{"id":9660,"date":"2016-12-06T10:40:03","date_gmt":"2016-12-06T15:40:03","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/noticias\/a-un-cambio-de-vida-invita-el-adviento-como-preparacion-para-la-navidad-reitera-el-papa\/"},"modified":"2016-12-06T10:40:03","modified_gmt":"2016-12-06T15:40:03","slug":"a-un-cambio-de-vida-invita-el-adviento-como-preparacion-para-la-navidad-reitera-el-papa","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/a-un-cambio-de-vida-invita-el-adviento-como-preparacion-para-la-navidad-reitera-el-papa\/","title":{"rendered":"A un cambio de vida invita el adviento como preparaci\u00f3n para la Navidad, reitera el Papa"},"content":{"rendered":"<p> <img src='http:\/\/media02.radiovaticana.va\/photo\/2016\/11\/28\/ANSA1113821_Thumbnail.jpg' alt='' align='left' hspace='5'> <\/p>\n<p><span><br \/>\n<audio class=\"video-js vjs-default-skin vjs-big-play-button-centered rv-custom-audio\" controls=\"\" id=\"audioItem_9057032\" preload=\"none\"><\/audio><br \/>\n<span class=\"rv-audio-download\"><a href=\"http:\/\/media02.radiovaticana.va\/audio\/audio2\/mp3\/00560704.mp3\" title=\"Download audio\"><img decoding=\"async\" src=\"http:\/\/es.radiovaticana.va\/Modules\/Presentation\/Styles\/images-common\/icons\/download-audio-mp3_off.png\" style=\"height: 30px\" \/><\/a><\/span> <\/span><\/p>\n<p>(RV).- Quien no conoce la ternura de Dios no conoce la doctrina cristiana. Lo afirm&oacute; el <strong>Papa<\/strong> en su homil&iacute;a de la Misa matutina celebrada en la capilla de la Casa de Santa Marta, dedicada en gran parte a la figura de Judas<\/p>\n<p><strong>Judas, imagen evang&eacute;lica de la oveja perdida<\/strong><\/p>\n<p>Partiendo del Evangelio del d&iacute;a, que se refiere a la oveja perdida con la alegr&iacute;a por el consuelo del Se&ntilde;or que jam&aacute;s deja de buscarnos, el <strong>Santo Padre<\/strong> explic&oacute; que &ldquo;&Eacute;l viene como un juez&rdquo;, pero como &ldquo;un juez que acaricia, un juez que est&aacute; lleno de ternura: que hace de todo para salvarnos&rdquo;. Que no viene &ldquo;a condenar, sino a salvar&rdquo;; que nos busca a cada uno de nosotros, que nos ama personalmente, no como &ldquo;a una masa indistinta&rdquo;, sino que nos ama por nuestro nombre, &ldquo;nos ama por lo que somos&rdquo;.<\/p>\n<p>La oveja perdida &ndash; coment&oacute; <strong>Francisco<\/strong> &ndash; &ldquo;no se ha perdido porque no ten&iacute;a una br&uacute;jula en la mano. Conoc&iacute;a bien el camino&rdquo;. Se ha perdido porque &ldquo;ten&iacute;a el coraz&oacute;n enfermo&rdquo;, ofuscado por una &ldquo;disociaci&oacute;n interior&rdquo; y huye &ldquo;para alejarse del Se&ntilde;or, para colmar esa oscuridad interior que la conduc&iacute;a a la doble vida&rdquo;: estar en el reba&ntilde;o y escapar a la oscuridad. &ldquo;El Se&ntilde;or conoce estas cosas&rdquo; y &ldquo;va a buscarla&rdquo;. &ldquo;La figura que m&aacute;s me hace entender la actitud del Se&ntilde;or con la oveja perdida &ndash; confes&oacute; el <strong>Pont&iacute;fice<\/strong> &ndash; es la actitud del Se&ntilde;or con Judas&rdquo;:<\/p>\n<p>&ldquo;La oveja perdida m&aacute;s perfecta en el Evangelio es Judas: un hombre que siempre, siempre ten&iacute;a algo de amargura en el coraz&oacute;n, algo que criticar a los dem&aacute;s, siempre distante. No conoc&iacute;a la dulzura de la gratuidad de vivir con todos los dem&aacute;s. Y dado que esta oveja no estaba satisfecha &ndash; &iexcl;Judas no era un hombre satisfecho! &ndash; siempre escapaba. Escapaba porque era ladr&oacute;n, iba por aquel lado, &eacute;l. Otros son lujuriosos, otros&hellip; Pero siempre escapan porque existe aquella oscuridad en el coraz&oacute;n que los separa del reba&ntilde;o. Es esa doble vida, esa doble vida de tantos cristianos, incluso con dolor podemos decir, sacerdotes, obispos&hellip; Y Judas era obispo, era uno de los primeros obispos, &iexcl;eh! La oveja perdida. &iexcl;Pobrecito! Pobrecito este hermano Judas como lo llamaba don Mazzolari, en aquel serm&oacute;n tan bello: &lsquo;Hermano Judas, &iquest;Qu&eacute; cosa sucede en tu coraz&oacute;n?&rsquo;. Nosotros debemos comprender a las ovejas perdidas. Tambi&eacute;n nosotros tenemos siempre alguna cosita, peque&ntilde;ita o no tan peque&ntilde;ita, de la oveja perdida&rdquo;.<\/p>\n<p><strong>El arrepentimiento de Judas<\/strong><\/p>\n<p>Lo que hace la oveja perdida &ndash; subray&oacute; el Papa &ndash; no es tanto una equivocaci&oacute;n cuanto una enfermedad que est&aacute; en el coraz&oacute;n y que el diablo explota. As&iacute;, Judas, con su &ldquo;coraz&oacute;n dividido, disociado&rdquo;, es &ldquo;el icono de la oveja perdida&rdquo; y a la que el pastor va a buscar. Pero Judas no entiende y &ldquo;al &nbsp;final, cuando ha visto lo que la propia doble vida ha hecho en la comunidad, el mal que ha sembrado con su oscuridad interior, que lo llevaba a escapar siempre, buscando luces que no eran la luz del Se&ntilde;or, sino luces como adornos de Navidad&rdquo;, &ldquo;luces artificiales&rdquo;, &ldquo;se ha desesperado&rdquo;.<\/p>\n<p>&ldquo;Hay una palabra en la Biblia &ndash; el Se&ntilde;or es bueno, tambi&eacute;n para estas ovejas, nunca deja de buscarlas &ndash; &nbsp;hay una palabra que dice que Judas se ha ahorcado, ahorcado y &lsquo;arrepentido&rsquo;. Yo creo que el Se&ntilde;or tomar&aacute; esa palabra y la llevar&aacute; consigo, no s&eacute;, puede ser, pero esa palabra nos hace dudar. Pero esa palabra &iquest;qu&eacute; significa? Que hasta el final el amor de Dios trabaja en aquella alma, hasta el momento de la desesperaci&oacute;n. Y esta es la actitud del Buen Pastor con las ovejas perdidas. &Eacute;ste es el anuncio, el feliz anuncio que nos trae la Navidad y que nos pide esta sincera exultaci&oacute;n que cambia el coraz&oacute;n, que nos lleva a dejarnos consolar por el Se&ntilde;or y no por las consolaciones que nosotros vamos a buscar para desahogarnos, para escapar de la realidad, escapar de la tortura interior, de la divisi&oacute;n interior&rdquo;.<\/p>\n<p><strong>El poder de Dios es su ternura<\/strong><\/p>\n<p>Jes&uacute;s, cuando encuentra a la oveja perdida no la insulta, incluso si ha hecho tanto mal. En el huerto de los olivos llama a Judas &ldquo;amigo&rdquo;. Son las caricias de Dios:<\/p>\n<p>&ldquo;Quien no conoce las caricias del Se&ntilde;or, &iexcl;no conoce la doctrina cristiana! Quien no se deja acariciar por el Se&ntilde;or, &iexcl;est&aacute; perdido! Es &eacute;ste el feliz anuncio, &eacute;sta es la sincera exultaci&oacute;n que nosotros queremos hoy. &Eacute;sta es la alegr&iacute;a, &eacute;ste es el consuelo que buscamos: que venga el Se&ntilde;or con su poder, que son las caricias, para encontrarnos, para salvarnos, como a la oveja perdida y para llevarnos a la grey de su Iglesia. Que el Se&ntilde;or nos d&eacute; esta gracia de esperar la Navidad con nuestras heridas, con nuestros pecados, reconocidos sinceramente, de esperar el poder de este Dios que viene a consolarnos, que viene con poder pero cuyo poder es la ternura, son las caricias que han nacido de su coraz&oacute;n, de su coraz&oacute;n tan bueno que ha dado la vida por nosotros&rdquo;.<\/p>\n<p>(Mar&iacute;a Fernanda Bernasconi &#8211; RV).<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/es.radiovaticana.va\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow\">Fuente: es.radiovaticana.va<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(RV).- Quien no conoce la ternura de Dios no conoce la doctrina cristiana. Lo afirm&oacute; el Papa en su homil&iacute;a de la Misa matutina celebrada en la capilla de la Casa de Santa Marta, dedicada en gran parte a la figura de Judas Judas, imagen evang&eacute;lica de la oveja perdida Partiendo del Evangelio del d&iacute;a, &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/a-un-cambio-de-vida-invita-el-adviento-como-preparacion-para-la-navidad-reitera-el-papa\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abA un cambio de vida invita el adviento como preparaci\u00f3n para la Navidad, reitera el Papa\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-9660","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9660","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=9660"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9660\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=9660"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=9660"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=9660"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}