{"id":9361,"date":"2016-11-27T06:40:04","date_gmt":"2016-11-27T11:40:04","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/noticias\/cercania-y-oracion-del-papa-con-las-poblaciones-afectadas-por-los-desastres-naturales\/"},"modified":"2016-11-27T06:40:04","modified_gmt":"2016-11-27T11:40:04","slug":"cercania-y-oracion-del-papa-con-las-poblaciones-afectadas-por-los-desastres-naturales","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/cercania-y-oracion-del-papa-con-las-poblaciones-afectadas-por-los-desastres-naturales\/","title":{"rendered":"Cercan\u00eda y oraci\u00f3n del Papa con las poblaciones afectadas por los desastres naturales"},"content":{"rendered":"<p> <img src='http:\/\/media02.radiovaticana.va\/photo\/2016\/11\/14\/OSSROM136851_Thumbnail.jpg' alt='' align='left' hspace='5'> <\/p>\n<p><span><br \/>\n<audio class=\"video-js vjs-default-skin vjs-big-play-button-centered rv-custom-audio\" controls=\"\" id=\"audioItem_8982973\" preload=\"none\"><\/audio><br \/>\n<span class=\"rv-audio-download\"><a href=\"http:\/\/media02.radiovaticana.va\/audio\/audio2\/mp3\/00559462.mp3\" title=\"Download audio\"><img decoding=\"async\" src=\"http:\/\/es.radiovaticana.va\/Modules\/Presentation\/Styles\/images-common\/icons\/download-audio-mp3_off.png\" style=\"height: 30px\" \/><\/a><\/span> <\/span><\/p>\n<p>(RV).- Al rezar el &Aacute;ngelus del Primer Domingo de Adviento, ante miles de fieles y peregrinos reunidos en la Plaza de San Pedro, el <strong>Papa Francisco<\/strong> explic&oacute; que con el comienzo de un nuevo a&ntilde;o lit&uacute;rgico iniciamos, como pueblo de Dios, un nuevo camino de fe. Y afirm&oacute; que este tiempo es sumamente sugestivo, porque anuncia la visita del Se&ntilde;or a la humanidad.<\/p>\n<p>El <strong>Santo Padre<\/strong> aludi&oacute; a la primera visita de Jes&uacute;s que se produjo con su Encarnaci&oacute;n, mientras la segunda acontece en el presente, ya que el Se&ntilde;or &ndash; dijo &ndash; nos visita continuamente, caminando siempre a nuestro lado con su presencia de consolaci&oacute;n. Sin embargo, tambi&eacute;n se producir&aacute; su &uacute;ltima visita, esa que profesamos en el Credo y que nos recuerda que de nuevo vendr&aacute; para juzgar a los vivos y a los muertos&rdquo;.<\/p>\n<p>El <strong>Obispo de Roma<\/strong> a&ntilde;adi&oacute; que si bien el Se&ntilde;or nos habla hoy de su &uacute;ltima visita, la del final de los tiempos, no es para atemorizarnos, sino para abrir nuestro horizonte a una dimensi&oacute;n m&aacute;s grande, de donde se deduce una invitaci&oacute;n a la sobriedad, es decir a no dejarnos dominar por las cosas de este mundo, por las realidades materiales.<\/p>\n<p>De ah&iacute; que <strong>Francisco<\/strong> haya reafirmado que en este tiempo de Adviento estamos llamados a ampliar el horizonte de nuestro coraz&oacute;n, a dejarnos sorprender por la vida que se presenta cada d&iacute;a con sus novedades pero aprendiendo a no depender de nuestras seguridades, de nuestros esquemas afianzados, porque el Se&ntilde;or viene en la hora en que no lo imaginamos para introducirnos en una dimensi&oacute;n m&aacute;s bella y m&aacute;s grande.<\/p>\n<p>Antes de rezar a la Madre de Dios, el <strong>Sucesor de Pedro<\/strong> invit&oacute; a pedir a la Virgen del Adviento que nos ayude a no considerarnos due&ntilde;os de nuestra vida, sino a estar preparados para dejarnos visitar por el Se&ntilde;or que viene.&nbsp;<\/p>\n<p>(Mar&iacute;a Fernanda Bernasconi &#8211; RV).<\/p>\n<p><strong>Texto y audio de las palabras del Papa Francisco antes de rezar el &Aacute;ngelus:<\/strong><\/p>\n<p>Queridos hermanos y hermanas, &iexcl;buenos d&iacute;as!<\/p>\n<p>Hoy en la Iglesia comienza un nuevo a&ntilde;o lit&uacute;rgico, es decir un nuevo camino de fe del pueblo de Dios. Y como siempre, comenzamos con el Adviento. La p&aacute;gina del Evangelio &nbsp;(Cfr. <em>Mt <\/em>24, 37-44) nos introduce en uno de los temas m&aacute;s sugestivos del tiempo de Adviento: <em>la visita del Se&ntilde;or a la humanidad<\/em>.<\/p>\n<p>La primera visita &ndash; sabemos &ndash; se produjo con la Encarnaci&oacute;n, el nacimiento de Jes&uacute;s en la gruta de Bel&eacute;n; la segunda acontece en el presente: el Se&ntilde;or nos visita continuamente, cada d&iacute;a, camina a nuestro lado y es una presencia de consolaci&oacute;n; en fin, se producir&aacute; la tercera, la &uacute;ltima visita, que profesamos cada vez que rezamos el <em>Credo<\/em>: &ldquo;De nuevo vendr&aacute; en la gloria para juzgar a los vivos y a los muertos&rdquo;.<\/p>\n<p>El Se&ntilde;or nos habla hoy de esta &uacute;ltima visita suya, la que se producir&aacute; al final de los tiempos, y nos dice d&oacute;nde llegar&aacute; nuestro camino.<\/p>\n<p>La Palabra de Dios hace resaltar el contraste entre el desarrollo normal de las cosas, la <em>rutina<\/em> cotidiana, y la venida improvisa del Se&ntilde;or. Dice Jes&uacute;s: &ldquo;En los d&iacute;as que precedieron al diluvio, la gente com&iacute;a, beb&iacute;a y se casaba, hasta que No&eacute; entr&oacute; en el arca; y no sospechaban nada, hasta que lleg&oacute; el diluvio y los arrastr&oacute; a todos&rdquo; (vv. 38-39), as&iacute; dice Jes&uacute;s.<\/p>\n<p>Nos sorprende siempre pensar en las horas que preceden una gran calamidad: todos est&aacute;n tranquilos, hacen las cosas habituales sin darse cuenta de que su vida est&aacute; a punto de ser alterada. Ciertamente el Evangelio no quiere atemorizarnos, sino abrir nuestro horizonte a la dimensi&oacute;n <em>ulterior<\/em>, m&aacute;s grande, que por una parte relativiza las cosas de cada d&iacute;a, pero al mismo tiempo las hace preciosas, decisivas. La relaci&oacute;n con el Dios-que-viene-a-visitarnos da a cada gesto, a cada cosa una luz diversa, un espesor, un valor simb&oacute;lico.<\/p>\n<p>De esta perspectiva proviene tambi&eacute;n una invitaci&oacute;n a la <em>sobriedad<\/em>, a no ser dominados por las cosas de este mundo, por las realidades materiales, sino m&aacute;s bien a gobernarlas. Si, por el contrario, nos dejamos condicionar y arrollar por ellas, no podemos percibir que hay algo muy importante: nuestro encuentro final con el Se&ntilde;or. Y esto es lo importante. Eso, aquel encuentro. Y las cosas de cada d&iacute;a deben tener este horizonte, deben ser dirigidas hacia aquel horizonte. Este encuentro con el Se&ntilde;or que viene por nosotros. En aquel momento, como dice el Evangelio, &ldquo;De dos hombres que est&eacute;n en el campo, uno ser&aacute; llevado y el otro dejado&rdquo; (v. 40). Es una invitaci&oacute;n a la vigilancia, porque al no saber cu&aacute;ndo vendr&aacute; &Eacute;l, es necesario estar siempre listos para partir.<\/p>\n<p>En este tiempo de Adviento, estamos llamados a ampliar el horizonte de nuestro coraz&oacute;n, a dejarnos sorprender por la vida que se presenta cada d&iacute;a con sus novedades. Para hacer esto es necesario aprender a no depender de nuestras seguridades, de nuestros esquemas afianzados, porque el Se&ntilde;or viene en la hora en que no lo imaginamos. Viene para introducirnos en una dimensi&oacute;n m&aacute;s bella y m&aacute;s grande.<\/p>\n<p>Que la Madre, Virgen del Adviento, nos ayude a no considerarnos propietarios de nuestra vida, a no hacer resistencia cuando el Se&ntilde;or viene para cambiarla, sino a estar preparados para dejarnos visitar por &Eacute;l, hu&eacute;sped esperado y grato incluso si cambia nuestros planes.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/es.radiovaticana.va\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow\">Fuente: es.radiovaticana.va<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(RV).- Al rezar el &Aacute;ngelus del Primer Domingo de Adviento, ante miles de fieles y peregrinos reunidos en la Plaza de San Pedro, el Papa Francisco explic&oacute; que con el comienzo de un nuevo a&ntilde;o lit&uacute;rgico iniciamos, como pueblo de Dios, un nuevo camino de fe. Y afirm&oacute; que este tiempo es sumamente sugestivo, porque &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/cercania-y-oracion-del-papa-con-las-poblaciones-afectadas-por-los-desastres-naturales\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abCercan\u00eda y oraci\u00f3n del Papa con las poblaciones afectadas por los desastres naturales\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-9361","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9361","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=9361"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9361\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=9361"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=9361"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=9361"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}