{"id":9970,"date":"2016-12-15T08:40:04","date_gmt":"2016-12-15T13:40:04","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/noticias\/el-papa-francisco-recibio-a-la-comunidad-del-hospital-pediatrico-bambino-gesu\/"},"modified":"2016-12-15T08:40:04","modified_gmt":"2016-12-15T13:40:04","slug":"el-papa-francisco-recibio-a-la-comunidad-del-hospital-pediatrico-bambino-gesu","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/el-papa-francisco-recibio-a-la-comunidad-del-hospital-pediatrico-bambino-gesu\/","title":{"rendered":"El Papa Francisco recibi\u00f3 a la comunidad del Hospital Pedi\u00e1trico Bambino Ges\u00fa"},"content":{"rendered":"<p> <img src='http:\/\/media02.radiovaticana.va\/photo\/2013\/05\/19\/ANSA500219_Thumbnail.jpg' alt='' align='left' hspace='5'> <\/p>\n<p><span><br \/>\n<audio class=\"video-js vjs-default-skin vjs-big-play-button-centered rv-custom-audio\" controls=\"\" id=\"audioItem_9128538\" preload=\"none\"><\/audio><br \/>\n<span class=\"rv-audio-download\"><a href=\"http:\/\/media02.radiovaticana.va\/audio\/audio2\/mp3\/00561979.mp3\" title=\"Download audio\"><img decoding=\"async\" src=\"http:\/\/es.radiovaticana.va\/Modules\/Presentation\/Styles\/images-common\/icons\/download-audio-mp3_off.png\" style=\"height: 30px\" \/><\/a><\/span> <\/span><\/p>\n<p>(RV).- &ldquo;El asombro ante las obras que Dios realiza: El Poderoso ha hecho obras grandes por m&iacute;&rdquo;, es el tema del Mensaje del Papa Francisco para la XXV Jornada Mundial del Enfermo 2017, que se celebrar&aacute; el pr&oacute;ximo 11 de febrero, en la fiesta de la&nbsp;Virgen de Lourdes.&nbsp;<\/p>\n<p>En su Mensaje, el Santo Padre recuerda que, esta Jornada fue instituida por su predecesor san Juan Pablo II, en 1992, y celebrada por primera vez precisamente en Lourdes el 11 de febrero de 1993. Esta Jornada, afirma el Pont&iacute;fice, &ldquo;constituye una ocasi&oacute;n para prestar especial atenci&oacute;n a la situaci&oacute;n de los enfermos y de todos los que sufren en general; y, al mismo tiempo, es una llamada dirigida a los que se entregan en su favor, comenzando por sus familiares, los agentes sanitarios y voluntarios, para que den gracias por la vocaci&oacute;n que el Se&ntilde;or les ha dado de acompa&ntilde;ar a los hermanos enfermos&rdquo;.<\/p>\n<p>Adem&aacute;s, se&ntilde;ala el Papa, esta celebraci&oacute;n renueva en la Iglesia la fuerza espiritual para realizar de la mejor manera posible esa parte esencial de su misi&oacute;n que incluye el servicio a los &uacute;ltimos, a los enfermos, a los que sufren, a los excluidos y marginados. En este sentido, los encuentros de oraci&oacute;n, las liturgias eucar&iacute;sticas y la unci&oacute;n de los enfermos, la convivencia con los enfermos y las reflexiones sobre temas de bio&eacute;tica y teol&oacute;gico-pastorales que se celebrar&aacute;n en aquellos d&iacute;as en Lourdes, dar&aacute;n una aportaci&oacute;n nueva e importante a ese servicio.<\/p>\n<p>Es por ello, que el Papa Francisco, uni&eacute;ndose ya desde ahora espiritualmente a todos los enfermos, &ldquo;desea expresar su cercan&iacute;a a todos los que viven la experiencia del sufrimiento, y a sus familias; as&iacute; como mi agradecimiento &ndash; agrega el Pont&iacute;fice &ndash; a todos los que, seg&uacute;n sus distintas ocupaciones y en todos los centros de salud repartidos por todo el mundo, trabajan con competencia, responsabilidad y dedicaci&oacute;n para su alivio, su salud y su bienestar diario&rdquo;. Me gustar&iacute;a animar a todos los enfermos, agrega el Papa, a las personas que sufren, a los m&eacute;dicos, enfermeras, familiares y a los voluntarios a que vean en Mar&iacute;a, Salud de los enfermos, a aquella que es para todos los seres humanos garante de la ternura del amor de Dios y modelo de abandono a su voluntad.<\/p>\n<p>Mencionando a santa Bernadette, como la humilde muchacha de Lourdes que miraba a la Virgen, como se mira a una persona, el Vicario de Cristo precis&oacute; que, &ldquo;estas sencillas palabras describen la plenitud de una relaci&oacute;n y esto nos recuerda que cada paciente es y ser&aacute; siempre un ser humano, y debe ser tratado en consecuencia. Los enfermos, como las personas que tienen una discapacidad incluso muy grave &ndash; afirma el Papa &ndash; tienen una dignidad inalienable y una misi&oacute;n en la vida y nunca se convierten en simples objetos, aunque a veces puedan parecer meramente pasivos, pero en realidad nunca es as&iacute;&rdquo;. El hecho de que la hermosa Se&ntilde;ora le pida que rece por los pecadores, se&ntilde;ala el Pont&iacute;fice, nos recuerda que los enfermos, los que sufren, no s&oacute;lo llevan consigo el deseo de curarse, sino tambi&eacute;n el de vivir la propia vida de modo cristiano, llegando a darla como verdaderos disc&iacute;pulos misioneros de Cristo.<\/p>\n<p>&ldquo;Pidamos pues a la Inmaculada Concepci&oacute;n &ndash; alienta el Papa Francisco &ndash; la gracia de saber siempre ver al enfermo como a una persona que, ciertamente, necesita ayuda, a veces incluso para las cosas m&aacute;s b&aacute;sicas, pero que tambi&eacute;n lleva consigo un don que compartir con los dem&aacute;s&rdquo;. La mirada de Mar&iacute;a, Consoladora de los afligidos, recuerda el Obispo de Roma, ilumina el rostro de la Iglesia en su compromiso diario en favor de los necesitados y los que sufren. Los frutos maravillosos de esta solicitud de la Iglesia hacia el mundo del sufrimiento y la enfermedad son motivo de agradecimiento al Se&ntilde;or Jes&uacute;s, que se hizo solidario con nosotros, en obediencia a la voluntad del Padre y hasta la muerte en la cruz, para que la humanidad fuera redimida.<\/p>\n<p>Con motivo de la XXV Jornada Mundial del Enfermo, renuevo, con mi oraci&oacute;n y mi aliento, agrega el Papa, mi cercan&iacute;a a los m&eacute;dicos, a los enfermeros, a los voluntarios y a todos los consagrados y consagradas que se dedican a servir a los enfermos y necesitados; a las instituciones eclesiales y civiles que trabajan en este &aacute;mbito; y a las familias que cuidan con amor a sus familiares enfermos. &ldquo;Deseo que todos sean siempre signos gozosos de la presencia y el amor de Dios, se&ntilde;ala el Pont&iacute;fice, imitando el testimonio resplandeciente de tantos amigos y amigas de Dios, entre los que menciono a san Juan de Dios y a san Camilo de Lelis, patronos de los hospitales y de los agentes sanitarios, y a la santa Madre Teresa de Calcuta, misionera de la ternura de Dios&rdquo;.<\/p>\n<p>(Renato Martinez &ndash; Radio Vaticano)<\/p>\n<p><strong>Texto completo del Mensaje del Papa Francisco<\/strong><\/p>\n<p><strong>El asombro ante las obras que Dios realiza: &laquo;El Poderoso ha hecho obras grandes por m&iacute;&hellip;&raquo; (Lc 1,49)<\/strong><\/p>\n<p>Queridos hermanos y hermanas:<\/p>\n<p>El pr&oacute;ximo 11 de febrero se celebrar&aacute; en toda la Iglesia y, especialmente, en Lourdes, la XXV Jornada Mundial del Enfermo, con el tema: El asombro ante las obras que Dios realiza: &laquo;El Poderoso ha hecho obras grandes por m&iacute;&hellip;&raquo; (Lc 1,49). Esta Jornada, instituida por mi predecesor san Juan Pablo II, en 1992, y celebrada por primera vez precisamente en Lourdes el 11 de febrero de 1993, constituye una ocasi&oacute;n para prestar especial atenci&oacute;n a la situaci&oacute;n de los enfermos y de todos los que sufren en general; y, al mismo tiempo, es una llamada dirigida a los que se entregan en su favor, comenzando por sus familiares, los agentes sanitarios y voluntarios, para que den gracias por la vocaci&oacute;n que el Se&ntilde;or les ha dado de acompa&ntilde;ar a los hermanos enfermos. Adem&aacute;s, esta celebraci&oacute;n renueva en la Iglesia la fuerza espiritual para realizar de la mejor manera posible esa parte esencial de su misi&oacute;n que incluye el servicio a los &uacute;ltimos, a los enfermos, a los que sufren, a los excluidos y marginados (cf. JUAN PABLO II, Motu proprio Dolentium hominum, 11 febrero 1985, 1). Los encuentros de oraci&oacute;n, las liturgias eucar&iacute;sticas y la unci&oacute;n de los enfermos, la convivencia con los enfermos y las reflexiones sobre temas de bio&eacute;tica y teol&oacute;gico-pastorales que se celebrar&aacute;n en aquellos d&iacute;as en Lourdes, dar&aacute;n una aportaci&oacute;n nueva e importante a ese servicio.<\/p>\n<p>Situ&aacute;ndome ya desde ahora espiritualmente junto a la Gruta de Massabielle, ante la imagen de la Virgen Inmaculada, en la que el Poderoso ha hecho obras grandes para la redenci&oacute;n de la humanidad, deseo expresar mi cercan&iacute;a a todos vosotros, hermanos y hermanas, que viv&iacute;s la experiencia del sufrimiento, y a vuestras familias; as&iacute; como mi agradecimiento a todos los que, seg&uacute;n sus distintas ocupaciones y en todos los centros de salud repartidos por todo el mundo, trabajan con competencia, responsabilidad y dedicaci&oacute;n para vuestro alivio, vuestra salud y vuestro bienestar diario. Me gustar&iacute;a animar a todos los enfermos, a las personas que sufren, a los m&eacute;dicos, enfermeras, familiares y a los voluntarios a que vean en Mar&iacute;a, Salud de los enfermos, a aquella que es para todos los seres humanos garante de la ternura del amor de Dios y modelo de abandono a su voluntad; y a que siempre encuentren en la fe, alimentada por la Palabra y los Sacramentos, la fuerza para amar a Dios y a los hermanos en la experiencia tambi&eacute;n de la enfermedad.<\/p>\n<p>Como santa Bernadette estamos bajo la mirada de Mar&iacute;a. La humilde muchacha de Lourdes cuenta que la Virgen, a la que llamaba &laquo;la hermosa Se&ntilde;ora&raquo;, la miraba como se mira a una persona. Estas sencillas palabras describen la plenitud de una relaci&oacute;n. Bernadette, pobre, analfabeta y enferma, se siente mirada por Mar&iacute;a como persona. La hermosa Se&ntilde;ora le habla con gran respeto, sin l&aacute;stima. Esto nos recuerda que cada paciente es y ser&aacute; siempre un ser humano, y debe ser tratado en consecuencia. Los enfermos, como las personas que tienen una discapacidad incluso muy grave, tienen una dignidad inalienable y una misi&oacute;n en la vida y nunca se convierten en simples objetos, aunque a veces puedan parecer meramente pasivos, pero en realidad nunca es as&iacute;.<\/p>\n<p>Bernadette, despu&eacute;s de haber estado en la Gruta y gracias a la oraci&oacute;n, transforma su fragilidad en apoyo para los dem&aacute;s, gracias al amor se hace capaz de enriquecer a su pr&oacute;jimo y, sobre todo, de ofrecer su vida por la salvaci&oacute;n de la humanidad. El hecho de que la hermosa Se&ntilde;ora le pida que rece por los pecadores, nos recuerda que los enfermos, los que sufren, no s&oacute;lo llevan consigo el deseo de curarse, sino tambi&eacute;n el de vivir la propia vida de modo cristiano, llegando a darla como verdaderos disc&iacute;pulos misioneros de Cristo. A Bernadette, Mar&iacute;a le dio la vocaci&oacute;n de servir a los enfermos y la llam&oacute; para que se hiciera Hermana de la Caridad, una misi&oacute;n que ella cumpli&oacute; de una manera tan alta que se convirti&oacute; en un modelo para todos los agentes sanitarios. Pidamos pues a la Inmaculada Concepci&oacute;n la gracia de saber siempre ver al enfermo como a una persona que, ciertamente, necesita ayuda, a veces incluso para las cosas m&aacute;s b&aacute;sicas, pero que tambi&eacute;n lleva consigo un don que compartir con los dem&aacute;s.<\/p>\n<p>La mirada de Mar&iacute;a, Consoladora de los afligidos, ilumina el rostro de la Iglesia en su compromiso diario en favor de los necesitados y los que sufren. Los frutos maravillosos de esta solicitud de la Iglesia hacia el mundo del sufrimiento y la enfermedad son motivo de agradecimiento al Se&ntilde;or Jes&uacute;s, que se hizo solidario con nosotros, en obediencia a la voluntad del Padre y hasta la muerte en la cruz, para que la humanidad fuera redimida. La solidaridad de Cristo, Hijo de Dios nacido de Mar&iacute;a, es la expresi&oacute;n de la omnipotencia misericordiosa de Dios que se manifiesta en nuestras vidas \u2015especialmente cuando es fr&aacute;gil, herida, humillada, marginada, sufriente\u2015, infundiendo en ella la fuerza de la esperanza que nos ayuda a levantarnos y nos sostiene.<\/p>\n<p>Tanta riqueza de humanidad y de fe no debe perderse, sino que nos ha de ayudar a hacer frente a nuestras debilidades humanas y, al mismo tiempo, a los retos actuales en el &aacute;mbito sanitario y tecnol&oacute;gico. En la Jornada Mundial del Enfermo podemos encontrar una nueva motivaci&oacute;n para colaborar en la difusi&oacute;n de una cultura respetuosa de la vida, la salud y el medio ambiente; un nuevo impulso para luchar en favor del respeto de la integridad y dignidad de las personas, incluso a trav&eacute;s de un enfoque correcto de las cuestiones de bio&eacute;tica, la protecci&oacute;n de los m&aacute;s d&eacute;biles y el cuidado del medio ambiente.<\/p>\n<p>Con motivo de la XXV Jornada Mundial del Enfermo, renuevo, con mi oraci&oacute;n y mi aliento, mi cercan&iacute;a a los m&eacute;dicos, a los enfermeros, a los voluntarios y a todos los consagrados y consagradas que se dedican a servir a los enfermos y necesitados; a las instituciones eclesiales y civiles que trabajan en este &aacute;mbito; y a las familias que cuidan con amor a sus familiares enfermos. Deseo que todos sean siempre signos gozosos de la presencia y el amor de Dios, imitando el testimonio resplandeciente de tantos amigos y amigas de Dios, entre los que menciono a san Juan de Dios y a san Camilo de Lelis, patronos de los hospitales y de los agentes sanitarios, y a la santa Madre Teresa de Calcuta, misionera de la ternura de Dios.<\/p>\n<p>Hermanos y hermanas, enfermos, agentes sanitarios y voluntarios, elevemos juntos nuestra oraci&oacute;n a Mar&iacute;a, para que su materna intercesi&oacute;n sostenga y acompa&ntilde;e nuestra fe y nos obtenga de Cristo su Hijo la esperanza en el camino de la curaci&oacute;n y de la salud, el sentido de la fraternidad y de la responsabilidad, el compromiso con el desarrollo humano integral y la alegr&iacute;a de la gratitud cada vez que nos sorprenda con su fidelidad y su misericordia.<\/p>\n<p>Mar&iacute;a, Madre nuestra,<\/p>\n<p>que en Cristo nos acoges como hijos,<\/p>\n<p>fortalece en nuestros corazones la espera confiada,<\/p>\n<p>aux&iacute;lianos en nuestras enfermedades y sufrimientos,<\/p>\n<p>gu&iacute;anos hasta Cristo, hijo tuyo y hermano nuestro,<\/p>\n<p>y ay&uacute;danos a encomendarnos al Padre que realiza obras grandes.<\/p>\n<p>Os aseguro mi constante recuerdo en la oraci&oacute;n y os imparto de coraz&oacute;n la Bendici&oacute;n Apost&oacute;lica.<\/p>\n<p>8 de diciembre de 2016, Fiesta de la Inmaculada Concepci&oacute;n<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/es.radiovaticana.va\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow\">Fuente: es.radiovaticana.va<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(RV).- &ldquo;El asombro ante las obras que Dios realiza: El Poderoso ha hecho obras grandes por m&iacute;&rdquo;, es el tema del Mensaje del Papa Francisco para la XXV Jornada Mundial del Enfermo 2017, que se celebrar&aacute; el pr&oacute;ximo 11 de febrero, en la fiesta de la&nbsp;Virgen de Lourdes.&nbsp; En su Mensaje, el Santo Padre recuerda &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/el-papa-francisco-recibio-a-la-comunidad-del-hospital-pediatrico-bambino-gesu\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abEl Papa Francisco recibi\u00f3 a la comunidad del Hospital Pedi\u00e1trico Bambino Ges\u00fa\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-9970","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9970","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=9970"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9970\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=9970"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=9970"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=9970"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}