{"id":9706,"date":"2016-12-07T06:40:04","date_gmt":"2016-12-07T11:40:04","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/noticias\/con-la-inmaculada-madre-de-dios-y-de-la-esperanza-cristiana-nuestro-corazon-sea-cuna-de-jesus-pide-el-papa\/"},"modified":"2016-12-07T06:40:04","modified_gmt":"2016-12-07T11:40:04","slug":"con-la-inmaculada-madre-de-dios-y-de-la-esperanza-cristiana-nuestro-corazon-sea-cuna-de-jesus-pide-el-papa","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/con-la-inmaculada-madre-de-dios-y-de-la-esperanza-cristiana-nuestro-corazon-sea-cuna-de-jesus-pide-el-papa\/","title":{"rendered":"Con la Inmaculada Madre de Dios y de la esperanza cristiana, nuestro coraz\u00f3n sea cuna de Jes\u00fas, pide el Papa"},"content":{"rendered":"<p> <img src='http:\/\/media02.radiovaticana.va\/photo\/2016\/12\/07\/REUTERS1866244_Thumbnail.JPG' alt='' align='left' hspace='5'> <\/p>\n<p>(RV).- &ldquo;La vida muchas veces es un desierto, es dif&iacute;cil caminar en la vida, pero si confiamos en Dios este camino puede convertirse en bello y amplio como una autopista. Basta no perder jam&aacute;s la esperanza, basta continuar creyendo, siempre, no obstante todo&rdquo;, con estas palabras el Papa Francisco explic&oacute; en la Audiencia General del primer mi&eacute;rcoles de diciembre, el significado de la esperanza cristiana.<\/p>\n<p>Iniciando un nuevo ciclo de catequesis sobre la virtud de los peque&ntilde;os, es decir, sobre &ldquo;esperanza&rdquo;, el Obispo de Roma se&ntilde;al&oacute; que, la predicaci&oacute;n de Juan el Bautista en el desierto es una invitaci&oacute;n a preparar el camino del Se&ntilde;or. &ldquo;Esta es la predicaci&oacute;n de Juan el Bautista &ndash; afirm&oacute; el Papa &#8211; preparar el encuentro con este Ni&ntilde;o que nos devolver&aacute; la sonrisa&rdquo;. La verdadera historia no es aquella hecha por los poderosos, sino aquella hecha por Dios junto con sus peque&ntilde;os. &ldquo;Aquellos peque&ntilde;os y simples que encontramos alrededor de Jes&uacute;s que nace: Zacar&iacute;as e Isabel, ancianos y marcados por la esterilidad; Mar&iacute;a, joven muchacha virgen prometida como esposa a Jos&eacute;; los pastores, que eran despreciados y no contaban nada. Son los peque&ntilde;os, hechos grandes por su fe, los peque&ntilde;os que saben continuar esperando. Y la esperanza es una virtud de los peque&ntilde;os. Los grandes, los satisfechos no conocen la esperanza; no saben qu&eacute; cosa es&rdquo;.<\/p>\n<p>Son ellos, los peque&ntilde;os con Dios, con Jes&uacute;s los que transforman el desierto del exilio, de la soledad desesperada, del sufrimiento, en un camino llano sobre el cual caminar para ir al encuentro de la gloria del Se&ntilde;or. Por ello, invit&oacute; el Papa Francisco: &iexcl;Dej&eacute;monos ense&ntilde;ar la esperanza!<\/p>\n<p><strong>Texto completo de la catequesis del Papa Francisco<\/strong><\/p>\n<p>Queridos hermanos y hermanas, &iexcl;buenos d&iacute;as!<\/p>\n<p>Hoy iniciamos una nueva serie de catequesis, sobre el tema de la esperanza cristiana. Es muy importante, porque la esperanza no defrauda. &iexcl;El optimismo defrauda, la esperanza no! &iquest;Entendido? Tenemos tanta necesidad, en estos tiempos que parecen oscuros, en el cual a veces nos sentimos perdidos ante el mal y la violencia que nos circunda, ante el dolor de tantos hermanos nuestros. &iexcl;Se necesita la esperanza! Nos sentimos perdidos y tambi&eacute;n un poco desanimados, porque nos encontramos impotentes y nos parece que esta oscuridad no tiene cuando acabar.<\/p>\n<p>Pero, no es necesario dejar que la esperanza nos abandone, porque Dios con su amor camina con nosotros. Yo espero, porque Dios est&aacute; junto a m&iacute;. Y esto podemos decirlo todos nosotros. Cada uno de nosotros puede decir: &ldquo;Yo espero, tengo esperanza, porque Dios camina conmigo!&rdquo;. Camina y me lleva de la mano. &iexcl;Dios no nos deja solos! El Se&ntilde;or Jes&uacute;s ha vencido el mal y nos ha abierto el camino de la vida.<\/p>\n<p>Y entonces, en particular en este tiempo de Adviento, que es el tiempo de la espera, en el cual nos preparamos para acoger una vez m&aacute;s el misterio consolador de la Encarnaci&oacute;n y la luz de la Navidad, es importante reflexionar sobre la esperanza. Dej&eacute;monos ense&ntilde;ar por el Se&ntilde;or que cosa quiere decir esperar. Escuchemos pues las palabras de la Sagrada Escritura, iniciando con el profeta Isa&iacute;as, el gran profeta del Adviento, el gran mensajero de la esperanza.<\/p>\n<p>En la segunda parte de su libro, Isa&iacute;as se dirige al pueblo con un anuncio de consolaci&oacute;n: &laquo;&iexcl;Consuelen, consuelen a mi pueblo, dice su Dios! Hablen al coraz&oacute;n de Jerusal&eacute;n y an&uacute;ncienle que su tiempo de servicio se ha cumplido, que su culpa est&aacute; paga [&hellip;]&raquo;.Una voz proclama: &laquo;&iexcl;Preparen en el desierto el camino del Se&ntilde;or, tracen en la estepa un sendero para nuestro Dios! &iexcl;Que se rellenen todos los valles y se aplanen todas las monta&ntilde;as y colinas; que las quebradas se conviertan en llanuras y los terrenos escarpados, en planicies! Entonces se revelar&aacute; la gloria del Se&ntilde;or y todos los hombres la ver&aacute;n juntamente, porque ha hablado la boca del Se&ntilde;or&raquo; (40,1-2.3-5). Esto es aquello que dice el profeta Isa&iacute;as.<\/p>\n<p>Dios Padre consuela suscitando consoladores, a quienes pide confortar al pueblo, a sus hijos, anunciando que ha terminado la tribulaci&oacute;n, ha terminado el dolor, y el pecado ha sido perdonado. Es esto lo que sana el coraz&oacute;n afligido y atemorizado. Por eso, el profeta pide preparar el camino del Se&ntilde;or, abri&eacute;ndose a sus dones y a su salvaci&oacute;n.<\/p>\n<p>La consolaci&oacute;n, para el pueblo, comienza con la posibilidad de caminar en la v&iacute;a de Dios, un camino nuevo, justo y accesible, un camino para preparar en el desierto, as&iacute; para poderlo atravesar y regresar a la patria. Porque el pueblo al cual el profeta se dirige estaba viviendo, en aquel tiempo, la tragedia del exilio en Babilonia, y ahora en cambio escucha que podr&aacute; regresar a su tierra, a trav&eacute;s de un camino hecho grato y extenso, sin valles y monta&ntilde;as que hacen cansado el camino, un sendero llano en el desierto. Preparar este camino quiere decir, preparar un camino de salvaci&oacute;n, un camino de liberaci&oacute;n de todo obst&aacute;culo y dificultad.<\/p>\n<p>El exilio del pueblo de Israel hab&iacute;a sido un momento dram&aacute;tico en la historia, cuando el pueblo hab&iacute;a perdido todo. El pueblo hab&iacute;a perdido la patria, la libertad, la dignidad, y tambi&eacute;n la confianza en Dios. Se sent&iacute;a abandonado y sin esperanza. En cambio, ah&iacute; est&aacute; la llamada del profeta que abre nuevamente el coraz&oacute;n a la fe. El desierto es un lugar en el cual es dif&iacute;cil vivir, pero justamente ah&iacute; ahora se podr&aacute; caminar para regresar no solo a la patria, sino regresar a Dios, y volver a esperar y sonre&iacute;r. Cuando nosotros estamos en la oscuridad, en las dificultades no sonre&iacute;mos. Es justamente la esperanza que nos ense&ntilde;a a sonre&iacute;r en aquel camino para encontrar a Dios. Una de las cosas, de las primeras cosas, que suceden a las personas que se alejan de Dios es que son personas sin sonrisa. Tal vez son capaces de dar una gran carcajada, una detr&aacute;s de otra; un chiste, una carcajada&hellip; &iexcl;Pero falta la sonrisa! La sonrisa solamente lo da la esperanza. &iquest;Han entendido esto? Es la sonrisa de la esperanza de encontrar a Dios.<\/p>\n<p>La vida muchas veces es un desierto, es dif&iacute;cil caminar dentro de la vida, pero si confiamos en Dios puede convertirse en bello y amplio como una autopista. Basta no perder jam&aacute;s la esperanza, basta continuar creyendo, siempre, no obstante todo. Cuando nos encontramos ante un ni&ntilde;o, tal vez podemos tener tantos problemas, tantas dificultades, pero cuando nos encontramos ante un ni&ntilde;o nos surge dentro una sonrisa, la simplicidad, porque nos encontramos ante la esperanza: &iexcl;un ni&ntilde;o es la esperanza! Y as&iacute; debemos ver en la vida, en este camino, la esperanza de encontrar a Dios, Dios se ha hecho Ni&ntilde;o. Y nos har&aacute; sonre&iacute;r, nos dar&aacute; todo.<\/p>\n<p>Justamente estas palabras de Isa&iacute;as son usadas despu&eacute;s por Juan el Bautista en su predicaci&oacute;n que invita a la conversi&oacute;n. Dec&iacute;a as&iacute;: &laquo;Una voz grita en el desierto: Preparen el camino del Se&ntilde;or, allanen sus senderos&raquo; (Mt 3,3). Una voz que grita donde parece que nadie puede escuchar, pero &iquest;Qui&eacute;n puede escuchar en el desierto? Los lobos&hellip; Y que grita en el desconcierto debido a la crisis de fe. Nosotros no podemos negar que el mundo de hoy est&aacute; en crisis de fe. Si, luego decimos: &ldquo;Yo creo en Dios, soy cristiano&rdquo; &ndash; &ldquo;Yo soy de esta religi&oacute;n&hellip;&rdquo; Pero tu vida est&aacute; lejos del ser cristiano; est&aacute; lejos de Dios. La religi&oacute;n, la fe ha quedado en una palabra: &ldquo;&iquest;Yo creo?&rdquo; &ndash; &ldquo;Si&rdquo;. Pero no, aqu&iacute; se trata de regresar a Dios, convertir el coraz&oacute;n a Dios e ir por este camino para encontrarlo. &Eacute;l nos espera. Esta es la predicaci&oacute;n de Juan el Bautista: preparar. Preparar el encuentro con este Ni&ntilde;o que nos devolver&aacute; la sonrisa. Los Israelitas, cuando el Bautista anuncia la llegada de Jes&uacute;s, es como si todav&iacute;a estuvieran en exilio, porque est&aacute;n bajo la dominaci&oacute;n romana, que los hace extranjeros en su misma patria, gobernados por los poderosos ocupantes que deciden sobre sus vidas. Pero la verdadera historia no es aquella hecha por los poderosos, sino aquella hecha por Dios junto con sus peque&ntilde;os. La verdadera historia &ndash; aquella que quedar&aacute; en la eternidad &ndash; es aquella que escribe Dios con sus peque&ntilde;os: Dios con Mar&iacute;a, Dios con Jes&uacute;s, Dios con Jos&eacute;, Dios con los peque&ntilde;os. Aquellos peque&ntilde;os y simples que encontramos alrededor de Jes&uacute;s que nace: Zacar&iacute;as e Isabel, ancianos y marcados por la esterilidad; Mar&iacute;a, joven muchacha virgen prometida como esposa a Jos&eacute;; los pastores, que eran despreciados y no contaban nada. Son los peque&ntilde;os, hechos grandes por su fe, los peque&ntilde;os que saben continuar esperando. Y la esperanza es una virtud de los peque&ntilde;os. Los grandes, los satisfechos no conocen la esperanza; no saben qu&eacute; cosa es.<\/p>\n<p>Son ellos, los peque&ntilde;os con Dios, con Jes&uacute;s los que transforman el desierto del exilio, de la soledad desesperada, del sufrimiento, en un camino llano sobre el cual caminar para ir al encuentro de la gloria del Se&ntilde;or. Y llegamos a la conclusi&oacute;n: dej&eacute;monos ense&ntilde;ar la esperanza. &iexcl;Dej&eacute;monos ense&ntilde;ar la esperanza! Esperemos confiados la llegada del Se&ntilde;or, y cualquiera que sea el desierto de nuestras vidas y cada uno sabe en qu&eacute; desierto camina, cualquiera sea el desierto de nuestras vidas, se convertir&aacute; en un jard&iacute;n florido. &iexcl;La esperanza no defrauda! Lo decimos otra vez: &ldquo;&iexcl;La esperanza no defrauda!&rdquo;. Gracias.<\/p>\n<p>(Traducci&oacute;n del italiano, Renato Martinez &ndash; Radio Vaticano)<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/es.radiovaticana.va\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow\">Fuente: es.radiovaticana.va<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(RV).- &ldquo;La vida muchas veces es un desierto, es dif&iacute;cil caminar en la vida, pero si confiamos en Dios este camino puede convertirse en bello y amplio como una autopista. Basta no perder jam&aacute;s la esperanza, basta continuar creyendo, siempre, no obstante todo&rdquo;, con estas palabras el Papa Francisco explic&oacute; en la Audiencia General del &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/con-la-inmaculada-madre-de-dios-y-de-la-esperanza-cristiana-nuestro-corazon-sea-cuna-de-jesus-pide-el-papa\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abCon la Inmaculada Madre de Dios y de la esperanza cristiana, nuestro coraz\u00f3n sea cuna de Jes\u00fas, pide el Papa\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-9706","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9706","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=9706"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9706\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=9706"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=9706"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=9706"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}