{"id":9929,"date":"2016-12-14T05:40:04","date_gmt":"2016-12-14T10:40:04","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/noticias\/catequesis-del-papa-la-desesperacion-sera-vencida\/"},"modified":"2016-12-14T05:40:04","modified_gmt":"2016-12-14T10:40:04","slug":"catequesis-del-papa-la-desesperacion-sera-vencida","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/catequesis-del-papa-la-desesperacion-sera-vencida\/","title":{"rendered":"Catequesis del Papa: \u201cLa desesperaci\u00f3n ser\u00e1 vencida\u201d"},"content":{"rendered":"<p> <img src='http:\/\/media02.radiovaticana.va\/photo\/2016\/12\/14\/AP3785029_Thumbnail.jpg' alt='' align='left' hspace='5'> <\/p>\n<p>(RV).- &ldquo;Tambi&eacute;n nosotros estamos llamados a despertarnos un poco, como Jerusal&eacute;n, seg&uacute;n la invitaci&oacute;n que le dirige el profeta; estamos llamados a convertirnos en hombre y mujeres de esperanza, colaborando con la llegada de este Reino hecho de luz y destinado a todos&rdquo;, con estas palabras el Papa Francisco explic&oacute; en la Audiencia General del segundo mi&eacute;rcoles de diciembre, el significado de la esperanza cristiana.<\/p>\n<p>Continuando su ciclo de catequesis sobre la virtud de los peque&ntilde;os, es decir, sobre &ldquo;esperanza&rdquo;, el Obispo de Roma se&ntilde;al&oacute; que, &ldquo;nos estamos acercando a la Navidad, y el profeta Isa&iacute;as una vez m&aacute;s nos ayuda a abrirnos a la esperanza acogiendo la Buena Noticia de la llegada de la salvaci&oacute;n&rdquo;.<\/p>\n<p>Comentando el cap&iacute;tulo 52 del libro del profeta Isa&iacute;as, el Santo Padre precis&oacute; que, todos estamos invitados a despertarnos, a quitarnos de encima el polvo y las cadenas del pecado y acoger la Buena Noticia del mensajero de la paz que anuncia la llegada del Reino, llegada de Dios que viene a instaurar un Reino de paz y consolaci&oacute;n. &ldquo;Dios est&aacute; viniendo &ndash; agreg&oacute; el Pont&iacute;fice &ndash; a realizar algo nuevo, a instaurar un reino de paz; Dios ha desnudado su brazo y viene a traer libertad y consolaci&oacute;n. El mal no triunfar&aacute; por siempre, existe un final para el dolor. La desesperaci&oacute;n ha sido vencida porque Dios est&aacute; entre nosotros&rdquo;.<\/p>\n<p><strong>Texto completo de la catequesis del Papa Francisco<\/strong><\/p>\n<p>Queridos hermanos y hermanas, &iexcl;buenos d&iacute;as!<\/p>\n<p>Nos estamos acercando a la Navidad, y el profeta Isa&iacute;as una vez m&aacute;s nos ayuda a abrirnos a la esperanza acogiendo la Buena Noticia de la llegada de la salvaci&oacute;n.<\/p>\n<p>El cap&iacute;tulo 52 de Isa&iacute;as inicia con la invitaci&oacute;n dirigida a Jerusal&eacute;n para que se despierte, se quite de encima el polvo y las cadenas y se revista con los vestidos m&aacute;s bellos, porque el Se&ntilde;or ha venido a liberar a su pueblo (vv. 1-3). Y agrega: &laquo;Mi Pueblo conocer&aacute; mi Nombre en ese d&iacute;a, porque yo soy aquel que dice: &iexcl;Aqu&iacute; estoy!&raquo; (v. 6).<\/p>\n<p>A este, &ldquo;aqu&iacute; estoy&rdquo; dicho por Dios, que resume toda su voluntad de salvaci&oacute;n y de acercarse a nosotros, responde el canto de alegr&iacute;a de Jerusal&eacute;n, seg&uacute;n la invitaci&oacute;n del profeta. Es un momento hist&oacute;rico muy importante. Es el fin del exilio en Babilonia, es la posibilidad para Israel de encontrar a Dios y, en la fe &ndash; en la fe &ndash; encontrase a s&iacute; mismo. El Se&ntilde;or est&aacute; cerca, y el &ldquo;peque&ntilde;o resto&rdquo;, es decir, el peque&ntilde;o pueblo que ha quedado despu&eacute;s del exilio, el &ldquo;peque&ntilde;o resto&rdquo; que en el exilio ha resistido en la fe, que ha atravesado la crisis y ha continuado creyendo y esperando incluso en medio de la oscuridad, aquel &ldquo;peque&ntilde;o resto&rdquo; podr&aacute; ver las maravillas de Dios.<\/p>\n<p>A este punto el profeta introduce un canto de j&uacute;bilo: &laquo;&iexcl;Qu&eacute; hermosos son sobre las monta&ntilde;as los pasos del que trae la buena noticia, del que proclama la paz, del que anuncia la felicidad, del que proclama la salvaci&oacute;n, y dice a Si&oacute;n: &iexcl;Tu Dios reina!. [&hellip;] &iexcl;Prorrumpan en gritos de alegr&iacute;a, ruinas de Jerusal&eacute;n!, &ndash; las ruinas deben cantar porque llega la liberaci&oacute;n, viene la reconstrucci&oacute;n &ndash; &iexcl;Prorrumpan en gritos de alegr&iacute;a, ruinas de Jerusal&eacute;n, porque el Se&ntilde;or consuela a su Pueblo, &eacute;l redime a Jerusal&eacute;n! El Se&ntilde;or desnuda su santo brazo a la vista de todas las naciones, ver&aacute;n la salvaci&oacute;n de nuestro Dios&raquo; (Is 52,7.9-10).<\/p>\n<p>Hasta aqu&iacute;, Isa&iacute;as. Estas palabras de Isa&iacute;as, sobre las cuales queremos detenernos un poco, hacen referencia al milagro de la paz, y lo hacen de un modo muy particular, poniendo la mirada no sobre el mensajero, sino sobre sus pies que corren veloz: &laquo;&iexcl;Qu&eacute; hermosos son sobre las monta&ntilde;as los pasos del que trae la buena noticia&hellip;&raquo;.<\/p>\n<p>Parece el esposo del Cantar de los Cantares que corre hacia su amada: &laquo;Ah&iacute; viene, saltando por las monta&ntilde;as, brincando por las colinas&raquo; (Cant 2,8). Tambi&eacute;n as&iacute;, el mensajero de la paz corre, llevando la buena noticia de liberaci&oacute;n, de salvaci&oacute;n, y proclamando que Dios reina.<\/p>\n<p>Dios no ha abandonado a su pueblo y no se ha dejado derrotar por el mal, porque &Eacute;l es fiel, y su gracias es m&aacute;s grande del pecado. Esto debemos aprenderlo, &iquest;eh? &iexcl;Porque nosotros somos testarudos! Y no aprendemos esto. Pero yo les hare una pregunta: &iquest;Qui&eacute;n es m&aacute;s grande, Dios o el pecado? &iquest;Qui&eacute;n? &hellip; Ah, no est&aacute;n convencidos. No se escucha bien. Y &iquest;Qui&eacute;n vence al final? &iquest;Dios o el pecado? Y &iquest;Dios es capaz de vencer el pecado m&aacute;s grave? Tambi&eacute;n &iquest;el pecado m&aacute;s vergonzoso? &iquest;Incluso el pecado que es terrible, el peor de los pecados, es capaz de vencerlo? S&iacute;. Y esta pregunta no es f&aacute;cil, veamos si entre ustedes hay un te&oacute;logo o una te&oacute;loga para responder: &iquest;Con qu&eacute; armas vence Dios el pecado? Con el amor. Bien, tantos buenos te&oacute;logos. Y esto &ndash; que Dios vence el pecado &ndash; quiere decir que &ldquo;Dios reina&rdquo;; son estas las palabras de la fe en un Se&ntilde;or cuya potencia se inclina hacia la humanidad, se abaja, para ofrecer misericordia y liberar al hombre de lo que desfigura en &eacute;l la imagen bella de Dios, porque cuando estamos en el pecado la imagen de Dios se desfigura. Y el cumplimiento de tanto amor ser&aacute; justamente el Reino instaurado por Jes&uacute;s, aquel Reino de perd&oacute;n y de paz que nosotros celebramos con la Navidad y que se realiza definitivamente en la Pascua. Y la alegr&iacute;a m&aacute;s bella de la Navidad es aquella alegr&iacute;a interior de paz: el Se&ntilde;or ha cancelado mis pecados, el Se&ntilde;or me ha perdonado, el Se&ntilde;or ha tenido misericordia de m&iacute;, ha venido a salvarme. Esta es la alegr&iacute;a de la Navidad.<\/p>\n<p>Son estos, hermanos y hermanas, los motivos de nuestra esperanza. Cuando todo parece terminar, cuando, ante tantas realidades negativas, la fe se hace dif&iacute;cil y viene la tentaci&oacute;n de decir que nada m&aacute;s tiene sentido, ah&iacute; est&aacute; en cambio la bella noticia tra&iacute;da por esos pies veloces: Dios est&aacute; viniendo a realizar algo nuevo, a instaurar un reino de paz; Dios ha &ldquo;desnudado su brazo&rdquo; y viene a traer libertad y consolaci&oacute;n. El mal no triunfar&aacute; por siempre, existe un final para el dolor. La desesperaci&oacute;n ha sido vencida porque Dios est&aacute; entre nosotros.<\/p>\n<p>Y tambi&eacute;n nosotros estamos llamados a despertarnos un poco, como Jerusal&eacute;n, seg&uacute;n la invitaci&oacute;n que le dirige el profeta; estamos llamados a convertirnos en hombre y mujeres de esperanza, colaborando con la llegada de este Reino hecho de luz y destinado a todos, hombres y mujeres de esperanza. Pero cuanto es feo cuando encontramos un cristiano que ha perdido la esperanza: &ldquo;Yo no espero nada, todo ha terminado para m&iacute;&rdquo;, un cristiano que no es capaz de mirar el horizonte con esperanza y ante su coraz&oacute;n solo hay un muro. Pero &iexcl;Dios destruye estos muros con el perd&oacute;n! Y por esto, nuestra oraci&oacute;n, para que Dios nos de cada d&iacute;a la esperanza y la d&eacute; a todos, aquella esperanza que nace cuando vemos a Dios en el pesebre en Bel&eacute;n. El mensaje de la Buena Noticia que nos es confiado es urgente, debemos tambi&eacute;n nosotros correr como el mensajero sobre los montes, porque el mundo no puede esperar, la humanidad tiene hambre y sed de justicia, de verdad, de paz.<\/p>\n<p>Y viendo al peque&ntilde;o Ni&ntilde;o de Bel&eacute;n, los peque&ntilde;os del mundo sabr&aacute;n que la promesa se ha cumplido, el mensaje se ha realizado. En un ni&ntilde;o apenas nacido, necesitado de todo, envuelto en pa&ntilde;ales y puesto en un pesebre, est&aacute; contenida toda la potencia del Dios que salva. Se necesita abrir el coraz&oacute;n &ndash; la Navidad es un d&iacute;a para abrir el coraz&oacute;n &ndash; se necesita abrir el coraz&oacute;n a tanta peque&ntilde;ez que est&aacute; ah&iacute;, en aquel ni&ntilde;o, y tanta maravilla que est&aacute; ah&iacute;. Es la maravilla de la Navidad, a la cual nos estamos preparando, con esperanza, en este tiempo de Adviento. Es la sorpresa de un Dios ni&ntilde;o, de un Dios pobre, de un Dios d&eacute;bil, de un Dios que abandona su grandeza para hacerse cercano a cada uno de nosotros. Gracias.<\/p>\n<p>(Traducci&oacute;n del italiano, Renato Martinez &ndash; Radio Vaticano)<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/es.radiovaticana.va\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow\">Fuente: es.radiovaticana.va<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(RV).- &ldquo;Tambi&eacute;n nosotros estamos llamados a despertarnos un poco, como Jerusal&eacute;n, seg&uacute;n la invitaci&oacute;n que le dirige el profeta; estamos llamados a convertirnos en hombre y mujeres de esperanza, colaborando con la llegada de este Reino hecho de luz y destinado a todos&rdquo;, con estas palabras el Papa Francisco explic&oacute; en la Audiencia General del &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/catequesis-del-papa-la-desesperacion-sera-vencida\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abCatequesis del Papa: \u201cLa desesperaci\u00f3n ser\u00e1 vencida\u201d\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-9929","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9929","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=9929"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9929\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=9929"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=9929"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=9929"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}