{"id":9831,"date":"2016-12-11T09:15:02","date_gmt":"2016-12-11T14:15:02","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/noticias\/beato-bartolome-buonpedoni-12-de-diciembre\/"},"modified":"2016-12-11T09:15:02","modified_gmt":"2016-12-11T14:15:02","slug":"beato-bartolome-buonpedoni-12-de-diciembre","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/beato-bartolome-buonpedoni-12-de-diciembre\/","title":{"rendered":"Beato Bartolom\u00e9 Buonpedoni  \u2013 12 de diciembre  \u00a0"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify\">(ZENIT &#8211; Madrid).- \u00a0Hoy celebra la Iglesia la vida de este beato, y conmemora, entre otros, la festividad de la Virgen de Guadalupe, venerada en todo el mundo y de cuya aparici\u00f3n a san Juan Diego y origen de su advocaci\u00f3n se ha dado cuenta en esta secci\u00f3n de ZENIT el pasado d\u00eda 9 (<a target=\"_blank\" rel=\"nofollow\" href=\"http:\/\/www.zenit.org\/es\/articles\/san-juan-diego-cuauhtlatoatzin--2\">san-juan-diego-cuauhtlatoatzin&#8211;2<\/a>). Es la patrona de M\u00e9xico y ha sido objeto de diversas proclamaciones por parte de pont\u00edfices. As\u00ed P\u00edo X la nombr\u00f3 <em>patrona de toda la Am\u00e9rica Latina<\/em>; P\u00edo XI, <em>de todas las Am\u00e9ricas<\/em>; P\u00edo XII a\u00f1adi\u00f3 el calificativo de <em>Emperatriz de las Am\u00e9ricas<\/em>, que Juan XXIII sigui\u00f3 engrosando al denominarla bellamente: <em>la misionera celeste del Nuevo Mundo<\/em> y <em>la Madre de las Am\u00e9ricas<\/em>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Admirable en su virtud, Bartolom\u00e9 (o Bartolo) fue un ejemplo de fortaleza y paciencia en medio de la tribulaci\u00f3n, edificante en su forma de afrontar la enfermedad. Se desconoce la fecha exacta en la que los condes de Mucchio, Giovanni e Giuntina, tuvieron en sus brazos por vez primera a este heredero, su \u00fanico hijo. Vino al mundo en el castillo feudal cercano a la ciudad de San Gimignano, Toscana, Italia, en 1227. La criatura se hizo de rogar, ya que los padres esperaron dos d\u00e9cadas sin tener descendencia, hasta que Giuntina, la piadosa madre, se encomend\u00f3 a san Pedro y un d\u00eda, a trav\u00e9s de un sue\u00f1o, le asegur\u00f3 que su ruego hab\u00eda sido escuchado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">El progenitor del beato, como usualmente sucede, albergaba grandes sue\u00f1os para su futuro: estudios, prestigiosa carrera profesional, etc. Pens\u00f3 tambi\u00e9n que con ese hijo, que los colmaba de dicha, estaba asegurada la perduraci\u00f3n de su ilustre apellido a trav\u00e9s de nuevos v\u00e1stagos en la familia. Por eso, cuando lleg\u00f3 el momento, y Bartolom\u00e9 se neg\u00f3 a contraer el matrimonio que le propon\u00eda, optando en su lugar por la vida religiosa, el conde Mucchio recibi\u00f3 la noticia m\u00e1s que consternado, y no ocult\u00f3 su frontal oposici\u00f3n. Seguramente no se le ocurri\u00f3 pensar que la virtud y piedad que presid\u00eda la vida de su amado hijo, conocida en su entorno, iba a desembocar en tal decisi\u00f3n. Pero tuvo ocasi\u00f3n de comprobar la inutilidad de los medios que emple\u00f3 para disuadirle; Bartolom\u00e9 no cej\u00f3 en su empe\u00f1o.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Poniendo tierra por medio, el joven se traslad\u00f3 a Pisa y pas\u00f3 un a\u00f1o conviviendo con la comunidad benedictina de San Vito, donde desempe\u00f1\u00f3 labores de enfermer\u00eda. Su buen coraz\u00f3n y las virtudes que mostraba le hac\u00edan apto para encarnar con su vida el carisma de san Benito, y as\u00ed lo hicieron notar los monjes. No desestimaba totalmente la oferta de continuar junto a ellos, posibilidad en la que meditaba, cuando en sue\u00f1os tuvo una locuci\u00f3n divina advirti\u00e9ndole que la verdadera clave de su santificaci\u00f3n radicar\u00eda en la aceptaci\u00f3n de veinte a\u00f1os de sufrimientos que llegar\u00edan a su vida, y no en su abrazo a la vida mon\u00e1stica. Misteriosos designios de la Providencia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Sabedor de que su <em>h\u00e1bito<\/em> ser\u00edan las penitencias, parti\u00f3 a Volterra y se integr\u00f3 en la Tercera Orden Franciscana. El prelado del lugar juzg\u00f3 que ser\u00eda un buen sacerdote y le propuso ordenarlo. D\u00f3cil a la sugerencia del obispo, curs\u00f3 estudios y recibi\u00f3 el sacramento del orden cuando ten\u00eda alrededor de 30 a\u00f1os. Fue enviado a Peccioli en calidad de capell\u00e1n, y luego a Picchena como p\u00e1rroco. Su labor pastoral y celo apost\u00f3lico junto a su heroica caridad, que ten\u00eda como destinatarios a los pobres, enfermos y necesitados en general, atrajo a las gentes. Atento a sus necesidades distribu\u00eda entre todos lo que recaudaba en la parroquia. Su gesto de misericordia fue premiado por el Alt\u00edsimo. Un d\u00eda acogi\u00f3 a un pobre que iba de viaje cobij\u00e1ndolo bajo su techo. De madrugada una voz le hizo saber que hab\u00eda alojado a Jesucristo, y cuando corri\u00f3 a buscarlo, hab\u00eda desaparecido. No ser\u00eda la \u00faltima vez que recibir\u00eda esta gracia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">La noticia de su santidad lleg\u00f3 a su ciudad natal, y conocedor de ella uno de sus compatriotas, Vivaldo (o Ubaldo), tambi\u00e9n beato de la Tercera Orden franciscana, que hab\u00eda nacido en San Gimignano hacia 1250, no dud\u00f3 en acudir a su lado. Fue no solo su disc\u00edpulo sino una especie de \u00e1ngel protector en las dolorosas tribulaciones que tuvo que afrontar Bartolom\u00e9 cuando contrajo la lepra hacia sus 50 o 52 a\u00f1os. Dej\u00f3 entonces la parroquia, y ambos se establecieron en la leproser\u00eda de Cellole, situada en los alrededores de su ciudad natal. Un d\u00eda lleg\u00f3 un leproso al que Bartolom\u00e9 ayud\u00f3 a enjuagar los pies en el cuenco del claustro, y al hacerlo se dio cuenta de que no era simplemente un enfermo, momento en el que desapareci\u00f3. Entonces se percat\u00f3 de que hab\u00eda lavado los pies a Cristo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Durante veinte a\u00f1os, tal como se le vaticin\u00f3 en sue\u00f1os, sufri\u00f3 con esta enfermedad, acogida con tan admirable paciencia y alegr\u00eda, conforme al carisma franciscano, que le dieron el nombre de \u00abJob de Toscana\u00bb. Los leprosos del lazareto recibieron de \u00e9l, que fue su capell\u00e1n, y del beato Vivaldo, asistencia y consuelo. Muri\u00f3 con fama de santidad el 12 de diciembre de 1300 a la edad de 73 a\u00f1os. Entonces Vivaldo se hizo ermita\u00f1o estableci\u00e9ndose en Boscotondo de Camporena, cerca de Montaione en la Toscana. Sobrevivi\u00f3 a su maestro veinte a\u00f1os. Bartolom\u00e9 fue enterrado en la iglesia de San Agust\u00edn, de Gimignano. Su culto fue aprobado en 1498. P\u00edo X lo confirm\u00f3 el 27 de abril de 1910.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">&nbsp;<\/p>\n<p><span class=\"et_bloom_bottom_trigger\"><\/span><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/es.zenit.org\/\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow\">Fuente: es.zenit.org<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(ZENIT &#8211; Madrid).- \u00a0Hoy celebra la Iglesia la vida de este beato, y conmemora, entre otros, la festividad de la Virgen de Guadalupe, venerada en todo el mundo y de cuya aparici\u00f3n a san Juan Diego y origen de su advocaci\u00f3n se ha dado cuenta en esta secci\u00f3n de ZENIT el pasado d\u00eda 9 (san-juan-diego-cuauhtlatoatzin&#8211;2). &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/beato-bartolome-buonpedoni-12-de-diciembre\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abBeato Bartolom\u00e9 Buonpedoni  \u2013 12 de diciembre  \u00a0\u00ab<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-9831","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9831","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=9831"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9831\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=9831"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=9831"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=9831"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}