{"id":9580,"date":"2016-12-03T01:05:02","date_gmt":"2016-12-03T06:05:02","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/noticias\/hoy-la-iglesia-celebra-a-san-francisco-javier-el-gigante-de-las-misiones\/"},"modified":"2016-12-03T01:05:02","modified_gmt":"2016-12-03T06:05:02","slug":"hoy-la-iglesia-celebra-a-san-francisco-javier-el-gigante-de-las-misiones","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/hoy-la-iglesia-celebra-a-san-francisco-javier-el-gigante-de-las-misiones\/","title":{"rendered":"Hoy la Iglesia celebra a San Francisco Javier, el gigante de las misiones"},"content":{"rendered":"<p> ROMA, 03 Dic. 16 (ACI).-<br \/>\n\tHoy 03 de diciembre la Iglesia celebra a San Francisco Javier, sacerdote jesuita considerado patrono de todos los misioneros y llamado &ldquo;gigante de la historia de las misiones&rdquo;, por las muchas conversiones que logr&oacute; en el lejano oriente en tiempos muy dif&iacute;ciles.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tSan Francisco Javier naci&oacute; en 1506, en el castillo de Javier de Navarra, cerca de Pamplona (Espa&ntilde;a). A los 18 a&ntilde;os fue a estudiar a la Universidad de Par&iacute;s (Francia) y obtuvo el grado de licenciado. Tuvo como compa&ntilde;ero de pensi&oacute;n al Beato jesuita Pedro Favre y conoci&oacute; al entonces estudiante San Ignacio de Loyola, quien le sol&iacute;a repetir la frase de Cristo: &ldquo;&iquest;De qu&eacute; le sirve a un hombre ganar el mundo entero, si se pierde a s&iacute; mismo?&rdquo;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tPoco a poco estas palabras fueron calando en su coraz&oacute;n. Gracias a los ejercicios espirituales de San Ignacio pudo comprender lo que su amigo le dec&iacute;a: &quot;Un coraz&oacute;n tan grande y un alma tan noble no pueden contentarse con los ef&iacute;meros honores terrenos. Tu ambici&oacute;n debe ser la gloria que dura eternamente&quot;.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tSe consagr&oacute; al servicio de Dios con los jesuitas en 1534. &nbsp;A&ntilde;os despu&eacute;s fue ordenado sacerdote en Venecia. M&aacute;s adelante, estando en Roma, San Francisco Javier ayud&oacute; a San Ignacio con la redacci&oacute;n de las Constituciones de la Compa&ntilde;&iacute;a de Jes&uacute;s.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tEn la primera expedici&oacute;n misionera de la Compa&ntilde;&iacute;a, parte el santo rumbo a la India. Hizo escala en Lisboa (Portugal), para encontrarse con el P. Rodr&iacute;guez, quien tambi&eacute;n ten&iacute;a la misi&oacute;n de acompa&ntilde;arlo. Pero el rey Juan III les tom&oacute; mucha estima por las obras caritativas que hac&iacute;an y el P. Rodr&iacute;guez tuvo que quedarse.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tAntes de continuar su viaje a la India, el rey entrega al santo un &ldquo;breve&rdquo; de parte del Papa que lo nombraba Nuncio Apost&oacute;lico en el oriente. Posteriormente, luego de una larga traves&iacute;a, San Francisco Javier y otros dos compa&ntilde;eros llegan a Goa, colonia portuguesa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tLamentablemente los des&oacute;rdenes morales de los cristianos portugueses hab&iacute;an hecho que muchos se alejaran de la Fe. Una de estas contradicciones era que se usaba el Rosario para contar el n&uacute;mero de azotes a los esclavos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tEntonces el santo emprendi&oacute; una ardua tarea de catequesis. Atend&iacute;a a los enfermos, celebraba la Misa con los leprosos, ense&ntilde;aba a los esclavos y hasta adaptaba las verdades del cristianismo a la m&uacute;sica popular. Poco despu&eacute;s sus canciones se cantaban en las calles, casas, campos y talleres.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tComenzaron a darse tantas conversiones en la tribu de los paravas, que el santo escribi&oacute; a sus hermanos en Europa que algunas veces con las justa pod&iacute;a mover los brazos, por lo fatigados que estaban al administrar un gran n&uacute;mero de bautizos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tSin embargo tambi&eacute;n fue testigo de los abusos que los portugueses y paganos comet&iacute;an contra los nativos, algo que describi&oacute; como &ldquo;una espina que llevo constantemente en el coraz&oacute;n&rdquo;. Posteriormente San Francisco Javier escribir&iacute;a al rey de Portugal para denunciar el estado de la misi&oacute;n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tLuego continu&oacute; con su misi&oacute;n evangelizadora por diferentes ciudades, pueblos e islas. En 1549 parti&oacute; de la India al Jap&oacute;n con la ayuda de dos hermanos de la Orden y dos japoneses que se hab&iacute;an convertido. &nbsp;Al cabo de un a&ntilde;o logr&oacute; unas cien conversiones y las autoridades japonesas le prohibieron que continuara con su labor pastoral.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tSe traslad&oacute; a otros pueblos, convirtiendo a muchos, y hasta pudo conseguir prestado un antiguo templo budista donde bautiz&oacute; a un gran n&uacute;mero de personas. Retorn&oacute; a visitar a la comunidades de la India y luego se traslad&oacute; a Malaca, donde emprender&iacute;a el viaje a la China, territorio inaccesible para los extranjeros.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tParte con una expedici&oacute;n y llega a la isla desierta de Sanci&aacute;n (Shang-Chawan), cerca a la costa y a cien kil&oacute;metros al sur de Hong Kong. &nbsp;Sin embargo, San Francisco Javier cae enfermo y una fuerte fiebre lo va consumiendo. El 3 de diciembre de 1552 parti&oacute; a la Casa del Padre pronunciando el nombre de Jes&uacute;s.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tSu f&eacute;retro fue llenado de barro para que posteriormente pudiera ser trasladado. Despu&eacute;s de diez semanas quitaron el barro y vieron que su cuerpo estaba incorrupto y que no hab&iacute;a perdido el color.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tEl cuerpo del santo fue llevado a Malaca, donde todos salieron a recibirlo con alegr&iacute;a y finalmente fue trasladado a Goa, donde los m&eacute;dicos comprobaron su estado incorrupto. Ah&iacute;, en la Iglesia del Buen Jes&uacute;s, reposan sus restos hasta hoy.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tSan Francisco Javier fue canonizado en 1622 junto a otro grandes santos como San Ignacio de Loyola, Santa Teresa de &Aacute;vila, San Felipe Neri y San Isidro Labrador.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tM&aacute;s informaci&oacute;n en: https:\/\/www.aciprensa.com\/santos\/santo.php?id=362<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>ROMA, 03 Dic. 16 (ACI).- Hoy 03 de diciembre la Iglesia celebra a San Francisco Javier, sacerdote jesuita considerado patrono de todos los misioneros y llamado &ldquo;gigante de la historia de las misiones&rdquo;, por las muchas conversiones que logr&oacute; en el lejano oriente en tiempos muy dif&iacute;ciles. 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