{"id":9130,"date":"2016-11-21T12:15:02","date_gmt":"2016-11-21T17:15:02","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/noticias\/san-pedro-esqueda-ramirez-22-de-noviembre\/"},"modified":"2016-11-21T12:15:02","modified_gmt":"2016-11-21T17:15:02","slug":"san-pedro-esqueda-ramirez-22-de-noviembre","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/san-pedro-esqueda-ramirez-22-de-noviembre\/","title":{"rendered":"San Pedro Esqueda Ram\u00edrez \u2013 22 de noviembre  \u00a0"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify\">(ZENIT &#8211; Madrid).-\u00a0Naci\u00f3 en San Juan de los Lagos, Jalisco, M\u00e9xico, el 29 de abril de 1887. Sus padres Margarito Esqueda y Nicanora Ram\u00edrez ignoraban que hab\u00edan tra\u00eddo al mundo a una persona aut\u00e9ntica, valiente, que ser\u00eda testigo de Cristo ante el mundo. Con escasos recursos econ\u00f3micos, la familia viv\u00eda alumbrada por la fe que recibi\u00f3 el muchacho, y que se ocup\u00f3 de acrecentar con la gracia divina. Por eso, la conocida expresi\u00f3n \u00abestamos en manos de Dios\u00bb que frecuentemente se formula cuando la incertidumbre ante un futuro incierto hace acto de presencia, sean cuales sean las razones, no fue para \u00e9l un comentario lac\u00f3nico, una especie de comod\u00edn verbal sin m\u00e1s pretensiones, como tantas veces ocurre. Este joven intr\u00e9pido y valeroso sostuvo rigurosamente esta convicci\u00f3n, con la hondura que encierra de absoluta confianza en la voluntad divina, en el instante m\u00e1s \u00e1lgido de su corta existencia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Su temprana vinculaci\u00f3n a la parroquia como ni\u00f1o de coro y monaguillo despert\u00f3 su vocaci\u00f3n al sacerdocio. Su expediente acad\u00e9mico era impecable. Responsable y aplicado en sus estudios, siempre cosechando buenas notas, hicieron de \u00e9l un alumno mod\u00e9lico para Piedad y Pedro, dos de sus profesores y directores de los centros en los que se educ\u00f3. En esa infancia enriquecida por la piedad, y saludablemente gozosa, se habitu\u00f3 a rezar el rosario. Erig\u00eda altares en los que simulaba estar oficiando misa, el sue\u00f1o que alimentaba en su esp\u00edritu.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Ten\u00eda 15 a\u00f1os cuando ingres\u00f3 en el seminario auxiliar de San Juli\u00e1n, dejando el incipiente trabajo en una zapater\u00eda, porque su padre juzg\u00f3 conveniente que iniciase la carrera eclesi\u00e1stica. All\u00ed sigui\u00f3 mostrando sus cualidades para el estudio, que eran tan solo un matiz de las muchas que le adornaban. En el seminario permaneci\u00f3 recibiendo formaci\u00f3n hasta que las autoridades federales determinaron cerrarlo en 1914. No hab\u00eda podido ser ordenado, pero era ya di\u00e1cono, y al regresar a su ciudad natal actu\u00f3 como tal en la parroquia hasta que en 1916, despu\u00e9s de haber completado estudios en el seminario de Guadalajara, se convirti\u00f3 en sacerdote. Recibi\u00f3 el sacramento a finales de ese a\u00f1o en la capilla del hospital de la Sant\u00edsima Trinidad. A continuaci\u00f3n fue designado vicario de la parroquia en la que trabajaba. En ella permaneci\u00f3 hasta su muerte; once a\u00f1os de intensa actividad pastoral, dando lo mejor de s\u00ed. Dinamiz\u00f3 la vida apost\u00f3lica con una excelente labor catequ\u00e9tica que ten\u00eda como objetivo a los ni\u00f1os, a la par que impulsaba la asociaci\u00f3n Cruzada Eucar\u00edstica inducido por su amor a la Eucarist\u00eda, devoci\u00f3n que, junto a la que profesaba a la Virgen, extendi\u00f3 entre los fieles. De la Eucarist\u00eda extra\u00eda su fortaleza y aliento. Fue tambi\u00e9n un \u00e1ngel de bondad para los pobres.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Las fuerzas gubernamentales en una feroz campa\u00f1a anticlerical hab\u00edan dictado orden de persecuci\u00f3n, y las buenas gentes del pueblo intentaron convencer a Pedro para que huyese a otro lugar. S\u00f3lo acept\u00f3 refugiarse de manera provisional en algunos lugares siempre cercanos a los fieles, a quienes de ese modo segu\u00eda atendiendo pastoralmente. Los sacerdotes y religiosos que han derramado su sangre por Cristo y su Iglesia en medio de conflictos pol\u00edticos fueron caritativos y se caracterizaron por la libertad evang\u00e9lica. No tuvieron acepci\u00f3n de personas, ni militaron en bandos determinados. Arraigados en Cristo se desviv\u00edan por las necesidades de sus fieles, con independencia de sus ideolog\u00edas. As\u00ed era Pedro.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Al inicio de noviembre de 1927 busc\u00f3 refugio en Jalostotitl\u00e1n, Jalisco. Pero regres\u00f3 a San Juan llevado por su amor a los feligreses; no quiso dejarles sin asistencia. Se aloj\u00f3 en el hospital del Sagrado Coraz\u00f3n. El pueblo quer\u00eda a ese sacerdote que hab\u00edan visto crecer entre ellos, pero tem\u00edan a las represalias de las autoridades si le daban cobijo; por eso, a veces algunas personas no le franquearon la puerta de sus moradas. Sin embargo, la gran mayor\u00eda no ocultaba su preocupaci\u00f3n por su destino. Y las anfitrionas de una casa en la que fue acogido, le rogaron seriamente que escapara. Pero Pedro no estaba dispuesto a ello, y dando testimonio de su gran fe, dec\u00eda: \u00ab<em>Dios me trajo, en Dios conf\u00edo\u00bb<\/em>. Este sentimiento, que reiter\u00f3 ante otros vecinos, en ning\u00fan modo puede ser espont\u00e1neo cuando la vida est\u00e1 en peligro; estaba asentado en un coraz\u00f3n orante firmemente clavado en el coraz\u00f3n del Padre, abierto a su gracia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Fue detenido el 18 de noviembre de ese a\u00f1o 1927. En un m\u00edsero y oscuro cuartucho sufri\u00f3 pacientemente la fiereza de los azotes y otras crueldades que le ocasionaron la fractura de uno de sus brazos; por ello los federales no pudieron verle expirar en la hoguera, como hab\u00edan previsto. Pero el tormento m\u00e1s doloroso fue ver profanados ante s\u00ed los objetos sagrados, destruidos los ornamentos y saqueado el archivo parroquial. Una cruel e infame tortura para un hombre de Dios, una persona inocente que lo \u00fanico que persegu\u00eda era amar a Cristo y a los dem\u00e1s. Las incesantes vejaciones martiriales duraron hasta el 22 de noviembre. Maniatado y lleno de heridas le obligaron a subir por s\u00ed mismo a un \u00e1rbol. All\u00ed fue tiroteado sin piedad por un alto oficial que verti\u00f3 en \u00e9l su torrente de ira al ver que no pod\u00eda sostenerse en la pira que hab\u00edan dispuesto para ajusticiarlo prendiendo fuego al \u00e1rbol en cuesti\u00f3n. Camino de su particular calvario, envuelto en un heroico silencio, dej\u00f3 su testamento de fidelidad a la catequesis y al evangelio en unos ni\u00f1os que se acercaron a \u00e9l. Juan Pablo II lo canoniz\u00f3 el 21 de mayo del 2000.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">&nbsp;<\/p>\n<p><span class=\"et_bloom_bottom_trigger\"><\/span><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/es.zenit.org\/\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow\">Fuente: es.zenit.org<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(ZENIT &#8211; Madrid).-\u00a0Naci\u00f3 en San Juan de los Lagos, Jalisco, M\u00e9xico, el 29 de abril de 1887. 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