{"id":9102,"date":"2016-11-20T11:40:06","date_gmt":"2016-11-20T16:40:06","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/noticias\/el-papa-francisco-confirma-su-compromiso-en-contra-de-la-trata-de-personas-humanas\/"},"modified":"2016-11-20T11:40:06","modified_gmt":"2016-11-20T16:40:06","slug":"el-papa-francisco-confirma-su-compromiso-en-contra-de-la-trata-de-personas-humanas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/el-papa-francisco-confirma-su-compromiso-en-contra-de-la-trata-de-personas-humanas\/","title":{"rendered":"El Papa Francisco confirma su compromiso en contra de la trata de personas humanas"},"content":{"rendered":"<p> <img src='http:\/\/media02.radiovaticana.va\/photo\/2016\/11\/19\/AP3750929_Thumbnail.jpg' alt='' align='left' hspace='5'> <\/p>\n<p>(RV).- &nbsp;El s&aacute;bado 19 de noviembre en la v&iacute;spera de la conclusi&oacute;n del Jubileo Extraordinario de la Misericordia, el Papa Francisco cre&oacute; 17 nuevos cardenales, 13 de ellos electores, procedentes de los cinco continentes. La ceremonia realizada en la Bas&iacute;lica de San Pedro cont&oacute; con la presencia de fieles, familiares y delegaciones de los pa&iacute;ses representados por los neo purpurados: el arzobispo de M&eacute;rida (Venezuela), Baltazar Enrique Porras Cardozo; el arzobispo de Tlalnepantla (M&eacute;xico), Carlos Aguiar Retes y el arzobispo de Brasilia (Brasil), S&eacute;rgio da Rocha. De los Estados Unidos, el arzobispo de Chicago, Blase J. Cupich; el arzobispo de Indian&aacute;polis, Joseph William Tobin; y el prefecto del Dicasterio para los Laicos, la Familia y la Vida, Kevin Joseph Farrell. De Europa, el arzobispo de Madrid, Carlos Osoro; el nuncio apost&oacute;lico en Siria, el italiano Mario Zenari; y el arzobispo de Malinas-Bruselas (B&eacute;lgica), Jozef De Kesel, as&iacute; como el arzobispo de Bangui (Rep&uacute;blica Centroafricana), Dieudonn&eacute; Nzapalainga; el arzobispo de Daca (Bangladesh), Patrick D&#039;Rozario; el arzobispo de Puerto Louis (Isla Mauricio), Maurice Piat; y el arzobispo de Puerto Moresby (Pap&uacute;a Nueva Guinea), John Ribat.<\/p>\n<p>En su homil&iacute;a, &nbsp;citando el Evangelio de Lucas que algunos llaman &ldquo;el Serm&oacute;n de la llanura&rdquo;, el Santo Padre record&oacute; que despu&eacute;s de la instituci&oacute;n de los doce, Jes&uacute;s baj&oacute; con sus disc&iacute;pulos a donde una muchedumbre lo esperaba para escucharlo y sanar. El camino al cielo &ndash;precis&oacute; a los neo purpurados- comienza &ldquo;en el llano&rdquo;, en la cotidianeidad de la vida partida y compartida, de una vida gastada y entregada. En la entrega silenciosa y cotidiana de lo que somos. &ldquo;Nuestra cumbre es esta calidad del amor; nuestra meta y deseo es buscar en la llanura de la vida, junto al Pueblo de Dios, transformarnos en personas capaces de perd&oacute;n y reconciliaci&oacute;n&rdquo;, reflexion&oacute;.<\/p>\n<p>&ldquo;Jes&uacute;s no deja de &lsquo;bajar del monte&rsquo;, no deja de querer insertarnos en la encrucijada de nuestra historia para anunciar el Evangelio de la Misericordia. Jes&uacute;s nos sigue llamando y enviando al &lsquo;llano&rsquo; de nuestros pueblos, nos sigue invitando a gastar nuestras vidas levantando la esperanza de nuestra gente, siendo signos de reconciliaci&oacute;n, puntualiz&oacute; el Obispo de Roma, pidiendo a estos pastores cuidar en su coraz&oacute;n y en el de la Iglesia esta invitaci&oacute;n a ser misericordioso como el Padre, sabiendo que &ldquo;si hay algo que debe inquietarnos santamente y preocupar nuestras conciencias es que tantos hermanos vivan sin la fuerza, sin la luz y el consuelo de la amistad con Jesucristo, sin una comunidad de fe que los contenga, sin un horizonte de sentido que d&eacute; vida&rdquo;.<\/p>\n<p><strong>Homil&iacute;a del Santo Padre<\/strong><\/p>\n<p><span><br \/>\n<audio class=\"video-js vjs-default-skin vjs-big-play-button-centered rv-custom-audio\" controls=\"\" id=\"audioItem_8913332\" preload=\"none\"><\/audio><br \/>\n<span class=\"rv-audio-download\"><a href=\"http:\/\/media02.radiovaticana.va\/audio\/audio2\/mp3\/00558277.mp3\" title=\"Download audio\"><img decoding=\"async\" src=\"http:\/\/es.radiovaticana.va\/Modules\/Presentation\/Styles\/images-common\/icons\/download-audio-mp3_off.png\" style=\"height: 30px\" \/><\/a><\/span> <\/span><\/p>\n<p>Al texto del Evangelio que terminamos de escuchar (cf. Lc 6,27-36), muchos lo han llamado &laquo;el Serm&oacute;n de la llanura&raquo;. Despu&eacute;s de la instituci&oacute;n de los doce, Jes&uacute;s baj&oacute; con sus disc&iacute;pulos a donde una muchedumbre lo esperaba para escucharlo y hacerse sanar. El llamado de los ap&oacute;stoles va acompa&ntilde;ado de este &laquo;ponerse en marcha&raquo; hacia la llanura, hacia el encuentro de una muchedumbre que, como dice el texto del Evangelio, estaba &laquo;atormentada&raquo; (cf. v. 18). La elecci&oacute;n, en vez de mantenerlos en lo alto del monte, en su cumbre, los lleva al coraz&oacute;n de la multitud, los pone en medio de sus tormentos, en el llano de sus vidas. De esta forma, el Se&ntilde;or les y nos revela que la verdadera c&uacute;spide se realiza en la llanura, y la llanura nos recuerda que la c&uacute;spide se encuentra en una mirada y especialmente en una llamada: &laquo;Sean misericordiosos, como el Padre de ustedes es misericordioso&raquo; (v. 36).<\/p>\n<p>Una invitaci&oacute;n acompa&ntilde;ada de cuatro imperativos, podr&iacute;amos decir de cuatro exhortaciones que el Se&ntilde;or les hace para plasmar su vocaci&oacute;n en lo concreto, en lo cotidiano de la vida. Son cuatro acciones que dar&aacute;n forma, dar&aacute;n carne y har&aacute;n tangible el camino del disc&iacute;pulo. Podr&iacute;amos decir que son cuatro etapas de la mistagogia de la misericordia: amen, hagan el bien, bendigan y rueguen. Creo que en estos aspectos todos podemos coincidir y hasta nos resultan razonables. Son cuatro acciones que f&aacute;cilmente realizamos con nuestros amigos, con las personas m&aacute;s o menos cercanas, cercanas en el afecto, en la idiosincrasia, en las costumbres.<\/p>\n<p>El problema surge cuando Jes&uacute;s nos presenta los destinarios de estas acciones, y en esto es muy claro, no anda con vueltas ni eufemismos: Amen a sus enemigos, hagan el bien a los que los odian, bendigan a los que los maldicen, rueguen por los que los difaman (cf. vv. 27-28).<\/p>\n<p>Y estas no son acciones que surgen espont&aacute;neas con quien est&aacute; delante de nosotros como un adversario, como un enemigo. Frente a ellos, nuestra actitud primera e instintiva es descalificarlos, desautorizarlos, maldecirlos; buscamos en muchos casos &laquo;demonizarlos&raquo;, a fin de tener una &laquo;santa&raquo; justificaci&oacute;n para sac&aacute;rnoslos de encima. En cambio, Jes&uacute;s nos dice que al enemigo, al que te odia, al que te maldice o difama: &aacute;malo, hazle el bien, bend&iacute;celo y ruega por &eacute;l.<\/p>\n<p>Nos encontramos frente a una de las caracter&iacute;sticas m&aacute;s propias del mensaje de Jes&uacute;s, all&iacute; donde esconde su fuerza y su secreto; all&iacute; radica la fuente de nuestra alegr&iacute;a, la potencia de nuestro andar y el anuncio de la buena nueva. El enemigo es alguien a quien debo amar. En el coraz&oacute;n de Dios no hay enemigos, Dios tiene hijos. Nosotros levantamos muros, construimos barreras y clasificamos a las personas. Dios tiene hijos y no precisamente para sac&aacute;rselos de encima. El amor de Dios tiene sabor a fidelidad con las personas, porque es amor de entra&ntilde;as, un amor maternal\/paternal que no las deja abandonadas, incluso cuando se hayan equivocado. Nuestro Padre no espera a amar al mundo cuando seamos buenos, no espera a amarnos cuando seamos menos injustos o perfectos; nos ama porque eligi&oacute; amarnos, nos ama porque nos ha dado el estatuto de hijos. Nos ha amado incluso cuando &eacute;ramos enemigos suyos (cf. Rm 5,10). El amor incondicionado del Padre para con todos ha sido, y es, verdadera exigencia de conversi&oacute;n para nuestro pobre coraz&oacute;n que tiende a juzgar, dividir, oponer y condenar. Saber que Dios sigue amando incluso a quien lo rechaza es una fuente ilimitada de confianza y est&iacute;mulo para la misi&oacute;n. Ninguna mano sucia puede impedir que Dios ponga en esa mano la Vida que quiere regalarnos.<\/p>\n<p>La nuestra es una &eacute;poca caracterizada por fuertes cuestionamientos e interrogantes a escala mundial. Nos toca transitar un tiempo donde resurgen epid&eacute;micamente, en nuestras sociedades, la polarizaci&oacute;n y la exclusi&oacute;n como &uacute;nica forma posible de resolver los conflictos. Vemos, por ejemplo, c&oacute;mo r&aacute;pidamente el que est&aacute; a nuestro lado ya no s&oacute;lo posee el estado de desconocido o inmigrante o refugiado, sino que se convierte en una amenaza; posee el estado de enemigo. Enemigo por venir de una tierra lejana o por tener otras costumbres. Enemigo por su color de piel, por su idioma o su condici&oacute;n social, enemigo por pensar diferente e inclusive por tener otra fe. Enemigo por&hellip; Y sin darnos cuenta esta l&oacute;gica se instala en nuestra forma de vivir, de actuar y proceder. Entonces, todo y todos comienzan a tener sabor de enemistad. Poco a poco las diferencias se transforman en sin&oacute;nimos de hostilidad, amenaza y violencia. Cu&aacute;ntas heridas crecen por esta epidemia de enemistad y de violencia, que se sella en la carne de muchos que no tienen voz porque su grito se ha debilitado y silenciado a causa de esta patolog&iacute;a de la indiferencia. Cu&aacute;ntas situaciones de precariedad y sufrimiento se siembran por este crecimiento de enemistad entre los pueblos, entre nosotros. S&iacute;, entre nosotros, dentro de nuestras comunidades, de nuestros presbiterios, de nuestros encuentros. El virus de la polarizaci&oacute;n y la enemistad se nos cuela en nuestras formas de pensar, de sentir y de actuar. No somos inmunes a esto y tenemos que velar para que esta actitud no cope nuestro coraz&oacute;n, porque ir&iacute;a contra la riqueza y la universalidad de la Iglesia que podemos palpar en este Colegio Cardenalicio. Venimos de tierras lejanas, tenemos diferentes costumbres, color de piel, idiomas y condici&oacute;n social; pensamos distinto e incluso celebramos la fe con ritos diversos. Y nada de esto nos hace enemigos, al contrario, es una de nuestras mayores riquezas.<\/p>\n<p>Queridos hermanos, Jes&uacute;s no deja de &laquo;bajar del monte&raquo;, no deja de querer insertarnos en la encrucijada de nuestra historia para anunciar el Evangelio de la Misericordia. Jes&uacute;s nos sigue llamando y enviando al &laquo;llano&raquo; de nuestros pueblos, nos sigue invitando a gastar nuestras vidas levantando la esperanza de nuestra gente, siendo signos de reconciliaci&oacute;n. Como Iglesia, seguimos siendo invitados a abrir nuestros ojos para mirar las heridas de tantos hermanos y hermanas privados de su dignidad, privados en su dignidad.<\/p>\n<p>Querido hermano neo Cardenal, el camino al cielo comienza en el llano, en la cotidianeidad de la vida partida y compartida, de una vida gastada y entregada. En la entrega silenciosa y cotidiana de lo que somos. Nuestra cumbre es esta calidad del amor; nuestra meta y deseo es buscar en la llanura de la vida, junto al Pueblo de Dios, transformarnos en personas capaces de perd&oacute;n y reconciliaci&oacute;n.<\/p>\n<p>Querido hermano, hoy se te pide cuidar en tu coraz&oacute;n y en el de la Iglesia esta invitaci&oacute;n a ser misericordioso como el Padre, sabiendo que &laquo;si hay algo que debe inquietarnos santamente y preocupar nuestras conciencias es que tantos hermanos vivan sin la fuerza, sin la luz y el consuelo de la amistad con Jesucristo, sin una comunidad de fe que los contenga, sin un horizonte de sentido que d&eacute; vida&raquo; (Exhort. ap. Evangelii Gaudium, 49).<\/p>\n<p>(RC-RV)<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/es.radiovaticana.va\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow\">Fuente: es.radiovaticana.va<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(RV).- &nbsp;El s&aacute;bado 19 de noviembre en la v&iacute;spera de la conclusi&oacute;n del Jubileo Extraordinario de la Misericordia, el Papa Francisco cre&oacute; 17 nuevos cardenales, 13 de ellos electores, procedentes de los cinco continentes. La ceremonia realizada en la Bas&iacute;lica de San Pedro cont&oacute; con la presencia de fieles, familiares y delegaciones de los pa&iacute;ses &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/el-papa-francisco-confirma-su-compromiso-en-contra-de-la-trata-de-personas-humanas\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abEl Papa Francisco confirma su compromiso en contra de la trata de personas humanas\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-9102","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9102","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=9102"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9102\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=9102"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=9102"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=9102"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}