{"id":9887,"date":"2016-12-13T05:15:02","date_gmt":"2016-12-13T10:15:02","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/noticias\/comentario-a-la-liturgia-dominical-26\/"},"modified":"2016-12-13T05:15:02","modified_gmt":"2016-12-13T10:15:02","slug":"comentario-a-la-liturgia-dominical-26","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/comentario-a-la-liturgia-dominical-26\/","title":{"rendered":"Comentario a la liturgia dominical"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify\">(ZENIT &#8211; M\u00e9xico).- \u00a0Textos: Isa\u00edas 7,10-14; Romanos 1, 1-7; Mateo 1,18-24<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong>Idea principal<\/strong>: ese Dios que nace es Dios-con-nosotros, <em>Emmanu-El<\/em>. Hag\u00e1mosle un lugar en nuestro coraz\u00f3n, como Mar\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong>Resumen del mensaje<\/strong>: Despu\u00e9s de habernos invitado a despertar (primer domingo de adviento), a convertirnos (segundo domingo), a alegrarnos (tercer domingo), hoy Dios nos invita a <em>mirar a Mar\u00eda<\/em>, pues por Ella nos vino el Enmanuel (primera lectura y evangelio), para renovar nuestro mundo y nuestros corazones, cegados por tanto pecado (segunda lectura).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong>Puntos de la idea principal<\/strong>:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong><em>En primer lugar<\/em><\/strong>, ese Dios que viene a trav\u00e9s de <em>Mar\u00eda<\/em> no s\u00f3lo es <em>\u201cel Dios que es\u2026el\u00a0 que est\u00e1\u2026el que ve el dolor de su pueblo\u201d<\/em> sino que es el <em>\u201cDios con nosotros que nos salva\u201d<\/em> (primera lectura y evangelio). Dios hecho hombre, de la estirpe de David (segunda lectura), cuyo \u00faltimo eslab\u00f3n ser\u00e1 Jos\u00e9.\u00a0 Es <em>Emmanu-El. <\/em>Jes\u00fas es \u201c<em>Emmanu<\/em>\u201d, es decir, \u201ccon nosotros\u201d; es uno de nosotros, nuestro hermano. Pero Jes\u00fas tambi\u00e9n es \u201c<em>El<\/em>\u201d, es decir, Dios. Si fuera s\u00f3lo \u201ccon nosotros\u201d, pero no fuera \u201cDios\u201d, no podr\u00eda salvarnos. Si fuera s\u00f3lo \u201cDios\u201d, pero no \u201ccon nosotros\u201d, su salvaci\u00f3n\u00a0 no nos interesar\u00eda; \u00e9l tambi\u00e9n habr\u00eda quedado como un Dios desconocido, lejos de las esperanzas del hombre.\u00a0 Don gratuito de Dios a Mar\u00eda y a la humanidad. Esto ha sido posible <em>\u201cpor obra del Esp\u00edritu Santo\u201d<\/em>, lo cual significa que est\u00e1 en marcha una \u201cnueva creaci\u00f3n\u201d. Este es el misterio teol\u00f3gico y profundo de la Navidad: de Dios Alt\u00edsimo se ha vuelto un Dios pr\u00f3ximo, un Dios para los hombres. En la primera creaci\u00f3n, Dios nos hablaba a distancia, por los profetas. Ahora, en la nueva creaci\u00f3n, es un Dios que nos habla al coraz\u00f3n por su Hijo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong><em>En segundo lugar<\/em><\/strong>, fijemos la mirada en <em>Mar\u00eda<\/em>, de quien nos vino el <em>Emmanuel<\/em>. Se dej\u00f3 invadir por el Esp\u00edritu y por el misterio. Embarazada de Dios, sin perder la virginidad. Ese <em>Emmanuel<\/em> fue creciendo en Mar\u00eda, gracias a su fe, esperanza y caridad. Ella llevaba a ese Emmanuel en su mente, en su coraz\u00f3n, en su afecto y en su voluntad. Nunca se separ\u00f3 de \u00c9l.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong><em>Finalmente<\/em><\/strong>, si Dios est\u00e1 con nosotros y es el <em>Emmanu-El<\/em>, nada ni nadie puede separarnos de \u00c9l. Eso s\u00ed, nosotros podemos volverle la espalda, vivir como si \u00c9l nunca hubiera venido, como si no hubiese hablado (segunda lectura). No nos sirve de nada ni siquiera que Dios est\u00e9 con nosotros, si nos negamos a estar con \u00c9l, de su parte. Por eso, la Navidad es una ocasi\u00f3n para volver a sentir la necesidad de este Salvador. Y esta salvaci\u00f3n nos la ofrece en cada Eucarist\u00eda y en la confesi\u00f3n. Que nos pase lo que dice la poes\u00eda del posadero de Bel\u00e9n:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><em>\u00a1He!, T\u00fa, \u00a1posadero!<br \/>\n\u00bfNo habr\u00e1 una habitaci\u00f3n para esta noche?<br \/>\n&#8211; Ninguna cama libre. Todo lleno.<br \/>\nY Dios pas\u00f3 de largo, qu\u00e9 pena posadero.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong>Para reflexionar<\/strong>: Dejar a este <em>Emmanu-El<\/em> que nazca en nuestra alma y que est\u00e9 con nosotros en casa, en nuestro trabajo, en nuestras empresas, en nuestros proyectos. S\u00f3lo en \u00c9l est\u00e1 la salvaci\u00f3n y la aut\u00e9ntica liberaci\u00f3n. Y con \u00c9l alcanzaremos la santidad, la gracia y la paz (segunda lectura). El Esp\u00edritu Santo hizo posible este milagro. \u00bfC\u00f3mo es mi relaci\u00f3n con el Esp\u00edritu Santo?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong>Para rezar<\/strong>: Qu\u00e9date con nosotros, Se\u00f1or, esta noche. Qu\u00e9date para adorar, alabar y dar gracias al Padre por nosotros, mientras dormimos; que baje del cielo tu Misericordia sobre el mundo. S\u00e9 nuestro Emmanuel eterno desde el silencio del Sagrario, y nada temeremos. Am\u00e9n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">&nbsp;<\/p>\n<p><span class=\"et_bloom_bottom_trigger\"><\/span><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/es.zenit.org\/\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow\">Fuente: es.zenit.org<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(ZENIT &#8211; M\u00e9xico).- \u00a0Textos: Isa\u00edas 7,10-14; Romanos 1, 1-7; Mateo 1,18-24 Idea principal: ese Dios que nace es Dios-con-nosotros, Emmanu-El. Hag\u00e1mosle un lugar en nuestro coraz\u00f3n, como Mar\u00eda. 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