aacute;rcel de Buenos Aires, y le he preguntado: &lsquo;&iquest;c&oacute;mo est&aacute;s?&rsquo; &lsquo;Bien&hellip;&rsquo;. &nbsp;Busco, cuando tengo un poco de tiempo, poder llamar, telefonear a los presos que he conocido cuando los visitaba porque tengo este sentimiento: &iquest;por qu&eacute; &eacute;l y no yo? Si yo&hellip; pero el Se&ntilde;or tiene motivos suficientes para mandarme a la c&aacute;rcel, y &eacute;l lo ha cubierto&hellip; Porque un preso no es castigado al final, es castigado cuando empieza, puede ser castigado cuando inicia y yo he tenido muchos inicios de cosas feas y he tenido en mi vida que si el Se&ntilde;or hubiese quitado la mano de encima m&iacute;o&hellip; esto es el &lsquo;por qu&eacute; ellos y yo no&rsquo;.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tY despu&eacute;s hay un pensamiento entre nosotros que es una idea difundida: ese que est&aacute; en la c&aacute;rcel es porque ha hecho alguna cosa fea. Que la pague. La c&aacute;rcel como castigo. Y esto no es bueno. La c&aacute;rcel es como un &lsquo;purgatorio&rsquo;, pensemos, es decir, para prepararse para la reinserci&oacute;n. No hay una verdadera pena sin esperanza. Si una pena no tiene esperanza no es una pena cristiana, no es humana. Por eso, la pena de muerte no est&aacute; bien.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tS&iacute;, usted me podr&aacute; decir que en el 400, en el 500, ataban a los criminales, la pena de muerte, con la esperanza de que fuesen al Para&iacute;so, ah&iacute; estaba el capell&aacute;n que te mandaba al para&iacute;so. Pienso en el gran don Cafasso, all&iacute;, al lado de la horca. Pero era otra antropolog&iacute;a, otra cultura. Hoy no se puede pensar as&iacute;. Tambi&eacute;n los prisioneros de por vida, as&iacute; fr&iacute;o, es una pena de muerte un poco encubierta. &iquest;Pero en el caso de una persona que por sus caracter&iacute;sticas psicol&oacute;gicas no de una garant&iacute;a de reinserci&oacute;n? Hay forma de reinsertarlo con el trabajo, con la cultura en el interior de un cierto r&eacute;gimen de c&aacute;rcel, pero en la que &eacute;l se sienta &uacute;til en la sociedad, despierto, y el alma es cambiada, no es aquello que ha hecho el reo, un criminal, sino uno que ha cambiado su vida y ahora hace algo en la c&aacute;rcel que lo reinserta y se siente con otra dignidad. Esto es importante. Pero el muro sea de muerte, sea cadena perpetua, as&iacute;, como pena&ndash; no ayuda. No s&eacute; si me he explicado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tY despu&eacute;s, algo que me da mucha ternura cuando miro &ndash;o miraba en Buenos Aires&ndash; la cola para entrar a la visita en la c&aacute;rcel: las madres. Mujeres que no tienen verg&uuml;enza de hacer la fila, delante de toda la ciudad, porque pasan los buses, pasa la gente&hellip; &lsquo;Es mi hijo: yo voy&rsquo;. Cu&aacute;nto amor &iquest;eh? Una madre&#8230; Tambi&eacute;n esposas que van all&iacute; y que sufren tantas humillaciones por entrar, pero tambi&eacute;n la humillaci&oacute;n de hacer la cola delante de todo el mundo. Esto a m&iacute; me ha hecho mucho bien y me ha hecho preguntarme: &lsquo;&iquest;Yo doy la cara por mis fieles, por mis cristianos? &iquest;O no?&rsquo;. Para m&iacute; ha sido motivo de reflexi&oacute;n, me ha hecho mucho bien ver a estas mujeres valientes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tSantidad, Usted ha dicho que la actitud humana m&aacute;s cercana a la gracia divina es el humor: una afirmaci&oacute;n que puede parecer un poco extra&ntilde;a en boca de un Papa. &iquest;Por qu&eacute;? &iquest;Quiz&aacute;s porque se necesita haber recibido una gran gracia, un gran don para ser capaz de re&iacute;rse de los propios defectos?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tPapa Francisco: El sentido del humor es una gracia que yo pido todos los d&iacute;as, y rezo esa hermosa oraci&oacute;n de Santo Tom&aacute;s Moro: &lsquo;Dame, Se&ntilde;or, el sentido del humor&rsquo;; que yo sepa re&iacute;r ante una broma. Es muy hermosa esa oraci&oacute;n. Porque el sentido del humor te lleva, te hace ver lo provisional de la vida y tomar las cosas un esp&iacute;ritu de alma redimida. Es una actitud humana, pero la m&aacute;s cercana a la gracia de Dios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tConoc&iacute; un sacerdote &ndash;un gran sacerdote, un gran pastor, por citar uno&ndash; que ten&iacute;a un sentido del humor grande, pero hac&iacute;a mucho bien con &eacute;l, porque relativizaba las cosas: &lsquo;Lo absoluto es Dios pero esto se organiza, si puedes&hellip; estate tranquilo&hellip;&rsquo;: pero sin decirlo as&iacute;, sab&iacute;a hacerlo sentir, con el sentido del humor. Y de &eacute;l se dec&iacute;a: &lsquo;Pero este sabe re&iacute;rse de los otros, de s&iacute; mismo, tambi&eacute;n de su propia sombra&rsquo;. Es esa capacidad de ser un ni&ntilde;o ante Dios. Bendecir al Se&ntilde;or con una sonrisa y tambi&eacute;n una broma bien hecha.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tUna de las obras de misericordia espirituales, se&ntilde;aladas por el Catecismo de la Iglesia Cat&oacute;lica, como usted mismo record&oacute; en la audiencia general del mi&eacute;rcoles, es soportar pacientemente a las personas molestas, que no faltan nunca. &iquest;Qu&eacute; le resulta m&aacute;s dif&iacute;cil de soportar: los insultos de sus detractores o la fingida admiraci&oacute;n de sus aduladores?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\t&iexcl;Lo segundo! Tengo alergia de los aduladores. Alergia. Me ocurre de manera natural, &iquest;eh?, no es una virtud. Porque adular a otro es usar a una persona para un uso, de forma oculta o visible, pero para conseguir algo para s&iacute; mismo. Es indigno. Nosotros, en Buenos Aires, en nuestro argot porte&ntilde;o, a los aduladores les llamamos &ldquo;chupamedias&rdquo;, que es el que se pasa todo el d&iacute;a chupando el calcet&iacute;n del otro. Y es un poco feo que un hombre bien hecho se ponga a mordisquear los calcetines de otro. Y a m&iacute;, cuando me alaban, incluso por alguna cosa que ha salido bien, pronto uno se da cuenta si te alaban alabando a Dios, &ldquo;&iexcl;est&aacute; bien, bravo, adelante, esto se debe hacer!&rdquo;, y cuando se hace para &ldquo;darse aceite&rdquo;.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tEn cuanto a los detractores&hellip;, los detractores hablan mal de m&iacute; porque me lo merezco, porque soy un pecador: o al menos eso quiero pensar (risas). Aquello que no me hace pensar, no me preocupa. &iexcl;Pero usted no se merece esto! No. Pero, por aquello que no sabe. Y as&iacute; resuelvo el problema. Pero el adulador es&hellip;, no s&eacute; c&oacute;mo se dice en italiano, es como el aceite&hellip;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\t&iquest;Qu&eacute; les responde a quienes, entre ellos muchos cristianos, piensan que la misericordia alarga las mangas de la justicia y entonces es injusta; a quienes piensan que la misericordia no puede ser la respuesta &ndash;por ejemplo&ndash; a quien nos persigue o quiz&aacute;s tambi&eacute;n por un miedo justificado, construye muros para defenderse en lugar de puentes?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tPapa Francisco: S&iacute;, al final existe el problema de la rigidez moral detr&aacute;s de esto, &iquest;no? El hijo mayor era un r&iacute;gido moral: &lsquo;Este ha gastado el dinero en una vida de pecado, no merece ser recibido as&iacute;&rsquo;. La rigidez: siempre el puesto del juez. Esa rigidez que no es la de Jes&uacute;s. Jes&uacute;s reprobar&aacute; a los doctores de la Iglesia: mucho, mucho contra la rigidez.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tUn adjetivo les dice a ellos que no querr&iacute;a que me dijese a m&iacute;: hip&oacute;crita. Cu&aacute;ntas veces Jes&uacute;s dice este adjetivo a los doctores de la ley: hip&oacute;critas. Basta leer el cap&iacute;tulo 23 de Mateo: &lsquo;Hip&oacute;crita&rsquo;. Y hacen teor&iacute;a, la misericordia s&iacute;&hellip; pero la justicia es importante. En Dios &ndash;y tambi&eacute;n en los cristianos, porque est&aacute; en Dios&ndash; la justicia es misericordiosa y la misericordia es justa. No se puede separar: es una cosa sola. &iquest;Y como se explica? Ve a un profesor de teolog&iacute;a que te lo explique&hellip; Y despu&eacute;s el Serm&oacute;n de la Monta&ntilde;a, en la versi&oacute;n de Lucas, viene el Serm&oacute;n de la llanura. &iquest;Y c&oacute;mo termina? Sean misericordiosos como el Padre. No dice: sean justos como el Padre. &iexcl;Pero es lo mismo!<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tJusticia y misericordia en Dios son una sola cosa. La misericordia es justa y la justicia es misericordia. Y no se pueden separar. Y cuando Jes&uacute;s perdona a Zaqueo y va a almorzar con los pecadores, perdona a la Magdalena, perdona a la ad&uacute;ltera, perdona a la samaritana, &iquest;es un &lsquo;manga-ancha&rsquo;? No. Hace la justicia de Dios, que es misericordia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tY otra pregunta que le quer&iacute;a hacer es: &iquest;La experiencia de la misericordia nos obliga a decir algo tambi&eacute;n al mundo de las instituciones, de la pol&iacute;tica, de los estados?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tPapa Francisco: Solo dir&eacute; una palabra que he aprendido de un anciano sacerdote. Y me viene decirle &lsquo;anciano&rsquo; aunque tiene 4 a&ntilde;os menos que yo, pero para m&iacute; es un anciano, porque es un sabio. Es curioso: yo me siento peque&ntilde;o, joven ante &eacute;l porque tiene esta sabidur&iacute;a de la ancianidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tY &eacute;l ha ense&ntilde;ado una palabra sobre la enfermedad de este mundo, de esta &eacute;poca, de este tiempo: la cardioesclerosis. Creo que la misericordia es la medicina contra esta enfermedad, la cardioesclerosis, que est&aacute; en la base de esta cultura del descarte: &lsquo;Pero esto no sirve, este anciano a la residencia de ancianos, este ni&ntilde;o que viene, no, no, no: envi&eacute;moslo al remitente&rsquo; y se descartan. &lsquo;No, tenemos que tomar esta ciudad en la guerra; &iquest;qu&eacute; otra? Pero arrojamos las bombas. Donde caen: en los hospitales, en las escuelas&hellip; Son gente que se descarta.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tY en la base de esta cultura del descarte est&aacute; la cardioesclerosis, que creo es una de las enfermedades m&aacute;s graves de este momento. La incapacidad de sentir ternura, de acercarse&hellip; el coraz&oacute;n duro&hellip; &lsquo;Yo debo ir sobre este tema y no me interesa lo dem&aacute;s&rsquo;. Y no pienso en tantas cosas feas que se hacen en el camino para ir all&iacute;. No s&eacute; si le he respondido a la pregunta porque la he escuchado y he ido por este camino.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tSiempre sobre la misericordia, hay una doble v&iacute;a para pensar en un doble pensamiento: respetar al otro, respetar a uno mismo&hellip; En cualquier caso, &iquest;cu&aacute;nto se puede respetar la relaci&oacute;n entre miembros? &iquest;C&oacute;mo se puede construir un mundo m&aacute;s compasivo?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tPapa Francisco: Pensemos en esta tercera guerra mundial que estamos viviendo, porque estamos en la tercera guerra mundial, aunque a trozos, &iquest;no? Aqu&iacute;, aqu&iacute;, aqu&iacute;&hellip;, pero estamos en guerra. Se venden armas y las venden los fabricantes y traficantes de armas. Y se las venden a los dos bandos en guerra, porque se gana dinero, &iquest;no?, con el tr&aacute;fico de armas&hellip; Hay una gran dureza de coraz&oacute;n, no hay ternura. El mundo de hoy necesita una revoluci&oacute;n de la ternura. &lsquo;Pero, Dios&hellip;&rsquo;, dej&eacute;moslo ah&iacute;. Dios se hizo tierno, Dios se ha acercado a nosotros. Pablo dice a los filipenses: &lsquo;Jes&uacute;s se despoj&oacute; a s&iacute; mismo para acercarse a nosotros, se hizo hombre como nosotros&rsquo;. Cuando hablamos de Cristo, no olvidamos la &lsquo;carne&rsquo; de Cristo. Y este mundo tiene necesidad de esa ternura que sugiere a la carne acercarse a la carne sufriente de Cristo, no hacerle sufrir m&aacute;s. Creo que los Estados que est&aacute;n en guerra deben pensar bien que una vida vale mucho, y no decir: &ldquo;Pero una vida no importa, me importa el territorio, me importa esto&hellip;&rdquo;. &iexcl;Una vida vale m&aacute;s que un territorio! Y para los fabricantes de armas, para los fabricantes de armas la cosa que menos vale es una vida. Esta es una palabra que me dec&iacute;a un alem&aacute;n: &ldquo;Hoy, la cosa que menos vale es la vida&rdquo;.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tLa &uacute;ltima pregunta Santidad: dentro de un mes cumplir&aacute; 80 a&ntilde;os&#8230;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tPapa Francisco: &iquest;Qui&eacute;n? &iquest;Yo? (risas)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tUsted. Sus d&iacute;as, lo vemos, est&aacute;n siempre llenas de compromisos, los pensamientos seguramente no le faltan. A veces le vemos cansado y ni siquiera le vemos estresado alguna vez como lo estamos muchos de nosotros, que vivimos en una sociedad donde el estr&eacute;s y tambi&eacute;n la depresi&oacute;n son enfermedades sociales. &iquest;C&oacute;mo lo hace? &iquest;Tiene alg&uacute;n secreto que quiera compartir?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tPapa Francisco: &iquest;Hay un t&eacute; especial? No s&eacute; c&oacute;mo lo hago, pero&hellip; yo rezo: eso me ayuda mucho. Oro. La oraci&oacute;n es una ayuda para m&iacute;, es estar con el Se&ntilde;or. Celebro la Misa, rezo el breviario, hablo con el Se&ntilde;or, rezo el Rosario&hellip; Para m&iacute; la oraci&oacute;n ayuda mucho.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tDespu&eacute;s, duermo bien: es una gracia del Se&ntilde;or esta. Duermo como un tronco. El d&iacute;a de las r&eacute;plicas del terremoto no he sentido nada. Todos lo han sentido, la cama que parec&iacute;a bailar&hellip; No, de verdad, duermo seis horas, pero como un tronco. Quiz&aacute;s esto ayuda a la salud&hellip; Tengo mis cosas, &iquest;no? El problema de la columna que est&aacute; bien de momento, y hago aquello<br \/>\n\tque puedo, no m&aacute;s. En ese sentido, me mido un poco. Pero no s&eacute; qu&eacute; decirle. Es una gracia del Se&ntilde;or&hellip; no s&eacute;.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tGracias Santidad y felicidades adelantadas&hellip;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tPapa Francisco: Gracias a ustedes por lo que hacen con la comunicaci&oacute;n y la proclamaci&oacute;n de la Palabra del Se&ntilde;or, los testimonios cristianos, de la vida de la Iglesia, de la vida de la gente, de la vida de los pobres, de la vida de esas personas que tienen m&aacute;s necesidad de nuestra ayuda. Y no olviden que la enfermedad m&aacute;s grande, hoy, es la cardioesclerosis y que requiere una revoluci&oacute;n de la ternura.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tTambi&eacute;n te puede interesar:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\t\tVIDEO: El Papa cierra la Puerta Santa del Jubileo y clausura el A&ntilde;o de la Misericordia https:\/\/t.co\/qaOvcLHeT6<\/p>\n<p>\t&mdash; ACI Prensa (@aciprensa) 20 de noviembre de 2016<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>ROMA, 20 Nov. 16 (ACI).- El Papa Francisco concedi&oacute; una nueva entrevista, esta vez a TV2000 y a InBluRadio, en ocasi&oacute;n de la clausura del A&ntilde;o Santo de la Misericordia que concluye este domingo 20 de noviembre. En la entrevista, entre otros temas, el Papa comenta c&oacute;mo ha vivido este tiempo especial, lo que m&aacute;s &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/texto-nueva-entrevista-del-papa-con-tv2000-sobre-el-ano-de-la-misericordia\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abTEXTO: Nueva entrevista del Papa con TV2000 sobre el A\u00f1o de la Misericordia\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-9096","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9096","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=9096"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9096\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=9096"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=9096"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=9096"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}