{"id":9219,"date":"2016-11-23T12:15:02","date_gmt":"2016-11-23T17:15:02","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/noticias\/beata-maria-anna-sala-24-de-noviembre\/"},"modified":"2016-11-23T12:15:02","modified_gmt":"2016-11-23T17:15:02","slug":"beata-maria-anna-sala-24-de-noviembre","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/beata-maria-anna-sala-24-de-noviembre\/","title":{"rendered":"Beata Mar\u00eda Anna Sala \u2013 24 de noviembre  \u00a0"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify\">(ZENIT &#8211; Madrid).-\u00a0Esta beata naci\u00f3 en la localidad italiana de Brivio, Lecco, el 21 de abril de 1829. Fue la quinta de ocho hermanos de una honrada familia acomodada. Sus padres Johann Mar\u00eda Sala y Giovannina Comi, ambos cat\u00f3licos comprometidos, dieron a todos sus hijos una s\u00f3lida formaci\u00f3n cristiana. Johann era un exitoso industrial maderero, y su excelente situaci\u00f3n econ\u00f3mica le permiti\u00f3 enviar a la beata a la escuela privada, en la que su profesora Alessandrina apreci\u00f3 su viva inteligencia y singulares cualidades para el aprendizaje.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Uno de los lugares que Mar\u00eda Anna sol\u00eda frecuentar era el Oratorio de San Leonardo, erigido en un lugar cercano a Brivio. All\u00ed, junto a su hermana, en unos instantes de suma angustia suplic\u00f3 la intercesi\u00f3n de la Virgen para que su madre sanase de una grave enfermedad. Las dos oraron con tanta fe que mientras elevaban sus plegarias, la Virgen se apareci\u00f3 a Giovanna, la bendijo y san\u00f3. En esa \u00e9poca el beato Luigi Biraghi hab\u00eda puesto las bases de la fundaci\u00f3n de la Congregaci\u00f3n de las Hermanas Marcelinas con el objetivo de procurar una formaci\u00f3n integral cristiana a las j\u00f3venes a trav\u00e9s de centros educativos. Las consider\u00f3 de antemano como unas fieles transmisoras de los valores cristianos a las familias que pudieran formar, juzg\u00e1ndolas clave para el progreso de la sociedad. Una magn\u00edfica percepci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">En 1842 a Maria Anna, que hab\u00eda mostrado excelente aptitud para los estudios, sus padres la matricularon en el pensionado que estas religiosas inauguraron en Vimercate, como despu\u00e9s har\u00edan con otras dos de sus hijas. La colaboradora del padre Luigi Biraghi, madre Marina Videmari, segu\u00eda atentamente la formaci\u00f3n de la beata que no solo complet\u00f3 los estudios con \u00e9xito, gradu\u00e1ndose en 1846, sino que sinti\u00f3 la llamada de la vocaci\u00f3n. Circunstancias familiares inesperadas como la enfermedad de su madre y el grave fraude asestado a su padre, que conllev\u00f3 la p\u00e9rdida de los bienes econ\u00f3micos, hicieron necesaria su presencia en el hogar. Ante este imprevisto varapalo ella fue un b\u00e1lsamo para todos. Pero el 13 de febrero de 1848 inici\u00f3 el noviciado en Vimercate con las Hermanas Marcelinas. Su buen car\u00e1cter, firmeza, equilibrio y sensibilidad, engarzada en una s\u00f3lida vida interior y celo apost\u00f3lico, hicieron de ella una ejemplar religiosa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Las circunstancias pol\u00edticas que imped\u00edan establecer formalmente el Instituto difirieron el instante de su profesi\u00f3n, que al fin se produjo el 13 de septiembre de 1852. Se santific\u00f3 con el lema <em>\u00abVoy en seguida\u00bb<\/em><em>, expresi\u00f3n externa de su premura por agradar a Cristo en los dem\u00e1s, acudiendo prontamente a cualquier llamada, para lo cual dejaba al punto lo que estuviera haciendo por importante que fuese. Su obediencia no tuvo acepci\u00f3n de personas ni fue selectiva. Nunca consider\u00f3 si era relevante el motivo que le privaba de un tiempo precioso que hubiera colmado su alma contemplativa. Su servicialidad evang\u00e9lica, pobreza y humildad rezumaban en las lecciones que impart\u00eda en el aula. <\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><em>La presencia de Dios que lat\u00eda en lo m\u00e1s hondo de su ser y que alimentaba todos los momentos de su d\u00eda a d\u00eda traspasaba a sus alumnas que no ocultaron su dilecci\u00f3n por ella. Una de sus mejores disc\u00edpulas <\/em>fue Judith Alghisi, la madre del beato Pablo VI. <em>Su apostolado se hizo patente en los colegios de Cernusco, Mil\u00e1n, G\u00e9nova y Saboya. Aunque le costaba desprenderse de sus superiores, hermanas y alumnas, ese rasgo de presteza que le caracterizaba se manifestaba en su plena aquiescencia con la voluntad de sus superiores, y part\u00eda complacida a su destino. Si bien, madura y sincera, reconoc\u00eda humildemente:<\/em><em> \u00abSiento la separaci\u00f3n, pero Dios es bueno conmigo\u00bb.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Afligida y serena, con un esp\u00edritu abierto a la voluntad divina, alimentado por la oraci\u00f3n, acogi\u00f3 todas las pruebas a las que fue sometida.<em> Fue dulce y firme a la par, con religiosa claridad, reclamada por su virtud y acertados consejos, como se percibe en fragmentos de sus cartas: <\/em><em>\u00ab<\/em><em>\u2026<\/em><em>intenta mantenerte fuerte y en salud porque es as\u00ed como podremos realizar mejor nuestro trabajo. Mant\u00e9n tu alegr\u00eda y piensa que Dios realmente tiene preferencia por ti y te ayudar\u00e1 m\u00e1s de lo que piensas en la labor de educar y ense\u00f1ar correctamente a tus alumnas. No pienses que tu labor es tiempo perdido, aunque no veas inmediatamente el fruto de tu trabajo, ten paciencia y con la ayuda de Dios, tu labor en la vi\u00f1a del Se\u00f1or se ver\u00e1 recompensada [\u2026]. Dios no nos dar\u00e1 nunca un trabajo superior a nuestras fuerzas\u00bb.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Probada en el sufrimiento, contrajo un c\u00e1ncer de garganta, aludiendo a \u00e9l como <em>\u00absu collar de perlas\u00bb<\/em>. A menudo, el dolor le imped\u00eda dar las lecciones. Exquisita en el trato, aunque el impedimento para atender debidamente a sus alumnas era la tos, presentaba sus excusas. Y sigui\u00f3 cumpliendo su misi\u00f3n con serena sonrisa considerando que, en su entrega, Dios le ayudar\u00eda a ser santa. Era su camino de perfecci\u00f3n, amasado fielmente en las circunstancias cotidianas que tuvo que afrontar. Al llegar el oto\u00f1o de 1891 durante quince d\u00edas la enfermedad pudo con ella f\u00edsica y an\u00edmicamente, y sufri\u00f3 con indecible intensidad. Y el 24 de noviembre de ese a\u00f1o muri\u00f3 diciendo \u00abRegina Virginum\u00bb. En 1920 se hall\u00f3 su cuerpo incorrupto. Fue beatificada por Juan Pablo II el 26 de octubre de 1980.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">&nbsp;<\/p>\n<p><span class=\"et_bloom_bottom_trigger\"><\/span><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/es.zenit.org\/\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow\">Fuente: es.zenit.org<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(ZENIT &#8211; Madrid).-\u00a0Esta beata naci\u00f3 en la localidad italiana de Brivio, Lecco, el 21 de abril de 1829. Fue la quinta de ocho hermanos de una honrada familia acomodada. Sus padres Johann Mar\u00eda Sala y Giovannina Comi, ambos cat\u00f3licos comprometidos, dieron a todos sus hijos una s\u00f3lida formaci\u00f3n cristiana. Johann era un exitoso industrial maderero, &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/beata-maria-anna-sala-24-de-noviembre\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abBeata Mar\u00eda Anna Sala \u2013 24 de noviembre  \u00a0\u00ab<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-9219","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9219","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=9219"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9219\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=9219"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=9219"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=9219"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}