{"id":9851,"date":"2016-12-12T08:05:02","date_gmt":"2016-12-12T13:05:02","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/noticias\/texto-mensaje-del-papa-francisco-para-la-jornada-mundial-de-la-paz-2017\/"},"modified":"2016-12-12T08:05:02","modified_gmt":"2016-12-12T13:05:02","slug":"texto-mensaje-del-papa-francisco-para-la-jornada-mundial-de-la-paz-2017","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/texto-mensaje-del-papa-francisco-para-la-jornada-mundial-de-la-paz-2017\/","title":{"rendered":"TEXTO: Mensaje del Papa Francisco para la Jornada Mundial de la Paz 2017"},"content":{"rendered":"<p> VATICANO, 12 Dic. 16 (ACI).-<br \/>\n\tLa Oficina de Prensa del Vaticano present&oacute; hoy el mensaje del Papa Francisco para la Jornada Mundial de la Paz que se celebrar&aacute; el pr&oacute;ximo 1 de enero de 2017.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tA continuaci&oacute;n el texto completo del mismo:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tMensaje del Santo Padre Francisco<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tJornada mundial de la Paz 1 enero 2017<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\t&laquo;La no violencia: estilo de una pol&iacute;tica para la paz&raquo;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\t1. Al comienzo de este nuevo a&ntilde;o formulo mis m&aacute;s sinceros deseos de paz para los pueblos y para las naciones del mundo, para los Jefes de Estado y de Gobierno, as&iacute; como para los responsables de las comunidades religiosas y de los diversos sectores de la sociedad civil.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tDeseo la paz a cada hombre, mujer, ni&ntilde;o y ni&ntilde;a, a la vez que rezo para que la imagen y semejanza de Dios en cada persona nos permita reconocernos unos a otros como dones sagrados dotados de una inmensa dignidad. Especialmente en las situaciones de conflicto, respetemos su &laquo;dignidad m&aacute;s profunda&raquo;1 y hagamos de la no violencia activa nuestro estilo de vida.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tEste es el Mensaje para la 50 Jornada Mundial de la Paz. En el primero, el beato Papa Pablo VI se dirigi&oacute;, no s&oacute;lo a los cat&oacute;licos sino a todos los pueblos, con palabras inequ&iacute;vocas: &laquo;Ha aparecido finalmente con mucha claridad que la paz es la l&iacute;nea &uacute;nica y verdadera del progreso humano (no las tensiones de nacionalismos ambiciosos, ni las conquistas violentas, ni las represiones portadoras de un falso orden civil)&raquo;.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tAdvirti&oacute; del &laquo;peligro de creer que las controversias internacionales no se pueden resolver por los caminos de la raz&oacute;n, es decir de las negociaciones fundadas en el derecho, la justicia, la equidad, sino s&oacute;lo por los de las fuerzas espantosas y mort&iacute;feras&raquo;.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tPor el contrario, citando Pacem in terris de su predecesor san Juan XXIII, exaltaba &laquo;el sentido y el amor de la paz fundada sobre la verdad, sobre la justicia, sobre la libertad, sobre el amor&raquo;.2 Impresiona la actualidad de estas palabras, que hoy son igualmente importantes y urgentes como hace cincuenta a&ntilde;os.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tEn esta ocasi&oacute;n deseo reflexionar sobre la no violencia como un estilo de pol&iacute;tica para la paz, y pido a Dios que se conformen a la no violencia nuestros sentimientos y valores personales m&aacute;s profundos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tQue la caridad y la no violencia gu&iacute;en el modo de tratarnos en las relaciones &nbsp;interpersonales, sociales e internacionales. Cuando las v&iacute;ctimas de la violencia vencen la tentaci&oacute;n de la venganza, se convierten en los protagonistas m&aacute;s cre&iacute;bles en los procesos no violentos de construcci&oacute;n de la paz.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tQue la no violencia se trasforme, desde el nivel local y cotidiano hasta el orden mundial, en el estilo caracter&iacute;stico de nuestras decisiones, de nuestras relaciones, de nuestras acciones y de la pol&iacute;tica en todas sus formas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tUn mundo fragmentado<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\t2. El siglo pasado fue devastado por dos horribles guerras mundiales, conoci&oacute; la amenaza de la guerra nuclear y un gran n&uacute;mero de nuevos conflictos, pero hoy lamentablemente estamos ante una terrible guerra mundial por partes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tNo es f&aacute;cil saber si el mundo actualmente es m&aacute;s o menos violento de lo que fue en el pasado, ni si los modernos medios de comunicaci&oacute;n y la movilidad que caracteriza nuestra &eacute;poca nos hace m&aacute;s conscientes de la violencia o m&aacute;s habituados a ella.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tEn cualquier caso, esta violencia que se comete &laquo;por partes&raquo;, en modos y niveles diversos, provoca un enorme sufrimiento que conocemos bien: guerras en diferentes pa&iacute;ses y continentes; terrorismo, criminalidad y ataques armados impredecibles; abusos contra los emigrantes y las v&iacute;ctimas de la trata; devastaci&oacute;n del medio ambiente. &iquest;Con qu&eacute; fin?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tLa violencia, &iquest;permite alcanzar objetivos de valor duradero? Todo lo que obtiene, &iquest;no se reduce a desencadenar represalias y espirales de conflicto letales que benefician s&oacute;lo a algunos &laquo;se&ntilde;ores de la guerra&raquo;?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tLa violencia no es la soluci&oacute;n para nuestro mundo fragmentado. Responder con violencia a la violencia lleva, en el mejor de los casos, a la emigraci&oacute;n forzada y a un enorme sufrimiento, ya que las grandes cantidades de recursos que se destinan a fines militares son sustra&iacute;das de las necesidades cotidianas de los j&oacute;venes, de las familias en dificultad, de los ancianos, de los enfermos, de la gran mayor&iacute;a de los habitantes del mundo. En el peor de los casos, lleva a la muerte f&iacute;sica y espiritual de muchos, si no es de todos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tLa Buena Noticia<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\t3. Tambi&eacute;n Jes&uacute;s vivi&oacute; en tiempos de violencia. &Eacute;l ense&ntilde;&oacute; que el verdadero campo de batalla, en el que se enfrentan la violencia y la paz, es el coraz&oacute;n humano: &laquo;Porque de dentro, del coraz&oacute;n del hombre, salen los pensamientos perversos&raquo; (Mc 7,21). Pero el mensaje de Cristo, ante esta realidad, ofrece una respuesta radicalmente positiva: &eacute;l predic&oacute; incansablemente el amor incondicional de Dios que acoge y perdona, y ense&ntilde;&oacute; a sus disc&iacute;pulos a amar a los enemigos (cf. Mt 5,44) y a poner la otra mejilla (cf. Mt 5,39).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tCuando impidi&oacute; que la ad&uacute;ltera fuera lapidada por sus acusadores (cf. Jn 8,1-11) y cuando, la noche antes de morir, dijo a Pedro que envainara la espada (cf. Mt 26,52), Jes&uacute;s traz&oacute; el camino de la no violencia, que sigui&oacute; hasta el final, hasta la cruz, mediante la cual construy&oacute; la paz y destruy&oacute; la enemistad (cf. Ef 2,14-16).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tPor esto, quien acoge la Buena Noticia de Jes&uacute;s reconoce su propia violencia y se deja curar por la misericordia de Dios, convirti&eacute;ndose a su vez en instrumento de reconciliaci&oacute;n, seg&uacute;n la exhortaci&oacute;n de san Francisco de As&iacute;s: &laquo;Que la paz que anunci&aacute;is de palabra la teng&aacute;is, y en mayor medida, en vuestros corazones&raquo;.3<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tSer hoy verdaderos disc&iacute;pulos de Jes&uacute;s significa tambi&eacute;n aceptar su propuesta de la no violencia. Esta &mdash;como ha afirmado mi predecesor Benedicto XVI&mdash; &laquo;es realista, porque tiene en cuenta que en el mundo hay demasiada violencia, demasiada injusticia y, por tanto, s&oacute;lo se puede superar esta situaci&oacute;n contraponiendo un plus de amor, un plus de bondad. Este &ldquo;plus&rdquo; viene de Dios&raquo;.4<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tY a&ntilde;ad&iacute;a con fuerza: &laquo;para los cristianos la no violencia no es un mero comportamiento t&aacute;ctico, sino m&aacute;s bien un modo de ser de la persona, la actitud de quien est&aacute; tan convencido del amor de Dios y de su poder, que no tiene miedo de afrontar el mal &uacute;nicamente con las armas del amor y de la verdad. El amor a los enemigos constituye el n&uacute;cleo de la &ldquo;revoluci&oacute;n cristiana&rdquo;&raquo;.5<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tPrecisamente, el evangelio del amad a vuestros enemigos (cf. Lc 6,27) es considerado como &laquo;la carta magna de la no violencia cristiana&raquo;, que no se debe entender como un &laquo;rendirse ante el mal [&hellip;], sino en responder al mal con el bien (cf. Rm 12,17-21), rompiendo de este modo la cadena de la injusticia&raquo;.6<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tM&aacute;s fuerte que la violencia<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\t4. Muchas veces la no violencia se entiende como rendici&oacute;n, desinter&eacute;s y pasividad, pero en realidad no es as&iacute;. Cuando la Madre Teresa recibi&oacute; el premio Nobel de la Paz, en 1979, declar&oacute; claramente su mensaje de la no violencia activa: &laquo;En nuestras familias no tenemos necesidad de bombas y armas, de destruir para traer la paz, sino de vivir unidos, am&aacute;ndonos unos a otros [&hellip;]. Y entonces seremos capaces de superar todo el mal que hay en el mundo&raquo;.7 Porque la fuerza de las armas es enga&ntilde;osa. &laquo;Mientras los traficantes de armas hacen su trabajo, hay pobres constructores de paz que dan la vida s&oacute;lo por ayudar a una persona, a otra, a otra&raquo;; para estos constructores de la paz, Madre Teresa es &laquo;un s&iacute;mbolo, un icono de nuestros tiempos&raquo;.8<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tEn el pasado mes de septiembre tuve la gran alegr&iacute;a de proclamarla santa. He elogiado su disponibilidad hacia todos por medio de &laquo;la acogida y la defensa de la vida humana, tanto de la no nacida como de la abandonada y descartada [&hellip;]. Se ha inclinado sobre las personas desfallecidas, que mueren abandonadas al borde de las calles, reconociendo la dignidad que Dios les hab&iacute;a dado; ha hecho sentir su voz a los poderosos de la tierra, para que reconocieran sus culpas ante los cr&iacute;menes &mdash;&iexcl;ante los cr&iacute;menes!&mdash; de la pobreza creada por ellos mismos&raquo;.9<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tComo respuesta &mdash;y en esto representa a miles, m&aacute;s a&uacute;n, a millones de personas&mdash;, su misi&oacute;n es salir al encuentro de las v&iacute;ctimas con generosidad y dedicaci&oacute;n, tocando y vendando los cuerpos heridos, curando las vidas rotas. La no violencia practicada con decisi&oacute;n y coherencia ha producido resultados impresionantes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tNo se olvidar&aacute;n nunca los &eacute;xitos obtenidos por Mahatma Gandhi y Khan Abdul Ghaffar Khan en la liberaci&oacute;n de la India, y de Martin Luther King Jr. contra la discriminaci&oacute;n racial. En especial, las mujeres son frecuentemente l&iacute;deres de la no violencia, como, por ejemplo, Leymah Gbowee y miles de mujeres liberianas, que han organizado encuentros de oraci&oacute;n y protesta no violenta (pray-ins), obteniendo negociaciones de alto nivel para la conclusi&oacute;n de la segunda guerra civil en Liberia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tNo podemos olvidar el decenio crucial que se concluy&oacute; con la ca&iacute;da de los reg&iacute;menes comunistas en Europa. Las comunidades cristianas han contribuido con su oraci&oacute;n insistente y su acci&oacute;n valiente. Ha tenido una influencia especial el ministerio y el magisterio de san Juan Pablo II.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tEn la enc&iacute;clica Centesimus annus (1991), mi predecesor, reflexionando sobre los sucesos de 1989, puso en evidencia que un cambio crucial en la vida de los pueblos, de las naciones y de los estados se realiza &laquo;a trav&eacute;s de una lucha pac&iacute;fica, que emplea solamente las armas de la verdad y de la justicia&raquo;.10 Este itinerario de transici&oacute;n pol&iacute;tica hacia la paz ha sido posible, en parte, &laquo;por el compromiso no violento de hombres que, resisti&eacute;ndose siempre a ceder al poder de la fuerza, han sabido encontrar, una y otra vez, formas eficaces para dar testimonio de la verdad&raquo;.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tY conclu&iacute;a: &laquo;Ojal&aacute; los hombres aprendan a luchar por la justicia sin violencia, renunciando a la lucha de clases en las controversias internas, as&iacute; como a la guerra en las internacionales&raquo;.11<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tLa Iglesia se ha comprometido en el desarrollo de estrategias no violentas para la promoci&oacute;n de la paz en muchos pa&iacute;ses, implicando incluso a los actores m&aacute;s violentos en un mayor esfuerzo para construir una paz justa y duradera.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tEste compromiso en favor de las v&iacute;ctimas de la injusticia y de la violencia no es un patrimonio exclusivo de la Iglesia Cat&oacute;lica, sino que es propio de muchas tradiciones religiosas, para las que &laquo;la compasi&oacute;n y la no violencia son esenciales e indican el camino de la vida&raquo;.12 Lo reafirmo con fuerza: &laquo;Ninguna religi&oacute;n es terrorista&raquo;.13 La violencia es una profanaci&oacute;n del nombre de Dios.14<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tNo nos cansemos nunca de repetirlo: &laquo;Nunca se puede usar el nombre de Dios para justificar la violencia. S&oacute;lo la paz es santa. S&oacute;lo la paz es santa, no la guerra&raquo;.15<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tLa ra&iacute;z dom&eacute;stica de una pol&iacute;tica no violenta<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\t5. Si el origen del que brota la violencia est&aacute; en el coraz&oacute;n de los hombres, entonces es fundamental recorrer el sendero de la no violencia en primer lugar en el seno de la familia. Es parte de aquella alegr&iacute;a que present&eacute;, en marzo pasado, en la Exhortaci&oacute;n apost&oacute;lica Amoris laetitia, como conclusi&oacute;n de los dos a&ntilde;os de reflexi&oacute;n de la Iglesia sobre el matrimonio y la familia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tLa familia es el espacio indispensable en el que los c&oacute;nyuges, padres e hijos, hermanos y hermanas aprenden a comunicarse y a cuidarse unos a otros de modo desinteresado, y donde los desacuerdos o incluso los conflictos deben ser superados no con la fuerza, sino con el di&aacute;logo, el respeto, la b&uacute;squeda del bien del otro, la misericordia y el perd&oacute;n.16<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tDesde el seno de la familia, la alegr&iacute;a se propaga al mundo y se irradia a toda la sociedad.17 Por otra parte, una &eacute;tica de fraternidad y de coexistencia pac&iacute;fica entre las personas y entre los pueblos no puede basarse sobre la l&oacute;gica del miedo, de la violencia y de la cerraz&oacute;n, sino sobre la responsabilidad, el respeto y el di&aacute;logo sincero.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tEn este sentido, hago un llamamiento a favor del desarme, como tambi&eacute;n de la prohibici&oacute;n y abolici&oacute;n de las armas nucleares: la disuasi&oacute;n nuclear y la amenaza cierta de la destrucci&oacute;n rec&iacute;proca, no pueden servir de base a este tipo de &eacute;tica.18<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tCon la misma urgencia suplico que se detenga la violencia dom&eacute;stica y los abusos a mujeres y ni&ntilde;os. El Jubileo de la Misericordia, concluido el pasado mes de noviembre, nos ha invitado a mirar dentro de nuestro coraz&oacute;n y a dejar que entre en &eacute;l la misericordia de Dios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tEl a&ntilde;o jubilar nos ha hecho tomar conciencia del gran n&uacute;mero y variedad de personas y de grupos sociales que son tratados con indiferencia, que son v&iacute;ctimas de injusticia y sufren violencia. Ellos forman parte de nuestra &laquo;familia&raquo;, son nuestros hermanos y hermanas. Por esto, las pol&iacute;ticas de no violencia deben comenzar dentro de los muros de casa para despu&eacute;s extenderse a toda la familia humana.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\t&laquo;El ejemplo de santa Teresa de Lisieux nos invita a la pr&aacute;ctica del peque&ntilde;o camino del amor, a no perder la oportunidad de una palabra amable, de una sonrisa, de cualquier peque&ntilde;o gesto que siembre paz y amistad. Una ecolog&iacute;a integral tambi&eacute;n est&aacute; hecha de simples gestos cotidianos donde rompemos la l&oacute;gica de la violencia, del &nbsp;aprovechamiento, del ego&iacute;smo&raquo;.19<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tMi llamamiento<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\t6. La construcci&oacute;n de la paz mediante la no violencia activa es un elemento necesario y coherente del continuo esfuerzo de la Iglesia para limitar el uso de la fuerza por medio de las normas morales, a trav&eacute;s de su participaci&oacute;n en las instituciones internacionales y gracias tambi&eacute;n a la aportaci&oacute;n competente de tantos cristianos en la elaboraci&oacute;n de normativas a todos los niveles. Jes&uacute;s mismo nos ofrece un &laquo;manual&raquo; de esta estrategia de construcci&oacute;n de la paz en el as&iacute; llamado Discurso de la monta&ntilde;a.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tLas ocho bienaventuranzas (cf. Mt 5,3-10) trazan el perfil de la persona que podemos definir bienaventurada, buena y aut&eacute;ntica. Bienaventurados los mansos &mdash;dice Jes&uacute;s&mdash;, los misericordiosos, los que trabajan por la paz, y los puros de coraz&oacute;n, los que tienen hambre y sed de la justicia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tEsto es tambi&eacute;n un programa y un desaf&iacute;o para los l&iacute;deres pol&iacute;ticos y religiosos, para los responsables de las instituciones internacionales y los dirigentes de las empresas y de los medios de comunicaci&oacute;n de todo el mundo: aplicar las bienaventuranzas en el desempe&ntilde;o de sus propias responsabilidades.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tEs el desaf&iacute;o de construir la sociedad, la comunidad o la empresa, de la que son responsables, con el estilo de los trabajadores por la paz; de dar muestras de misericordia, rechazando descartar a las personas, da&ntilde;ar el ambiente y querer vencer a cualquier precio. Esto exige estar dispuestos a &laquo;aceptar sufrir el conflicto, resolverlo y transformarlo en el eslab&oacute;n de un nuevo proceso&raquo;.20<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tTrabajar de este modo significa elegir la solidaridad como estilo para realizar la historia y construir la amistad social.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tLa no violencia activa es una manera de mostrar verdaderamente c&oacute;mo, de verdad, la unidad es m&aacute;s importante y fecunda que el conflicto. Todo en el mundo est&aacute; &iacute;ntimamente interconectado.21<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tPuede suceder que las diferencias generen choques: afront&eacute;moslos de forma constructiva y no violenta, de manera que &laquo;las tensiones y los opuestos [puedan] alcanzar una unidad pluriforme que engendra nueva vida&raquo;, conservando &laquo;las virtualidades valiosas de las polaridades en pugna&raquo;.22<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tLa Iglesia Cat&oacute;lica acompa&ntilde;ar&aacute; todo tentativo de construcci&oacute;n de la paz tambi&eacute;n con la no violencia activa y creativa. El 1 de enero de 2017 comenzar&aacute; su andadura el nuevo Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral, que ayudar&aacute; a la Iglesia a promover, con creciente eficacia, &laquo;los inconmensurables bienes de la justicia, la paz y la protecci&oacute;n de la creaci&oacute;n&raquo; y de la solicitud hacia los emigrantes, &laquo;los necesitados, los enfermos y los excluidos, los marginados y las v&iacute;ctimas de los conflictos armados y de las cat&aacute;strofes naturales, los encarcelados, los desempleados y las v&iacute;ctimas de cualquier forma de esclavitud y de tortura&raquo;.23<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tEn conclusi&oacute;n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\t7. Como es tradici&oacute;n, firmo este Mensaje el 8 de diciembre, fiesta de la Inmaculada Concepci&oacute;n de la Sant&iacute;sima Virgen Mar&iacute;a. Mar&iacute;a es Reina de la Paz. En el Nacimiento de su Hijo, los &aacute;ngeles glorificaban a Dios deseando paz en la tierra a los hombres y mujeres de buena voluntad (cf. Lc 2,14).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tPidamos a la Virgen que sea ella quien nos gu&iacute;e. &laquo;Todos deseamos la paz; muchas personas la construyen cada d&iacute;a con peque&ntilde;os gestos; muchos sufren y soportan pacientemente la fatiga de intentar edificarla&raquo;.24<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tEn el 2017, compromet&aacute;monos con nuestra oraci&oacute;n y acci&oacute;n a ser personas que aparten de su coraz&oacute;n, de sus palabras y de sus gestos la violencia, y a construir comunidades no violentas, que cuiden de la casa com&uacute;n. &laquo;Nada es imposible si nos dirigimos a Dios con nuestra oraci&oacute;n. Todos podemos ser artesanos de la paz&raquo;.25<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tVaticano, 8 de diciembre de 2016<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tFrancisco<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\t***********<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tNotas<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\t1 Exhort. ap. Evangelii gaudium, 228.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\t2 Mensaje para la Jornada Mundial de la Paz 1968.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\t3 &laquo;Leyenda de los tres compa&ntilde;eros&raquo;: Fonti Francescane, n. 1469.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\t4 Angelus (18 febrero 2007).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\t5 Ib&iacute;d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\t6 Ib&iacute;d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\t7 Discurso al recibir el Premio Nobel de la Paz (11 diciembre 1979).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\t8 Homil&iacute;a en Santa Marta, &laquo;El camino de la paz&raquo; (19 noviembre 2015).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\t9 Homil&iacute;a en la canonizaci&oacute;n de la beata Madre Teresa de Calcuta (4 septiembre 2016).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\t10 N. 23.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\t11 Ib&iacute;d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\t12 Discurso, Audiencia interreligiosa (3 noviembre 2016).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\t13 Discurso a los participantes al tercer Encuentro Mundial de los Movimientos Populares (5 noviembre 2016).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\t14 Cf. Discurso en el Encuentro interreligioso con el Jeque de los musulmanes del C&aacute;ucaso y con representantes de las dem&aacute;s comunidades religiosas del pa&iacute;s, Bak&uacute; (2 octubre 2016).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\t15 Discurso, As&iacute;s (20 septiembre 2016).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\t16 Cf. Exhort. ap. postsin. Amoris laetitia, 90-130.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\t17 Ib&iacute;d., 133.194.234.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\t18 Cf. Mensaje con ocasi&oacute;n de la Conferencia sobre el impacto humanitario de las armas at&oacute;micas (7 diciembre 2014).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\t19 Carta Enc. Laudato si&rsquo;, 230.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\t20 Exhort. ap. Evangelii gaudium, 227.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\t21 Cf. Carta Enc. Laudato si&rsquo;, 16.117.138.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\t22 Exhort. ap. Evangelii gaudium, 228.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\t23 Carta apost&oacute;lica en forma de &laquo;Motu Proprio&raquo; con la que se instituye el Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral (17 agosto 2016).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\t24 Regina Coeli, Bel&eacute;n (25 mayo 2014).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\t25 Llamamiento, As&iacute;s (20 septiembre 2016).<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>VATICANO, 12 Dic. 16 (ACI).- La Oficina de Prensa del Vaticano present&oacute; hoy el mensaje del Papa Francisco para la Jornada Mundial de la Paz que se celebrar&aacute; el pr&oacute;ximo 1 de enero de 2017. 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