{"id":9633,"date":"2016-12-05T13:40:06","date_gmt":"2016-12-05T18:40:06","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/noticias\/la-condicion-para-entrar-y-ser-parte-del-reino-de-dios-es-hacer-un-cambio-en-nuestra-vida-convertirnos-afirmo-el-papa\/"},"modified":"2016-12-05T13:40:06","modified_gmt":"2016-12-05T18:40:06","slug":"la-condicion-para-entrar-y-ser-parte-del-reino-de-dios-es-hacer-un-cambio-en-nuestra-vida-convertirnos-afirmo-el-papa","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/la-condicion-para-entrar-y-ser-parte-del-reino-de-dios-es-hacer-un-cambio-en-nuestra-vida-convertirnos-afirmo-el-papa\/","title":{"rendered":"La condici\u00f3n para entrar y ser parte del Reino de Dios es hacer un cambio en nuestra vida: convertirnos, afirm\u00f3 el papa"},"content":{"rendered":"<p> <img src='http:\/\/media02.radiovaticana.va\/photo\/2016\/11\/28\/EPA2270041_Thumbnail.jpg' alt='' align='left' hspace='5'> <\/p>\n<p><span><br \/>\n<audio class=\"video-js vjs-default-skin vjs-big-play-button-centered rv-custom-audio\" controls=\"\" id=\"audioItem_9047620\" preload=\"none\"><\/audio><br \/>\n<span class=\"rv-audio-download\"><a href=\"http:\/\/media02.radiovaticana.va\/audio\/audio2\/mp3\/00560558.mp3\" title=\"Download audio\"><img decoding=\"async\" src=\"http:\/\/es.radiovaticana.va\/Modules\/Presentation\/Styles\/images-common\/icons\/download-audio-mp3_off.png\" style=\"height: 30px\" \/><\/a><\/span> <\/span><\/p>\n<p>(RV).- Dej&eacute;monos transformar por Jes&uacute;s, dejemos que pueda &ldquo;re-crearnos&rdquo; liber&aacute;ndonos de nuestros pecados. Fue el deseo que el <strong>Papa Francisco<\/strong> expres&oacute; en su homil&iacute;a de la Misa matutina celebrada en la capilla de la Casa de Santa Marta, que centr&oacute; en el tema de la renovaci&oacute;n que trae el Se&ntilde;or. El <strong>Pont&iacute;fice<\/strong> advirti&oacute; ante el hecho de barnizar un poco nuestros pecados sin avergonzarnos verdaderamente en nuestro coraz&oacute;n. S&oacute;lo dando &ldquo;nombre y apellido&rdquo; a nuestros pecados &ndash; dijo &ndash; podremos permitir a Dios que nos haga hombres y mujeres nuevos.<\/p>\n<p>El desierto florecer&aacute;, los ciegos ver&aacute;n, los sordos oir&aacute;n. Aludiendo a la Primera Lectura, tomada del libro del Profeta Isa&iacute;as, <strong>Francisco <\/strong>afirm&oacute; que nos habla de &ldquo;renovaci&oacute;n&rdquo;. Y dijo que todo ser&aacute; cambiado: &ldquo;de feo a bello, de malo a bueno&rdquo;. &ldquo;Un cambio para mejor&rdquo; &ndash; a&ntilde;adi&oacute; el <strong>Pont&iacute;fice<\/strong> &ndash; a la vez que record&oacute; que esto era lo que el Pueblo de Israel esperaba del Mes&iacute;as.<\/p>\n<p><strong>El cambio que trae Jes&uacute;s no es un simple maquillaje<\/strong><\/p>\n<p>Al comentar el Evangelio del d&iacute;a, el <strong>Santo Padre<\/strong> afirm&oacute; que Jes&uacute;s curaba, &ldquo;hac&iacute;a ver un camino de cambio a la gente, raz&oacute;n por la cual la gente lo segu&iacute;a&rdquo;. Y observ&oacute; que no lo segu&iacute;a &ldquo;porque era de actualidad: sino que lo segu&iacute;a porque el mensaje de Jes&uacute;s llegaba al coraz&oacute;n&rdquo;. Y despu&eacute;s, a&ntilde;adi&oacute;, &ldquo;el pueblo ve&iacute;a que Jes&uacute;s curaba y lo segu&iacute;a&rdquo; tambi&eacute;n por esto:<\/p>\n<p>&ldquo;Pero lo que hac&iacute;a Jes&uacute;s no era s&oacute;lo un cambio de feo a bello, de malo a bueno: Jes&uacute;s ha hecho una transformaci&oacute;n. No es un problema de hacer bello, no es un problema de maquillaje, de cosm&eacute;tico: &iexcl;ha cambiado todo desde adentro! Ha cambiado con una re-creaci&oacute;n: Dios hab&iacute;a creado el mundo; el hombre ha ca&iacute;do en pecado; viene Jes&uacute;s a re-crear el mundo. Y &eacute;ste es el mensaje, el mensaje del Evangelio, que se ve claro: antes de curar a aquel hombre, Jes&uacute;s perdona sus pecados. Va all&iacute;, a la re-creaci&oacute;n, re-crea a aquel hombre de pecador a justo: lo re-crea como justo. Lo hace nuevo, totalmente nuevo. Y esto escandaliza: &iexcl;esto escandaliza!&rdquo;.<\/p>\n<p>Por esto &ndash;&nbsp; afirm&oacute; el <strong>Papa<\/strong> &ndash; los Doctores de la Ley &ldquo;comenzaron a discutir, a murmurar&rdquo; porque no pod&iacute;an aceptar su autoridad. Jes&uacute;s &ndash; ha dicho &ndash; &ldquo;es capaz de hacer de nosotros pecadores, personas nuevas&rdquo;. Es algo &ndash; observ&oacute; &ndash;&nbsp; que &ldquo;intuy&oacute; Magdalena&rdquo;, que era sana &ldquo;pero ten&iacute;a una llaga dentro: era una pecadora&rdquo;. Intuy&oacute;, por tanto, que &ldquo;aquel hombre pod&iacute;a curar no el cuerpo, sino la llaga del alma. &ldquo;&iexcl;Pod&iacute;a re-crearla!&rdquo;. Y para esto &ldquo;se necesita tanta fe&rdquo;.<\/p>\n<p><strong>Abrir el coraz&oacute;n ante el Se&ntilde;or, decir los pecados &ldquo;con nombre y apellido&rdquo;<\/strong><\/p>\n<p>Que el Se&ntilde;or &ndash; prosigui&oacute; diciendo el <strong>Pont&iacute;fice<\/strong> &ndash; &ldquo;nos ayude a prepararnos a la Navidad con gran fe&rdquo;, porque &ldquo;para la curaci&oacute;n del alma, para la curaci&oacute;n existencial, la re-creaci&oacute;n que trae Jes&uacute;s, se necesita gran fe&rdquo;. &ldquo;Ser transformados &ndash; reafirm&oacute; &ndash; &eacute;sta es la gracia de la salud que trae Jes&uacute;s&rdquo;. Y es necesario vencer la tentaci&oacute;n de decir &ldquo;yo no puedo&rdquo;, sino en cambio dejarnos &ldquo;transformar&rdquo;, &ldquo;re-crear por Jes&uacute;s&rdquo;. &ldquo;&Aacute;nimo&rdquo; es la palabra de Dios:<\/p>\n<p>&ldquo;Todos somos pecadores, pero mira la ra&iacute;z de tu pecado y que el Se&ntilde;or vaya ah&iacute; y la re-cree; y aquella ra&iacute;z amarga florecer&aacute;, florecer&aacute; con las obras de justicia; y t&uacute; ser&aacute;s un hombre nuevo, una mujer nueva. Pero si nosotros: &lsquo;S&iacute;, s&iacute;, yo tengo pecados; voy, me confieso&hellip; dos palabritas, y despu&eacute;s contin&uacute;o as&iacute;&hellip;&rsquo;, no me dejo re-crear por el Se&ntilde;or. S&oacute;lo dos pinceladas de pintura &iexcl;y creemos que con esto se ha terminado la historia! &iexcl;No! Mis pecados, con nombre y apellido: yo he hecho esto, esto, esto &iexcl;y me averg&uuml;enzo dentro del coraz&oacute;n! Y abro el coraz&oacute;n: &lsquo;Se&ntilde;or, lo &uacute;nico que tengo. &iexcl;Recr&eacute;ame! &iexcl;Recr&eacute;ame!&rsquo;. Y as&iacute; tendremos el coraje de ir con verdadera fe &ndash; como hemos pedido &ndash; hacia la Navidad&rdquo;.<\/p>\n<p>Siempre &ndash; a&ntilde;adi&oacute; el <strong>Obispo de Roma<\/strong> &ndash;&nbsp; &ldquo;tratamos de esconder la gravedad de nuestros pecados&rdquo;. Por ejemplo cuando rebajamos la envidia. &Eacute;sta, en cambio &ndash;&nbsp; dijo <strong>Francisco<\/strong> &ndash;&nbsp; &ldquo;&iexcl;es una cosa fe&iacute;sima! Es como el veneno de la serpiente&rdquo; &iexcl;que trata &ldquo;de destruir al otro!&rdquo;.<\/p>\n<p><strong>Dejemos que el Se&ntilde;or borre nuestros pecados para hacernos verdaderamente nuevos<\/strong><\/p>\n<p>El <strong>Papa<\/strong> anim&oacute; a &ldquo;ir al fondo de nuestros pecados&rdquo; y despu&eacute;s a d&aacute;rselos al Se&ntilde;or, para que &Eacute;l &ldquo;los borre y nos ayude a ir adelante con fe&rdquo;. Y subray&oacute; este pasaje, relatando la an&eacute;cdota de un Santo, &ldquo;estudioso de la Biblia&rdquo; que ten&iacute;a un car&aacute;cter demasiado fuerte, con tantos movimientos de ira y que ped&iacute;a perd&oacute;n al Se&ntilde;or, haciendo tantas renuncias y penitencias:<\/p>\n<p>&ldquo;El Santo, hablando con el Se&ntilde;or dec&iacute;a: &lsquo;&iquest;Est&aacute;s contento, Se&ntilde;or?&rsquo; &ndash; &lsquo;&iexcl;No!&rsquo; &ndash; &lsquo;&iexcl;Pero te he dado todo!&rsquo; &ndash; &lsquo;No, falta algo&hellip;&rsquo;. Y este pobre hombre hac&iacute;a otra penitencia, otra oraci&oacute;n, otra vigilia: &lsquo;&iquest;Te he dado esto, Se&ntilde;or? &iquest;Est&aacute; bien?&rsquo; &ndash; &lsquo;&iexcl;No! Falta algo&hellip;&rsquo; &ndash; &lsquo;Pero, &iquest;qu&eacute; cosa falta, Se&ntilde;or?&rsquo; &ndash; &iexcl;Faltan tus pecados! &iexcl;Dame tus pecados!&rsquo;. Esto es lo que hoy el Se&ntilde;or nos pide a nosotros: &lsquo;&iexcl;Coraje! Dame tus pecados y yo te har&eacute; un hombre nuevo y una mujer nueva&rsquo;. Que el Se&ntilde;or nos d&eacute; fe, para creer esto&rdquo;.<\/p>\n<p>(Mar&iacute;a Fernanda Bernasconi &#8211; RV).<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/es.radiovaticana.va\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow\">Fuente: es.radiovaticana.va<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(RV).- Dej&eacute;monos transformar por Jes&uacute;s, dejemos que pueda &ldquo;re-crearnos&rdquo; liber&aacute;ndonos de nuestros pecados. 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